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viernes, 22 de marzo de 2013

Estrenos que abandonamos 2013, parte III

Derek

Esta serie nos presenta a Derek Noakes, un hombre con ligero retraso que trabaja en una residencia para ancianos. A través de este personaje, entregado y entrañable a su manera, se nos presenta la realidad en la que viven, los recortes y las pequeñas victorias.


La serie tiene sus puntos, Gervais crea una atmósfera mockumentary bastante conseguida por momentos, el tema está bien, Derek está bien y la mayoría de personajes están bien. Ciertos momentos en los que se reclama atención sobre algo concreto, como cuando Dougie le echa una desagradable bronca al hombre del ayuntamiento, al buitre de los recortes, están muy bien... pero hay otros que, personalmente, creo que no están a la altura, que resultan cutres y que parecen desesperados intentos de hacer reír sin éxito. Casi todos ellos protagonizados por Kev (David Earl). Una lástima. Eso sí, Gervais vuelve a demostrar su buen hacer interpretativo.

Nota: 6. Tras dos episodios no me parece mala serie en absoluto, pero las partes que no me gustan de la serie me parecen un bache insalvable. ¡Hasta otra, Gervais!

Nashville

Nota: Laura ha seguido con ella, así que puede que haya reseña de la serie completa.

Lo cierto es que no es un estreno del 2013 sino del otoño pasado, que iba siguiendo cada vez con menos interés aunque un poco arrastrado por el hecho de que a Laura sí parecía gustarle. Esta es una serie sobre la música country y sobre el mundillo de la música en la ciudad de Nashville. ¿Es así? Bueno, la crítica yanki parece que intentó que pensásemos eso, al menos; aunque lo cierto es que va del duelo de dos mujeres, la diva mayor y la diva joven, en un combate en el que se mezcla tensión, drama y romances (¡oh, sorpresa!).

Así que en Tronos tienen uno de espadas, pues aquí ¡¡vamos a hacer un originalísimo trono de guitarras!! Menudo maestro del Photoshop, vamos...

Nashville es un culebrón sin imaginación, una guerra viperina entre dos arpías que son iguales intentando por todos los medios distanciarse la una de la otra. Como colofón, los hombres de la serie son herramientas de esta guerra, salvo Avery, quizá, que aparentemente (hasta donde yo conseguí seguir con la serie) parecía ir por libre. ¿A qué me refiero? El marido de Rayna (la diva vieja) es un nexo con el padre de esta y, por tanto, con la política y los trapicheos de la ciudad. El examante de Rayna es el nexo con Juliette Barnes (la divajoven, aunque nosotros la llamábamos «barbie paleta rica») de la que esta se encapricha, creando un triángulo amoroso que de exagerado y absurdo resulta, casi, vomitivo. Del resto de personajes voy a destacar solo a Avery, del que ya hablé, un joven guitarrista con talento y que pisaría a su madre por llegar a la cima, aunque gracias a Dios le faltan luces y es demasiado impulsivo; y la novia (y pronto exnovia) de este, Barbie-paleta-pobre también conocida como sin-sangre, una buena chica que canta de forma súper sosa pero que parece que le encanta a la gente, algo así como la versión sosa de Conchita.

La música de la serie tiene momentos, casi, de genialidad, en los que se nota que hay alguien grande detrás, T-Bone Burnett para más señas, y otros en los que el country-pop de barbie-paleta (cualquiera de ellas) es de un aburrido que duerme a las moscas.

Nota: 4. La serie ha debido de «repartir jamones» a los críticos para conseguir esa visión tan optimista de ella, o eso o son unos forofos del country que en cuanto tuvieron delante la primera canción buena y original de la serie se rindieron y obviaron todo lo que impide que sea buena. De hecho, con ese cartel... la serie no podía ser buena. No, en serio, espero que alguien se haya ido a la calle por eso.

Banshee

El primer capítulo de la serie tuvo un arranque tan pasado de drogas, tan de «nos acabamos de emocionar con una peli de Michael Bay» y hemos decidido ponernos a grabar algo, lo que sea; que nos hizo gracia y seguimos con él a pesar de ese protagonista que actúa peor que cualquiera, creo, de los que se sientan con nosotros a jugar una partida de rol.

El cartel es, sin duda, lo mejor de la serie.

La serie pretende mostrar un sexo inquietante y desagradable que acaba siendo gratuito y aburrido casi siempre y escenas de acción bastante exageradas y constantes que, normalmente, resultan risibles. Para más inri, cuando quieren mostrar una escena violenta explícita... pierden la mano y también resultan algo risibles. El argumento es absurdo y resulta inaceptable, incluso cuando uno decide aceptar la premisa de la serie para intentar, por todos los medios, creerse lo que está pasando.

El tercer capítulo, además, es tan tan tan malo, tan tan tan estúpido que uno tiene que hacer un esfuerzo titánico por acabar con él. Ese fue el punto en el que decidí no seguir con la serie. La verdad es que visto en perspectiva, me sorprende haber llegado hasta allí, aunque ciertos toques eran tan absurdos que, personalmente, me hacían gracia: el villano amish, el hacker asiático-gay-peluquero con su dragcueva...

Nota: 4. La serie es un Frankenstein extraño de elementos que no pegan nada y a la que intentan animar a hostias y tetas. ¿Lo consiguen? No lo creo. Pero si os apetece ver algo en lo que podáis desconectar el cerebro y ver tetas, culos, sangre y explosiones sin ninguna lógica interna... no la descartéis, no creo que nadie ofrezca más por menos ahora mismo.

Cult

Los frikis de una serie han sido absorbidos mentalmente por esta y se han vuelto muy violentos y muy muy locos. A ver, vale, voy a admitir que es una chorrada, que es difícil de asumir... pero ¿os imagináis lo que habría podido ser esta serie en una cadena con pelotas? ¿Con un creador arriesgado y al que le permite hacer cosas?


Cult es una serie difícil y casi condenada al desastre por su propia historia, pero si en algún momento pudo funcionar... desde luego no fue en la CW. El toque de «queremos ser macabros y chungos» unido al de «queremos que sea un producto CW», un canal que salvo con Supernatural parece tener un enfoque muy marcadamente neutro a lo sumo, condenan la serie desde sus primeros momentos.

Nota: 2. No sé si en otro canal hubiera funcionado, pero puede ser. Quizá con un creador respetado al que muchos le acepten la premisa en primer término, o un creador arriesgado en un sitio al que le dejen explotar toda la malevolencia de esos psicóticos absorbidos por la serie... pero tal y como está es una serie mala-mala. Y con muy mal reparto, además.

Golden boy

La serie nos presenta a un policía que experimenta un ascenso vertiginoso y acaba como detective de homicidios junto a un veterano.


No sé si mejorará en algún momento, supongo que es posible; pero de entrada lució un piloto soso con personajes intragables (el protagonista es directamente odioso) e interés nulo. Adiós, adiós.

Nota: 4. No está mal hecha, no es especialmente horrible... pero está lejos de cualquier cosa que podamos considerar interesante o de merecer la pena.