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martes, 31 de julio de 2012

Touch - FOX

Admito que tras lo que pasó con Heroes no sé qué me animó a darle una oportunidad a Touch. Supongo que el hecho de que tenía un buen piloto, una fotografía encantadora y una apariencia sencilla me convencieron para ver los siguientes capítulos, en los que la historia, por cierto, se estanca mucho. Demasiado. Dejé la serie. Dos meses después, por alguna razón que ahora mismo no recuerdo, vimos el resto de episodios en los que la serie experimentaba una notable mejora. Tarde lo hacía, en cualquier caso. Muchos espectadores no llegaron a estos episodios y nosotros no tenemos intención de ver la segunda temporada. Lo ha vuelto a hacer, señor Kring; tiene mérito.



Cada parte del mundo, cada individuo y cada objeto están conectados por un patrón matemático que rompe la idea de azar y nos referencia a un concepto cercano al destino. Jake Bohm (David Mazouz) un niño autista que no habla y que no soporta que lo toquen es capaz de ver esos patrones; su padre Martin (Kiefer Sutherland) se siente en el deber de interpretar las señales que le deja, puesto que son su única forma de comunicación, e intenta conseguir que esas cosas... pasen.

Ya está, esa es toda la idea de la serie. Cada capítulo ronda los 43 minutos, presentan un caso totalmente nuevo y Martin Bohm lo resuelve. Hay un par de tramas generales: la de los «poderes» del niño y la de su custodia. La serie no tiene nada más y no lo intenta. Está contenta con lo que ofrece. Ciertamente, para el piloto era suficiente, para el segundo capítulo también... Luego la fórmula quema.

Mucho chill-out y pocas nueces.


Esta serie rehuye del ruido y de las distracciones, camuflándolo todo con música chill out y una apariencia new age que espanta. Me estoy expresando mal. Es bonito, la verdad; es una apariencia bonita, una música bonita... pero es un envoltorio. Touch tiene un envoltorio bonito. De los 12 episodios, más de la mitad son exactamente iguales; así que la fórmula es insostenible.

Hacia el final de la temporada, la trama de la custodia de Jake consigue despegar y pasa a ser uno de los motores de la serie, aunque esta siga centrada en el patrón y en cómo Martin se mete en mil locas aventuras porque su hijo le deja señales.

Estas aventuras resultan demasiado inverosímiles. El padre será mensajero, pero está claro que se emocionó mucho viéndose en 24. Que sí, que es el «destino», ese patrón que lo une, que lo toca todo lo que hace que los planes finalmente salgan adelante... y ahí entramos en otro punto nefasto de la serie.

Mi casa, mis normas.


La serie no tiene el más mínimo sentido en ocasiones y se ampara en el patrón. Para todo. Es como tocar una pared y gritar «¡¡casa!!». Ya está, Kring ha ganado. Acéptalo. Es el patrón, ¿qué le vamos a hacer? El patrón gana. ¿Que lo que pasa no tiene lógica o la suspensión de la incredulidad tiene un límite? No importa. Lo dice el patrón. Y te aguantas.

¿Esto es malo? Bueno, un poco sí; pero voy a ser generoso y voy a aceptar esta, en mi opinión, inmunda premisa. Digamos, pues, que eso no es malo en sí mismo. ¿Qué pasa entonces? Pasa que la serie acaba de condenarse: los capítulos han renunciado a la tensión de la resolución del problema. En todo momento sabemos que las cosas, a grandes rasgos, van a salir bien. Que Martin se quedará con Jake (pase lo que pase), que Martin sobrevivirá a cualquier situación por extrema que esta sea, que cualquier revés de un secundario se corregirá de un modo u otro... y es que Jake ve el patrón. Jake ve todo. Sabe todo. Puede todo.

Jake aburre.

—No pongas esa cara, Jake; hay mucha gente que aburre.

Misión imposible.


Kiefer Sutherland borda el papel. Está intachable, es magnífico. Es duro, sensible, creíble, triste, paternal... es perfecto. David Mazouz es adorable, su papel no es especialmente variado, pero lo que tiene que hacer le queda más o menos bien. Además, la voz con que introduce cada capítulo, llena de frases que hablan de almas que se tocan, de la oscura soledad y la pérdida de lo natural, hacen de esas introducciones algo líricas lo más salvable de la mayoría de capítulos.

¿Pero es que cómo pueden enfrentarse a la sosez de los secundarios? Y no es culpa de Danny Glover ni de Gugu Mbatha-Raw; es que sus personajes no tienen gracia. Aparecen y una y otra vez hacen lo mismo. Son horribles. Los personajes sin relación alguna que pueblan Touch (como las japonesas o los brasileños) aportan mayor interés a la serie que estos secundarios casi protagonistas. Un absoluto fracaso de creación de personajes.

Hacia el final de la temporada (los cuatro últimos episodios) aparece otro personaje interesante, Abraham el judío, muy correctamente interpretado por Bodhi Elfman, sobrino de Danny Elfman; y la serie recobra algo de aire. Eso era todo cuanto necesitaba la serie: aire, nuevos personajes entre los que repartir la carga; pero se los negaron y la serie se asfixió.

A veces sí es demasiado tarde.


La serie, en el último tercio intenta corregir alguno de sus errores más pesados. Intentan dar más peso a las tramas entre capítulos, intentan meter personajes con carisma y avanzar en alguno de los misterios (lo relacionado con la secuencia Amelia, fundamentalmente), pero ya es tarde. El animal que era Touch llevaba meses agonizando.

Por mi parte, al menos, solo han conseguido que no acabase la temporada con horror absoluto, sino con la sensación de que, al menos, era una mediocridad visible.

Y os dejamos con la intro, que es de lo mejor de la serie.


Nota: 5. La serie no es malísima, aunque creo que con la reseña sí lo parece. La serie está mal hecha, que es distinto. La idea podría estar bastante bien, los personajes podrían estar bastante bien; quizá si se hubiesen animado antes a meterse de lleno en las historias de la serie en vez de construir un abstracto mundillo de almas que se acarician y personajes que parecen completamente desligados hubiera estado mejor. Al final se queda en eso, una serie absolutamente prescindible.

lunes, 30 de julio de 2012

Entrevista con el vampiro - Neil Jordan

Daniel Malloy es un ambicioso periodista ávido de entrevistas interesantes. Una noche encuentra a un extraño hombre llamado Louis y decide entrevistarlo sin sospechar que será el primer reportero en hacer una entrevista a un vampiro.


«Entrevista con el vampiro» forma parte de una corta lista de películas que me parecen mejores que los libros en los que están basadas. La película se pule todo el relleno innecesario que Anne Rice se empeñó en meter en su libro y se centra sólo en las partes importantes. Todo un acierto.

Los personajes:
— Louis (Brad Pitt): dueño de una gran plantación cerca de Nueva Orleans. Tras perder a su mujer y a su hijo, Louis vaga sin ganas de vivir, buscando una forma de librarse de la carga que le supone su propia existencia. Esto hace que Lestat, un vampiro del Viejo Mundo, se fije en él y le ofrezca el don de la inmortalidad.
— Lestat (Tom Cruise): voraz vampiro europeo, ve en Louis un buen compañero para sus juergas nocturnas. Rencoroso, impulsivo, Lestat sólo quiere no estar solo.



