martes 21 de febrero de 2012

99 francos - Jan Kounen


99 francos es una película francesa basada en un libro compatriota que se titulaba originalmente «99 francs» pero que llegó a nuestro país bajo el título de «13,99€».

Frédéric Beigbeder escribió 13,99€ bajo una estructura si no recuerdo mal, que es un libro que debo de haber prestado y que ahora no localizo, de capítulos titulados: Yo, tú, él, ella, nosotros, vosotros, ellos. En la película de Kounen, con Dujardin al frente del reparto, la estructura se mantiene. El pronombre correspondiente aparece en pantalla anunciando el inicio de cada capítulo.
Si alguien espera una exhaustiva comparación con la novela, puede dar media vuelta. A decir verdad no recuerdo gran cosa de ella, así que me centraré en la película. Únicamente.


99 francos (el título del libro se tradujo, pero el de la peli no. En serio.) es una película caótica y provocadora. Dura 100 minutos, y le sobran unos cuantos. A veces cae en una provocación casi infantilmente enrabietada y otras en algo toscamente soez... pero otras veces, muchas veces, cae en una mordacidad despiadada y en una náusea arrogante y elegantemente planteada.

La última cena por el reparto de 99 francos.

La película nos presenta a Octave Parengo, un creativo de una importante agencia publicitaria que lleva una vida de decadencia llena de putas y drogas. Octave es engreído y arrogante, o cree que debe serlo y lo interpreta. Es algo que no me queda del todo claro. Octave interpreta el papel que se espera de él, porque si no lo hace no será respetado como creativo. En cualquier caso, harto de que gente que no tiene ni idea le diga cómo ha de hacer su trabajo... se rebela.  Hasta ahí. El resto ya es destripar la peli sin ganar nada a cambio.

«Cuando va al dentista no le dice cómo debe hacer su trabajo. Aquí igual, debe confiar en nosotros.»

99 francos es una perfecta mezcla de comedia y crítica, de atrevimiento y tragedia. Lo cierto es que si no llego a haber leído el libro (que mal o bien, algo recordaba) no habría sabido por dónde me iba a salir en ningún momento. La película es errática y, por momentos, algo confusa, lo que ayuda a situarse en el mundo de arrogancia y estupefacientes en el que habita Octave. Es el mundo de la publicidad, todo y nada es verdad. Todo es humo y voluntad.

«Soy quien decide qué querrá usted mañana.»

Dujardin hace un trabajo estupendo, a decir verdad. El peinado engominado hacia atrás, las gafas de pasta, esa actitud de asquerosa superioridad,  de divina arrogancia. Sucio y elegante, y asqueroso y desquiciado y adicto. Pero qué carismático es el francés este.  Jocelyn  Quivrin, que murió en 2009 en un accidente de tráfico con 30 años, interpreta a su amigo y director artístico, un infantilizado alternativo, rebuscado que se pasa el día buscando vídeos chungos por internet. Por último, la preciosa Vahina Giocante hace de la voluptuosa Sophie, una delicia de mujer y de desnudo, un personaje interesante —algo frivolizado por momentos (pero un mal necesario para que la película no se extienda más allá de sus 100 minutos)—.

Preciosa Vahina Giocante, preciosa Sophie.

La forma de grabar la película es extraña, aunque difícilmente podría ser más adecuada. Pronto, ya en los primeros minutos, Jan Kounen ha creado el estilo de la película. Es tan exagerado y extraño que en las primeras escenas ya ha dejado claro que apuesta por un estilo de videoclip lleno de voces en off, de vídeos de fondo, de mezclas de cosas que están pasando y cosas que no.


Momentos:
—El inicio: por un lado con el cartel publicitario de «Les produits petrochimiques français», con la playa y la pareja abrazada en la arena y esa isleña arboleda a la derecha. Pero no el inicio de por sí, si no por el final alternativo de la película, que da coherencia (si es que se le puede llamar así, que me parece un poco arriesgado) a este inicio, y un pequeño nuevo giro. Por otro lado con la caída. Ya tenemos los dos principios. Y los dos finales. Una delicia de doble círculo. En serio.
—Los reflejos de Octave (Dujardin) en el espejo, cuando se trata del propio Beigbeder. ¡Gracias, Maxime, por la información!
—El momento drogadicción máxima que da término al capítulo «yo», con varios Octave en un supermercado, rayas y rayas de coca y el cristo volador y...
—El anuncio danés de la chocolatina y la intromisión de Octave Parango. Aquí ya ha caído en la más absoluta perdición.
—Pues no era el momento de drogadicción máxima, que os lo habíais creído: el momento de drogadicción máxima con Octave al volante y viendo dibujos animados. Ese es mucho más máximo. Y mejor.
—El anuncio en directo. Grande. No digo nada más.


El final.
Reconozco que mi concepto de final es el primero. Yo daba la película por cerrada. El anuncio final podía echarse igual, podía construirse de otra manera, pero el segundo final, que ocupa los 10 últimos minutos de película no me satisface. Demasiado alegre para el tono oscuro, sucio y autodestructivo que ha tenido toda la película, sencillamente. Aunque ese pequeño guiño a La delgada línea roja y el volver a encontrarnos a la hermosa Sophie (con su vástago, por cierto) le quitan un poco de malignidad al asunto.