Los actores:
— no me gusta Tom Cruise. No me gusta porque creo que siempre hace de... de Tom Cruise. Excepto en  «Entrevista con el vampiro» . Lo hace genial. Es inevitable odiar a Lestat cuando es odioso y compadecerlo diez minutos después. Por una vez conseguí olvidarme de que él era el actor protagonista y verlo como el personaje. Sin que sirva de precedente, ¡buen trabajo, Tom!
Brad Pitt es un creíble Louis y Antonio Banderas hace un buen papel que queda desmerecido por su manía de doblarse a sí mismo en las películas.
Kirsten Dunst en una de sus primeras películas está perfecta. No podría ser más siniestra haciendo de mujer adulta encerrada en el cuerpo de una niña. Uno de los grandes aciertos de la película ha sido contar con ella para el papel.



El guión:
— es un guión rápido y entretenido que no deja que apartes los ojos de la pantalla durante toda la película. Al quedarse sólo con los hechos importante del libro, dejando atrás toda la paja, cuanto sucede en la pantalla es relevante, importante y digno de verse. Deja perfectamente definidos a todos los personajes, con sus traumas, sus intenciones y su naturaleza: el egoísta y manipulador Lestar, la implacable Claudia, el desesperado Armand y la humanidad de Louis. 
Lo peor: no pude dejar de preguntarme, durante toda la película, por qué Lestat no era el protagonista. Porque Louis es un pesado. Vale, entiendo que es duro transformarte y perder tu forma de vida, pero llega un momento en la vida de toda persona en la que debe superar la adolescencia, dejar de llorar e intentar disfrutar un poco. Tener super poderes y vivir eternamente no parece tan horrible. Y nada te impide beber de las víctimas sin matarlas. 
Momentazos:
— Lestat y su constante desprecio por la vida humana. 
— Lestat: «Para encontrarte Louis, sólo tengo que seguir el rastro de ratas muertas»
La despedida de Claudia y Louis. Eso, es amor.
La despedida de Armand y Louis. Eso, es rencor puro y duro.
— Los espectáculos en el teatro de los vampiros. Brutales. 
— Ver a Lestat completamente desubicado y temblando de miedo. 


La música:
— huyendo de los excesos de su época, es un digno repaso por la música de moda en cada una de las épocas por las que pasa Louis. 

La dirección:
— tiene algunos momentos de lucidez como por ejemplo: el despertar de Louis, el vampiro parisino que trepa por las paredes o los ataques de ira de Claudia.... pero en general es bastante anodina. 


Los efectos especiales:
— tan bien pensados que no han perdido con los años. Las llamas, el visión vampírica, los vuelos, la sangre... todo sigue resultando creíble. Me encanta el conjunto de movimientos de Santiago, los juegos de cámara y los efectos especiales. 


Curiosidades: 
— se hicieron túneles para llevar a los actores tras maquillarlos, para que su aspecto fuese una sorpresa para el público.
— Tom Cruise, como siempre, usó una plataforma para reducir la diferencia de altura entre él y otros actores.
Antonio Banderas cometió el error de doblarse a sí mismo en esta película.
— Para las escenas en el río Mississippi, se eliminaron digitalmente los puentes modernos y estaciones de radio y se añadieron barcos de vela. 
— Anne Rice quedó tan satisfecha con la adaptación que compró dos páginas en el The New York Times y en Vanity Fair para promocionarla como «obra maestra».


Nota: un 7,5. Es entretenida, rápida y los efectos especiales no han perdido con los años. Además, hay tantas referencias a ella que empieza a convertirse en uno de esos clásicos que todo el mundo debería ver.

viernes, 27 de julio de 2012

Noticias 27 de Julio

—Parece ser que Peter Jackson quiere exprimir un poco más la gallina de los huevos de oro que es la Tierra Media y ha propuesto una trilogía de El Hobbit a Warner Bros, a la que se le acabó el chollo del niño-mago el año pasado y el chollo del hombre-murciélago este. Me da a mí que esto acaba en un sí monumental. Ya os contaremos en qué queda la cosa.

—Se presenta el tráiler de Cloud Atlas, que se estrenará el 26 de Octubre en Estados Unidos. La película estará dirigida por los hermanos Wachowski y por Tom Tykwer. No me gusta especialmente ninguno de los tres, pero habrá que ver que sale de la mente de estos hombres. Espero que esta vez capten mejor el sentido de la obra en que se basan que en V de Vagancia. De Vendetta, digo.



La verdad es que el vídeo carga muy lento (o al menos lo hacía cuando lo vi yo), así que dadle tiempo. Mucho tiempo.

—HBO se hace con un piloto de Stephen Merchant (el guionista de The Office, de El Show de Ricky Gervais y de Life's too short, que ya es de la HBO). Quizá no salga nada de ahí, pero toda serie de la HBO —visto lo visto— merece una cierta atención. A veces hacen un Veep, pero entre tanta serie maravillosa, ¡como para perderles la pista a estos tíos! La idea, no obstante, me parece un poco horrible y veo prácticamente imposible sacar algo aprovechable de ella: un inglés busca a la mujer de sus sueños en Holywood. Quiere rodearse de personas guapas pero estos no quieren que eso pase. Es de las peores premisas que leí desde la de Cómo conocí a vuestra madre, a ver si consiguen un sentido del humor sólido esta vez.

—NBC se queda con Jonathan Rhys Meyers para hacer de Drácula en su nueva serie. No me fío nada. No puedo evitar ver con ojos aterrados las adaptaciones que se hacen de esta fantástica novela y esta adaptación, en concreto, me inspira confianza 0. Ojalá me equivoque.

Kristen Stewart le pone los cuernos a Robert Pattinson y pide disculpas públicas. ¿Esto es noticia? Pues no, pero en algún sitio tenía que poner las declaraciones del hombre con el que le puso los cuernos, el director de la película de Blancanieves, un tal Rupert Sanders, de 43 años, casado y con dos hijos: «Estoy totalmente consternado por el dolor que he causado a mi familia. Mi bella esposa y mis celestiales niños son todo lo que tengo en este mundo. Los quiero con todo mi corazón. Rezo para que superemos esto juntos». Cada adjetivo de su declaración es néctar y ambrosía para mis oídos ansiosos de hipocresía. Espero que tirarse a alguien con la mitad de tu edad esté muy bien, porque ahora ¡escarnio y maldizer para todo!

jueves, 26 de julio de 2012

El jovencito Frankenstein - Mel Brooks

Hay películas que envejecen mejor y otras que lo hacen peor. Y volver a ver esas que me gustaban de niño y a las que perdí la pista en la última década me da, casi, miedo. A veces el resultado es bueno (Jumanji o En busca del valle encantado), a veces es aceptable (Aladdin, Critters) y a veces es inmundo (y no vamos a dar ejemplos). Suponía que este no iba a ser un caso de los últimos, pero no tenía ni idea de en cuál de los dos primeros sacos entraría. Por fortuna entró en el primero.


Las películas de Mel Brooks envejecen de formas muy distintas. Algunas pierden parte de su fuelle (algo que, en mi opinión, le pasa a La loca historia de las galaxias que, para acabar de rematarla, es moderadamente reciente), pero otras se mantienen... incorruptibles, en un apacible descanso hasta que volvemos a verlas. Este es el caso de El jovencito Frankenstein.

El director, productor, actor, guionista (es un hombre para todo) estadounidense lleva a cabo una divertidísima parodia de Frankenstein, convirtiendo el horror en carcajadas a tiempo completo. Desde el mismo inicio de la película en que el profesor Frankenstein está dando una clase a sus alumnos hasta el final de la película. A veces un humor muy absurdo, a veces un humor algo más retorcido; pero siempre hilarante. El jovencito Frankenstein es una inteligente muestra de arte.

El arte de la exageración


Esta peli tiene cosas muy buenas, pero uno de sus grandes aciertos, sin ninguna duda, fue su teatral exageración. Gene Wilder no solo es un digno doctor Frankenstein, heredero de la fama de los horribles experimentos de su progenitor, sino que con su actitud dramática y con su ultragesticulación se come la pantalla desde el inicio de la película. Ahí lo tenemos, irreprochable, inverosímil; pero arrebatador.


«No, se pronuncia "Fronkonstin".»

Y uno podría pensar que cualquier otro actor, que cualquier otro personaje estará condenado a vivir a la sombra de este teatrero titán tragicómico. Nada más lejos de la verdad, como se encarga de demostrar un asombroso Marty Feldman pletórico, con un Igor al que le sobran las grandes frases y las agudas réplicas. A veces cae un poco en algo que me consta que criticamos, casi, día sí y día también; en esas frases que pretenden ser lapidarias y dar fin a una escena determinada con cierta gracia y no tienen el efecto deseado. O no parecen tenerlo; pero la gracia natural del personaje y del actor compensan esas cuantas frases.


«¿Dice usted también "Frodorick"?»

Y queda por presentar al monstruo, interpretado por Peter Boyle, que curiosamente se encarga de representar al más humano y normal de los personajes. Mel Brooks y Gene Wilder (que coguionizó la película) parece que tenían claro qué querían hacer exactamente con la película, por la naturalidad con la que van entrando los temas y la personalidad de los personajes, que de tan exagerada la de la mayoría resulta muy estable, posicionada contra viento y marea.

El arte de separar la paja del grano


Hay escenas enteras que se eliminaron a pesar de ser realmente hilarantes y ser considerablemente breves. Hay otras que se eliminaron pese a su cierta relevancia argumental porque eran demasiado extensas, demasiado arrítmicas. La película resultó, pues, en esos 106 minutos —una duración más bien escasa— que permite que El jovencito Frankenstein disponga de un ritmo envidiable, de diversión casi sin pausa correctamente salpicada, además de algunos momentos musicales muy divertidos y bastante bien pensados. Mel Brooks ya había sorprendido a todos con un musical en su llegada al cine, la también muy divertida Los Productores.

Como ejemplo os dejo con un par de momentos musicales:
Y la grandiosa Join the family business.

Mel Brooks decide dar a la película el tiempo que se merece. Podía haber optado por hacerla más larga y seguiría siendo buena. En los extras del DVD queda claro que tenía escenas divertidas con las que añadir metraje. De hecho, una de mis escenas favoritas resultó eliminada, la de la conversación sobre la velocidad de la luz entre el profesor y la guapa Inga.


Nota: 8,5. El jovencito Frankenstein es una divertidísima película a la que apenas ha afectado en absoluto el paso de los años. Algo más de 1:40 horas repletas de humor, música y... ¡terror! Bueno, en realidad no hay mucho terror. Pero hay un monstruo.

miércoles, 25 de julio de 2012

Rango - Gore Verbinski

Rango es un simpático camaleón doméstico que disfruta de una agradable vida en su terrario. Por desgracia, mientras viaja en coche con sus dueños, el terrario sale despedido tras un volantazo y Rango aterriza en el desierto, donde tendrá que aprender a sobrevivir.


Para nuestras sesiones de pelis malas ligeritas de los domingos, nos quedamos con Rango, dado que mis intentos de ver Jane Eyre fracasaron una vez más. Rango tenía muchos puntos para gustarme, combinar película de animación y western no podía salir mal.


Personajes:
Rango: aunque no lo parezca, Rango es un superviviente. Como buen camaleón es capaz de adaptarse a su entorno. Vale, de forma torpe y un tanto ridícula pero él lo hace.
Beans: una temperamental iguana que lucha por mantener el rancho de su fallecido padre. Se queda paralizada cuando se pone muy nerviosa.
El alcalde: una tortuga ya entrada en años que huele a cacique desde el minuto uno en pantalla. Podría llamarse Baltar y a todos nos parecería bien.


Guión:
- no es tan brillante como el de otras películas de animación pero mantiene el tipo. Es divertida, tiene mucha acción y los personajes son geniales. Lo peor: es predecible hasta niveles absurdos. Y de esto no le libran ni la amplia cantidad de referencias que tiene, ni estilo sucio y de western que siempre me conquista ni la banda de búhos cantando rancheras.
Aún así creo que Rango sí transmite un buen mensaje y se aleja un poco de la típica y simplona película para niños.
Momentazos:
- Bean congelada.
- Bean definiendo sus parálisis como una «marca de nacimiento».
- Rango está bendecido por Fortuna y cada vez que se salva lo demuestra con un momentazo.
- Todas las referencias. Porque Soñador, perderás la cuenta de la cantidad de referencias a otras películas que vas a encontrar. Por ejemplo: Pulp Fiction, The Wire, Lo que el viento se llevó... ¿Cuál más has encontrado?

La música:
- no soy fan de las rancheras pero a Rango se lo perdonamos. Además, está llena de piezas clásicas de westernHans Zimmer siempre es garantía de calidad. La canción que te pongo a continuación me recuerda mucho a la banda sonora de otra película, a ver si aciertas cuál es. Pista: su banda sonora también es de Zimmer.



Nota: un 7,5. A pesar de ser predecible y un tanto simplona en ocasiones, es un digno entretenimiento para pasar el rato.

lunes, 23 de julio de 2012

El caballero oscuro: La leyenda renace - Christopher Nolan

Tras la muerte de Harvey Dent, Batman se ha sacrificado para darle a Gotham el Caballero Blanco que necesitaba.
Con el Cruzado Enmascarado retirado y la muerte de Rachel, Bruce Wayne ha perdido todo aliciente para disfrutar de la vida. Se ha limitado a dejar pasar los años encerrado en la mansión Wayne, con la única compañía del fiel Alfred.
Sin embargo, una nueva amenaza surge desde las alcantarillas de la ciudad. Bane, un cruel asesino expulsado de la Liga de las Sombras, amenaza con destruir Gotham si nadie se lo impide.


La trilogía de Batman de Nolan pasará a la historia como muchas otras, como una trilogía que prometía mucho pero que se desinfló por el camino. "La leyenda renace" dura casi tres horas que se hacen eternas cuando sólo llevas la mitad. Falla el ritmo, falla el cásting, fallan los personajes... Una pena pero es lo que hay. Esperemos que el reinicio de la franquicia sea más amable con el Cruzado Enmascarado.


Personajes:
Batman/Bruce Wayne (Christian Bale): tras decidir retirar a Batman y perder a Rachel, Bruce está sumido en una profunda depresión que dura ya siete años. Sólo la llegada de una misteriosa y ágil ladrona parece despertar un poco sus abotargados sentidos.
El Comisario Gordon (Gary Oldman): tras un duro divorcio, a Gordon le cuesta cada vez más mantener las mentiras que han rodeado a la muerte de Harvey Dent. Además, James es un hombre de guerra que se ahoga en una ciudad en paz.
Bane (Tom Hardy): misterioso sicario que parece empeñado en destruir la ciudad.
Selina Kyle (Anne Hathaway): ladrona que está deseando poder empezar una vida limpia y alejada del crimen.
John Blake (Joseph Gordon-Levitt): huérfano policía de la ciudad, rápidamente se da cuenta de una nueva guerra va a empezar.