Nota 7: la película está bien. Tiene un gusto demasiado notable por las escenas desagradables, por los efectos de las drogas y por lo chabacano, pero sin perder de vista la intención crítica de la historia. Irradia acidez y odio, que es lo que se pretendía y, de vez en cuando, destila un humor de color entre gris oscuro y negro dependiendo del momento. Personalmente, a pesar de sus carencias y de sus considerables fallos, me parece una película bastante recomendable para los que quieren ver una película... diferente. O retorcida. 

lunes 20 de febrero de 2012

El árbol de la vida - Terrence Malick

No me habían hablado demasiado bien de esta película, y la verdad es que tenía ciertas reservas propias sobre ella. Quedaron atrás con los primeros minutos de película. El árbol de la vida es una colección de vidas minúsculas que se entrelazan con un excelso cuidado por el detalle. Malick, con gran talento, extrae lo mejor de las secuencias, todo es hermoso y apabullante, todo es relajado y profundo, lento, meditado y delicioso.


La historia principal es realmente sencilla. Es próxima. Es un relato de amor y pérdida, de dolor costumbrista. Los extraños senderos por los que, paralelamente, se adentra Malick son pura poesía visual, cómo recorre el árbol, cómo juega con la luz en la casa o cómo juega con imágenes dignas del documental más ambicioso para retratar el dolor de una madre o para mostrarnos una bella génesis del mundo. Y es que no importa de qué va la película; esto no es narrativa, señores, es lírica, poesía cinematográfica arrolladora, brutal y despiadada.

Un chico muere en Vietnam y la familia O'Brien es correspondiente informada. La señora O'Brien (Jessica Chastain) recibe la carta y se desmorona. El señor O'Brien (Brad Pitt) recibe una llamada telefónica mientras está en una pista de aeropuerto con varios aviones haciendo sonar sus motores y su cara expresa el impacto de la noticia. No tenemos acceso a la carta y tampoco al mensaje telefónico. Silencio y mirada, todo silencio y mirada. La película es así. Es parte de los juegos de Malick para El árbol de la vida, en los que muchas veces enseña sin mostrarlo todo, con sutileza. Aprovecha el silencio y las sombras, cada rayo de Sol... cada imagen intenta hablar para quitar presencia (definición) a las voces.


Malick juega con increíble maestría con una música de ensueño y con las voces de sus actores. Con los susurros y los gritos, con la ira y el cariño, con el castigo y el perdón. Todos estos sonidos se combinan de forma majestuosa con una de las fotografías más apabullantes que recuerdo haber presenciado nunca: la luz, el mar, el fuego... el árbol. Malick consigue extraer la belleza más evocadora de cada uno de sus planos, deleitando los sentidos del espectador. Para corolar esto, un reparto magnífico se pone de acuerdo para sacar lo mejor de su unión, unos personajes sencillos pero muy detallados, desde la rudeza del personaje de Pitt a la etereidad de su esposa interpretada por Jessica Chastain.


El problema es, en resumidas cuentas, que esta película no es para todos. El árbol de la vida dura dos horas y cuarto y no tiene una historia que seguir en términos de diálogo. No son los diálogos quienes construyen esta película, que es lo más habitual y, siendo realistas, lo más cómodo tanto para los espectadores como para quienes hacen la película. El árbol de la vida es una historia contada por sus imágenes y uno tiene que tener las ganas de dedicarle a la película la atención que reclama para sí. Y es una amante exigente. Muchas escenas se definen en un detalle o en un momento determinado, y si en ese momento, si en ese detalle, no estabas prestando la atención necesaria; de repente estás perdido y no tienes ni pajolera idea de qué demonios está pasando.




La fotografía, a cargo de Emmanuel Lubezki se combina a la perfección con la rebuscada y experimental dirección de Malick. Consiguen exprimir la belleza a cada pequeño detalle y permiten que todo trascienda de sus límites. El primer plano de Brad Pitt a los diez minutos de película, por ejemplo, de casi 40 segundos de gesto triste, dolido y serio... es impresionante, la forma en que realzan a Chastain contrastándola con la severidad y rigidez de su marido, la furia del volcán y de la espuma de las olas en todas las incursiones tangenciales, en esas secuencias extrañas que evocan sin definir, que sitúan la historia pero no dicen dónde lo hacen, consiguieron arrastrarme al torbellino de dolor y emociones en que se centra (si es que se centra en algún sitio) la película.


La música, de Alexandre Desplat, es, sinceramente, increíble. De acompañamiento sencillo casi toda rozando lo minimalista por momentos, aunque a veces se alza casi protagonista sin que sepamos muy bien cómo. Es emotiva y completa, variada y está perfectamente adecuada a las escenas. Una selección prácticamente inmejorable con mucho violín, piano y coros diversos.
Les barricades mistérieuses, de Françoise Couperin:

Y aquí os queda una buena selección de piezas de la película, cortesía de Las horas perdidas.



Curiosidades:
—Se usaron 3 casas para grabar la película porque Malick no quería añadirles iluminación, así que cambiaban de casa según el momento del día.
—La enorme bandada de murciélagos... es real. Se grabó en Austin.
—Para las escenas astronómicas, pidieron asesoramiento a la NASA.