En cuanto al diseño de los personajes, creo que podría haber estado mucho mejor. Mil veces. Catwoman es una mujer fuerte e independiente, no una más de las chicas que se mueren por acostarse con Batman. A los Nolan no se les dan bien los personajes femeninos, no es nada nuevo. El Espantapájaros sale dos veces y se come la pantalla. John podría ser mucho más de lo que es. Y Batman... ¿dónde está la rabia, el dolor, el sufrimiento y las lágrimas? Pocas veces he visto un guión tan pobre con tan buenos personajes entre manos. Porque mira que es fácil sacarle partido al mundo de Batman. Sólo Alfred, sólo él, es perfecto.


Los actores:
- lo siento muchísimo por Anne Hathaway. Lo siento porque demuestra en esta película lo gran actriz que es. Jamás lo hubiese pensado pero es fantástica. ¿Y sabes qué? Nadie lo va a valorar. Porque no parece Catwoman. Y esto no es culpa de ella, es culpa del diseño de personajes, de los diálogos y de que no parece Catwoman. Parece una... maestra de escuela. Es demasiado dulce. Una pena.
Así como Hathaway me ha sorprendido gratamente, no puedo decir lo mismo de Joseph Gordon-Levitt, que ha sido toda una decepción. La verdad es que este chico es de mis actores favoritos y me da mucha pena que no lo hiciese mejor.
En el grupo de actores que se limitan a cumplir con el papel podemos meter a Marion Cotillard y a Christian Bale, que no disgustan pero tampoco consiguen transmitir gran cosa. Sí me gustó Bale en otras entregas de Batman pero no demasiado en "La leyenda renace". Puede que el problema sea el guión, que no aprovecha bien las emociones encontradas del personaje.
¿Mis favoritos? Gary Oldman y Michael Cane. Ambos son capaces de emocionarme como pocos.


El guión:
- si te animas a ver la película hay dos cosas que debes tener en cuenta. La primera es que, como en todas las películas de Batman, Nolan pasa alegremente de las historias de los cómics. No las ha aprovechado en las dos películas anteriores y tampoco lo hace en esta. La segunda es que muchos de los sucesos de la película no tienen sentido. No te molestes en intentar entender cómo John sabe que Bruce es Batman o cómo Batman llega desde un pueblo perdido en el medio del desierto hasta una ciudad sitiada a la que sólo se puede llegar por un puente ocupado por el ejército de los Estados Unidos. No tiene sentido, ni lo va a tener. 
El momentazo de la película es con el Espantapájaros. Aparece en dos escenas pero son grandiosas. 
Un problema añadido son las constantes menciones a Ra's al Ghul, personaje al que perdimos de vista tras la primera película. Referencias continuas a un personaje que, si no has leído los comics en los que aparece, no es más que un villano anodino en la larga lista de enemigos que Batman ha derrotado. 
En cuanto al final de esta película, que es el final de una saga, me gustó por partes. Para la gente que no ha leído los comics, darle un final feliz a Batman es muy razonable. Para los que sí lo hemos hecho, ver a un Batman feliz con un final de cuento que sabemos que jamás tendrá ha sido hermoso. Entiendo que a mucha gente le horrorice pero me ha parecido bonito.
Sin embargo el desenlace de la trama de los criminales me parece que queda muy pillado por los pelos. Ya he escrito varias veces sobre este tipo de finales y siempre he opinado lo mismo. Hay una gran diferencia entre sorprender al espectador con un buen final e inventarse algo que no tiene coherencia argumental. Pero como ya he dicho antes, no debemos esperar coherencia argumental en "La leyenda renace".
En cuanto al ritmo, la película es lenta y dura demasiado. Son casi tres horas en las que alternan momentos de acción con largas secuencias de tedio.
No es una gran película en ninguno de los sentidos.


La dirección:
- es exactamente la misma que en el resto de la saga. Nolan no innova pero tampoco pierde el toque que marca cada película como una de las suyas. El detalle negativo son las escenas de lucha con Catwoman. Es obvio que Anne Hathaway no es tan flexible como otras actrices en el mismo papel e intentan disimularlo con planos que no consiguen del todo su objetivo.


Los efectos especiales:
- muy buenos, tal y como cabía esperar de esta saga, que siempre ha destacado por ser impecable en este aspecto. Sigo odiando a muerte la moto de Batman pero parece que tiene una legión de acerrimos fans.

El maquillaje:
- a pesar de que no es tan lucido como en otras películas, sobre todo por la ausencia de personajes como Dos Caras o el Joker, es un muy buen maquillaje. Tanto Alfred, como Bruce o Gordon parecen mucho mayores, como si realmente hubiesen pasado siete años por ellos.

La música:
- perfecta, me ha encantado. El niño cantando el himno americano es un momento precioso y toda pieza musical encaja con las escenas y las coreografías. Un trabajo excelente.

Curiosidades:
- la lista de actrices que hicieron audiciones para ser Catwoman es larguísima. ¿Mis candidatas favoritas?  Jessica Biel, Charlize Theron y Olivia Wilde.
- Nolan le explicó a los actores el final de la película porque este no esta escrito en ninguna parte para evitar filtraciones.
- Nolan dijo que había escogido a Bane como villano para poner a Batman a prueba mental y físicamente.

Nota: un 6. Confieso que si no fuese una película de Batman, seguramente tendría peor nota. No es una buena película y puedes ahorrarte la entrada de cine.

Otras películas de Batman:
— Batman (de los años 60): 10 razones para ver Batman.
— Batman de Tim Burton.
— Batman Returns.
— Batman Forever.
 Breve comentario sobre Batman y Robin.
— Batman begins.
— El caballero oscuro.

Comics de Batman que hemos comentado:
— Batman R.I.P.
— La broma asesina.

Videojuego de Batman:
— Batman: Arkham Asylum.

viernes, 20 de julio de 2012

Las peores películas que hemos reseñado:

En algún momento de nuestra vida, uno no muy lucido, decidimos que los domingos serían días de películas malas; ligeritas, en la neolengua de Albos. Tras muchos domingos "disfrutando" de tal iniciativa, te traigo las peores películas que hemos reseñado. Conste que no son las peores que hemos visto pero sí son lo más deplorable que se ha pasado por el Palacio de los Sueños. Prepárate, que vienen curvas:


Battleship:
El miembro más reciente de la lista. Porque cuando vas a ver una americanada de estas, sabes a qué atenerte: a una cutre película palomitera llena de testosterona, tiros y demás familia. Lo que debería estar en el pack es el entretenimiento, que Battleship no da.


Los goonies:
O por qué no debemos ver ciertas películas más allá de la infancia. Seguro que has leído miles de referencias a esta película en el blog. Es mi ejemplo de película infantil infame, terrible y aburrida y creo que nunca se apearé de ese puesto. Es difícil hacerlo tan mal.


Mulholland Drive:
Lo peor de Mulholland Drive no es que sea mala, que lo es. Son sus aires de de superioridad gafapastil y sus hordas de fans afirmando que la peli no es mala, lo que pasa es que no la entendemos. Señores, esto es un bodrio en estado puro, asúmanlo. David Lynch tanto hace obras maravillosas como bodrios. Es lo que hay.