Premios:
—Cannes: Palma de Oro.
—Oscar, nominaciones a: Mejor película, director y fotografía.
La película tiene también una considerable colección de premios y nominaciones de distintos premios de la crítica.

Se ve que la academia, esta vez, no está dispuesta a considerar darle el premio a la mejor banda sonora a Desplat. Una lástima.

Este es un roble de verdad, en Texas. Un armatoste de 30 hermosas toneladas.


Este es el tráiler. Es una pena la calidad de imagen, porque lo pongo solo por la fotografía y la música para que os hagáis una idea. El tráiler intenta hacer pasar El árbol de la vida por un drama familiar completamente normal... Me pregunto cómo se sintieron los que pensaban que iban a ver una película sencillita y perfectamente seguible sobre una familia y su espiritualidad o falta de ella. Ains, los tráilers, siempre tan cachondos.



Nota: 10. El árbol de la vida no es una película al uso. La crítica la ha puesto muy bien, es cierto, y el público —así, a grandes rasgos— le ha dado palos hasta machacarle todos los huesos. El gran público la odia y no me sorprende, esta película exige más al público de lo que normalmente este le exige a las películas. Así que exige una forma de verla muy determinada. Pero a mí, al menos, esta película me arrasó por completo. Arte, y punto. Es muy fácil que odiéis esta película, es cierto; pero aunque solo sea por la mera posibilidad de veros arrasados por su lírica, deberíais, sin duda, darle la oportunidad que la obra se merece.

Gracias, Terrence Malick, por esta lección de cine.

Otras películas de 2011:
— La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo
— Drive
— Criadas y señoras.

viernes 17 de febrero de 2012

Los descendientes - Alexander Payne

Elizabeth está en coma tras un accidente practicando deportes de alto riesgo. Su marido, Matt, debe dar un vuelco a su vida para empezar a hacerse cargo de sus dos hijas, que ahora dependen completamente de él.


Con esta temática, esta película podría haber salido mal, muy, muy mal. Por suerte, los guionistas, el director y los actores han hecho su trabajo lo mejor posible y han hecho que la obra trascienda de los límites del dramón que es para hacer de ella una gran película. Sin duda, una de las mejores del año.

Personajes:
Matt King (George Clooney): tras años volcado en sus negocios, Matt debe centrarse en sus dos hijas a las que, palabras textuales suyas, no logra entender.
Alexandra (Shailene Woodley): a sus diecisitete años, Alexandra vive en un internado debido a sus problemas con las drogas. Su padre y su hermana acuden a buscarla para que acuda al hospital a despedirse de su madre.
Scottie (Amara Miller): hija menor de los King, observa con cierto desconcierto como su mundo se derrumba poco a poco. Lo expresa con constantes cambios de humor que no hacen más que desconcertar a su padre.
Sid (Nick Krause): amigo de Alexandra, acompaña a la familia en su viaje.

Actores:
Sé que se ha alabado mucho la actuación de George Clooney, y es cierto, lo hace genial. Pero yo os voy a hablar de Nick Krause, que me parece el actor revelación de la película. No sólo tiene el papel más divertido, si no que lo borda. ¿Ves la cara de atontado que tiene en la imagen?


Destaco también a Amara y Shailene, que lo hacen genial. Otro actor a tener en cuenta es Robert Forster, que interpreta al padre de Elizabeth, es un secundario que reconocerás de muchas otras películas y series.



El guión:
— a esta película le ha pasado como a Juno, de la historia más sencillita consiguen sacar una gran película. La trama consigue mantenerte atento en cada momento a base de pequeñas incertidumbres: ¿venderá Matt la propiedad de su familia? ¿Con quién engañaba Elizabeth a su marido? ¿Cómo es el misterioso señor Speer? ¿Conseguirá Matt volver a unir a su maltrecha familia?
Además, consiguen aliviar una situación claramente dramática a base de pequeños momentos humorísticos. Momentazos:
— cualquiera en el que salga Sid, que es claramente idiota. O eso, o está drogado la mayor parte del tiempo.
— Matt acercándose por la noche al sofá donde duerme Sid, para ver si está con si hija o no.
— el padre de Elizabeth golpeando a Sid.
— la cara de Speer cuando Matt le comunica que Elizabeth va a morir.
— que Speer no amase a Elizabeth.
— Julie gritando a una mujer en coma.
— y el mejor, las palabras de despedida de Matt. Preciosas y emotivas sin caer en la cursilería.

Los escenarios:
— Hawái es fácil de lucir y la película lo explota todo lo que puede. Playas preciosas, montañas verdes y centros de la ciudad llenos de edificios y negocios. Me gustó especialmente que se esforzasen no sólo en mostrarnos la parte más conocida de las islas, si no también los colegios, ciudades, supermercados, oficinas...

La música:
— una de las partes más importantes de esta cinta. La música tradicional de las islas no está precisamente entre mis gustos musicales pero es perfecta para la película: encaja con las escenas tristes, con las alegres... perfecta.


Nota: un 8. Una buena muestra de cómo hacer un gran drama familiar. Dejo el trailer con su maravillosa música.



Otras películas de 2011:
— La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo
— Drive
— Criadas y señoras.



jueves 16 de febrero de 2012

Youzee

La semana pasado un amigo nos recomendó esta plataforma online para ver series y películas. Como a lo tonto nos vamos dejando mucho dinero en este tipo de productos, nos pareció una buena alternativa y nos lanzamos a usarla bastante emocionados.


Youzee es un servicio de series y películas en streaming, de mano de Yelmo Cines. Tiene una tarifa plana que cuesta 7€ al mes. Con esta tarifa plana podemos acceder a las series y películas del paquete básico. A los estrenos y grandes éxitos sólo podemos acceder vía alquiler, con un precio entre 3€ (calidad DVD) y 5€ (HD 720). En la misma página se nos indica que estos precios son orientativos y que pueden variar en función del título. ¿Cómo podemos pagar? Así:


Nos dan 48 horas desde el momento del alquiler para ver la obra. Si esperas poder ver extras al alquilar, siento desilusionarte, no cuentan con esa opción. Tampoco hay opción de compra ni de ver los títulos alquilados sin estar conectado a internet.

Otro de los puntos en contra es que no podemos ver películas y series en versión original con subtítulos. Si es posible ver la mayoría de las obras en versión original, pero nada de versión original subtitulada. Además, de momento no da soporte a Linux o dispositivos portátiles. Tendrás que usar Windows o un Mac.



Películas:
— Youzee tiene un catálogo de películas bastante grande aunque limitado. Hay mucha película infantil, algunos documentales y muchos clásicos. Mi única queja es la falta de novedades. Olvídate de ver películas recientes, aún con intención de pagar lo que piden por ellas. La única película del 2011 es El árbol de la vida.
¿Problemas con las películas? Intenté ver: Super Size me, Oliver Twist y unas siete más. No me dejó ver ninguna. No vale de mucho que tengas un catálogo amplio si los usuarios no pueden acceder al contenido. Una de las que sí pude ver fue Atrapado en el tiempo. Se veía bien, cargaba bastante rápido y cuando me salté parte de la película, el reproductor lo permitió y cargó en un tiempo razonable. Esto demuestra que la página tiene potencial.


Series:
— el catálogo de series es mucho menor que el de películas. Mucho, mucho menor. A día de hoy consta de 21 series. Hay infantiles, nacionales e internacionales. Destaco que tienen un catálogo de anime bastante interesante. El problema con las internacionales es que no te da la opción de verla en versión original subtitulada. O castellano u original. Y ya.
Otro problema es que no le veo mucho sentido a ofrecer sólo una temporada de Breaking Bad cuando la serie va por la quinta. La mayoría de la gente ya la ha visto.
Vi un capítulo de Breaking Bad sin problema. Lo cierto es que las series dan muchos menos problemas que las películas pero aún así hay problemas con varias como con D-Grey Man.


Cierto es que está en versión beta y que, de momento, sólo pueden entrar en ella previa invitación pero aún así, varios de los problemas técnicos que tienen son casi imperdonables.
Por ejemplo:
— a veces, aunque hayas introducido el mail, te dice que debes rellenar los campos obligatorios. Es decir, no detecta que ese campo ya ha sido completado. Me parece un fallo tremendo, la verdad.


— tiene problemas con VGA.
— gran parte del contenido aún no es accesible.
— tienes que pasar por dos páginas para llegar al vídeo seleccionado, seriesyonkis style. Al menos, apenas tienen publicidad.
— hay problemas con el audio, seleccionas castellano pero solo lo escuchas en inglés, y recordemos que no hay subtítulos. Esto pasa, por ejemplo, en Erin Brockovich, una de las pocas películas que pude ver. Además, algunos vídeos están configurados para empezar en castellano y otros en inglés.
— para ver todas las series y películas del catálogo, tienes que ir bajando y darle a un botón al llegar al final de la página, para que se despliegue el siguiente grupo. Esto, ya de por sí es chapucero pero teniendo en cuenta que el botón da errores, la tenemos liada.

Conclusión:
— Cuesta 7 € al mes. Y yo los pagaría gustosa si la página diese menos fallos y si el catálogo fuese más de mi gusto. Los pagaría a pesar de que Netflix cuesta 6 dólares al mes, ofreciendo mucho más, con una plataforma mucho mejor, por no meternos ya en la diferencia salarial. Pero una, que como reside en España, se ha acostumbrado a que la estafen, casi pasaba por el aro y todo.
Pero a pesar del gran potencial que tiene con un excelente reproductor de vídeo, no creo que pague lo que cuesta. Seguramente me decida por otras plataformas con un catálogo más variado y menos problemas técnicos.

Nota: un cuatro. Una página con un buen diseño pero poco eficiente. Añado que parece carísima para lo que ofrece. Desde luego tenemos alternativas mucho mejores que esta, que o cambia mucho, o va a tener muchos problemas para salir adelante.