Los Muppets:
En este blog somos fans de los musicales. Nos encanta Smash, vimos Glee hasta que la cosa degeneró, nos sabemos de memoria canciones de Dr. Horrible... y entonces llegaron Los Muppets. Los Muppets, con sus pelis malas, sus grandes personajes desaprovechados y sus infames coreografías. Vamos, que para hacer esto casi nos ahorramos el trabajo y ya.


El terror:
O la película en la que descubrimos que Jack Nicholson de joven era guapo y actuaba mal. Un guión sin ningún tipo de sentido, pájaros pintados sobre el fotograma y piedras que flotan sobre el agua. Eso sí, si quieres algo para reírte en grupo, es una buena opción. No tanto como el Batman de 1966 pero está bien.


No podía falta el típico drama adolescente en una lista sobre películas malas. Porque «Querido John» es una drama adolescente mezclado con propaganda militar. Vamos, que huele a éxito seguro. 
Además, actúa Channing Tatum, ese chico que nadie sabe cómo ha llegado a la categoría de actor. Lo malo no es sólo que actúe, sino que lo hace al lado de la maravillosa Amanda Seyfried. Por suerte no tienen muchas escenas juntos, por lo que no queda en evidencia demasiadas veces.


Ver un bodrio en el que maltratan sin compasión a su súper héroe  favorito es un suplicio para cualquier fan. El director, el guionista y los productores de esta película merecen un gran castigo por haber hecho esto. Y no diré más, escribir sobre este bodrio me pone de mal humor.


Confieso que tengo una relación de amor-odio con los Coen. O me encanta lo que hacen o lo odio. Odio Muerte entre las flores. Me parece aburrida, sosa, predecible y violenta de una forma tan exagerada que llega al ridículo. Con lo bien que lo hacen estos chicos, no sé en qué estaban pensando con este bodrio. 


No acabamos de verla. Esperaba algo estilo El diario de Bridget Jones pero algo más de este siglo. Pues no. Me encontré una película con humor chabacano, chistes sin gracia, situaciones tan ridículas como imposibles y sobre todo, aburrida. Sí, tenía que haber una "peli para chicas" en esta lista.

En cine para adolescente es una mina de bodrios. Creo que alguien debería informar a los guionistas que los jóvenes son jóvenes, no estúpidos. También deberían saber que sí, que está muy bien que nos sorprenda que el malo de la película sea alguien que no te esperas. Siempre que tenga coherencia argumental. Aquí no lo tiene. Mira que es difícil hacer un bodrio con Gary Oldman. En fin... 

Curiosidades:
— este post se iba a llamar «Los peores bodrios que hemos visto jamás». Claro, esto era tan ineficiente en cuanto a SEO que lo he dejado con el actual para que nos llegue alguna búsqueda desde buscadores. 

jueves, 19 de julio de 2012

Noticias 19 de Julio

—Andrew Stanton dirigirá la secuela de Buscando a Nemo. A mí no me gusta especialmente la primera, pero soy consciente de que al gran público sí. Ahí queda.

Solomon Kane muestra tráiler en Estados Unidos donde todavía no se ha estrenado, pese a que la película comenzó su andadura en festivales en 2009. Quizá eso explique su taquilla en parte, ¡suerte allí, Purefoy!

—Hoy se dirán las nominaciones a los Emmy 2012, a ver si mañana os las traemos. He leído mucho que este será el año de Breaking Bad; no sé qué pensar, llevo años pensando que dejarán de mimar a Mad Men cuyos gloriosos viejos tiempos han quedado, en mi opinión, atrás hace tiempo, dejándola en buena sin más y con gran factura técnica, como otra docena de series. Pero nada, que están enamorados de Hamm.


—Roger Corman (legendario director de películas de serie B... más de 400 por si el dato os dice algo, en el Palacio reseñamos El Terror) ha anunciado El ataque de la animadora de 50 pies. La verdad es que con el lema: «mira el tamaño de esos pompones» no sé qué le podría ir mal.

—Parece ser que Vince Gilligan, creador de Breaking Bad, está hablando con Bob Odenkirk la posibilidad de hacer un spin off de la serie centrado en su personaje, el genial y divertido Saul Goodman.

—Quizá un detective pastelero haya tocado el frío cadáver de Pushing Daisies, porque... ¡Suerte, que la serie era genial!

—Y presentación del casting de la tercera temporada de juego de tronos, que se me había olvidado miserablemente. Gracias, Fernando, por el recordatorio:



Y ya han salido las nominaciones a los premios Emmy 2012, así que ahí os las dejamos. Mañana dedicaremos unas palabras sobre ellas, hoy queda la lista sin más.

miércoles, 18 de julio de 2012

Vida en otro planeta - Will Eisner

Vida en otro planeta parte de la recepción de un mensaje proveniente de otro planeta, Barnard, una secuencia de números primos, lo que desatará una serie de intereses ruines y codicia pura, en una espiral que pronto se irá de la manos de todos sus contendientes. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno?


Vida en otro planeta es una historia sobre las bajezas humanas. En realidad el «otro planeta» no tiene la más mínima importancia, de vez en cuando nos hablan de él, pero en ningún momento deja de ser más que un mensaje recibido, lo importante del cómic es la respuesta que dan los gobiernos (el de EEUU y el de la URSS), el interés de Mark Argano, el sueño de la Gente Estelar (una secta de gente que quiere ser enviada al nuevo mundo) y el idealismo de Jim Bludd, el único tipo honrado de toda este cruce de intereses.


La importancia de llamarse Will Eisner

Esta obra se publicó después de que el autor tuviese un nombre consolidado en el mundillo. Will Eisner es uno de los verdaderos pesos pesados. Supongo que en su momento no encontró hueco comercial para ella, aunque este surgió tan pronto su nombre se escribía con neones de colores. Según he leído, se escribió antes que Contrato con Dios, aunque se publicó después de este.

Vida en otro planeta es un cómic decepcionante, salvado por un dibujo oscuro, triste e increíblemente expresivo, por la desesperanza con la que trata a muchos de los personajes y por la elaboración de la composición de las páginas, muchas de las cuales no tienen viñetas propiamente dichas. El trabajo gráfico, sinceramente, es impresionante. Que Eisner domina como pocos (o como nadie) las técnicas de esta a veces denostada arte me parece un hecho indiscutible, y muchas de las páginas de Vida en otro planeta le avalan.