PD: tenía que decir esto. blablabla@youzee.com me parece poco apropiado como mail de contacto. En serio, ¿a nadie se le ocurrido cambiar esto por algo que dé mejor imagen de la empresa?


miércoles 15 de febrero de 2012

La boda de mi mejor amiga, un pequeño apunte

Me parece injusto hablar de reseña para lo que voy a contar sobre La boda de mi mejor amiga, puesto que apenas aguanté 20 minutos de visionado. El principio es tan cutre, pobre, barriobajero, típico, previsible, aburrido y forzado que no aguanté más. Por las buenas críticas que había oído sobre ella aguanté un poco más, pero en torno al minuto 20 decidí que tenía formas mucho mejores de usar mi tiempo un domingo por la tarde.

«¿Quién dijo que las películas sobre tías apestan?» Creedme, es un mal lema para esta película.

Lo cierto es que el título en español capta a la perfección la caspa y el cutrerío del que hace gala la película, la original, por si a alguien le interesa, se llama «Bridesmaids», que es la palabra inglesa para «damas de honor». Se supone que La boda de mi mejor amiga intenta hablar del tópico pero rehuyéndolo, que intenta darle la vuelta a la tortilla (y quién sabe qué más). ¿Lo hace? Pues depende, lo cierto es que las mujeres de esta película ocupan el rol que generalmente se destina a los personajes masculinos de esta clase de peliculillas, si con eso consideráis que se ha cambiado algo, pues sí; lo han cambiado. Por lo demás... es más de lo mismo. De lo de siempre.

No me voy a extender porque no he visto suficiente. Los personajes, de entrada, eran horribles; las voces (la vi doblada) pobres, el argumento horrible y el humor me parecía carente del menor atisbo de gracia. Mi veredicto prejuicioso: mala con ganas. American Pie por y para mujeres, o algo así.

Otras entradas que pueden interesaros:
— La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo
— Drive
— Criadas y señoras.

martes 14 de febrero de 2012

10 razones para ver Batman: la película.



Batman, la película (1966). Sí, existe una película de la mítica serie protagonizada por Adam West. Sé que parece que es una mala película y no te voy a mentir, es mala con ganas; pero esa es la razón para verla. Créeme, no te reirás tanto con ninguna otra película, es la mejor de las comedias aunque esa no fuese la intención inicial. Por eso mismo, tengo diez razones por la que deberías darle una oportunidad:


1_ Las increíbles y fantabulosas deducciones de Robin:
— «sucedió en el mar, con «m», «m» de Mujer Gata. ¡Ha sido la Mujer Gata, Batman!»


2_ Los nombres de los bat-aparatos:
— «Robin, pásame el bat-repelente de tiburones»
¿Bat-repelente para tiburones? ¿En serio? Y tenían cuatro. En el Bat-Cóptero, por cierto.


3_ Los trajes: si recuerdas los de Batman y Robin como poco más que pijamas, espera a ver los del Pingüino o Enigma, no tienen desperdicio. Sólo se salva el de la Mujer Gato.


4_ Amaestrar gatos para encontrar el punto débil de una puerta.
— cortesía de la Mujer Gata. Para que después digan que no se le puede  enseñar nada a los gatos.


5_ La cara de Adam West tonteando con la Mujer Gata:
— orgásmica, sólo la puedo definir así. ¿Cómo puedes hacer que Bruce Wayne parezca un pánfilo?



6_ Los terribles y malvados planes de los archi-enemigos:
— porque todos sabemos que si quieres tenderle una trampa a Batman, lo ideal es secuestrar al bueno de Bruce Wayne.

7_ Los maravillosos diseños de:
— la Bat-moto, el Bat-coptero, el Bat-móvil y sobre todo, la Bat-canoa, que resulta ser una lancha a motor. Y los vehículo de los villanos, ese submarino con patitas aleteando.


8_ Batman y Robin escalando edificios.
— luciendo piernas chicos, ¡muy bien!

9_ El delfín que dio la vida por Batman y Robin, tras que se les terminasen las pilas.
— podría hablarte de esta escena pero creo que dejaré que te lleves la sorpresa. Digamos que Batman tiene
un problemilla con las baterías.


10_ En la Bat-Cueva, el dispensador de agua tiene agua potable y agua dura. Con un par...
— porque es Batman y si quiere tener un dispensador de agua dura la tiene y ya está.

Nota: 2 o 9. Dos si la ves como la película seria que se supone que es. Como no es la intención de este post, un nueve como comedia. Mucho mejor que cualquiera que te puedas encontrar actualmente en la cartelera.

Y como extra, exploding shark. Sé que lo estabas deseando.


lunes 13 de febrero de 2012

Premios BAFTA, resumen


Hazanavicius le ha ganado la partida a Scorsese como director en los BAFTA. The Artist se alza con 6 premios: mejor película, director, actor principal, guión original, fotografía, música y diseño de vestuario.


Scorsese, con La invención de Hugo,, eso sí, se lleva tres premios: uno para él, por su contribución destacada al cine británico, mejor diseño de producción y mejor sonido.

La mejor película extranjera se la ha llevado el manchego Pedro Almodóvar por La piel que habito, una peli que cuando me resumieron de qué iba me la tomé a risa y cuya calidad de imagen me parece de españolada noventera. ¿Cuando nos dignaremos a hacer un tratamiento fotográfico moderno? Es que todo se ve tan cutre...

La mejor película de animación se la llevó Rango, una peli que pensaba ver y que ahora tengo, incluso, más ganas.

Aquí os dejo la lista completa de premios.

Ya queda menos para los Oscar. A ver si la polémica con Dujardin no empaña los premios.

Sonic Generations - Sega

Creo que la última vez que un plataformas me enganchó... no sé, seguro que era en Play Station (a secas), tal vez el crash 3 o el Spyro, no lo sé. Por aquella época. Bueno, el primer Prince of Persia de 360 también lo jugué hasta el final, no enganchado pero sí entretenido hasta el final... y difícilmente puede ser llamado otra cosa que plataformas, ¿no?

Y creo que la última vez que jugué a un Sonic que me gustó tanto fue para Sega MegaDrive. Conceptualmente, Sonic me gusta mucho; pero creo que no se les daba bien hacer un producto actualizado y a la altura de sus brillantes y veloces inicios. La verdad es que probé muy pocos, pero todos me parecían algo incontrolables; tanto fue así que acabé condenando Sonic en 3D. No me gustaba. Era así de simple.


Y entonces agarré una gripe brutal, y un amigo (el que me indujo a leer la Torre Oscura y con el tengo una gran tasa de coincidencia en gustos) me trajo Sonic Generations. ¿Y qué puedo decir? Sonic Generations es todo lo que le pido a un plataformas actual... bueno, miento, es todo lo que le habría pedido a un plataformas actual si supiera que los plataformas habían seguido su camino desde PSX.

Sonic Generations es un paseo por la historia del erizo supersónico por su vigésimo cumpleaños. No, no nos devuelve a la dificultad de las consolas de principios de los 90, aquellos juegos de 40 minutos que duraban meses porque uno necesitaba saberse de memoria la fase para pasársela con cierta soltura. No, en ese aspecto Sonic Generations tira de actualidad: es un juego disfrutable y más o menos sencillo.

¡Allá van los rings!

Algo ha empezado a trastocar el espacio tiempo y los amigos de nuestro querido erizo han desaparecido (la verdad es que ser amigo de Sonic parece un peligro de la leche, pero mola tanto que claro... allí siguen todos con él). Así, portal por portal, los Sonics tendrán que ir a la busca de sus amigos y avanzar en el camino que lleve a explicarlo (y arreglarlo) todo. ¿Quién estará detrás de todo esto? ¿Acaso esto no es demasiado para el rollizo archienemigo de Sonic, el profesor Robotnik?


Está dividido en tres bloques, cada uno con tres mundos que se dividen en dos actos cada uno. El primer acto es para el Sonic 2D clásico; el segundo es para el Sonic 3D contemporáneo. Los bloques se separan por un portal de jefe final en el que tendremos que medir nuestras fuerzas contra el Eggman de turno. Tras el tercer bloque y, por tanto, el tercer Eggman (y siempre y cuando hayamos hecho los desafíos previos para conseguir las Esmeraldas del Caos) podremos enfrentarnos al jefe final final utilizando los dos Sonic a la vez.


Por si 22 fases (9 en 2D, 9 en 3D y 4 jefes) no fuesen suficiente, el juego añade tres rivales a los que enfrentarnos y 90 pedazo desafíos (45 en 2D y 45 en 3D). Muchos de estos desafíos son muy rápidos (de entre uno y tres minutos) y son la excusa perfecta para pasar diez o quince minutos muertos que nos hayan quedado a mano. Otros son algo más largos o requieren algo más de pericia, pero la mayoría son bastante asequibles sin dejar por ello de ser divertidos. Además, como la actuación del jugador es evaluada según el tiempo y otras circunstancias tanto en desafíos como en fases principales, lo cierto es que Sonic Generations crea una especie de competición visceral con uno mismo y las ganas de arañar esos segundillos de más que permitirían tener una puntuación superior y, quién sabe, tal vez un logro más.


El trabajo gráfico es excelente. El Sonic 2D se ve perfectamente y resulta actual pese a todo (gracias, Sega; quería ver exactamente lo que me encontré). El Sonic 3D, aparte de ser una pasada (pues desde luego es mucho más espectacular que el otro) es bastante manejable. Yo al menos tenía la sensación de estar controlando realmente al personaje, aunque a veces me podía el ímpetu y moría como una perrilla por activar el turbo. Nunca es demasiado rápido para el erizo azul, ¿verdad?

El trabajo de las fases es maravilloso. La actualización de Green Hill y de Chemical Plant (sin ninguna duda las dos fases que mejor conocía de los juegos de las que salieron) son muy buenas, y las versiones 3D de las mismas son una pequeña delicia. Los mismos elementos pero utilizados con elegancia y estilo para acomodarlos al estilo de juego del Sonic tridimensional, que es bastante distinto del otro en cuanto a su mecánica.

La música (que también han actualizado desde los originales anteriores) es una delicia, y algunas en concreto han mejorado lo indecible. Para muestra:
—La actualización de la música de Green Hill:

Aquí queda la original.

—Una canción con voz. Increíble...

Aquí queda la original.

—Caña y violines, señores. Magnífica.