Lo malo de llamarse Will Eisner

No obstante, Vida en otro planeta tiene una serie de puntos oscuros que considero imposible negarse a ver, aunque la fuerza de un nombre como el de Will Eisner puede hacer que muchos se nieguen a hacerlo o que consideren que si lo hace él, está bien hecho. Lo siento, no simpatizo con esa idea, aunque supongo que todos tenemos nuestros artistas mimados a los que consentimos especialmente:
—Jim Bludd: el astrofísico al que la CIA fuerza a trabajar como agente en delicadísimas misiones de las que dependen muchos intereses. Como Princesa por sorpresa pero con agentes de la CIA. Genial, de verdad.
—Mark Argano: la mayoría de personajes del cómic huyen, un poquito al menos, del arquetipo más puro con pequeños detalles que intentan romper el tópico. Mark Argano no, su caída hacia el «típico científico malo y loquísimo» es de impresión. De mala impresión.
—Todo lo que intenta parecer de ciencia ficción. De verdad, he intentado obviarlo, pero no puedo. Es horrible. Sencillamente. Supongo que podríamos perdonarla. Si somos muy buenos. No, lo siento, no puedo. Es aburrida, absurda, infundamentada (es decir, no sigue los fundamentos de la ciencia real y tampoco da ninguno propio, como hacen otros autores). Cuando hablan de ciencia en el cómic, personalmente, tengo la sensación de ver a niños pequeños especulando y sugiriendo tonterías, como fusionar la inteligencia de las plantas que buscan el Sol y la de los humanos para conseguir un híbrido planthumano que enviar a Barnard, sin que haya ninguna razón dada en el cómic (creo recordar) para inferir que ese híbrido (ya sin meternos en lo de la inteligencia de las plantas) tenga más opciones de supervivencia, comunicación o cualquier-tipo-de-ventaja en Barnad. Tampoco queda claro por qué los gobiernos buscan a los astrónomos, contando que pueden captar perfectamente los mensajes y que estos científicos no tienen más información que ellos. Y queda especialmente para la posteridad el hecho de que asuman que un viaje a un punto localizado a 10 años luz, se haga en 10 años en un cohete cualquiera con la tecnología de la Guerra Fría. Muy épico todo. 
—Dilución de diluciones. El problema de esta historia, el problema que engloba todos los demás, es que Vida en otro planeta es un cómic homeopático. Al principio se nos presentan una trama y de esta se ramifican las demás. Todos los personajes y todos los intereses parten de ese punto 0. Bien. El caso es que siguen apareciendo personajes y varios de los que nos han presentado desaparecen casi por completo (como el fundador de la secta, que acaba siendo muy secundario, cuando, en mi opinión, tiene una de las subtramas más interesantes del cómic o el propio Argano, del que podríamos decir lo mismo, aunque viendo cómo se trata la ciencia en el cómic quizá haya sido mejor hacerlo casi desaparecer rápido). Finalmente, hay tantas historias que es casi imposible que se definan, son como insinuaciones; están demasiado diluidas como para aportar algo tangible. Vida en otro planeta intenta abarcarlo todo en 130 páginas y se le escapa el aire. La historia se le escurre. Y es una verdadera lástima.


Nota: 4. De verdad que me resulta extraño (esperaba cualquier cosa menos esto) escribir una reseña negativa sobre este cómic. Ha sido mi primer acercamiento a este autor prácticamente legendario, pero no podía pasar sin decir que se trataba de una obra algo aburrida, plagada de tópicos y con unas exigencias de suspensión de la incredulidad que yo, al menos, no fui capaz de aportar. El dibujo, eso sí, realmente magnífico.

martes, 17 de julio de 2012

Oficial y caballero - Taylor Hackford

Zach Mayo se ha criado en las Islas Filipinas en la base militar en la que sirve su padre, un marino aficionado a las mujeres y el alcohol. Intentando mejorar su vida, se apunta a la marina y parte para superar las quince semanas de prueba que necesita para poder entrar en el cuerpo.


Oficial y caballero es una de esas películas que me deja mal sabor de boca. Podría ser una gran película y, sin embargo se queda a medio camino, limitándose a ser un entretenimiento decente. Pasamos a la reseña:

Los personajes:
Zach Mayo (Richard Gere): el típico chico consecuencia del entorno en el que se ha criado. Zach siempre se ha tenido que buscar la vida él solo, y esto lo ha vuelto desconfiado, egoísta y muy poco fiable.
Sid (David Keith): el polo opuesto a Mayo. Sid es un chico amable, trabajador y que sigue los pasos de su hermano mayor, fallecido en combate. Amable y tranquilo, siempre parece dispuesto a cumplir las normas y seguir por el camino que se le ha marcado.
Paula (Debra Winger): empleada en la fábrica de la ciudad, es una chica soñadora que espera de su vida algo más que montar cajas.
Lynette (Lisa Eilbacher): la mejor amiga de Paula, salen muchas veces por la base en busca de un marinero con el que divertirse.



Los actores:
— tras ver a Richard Gere en esta película, entiendo perfectamente por qué fue un sex symbol de su generación. Ahora en serio, esta película tiene un buen reparto. Tal vez no brillante pero sí bueno. Destaco a David Keith, que tiene tal vez el papel más complejo y lucido de la película y lo hace a la perfección.



El guión:
— algunas cosas buenas y muchas cosas malas. Los diálogos podrían estar mucho mejor y la evolución de cada personaje, salvo contadas excepciones, es tan predecible que hace la película aburrida. Desde luego lo peor ha sido la constante sensación de que este guión podría ser una justa crítica a diversos temas por los que pasa de puntillas para poder centrarse en unos amoríos que tienen más de drama adolescente que de relación entre adultos.
Los puntos que me han gustado:
— la chica militar, las desventajas físicas que tiene y su afán de superación. Grandiosa.
— Sid y sus contradicciones. Sus intentos de seguir el camino marcado y a la vez, de dejarlo muy atrás. Genial.
— La justificación de Lynette. Porque si los chicos de la base las usan como un juguete mientras están en el período de prueba, ¿por qué no van ellas a hacer lo mismo? Tan sincera como despreciable.
— Las frases del sargenteo Foley. Los únicos diálogos que merecen la pena de la película.



La música:
— grandiosa. La música es maravillosa en todo momento. Te dejo la pieza principal aunque supongo que la habrás escuchado muchas veces.


Curiosidades:
— Debra Winger negoció su propio contrato. Cuando llegó el guión revisado pidió no hacer escenas desnuda pero como había olvidado incluir este cláusula en el contrato tuvo que hacerla.
— Jeff Bridges fue la primera elección del director para hacer de Mayo.

Nota: un 5. Podría tener mejor nota pero se hace muy aburrida y evita profundizar en todo momento. 

lunes, 16 de julio de 2012

Solomon Kane - Michael J. Bassett

Solomon Kane es maliña. Es verdad. Pero no creo que se merezca su horrible fama. Solomon Kane es maliña como Blade Runner, sin más. Sí, lo sé, todo el mundo adora Blade Runner, a Ford, el discurso final del androide, el ambiente. Sé que muchos pensáis que es mejor que la novela en que se basa. Pero yo no. No es que me parezca una película horrible, pero mediocre con todas sus fuerzas sí. Y Solomon igual.


Dirección y guión corren a cargo de Michael J. Bassett. La obra original, por si alguno desconoce este dato, es una serie de relatos de Robert E. Howard, creador también de Conan y un magnífico narrador de Mitos de Cthulhu. Reconozco que no he leído los relatos de Kane, pero aunque la película no es gran cosa, es algo que he aceptado como pendiente viéndola.

Así que evitaré referenciar a lo poco que sé del personaje literario por amigos e internet y me voy a centrar en la película como si no existiese el personaje de Howard.

Solomon Kane

Solomon Kane es un diestro espadachín y pistolero que lleva una vida de aventuras, saqueo de tesoros, muerte y desolación. Es un saqueador ruin y malvado, un tipo despreciable. Durante el asalto a una fortaleza, él y sus hombres se adentran por un pasillo lleno de espejos donde un montón de criaturas demoníacas salen de los mismos y empiezan a matarlos. Kane llega hasta el final del pasillo y accede a la sala del trono, donde un demonio de espada llameante le informa de que su alma está condenada y que será de los demonios en cuanto muera.