Momentos:
—Me gusta especialmente la fase de City Scape: música, escenario, control y situaciones. La he vuelto a jugar varias veces y me sigue pareciendo tan excelente como la primera vez.
—Rooftop Run es otra maravilla. Increíblemente activa y veloz. Me encanta.
—El vídeo final entre los dos Robotniks. Genial, no pude evitar la sonrisilla.


Nota: 8,5. Si os gustan los juegos de plataformas, haceos con él. Si os gustan los juegos de Sonic... haceos con él. Si no, ahí podéis dudar, porque el juego es lo que es: un sencillo plataformas hiper-adictivo que pone otra vez en boga al genial erizo azul de Sega.

¡Muchas gracias, Sonic Team! Y feliz cumpleaños, Sonic ^^.

viernes 10 de febrero de 2012

10 grandes canciones de película

Las banda sonoras son, considero, una parte realmente importante de una película. La música nos arrastra con ella, nos mece acompasadamente y nos guía de la manita. Creo que es una forma de arte muy íntima, mucho más que el cine y que la literatura, sin duda. Quizá la poesía se le acerque de alguna manera... y aún así, le falta algo; le falta el fondo. La música es arte a muchos niveles y una película puede beneficiarse mucho-mucho de contar con un buen repertorio.

He decidido limitar esta entrada a canciones, es decir, a piezas hechas para ser cantadas, para darles voz. Siempre he pensado que la voz facilita mucho el sentir próxima la música, la hace más inteligible, aunque no entendamos una sola palabra de lo que se está cantando; y espero que esa cercanía facilite el disfrute de esta selección.



10.- Disney se merecía aparecer en la lista, era así de simple. Se me ocurren otras canciones que merecen estar aquí más que cualquiera de las que he barajado de entre las canciones Disney, pero el hecho es que este estudio se merece un hueco en una lista de canciones (estrictamente hablando) de películas. Paseándome entre películas Disney, por supuesto, he tenido docenas y docenas de canciones entre las que elegir, y aunque reduje mucho el abanico de posibilidades, me deshacía en dudas sobre cuál poner finalmente. He dejado esto a votaciones de terceros. La elegida fue la gran No hay un genio tan genial de Aladdin.

Con la voz tan perfecta que le pusieron al genio en España, que es incluso más gracioso que el ya épico Robin Williams original; no podía ser menos. El hecho de que este sea el genio más genial de todo dejó en la estacada a los personajes de las afrancesadas La bella y la bestia y El Jorobado de Notre Dame y a los achinados de Mulán.



9.- Eye of the tiger. Esta canción es Rocky. A mí la peli (la primera) me convence sin más, pero la verdad es que la canción (dentro o fuera de la peli) es una inyección de adrenalina y ganas de marcha como pocas.




8.- I am a man of constant sorrow de O' Brother. La verdad es que estos ritmos de la América profunda me pueden. Esas voces contrastadas y tristes, la aparente sencillez instrumental de fondo. Me puede, así de simple.




7.- What a feeling de Flashdance. Tuve muchas dudas con esta canción, pero aunque solo sea por el peazo baile que se marca, por lo sugerente de algunos momentos y por la potente voz de Irene Cara, tiene un merecido hueco.




6.- All for love de Los Tres Mosqueteros. Bryan Adams, Rod Stewart y Sting son una garantía en sí mismos, pero esta combinación es una pasada. La canción en sí tarda en empezar, pero dadle el tiempo que sea necesario o id directos a 1:00, al gusto; el caso es que no podía quedarse fuera de la lista, aunque suplantase descaradamente a una de las que tenía pensadas. Otra de Bryan Adams, por cierto, de Robin Hood esta vez.




5.- Streets of Philadelphia, de Philadelphia. Bruce Springsteen tiene muchas canciones muy grandes, es cierto; pero ese recorrido inicial por las calles de la ciudad mientras suena esta triste-triste canción es una apuesta segura. De lo mejor de este prolífico músico estadounidense.




4.- Evidentemente, en una lista como esta debía aparecer, al menos, un representante de los musicales. Me debatí entre varios, pero me decidí por la hermosa y saltariqueante voz de Judy Garland en su búsqueda del Mago de Oz para pedirle que la devuelva a su amada Kansas.




3.- I will always love you, final de la película El guardaespaldas. Estremecedora Whitney Houston. No sé cuántas veces habré escuchado a lo larga de mi vida. Muchas, eso seguro, pero esta canción me sigue pareciendo impresionante. Tiene muchos ingredientes que no me gustan, pero creo que solo por el estribillo de 3:10 en adelante, podría escuchar esta canción un centenar de veces más. Qué voz, señores, qué voz.

Y me siento en la obligación de referenciar a este maravilloso momento de Los Simpsons.


2.- Singing in the rain. Cuando veo este fragmento no sé qué viene antes a mi mente, si «arte» o «gripe», pero está claro que me viene algo. Algo de eso. Esta canción da tanto a la película como exige de la película para sí misma. Singing in the rain, la canción, no es nada sin la película. Nada en absoluto; es Gen Kelly moviéndose ágil y acompasadamente, dando sentido a ese dulce tarareo. Una pequeña maravilla.

Y no puedo evitar recordar este anuncio de Volkswagen.