Kane huye y busca refugio en un monasterio. Debe huir de la vida de maldad y violencia, debe redimir su alma. Pero el abad lo expulsa de allí porque no cree que ese sea «su camino» y le recomienda ir hacia Devon, sus tierras ancestrales, pues Solomon es hijo del rey de esas tierras. Durante el viaje sufre una emboscada de unos asaltantes de caminos y se deja dar una paliza sin defenderse. Inconsciente es recogido por una familia de puritanos, los Crowthorn, y continúa el viaje con ellos. Jornadas después todos son asaltados por los seguidores impíos de Malachi, liderados por el jinete enmascarado. Solomon intenta alcanzar una solución pacífica, pero ante la brutalidad de estos seres entra en furia y carga contra ellos. Y lleva a cabo una matanza brutal. El cabeza de familia de los Crowthorn le hace jurar que rescatará a su hija, a la que estos fanáticos se han llevado.

Psycho Mantis lo tendría muy fácil con este hombre. Aunque cambiase el mando de puerto.

Y aquí comienza la cruzada de Solomon, el vengador puritano.


James Purefoy. Y los demás.

—Solomon Kane: James Purefoy (Marco Antonio en Roma) cada vez me convence más como actor. En esta ocasión con un personaje que tiene más que ver con Alatriste o con V que con los que le había visto al momento, con un personaje torturado, cansado y en eterna búsqueda, con un personaje entregado, traumatizado y valedor de causas perdidas. El señor Purefoy es capaz de convencer, de sostener sobre sus hombros la película en los más de dos y tres momentos en los que parece que se va a precipitar directamente al vacío del tedio.

Pintarrajear todo ese torso llevaba 5 horas.

—Meredith Crowthorn: Rachel Hurd-Wood (la pelirroja de El Perfume, en mi opinión el único punto realmente favorable de esa horrible película) repite, en la práctica, el papel de entonces. Es la chica hermosa, la chica frágil, la presa. Aquí la persigue el bueno en vez de el malo. Pero que vaya. Que es su rol. Y no hay más.

Preciosa.

Pete Postlethwaite, eterno secundario, realiza un buen papel como el padre de los Crowthorn y Max Von Sydow es un convincente padre de los Kane. En general, el reparto es cumplidor y agradecido, pero entre las máscaras, la suciedad extrema, las CG y demás, es difícil juzgar cuánto exactamente.


El poder de un buen juego de cámaras. El poder de un buen guión.

No, la segunda parte no la cumple. Lo siento. El guión de Solomon Kane hace aguas. Es aburrido, lo hemos visto mil veces, hay escenas que producen una respuesta en el espectador que solo puede explicarse desde el desconcierto más absoluto, con especial mención para el sótano de los zombis; hay réplicas que parecen salidas del peor momento de Battleship y hay cosas del pasado de Kane que chirrían y resultan forzadas, aburridas y cutres durante la película.

Pero la primera es cierta. Y el poder de un buen juego de cámaras, el poder de un escenario de lujo en los bosques centroeuropeos de Chequia, el poder de un buen vestuario y un gran maquillaje consiguen que, por momentos, nos olvidemos por completo de todos esos problemas de guión y, cuando esto no es posible, conseguir que soportemos esos problemas con solo un cierto rencor.

No obstante, también he de decir que las coreografías de lucha son un poco decepcionantes por momentos, aunque son consecuentes con la sensación del asalto inicial a la fortaleza, con esos ágiles y letales movimientos de Kane. Pero podían estar un poco mejor, creo yo.


Las nobles intenciones

Michael J. Basset y los productores pretendían hacer una trilogía y esta película iba a ser la mera presentación del personaje, desde su infausto origen como maleante hasta alcanzar ese punto de puritano exterminador del Mal, destructor de demonios y defensor de nobles causas. El caso es que la película recaudó 20 millones de dólares tras haber invertido 45 en su producción y no parece que siga habiendo intenciones de continuar con ellas. Así que supongo que no habrá Solomon Kane en mucho tiempo. Y no será, desde luego, con esta gente.

Pero tranquilos, ya harán algún remake o reiniciarán la franquicia en algún momento. El personaje, incluso el de la película, es potente y atractivo. La película podría haber estado muy muy bien. Pero no. La historia y los diálogos ahogan todo intento de destacar sobre la mediocridad.


Nota: 5. La película se deja ver. Sin más. Es visualmente imponente, en general, y el director nos guía bien a través de sus paisajes. ¿Pero de verdad alguien creyó que la historia era lo suficientemente buena e interesante? Las formas son aburridas y predecibles, el fondo es demasiado simple. Incluso los giros son aburridos y predecibles. Y solo una cosa más: ¿media de 83 según la crítica en Rotten Tomatoes? ¡¡¡Menudo Tongo!!!

Esta imagen es de propina. 

viernes, 13 de julio de 2012

Historias de la guerra - Garth Ennis

Planeta DeAgostini recopila en un señor tomo de 480 páginas las War stories de Garth Ennis, un famoso guionista de cómics irlandés. Historias de la guerra recoge 8 relatos independientes ambientados en las guerras de mediados del siglo XX (de hecho son todos en la IIGM salvo uno, que transcurre en la Guerra Civil Española y que, por cierto, es uno de los relatos más interesantes) en el que Ennis se muestra crudo y antibelicista, muy cine-bélico-alemán, de hecho. Desmitificador, desheroizador y triste. Las historias no son bonitas, no son amables y no acaban bien. Esto es la guerra, señores; y para finales bonitos está el cine al otro lado del Atlántico.


Las 8 historias:
—El Tiger de Johan: en esta historia, que sirve de presentación de la colección y que anticipa el tono desencantado que va a llenar cada una de sus páginas nos presentan a un grupo de soldados alemanes que combatían en el frente ruso al mando de un tanque Tiger, que se llama Max. Con la guerra perdida y un frente ruso implacable, los alemanes intentan llegar hasta los estadounidenses para rendirse. Triste, desencantado y frustraten como cualquier película bélica alemana. Es el primero y me pareció bastante bueno. Quizá este y el último sean los que menos me gustaron del tomo. Cabe destacar que, lamentablemente, odio esta clase de finales.


—Los tramposos del Día D: aquí Ennis pone dos grandes temas sobre la mesa. Por un lado nos planta al frente italiano delante, con su hastiado y deprimente capitán Lovatt: «¿Cómo de incómodo y ridículo crees que te sentirás cuando lleves cuatro años enviando hombres a la muerte?» y por otro plantea el poder de la propaganda: «no creo que la guerra se dispute para vender periódicos», cuando obligan a la división a cargar en un asalto suicida porque deben conseguir un titular pronto para conseguir refuerzos. La verdad es que esta historia me recordó muchísimo a Los Juegos del Hambre, aunque allí no había ninguna Lady Astor presuntamente liándola parda. En este epígrafe de Wikipedia podéis informaros más sobre la polémica de Astor.


—Águilas gritonas: y en este capítulo empieza lo grande. Por un lado porque contamos con un impecable Dave Gibbons, que hace uno de los dibujos más limpios y menos recargados de todo el tomo. Por otro lado por las durísimas splash page en las que se nos cuenta cómo fue muriendo la compañía Easy (la de Hermanos de sangre). Y por último la historia, con la mansión, las obras de arte, la comida y la breve paz para los restos de la Easy, con su final triste, sin esperanza pero valiente, tan de Ennis, tan de este Historias de la Guerra.