1.- New York, New York. En realidad podría argumentarse que esta elección tiene trampa. Y tendríais razón. New York, New York que seguro que os suena a la mayoría de vosotros cantada por la titánica voz de ese dios que fue Sinatra, se compuso originalmente para una película que también se llamaba New York, New York; un musical obra de Martin Scorsese, al que, como muchos sabréis, considero la cima del cine contemporáneo.
Esta es la versión de la película, con la voz de Liza Minelli:

Esta es la versión que alcanzó la fama atemporal, la de Frank Sinatra:

Es la versión de Sinatra la que me emociona y es la que hace que la coloque aquí en la cumbre. Con esa voz templada y perfecta. Así que sí, trampa tramposa ruin y miserable.


PD:
Iba a poner, la Hotel California de El Gran Lebowsky, por los Gipsy Kings, cuando presentan a ese grandioso personaje que es Quintana. La pena es que la inserción está desactivada en los vídeos en los que se ve/oye con cierta calidad; así que me decidí por otra pequeña maravilla de la película española Amanece que no es poca.

¿Qué? Adorable, ¿verdad?


Y se quedaron en la estacada algunas canciones en las que había pensado desde que decidí hacer el post (como Neverending Story, que seguro que se merecía un huequito, y Unchained melody, porque no puede ser más memorable y tantas otras), pero no encontré dónde meterlas. Gracias a todos los que colaboraron gustosamente en Facebook. Sois un encanto. Todos. Con mención especial para los que me pusieron directamente los links a Youtube. ¡Gracias!

jueves 9 de febrero de 2012

Moneyball - Bennett Miller

Billy Beane es el gerente de un equipo de baseball, los Oakland Athletics, que acaban de perder a sus mejores jugadores tras una desastrosa temporada más. Buscando nuevos jugadores en otros equipos conoce a Peter Brand, un inteligente economista sin mucha idea de baseball pero con gran fe en la estadística. Juntos, empiezan a aplicar un nuevo método basado sólo en los datos para componer el nuevo equipo de los Oakland Athletics.


Aunque solemos informarnos antes de ver una película, admito que esta me pilló completamente desprevenida. Cuando Albos me propuso verla, ni me sonaba. Sin embargo, me enganchó en seguida a pesar de ir de un deporte que en España es minoritario, el baseball.

Los personajes:
— Billy Beane (Brad Pitt): antiguo jugador de baseball, se pasó a la gerencia cuando se dio cuenta de que su carrera estaba estancada.
— Casey Beane (Kerris Dorsey): hija de Billy. A pesar de su corta edad, es un gran apoyo para su padre.
— Peter Brans (Jonah Hill): graduado en Económicas por la Universidad de Harvard, Peter tiene gran confianza en los números y estadísticas de los jugadores, lo que choca frontalmente con la percepción que se tenía del baseball hasta ese momento.
— Art Howe (Philip Seymour Hoffman): entrenador del equipo, lucha todo lo que puede contra el nuevo sistema de fichajes y juego.

Los actores:
— la verdad, tengo fe completa y absoluta en Brad Pitt, la tengo porque nunca me falla, siempre está fantástico. Tampoco creo que esta sea una sus actuaciones más lucidas pero está genial, como siempre. Jonah Hill, al que estamos acostumbrados a ver en papeles mucho más adolescentes, recrea un creíble Peter, con ese aire inteligente y dulce. Destaco también a Kerris Dorsey; aparece poquito pero quería hablar de ella porque lo hace genial. Espero que podamos verla en muchas más películas.

La dirección:
— la dirección de esta película tiene cierto aire a bajo presupuesto. Falso bajo presupuesto, claro. Todo parece gris, anodino y cutre. No es una dirección especialmente llamativa pero tiene un toque de originalidad que me ha encantado.

El guión:
— la primera hora es lenta, lentísima. Entre que el baseball nos es bastante ajeno y que la trama avanza despacito, cuesta un poco no aburrirse. Sin embargo, la segunda hora es trepidante. Me ha gustado especialmente que la película huya de las largas escenas en el campo de juego. De hecho, estas están casi ausentes. No importa lo que suceda en el campo de juego, ni los jugadores, ni el entrenador, lo importante es el sistema.

Momentazos:
Billy echando a un jugador tras otro hasta que el entrenador claudica.
La escena en la que Billy y Peter negocian para conseguir los jugadores que ellos quieren. 
Tras veinte victorias seguidas, el negacionismo de los locutores de radio ante la eficacia del sistema.

El maquillaje:
— tiende completamente al realismo. En ningún momento intenta mejorar el aspecto físico de los personajes, consiguiendo que parezcan personas de verdad en vez de actores de Hollywod. Ahora sí, podemos a ver a un Brad Pitt con ojeras, bolsas y arruguitas varias. Como en la vida real, o al menos, parecido.


Curiosidades:
— los Red Socks ganaron la liga, por primera vez en toda su historia, siguiendo este método. Hay múltiples referencias a este hecho en obras contemporáneas, como por ejemplo, en Lost.
— a diferencia de la película, Beane está casado en segundas nupcias.


Nota: un 8. Es una gran película, a pesar de la lentitud de su primera hora.


Otras pelis de 2011 que hemos reseñado:
— La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo
— Drive
— Criadas y señoras.