Estas imágenes en tan buena calidad provienen de Sigue Al Conejo Blanco.


—Nightingale: el destructor H.M.S. Nightingale es parte de la escolta que lleva a otros buques hacia puertos rusos, protegiéndolos de los bombarderos y submarinos germanos. Esta historia empieza, prácticamente, como Crónica de una muerte anunciada, de Márquez, con un sencillo: «El Sol brillaba intensamente el día en que morí». Sí, vale, sé que no es la misma frase; pero la idea sí es la misma, intenta liberar al relato de la carga de la tensión final. Sabemos cuál es ese final, al menos para el tipo que nos sirve de guía a través de la misma. Tres bocadillos después nos informan de que fue el fin de la Nightingale y de su tripulación. Ahí conocemos el final completo; así que ya no es eso el tema que Ennis va a querer desarrollar. Nightingale cuenta, en la primera mitad, una historia de terror: del enemigo terrible que se oculta más allá de la bruma y la sombra, del dragón alemán, del feroz submarino que los va a hundir a todos y, en la segunda, una historia de redención. El dibujo, a cargo de un siempre oscuro y tétrico David Lloyd es todo un acierto.


—J de Jenny: aquí se presenta a dos personajes, Stark y Page, copiloto y piloto del J de Jenny, un bombardero. Page es un hombre impasible e implacable al que no impresiona en absoluto bombardear poblaciones civiles, Stark, en cambio, es un hombre más piadoso y sabe que ese no es el modo de hacer las cosas. El conflicto moral guía esta historia a través de discusiones entre ambos, del mutuo desagrado que los une página por página.

—Los incursores: esta es una historia más aventurera y más heroica. Los incursores están locos, loquísimos y son más duros que los clavos de un ataúd. Más duros que el gitano de Snatch. Y punto. La historia es de las más entretenidas y más rápidas, no es de las que más me gustaron, pero sí con una de las que mejor me lo pasé.

«Y la pobre Lili Marlen tendrá que esperar en vano.»

—Cóndores: esta historia se ambienta en una trinchera dejada de la mano de Dios durante la Guerra Civil Española y tiene la estructura de estos chistes tan nuestros de «Están un inglés, un alemán, (...), y un español y...». En este caso están un inglés, un irlandés, un alemán y un español y cada uno presenta su historia, cada vez más duras, cada vez más horribles hasta que le toca al español y habla de Guernica. El dibujo, del español Carlos Ezquerra, es oscuro, sucio y sobrecargado; pero es, personalmente, el que más me impresionó (junto al del magnífico Gibbons) de los trabajos de los 7 dibujantes que ilustran estás páginas. La historia tiene una inclinación prosocialista, sin duda, pero es imposible no cogerle cierto aprecio al irlandés loco, fascista y despiadado. Imposible os digo.

«Os garantizo esto: ninguno de nosotros ha aprendido nada hoy.»

—Arcángel: ya ha pasado lo mejor del cómic. Arcángel supone una despedida aceptable, pero no está a la altura de Cóndores, Nightingale o Águilas Gritonas. El dibujo muy claro y muy definido, el tono algo más heroico y luminoso que el de las otras historias, la historia algo menos tétrica y la duda lanzada al aire de la moralidad de ciertos ingenios de la guerra son sus mayores bazas. Quizá Ennis no quería despedirse con un relato tan desencantado como los demás y prefirió despedirse con una sonrisa de aprobación. Lo cierto es que quizá sea el relato de los presentes con el que más fácil resulta despedirse de tan fantástica recopilación.


Historias de la guerra, sus 480 páginas y sus 35 euros son una gran compra. Si os gusta el género bélico dudo que os defraude. A ninguno. Si no os gusta generalmente, puede que el contenido de las páginas sea un poco tedioso y que los desarrollos, casi todos eminentemente agrios, de sus historias os echen para atrás. Los personajes no son grandes personajes (en general), son herramientas de la historia, son gente sencilla, normal; combatientes. Pero, sin duda, me parece un cómic muy, muy recomendable.


Nota: 8. Anotadlo. De verdad de la buena. Gran cómic.

miércoles, 11 de julio de 2012

Fotografías y vídeos

—Por un lado os dejamos con fotografías de 30 actores al lado de sus dobles. Algunos se parecen mucho, otros no comparten ni el sexo del actor al que doblan, pero ahí están, compartiendo ropa y peinado.

—Por otro os dejamos con un vídeo hecho a partir de 35000 fotografías en el que se muestra un psiquiátrico abandonado de los años 20, tétrico e imponente, con un gran uso de la luz, las sombras y una música terriblemente adecuada.


Asylum from Drew Geraci on Vimeo.


—Y aquí os dejamos con 13 minutazos de The Dark Knight Rises, para los que no podéis contener las ansias.

martes, 10 de julio de 2012

Crossing Midnight - Mike Carey

Conocí al señor Carey gracias a Laura, que insistió en que tenía que leer Lucifer, un spin-off de The Sandman, porque era mejor que este. A mí no me pareció tal cosa, ni de lejos, vaya; pero lo cierto es que el airecillo a Sandman estaba ahí, se notaba que Carey escribía emulando a Gaiman y no solo cogiendo sus personajes y haciéndolos bailar a su propio son. Confirmando mis sospechas llegó Crossing Midnight.


Este cómic lo leí hace un par de años y recordaba de él precisamente eso, que era «muy Carey» o, indirectamente, «muy Gaiman». La relectura no ha cambiado esta opinión. Carey nos presenta un Japón de pesadillas, un Japón de Mundo de Tinieblas en el que unas cuantas criaturas sobrehumanas (Kami) mantienen apasionantes disputas. Los protagonistas de la historia serán dos mellizos, uno de ellos nacido antes de la medianoche y la otra después. Ella es inmune al daño cortante, él anula la magia. Ella es la presa de Aratsu, el Kami de las espadas, y, si acepta, será su próxima servidora.

La gracia del cómic, así de claro, es lo que hay alrededor de la historia principal. De la historia de los hermanos enfrentados, de la historia de Aratsu traidor. La gracia está en la presencia de los Kami, en el terror invisible, en la muerte y en la presentación de la cultura japonesa. Todo es muy, muy oscuro, triste y violento a un tiempo; mágico y terrible. Y exótico.


Crossing Midnight, probablemente, tuviese menos impacto sin el choque cultural. La japonesa es una cultura muy diferente a la nuestra, y no hablo solo de los Kamis, esas presencias naturales y sobrehumanas (casi todas las mitologías tienen criaturas poderosas y muchos pueblos las adoraban antes de que se les empezase a quemar por herejes. Los monoteistas, ya sabéis, que son cerrados-cerrados) que pululan entre nosotros, ni dioses, ni demonios, ni mortales. Hablo más bien del tratamiento sobre la depresión y el aislamiento social que da la obra, en el que los personajes se muestran sorprendidos pero no especialmente. Se trata con mucha más normalidad, con un trato más cercano. Y es llamativo. Y por supuesto la pseudoprostitución infantil, a la que Carey dedica una página de aclaraciones para poner al lector occidental en situación. ¿Por qué el prefijo «pseudo»? Bueno, al parecer el fenómeno se llama «Enjo Kosai» y resulta que las chicas de instituto que quieren ofrecer «citas recompensadas» tienen muchas facilidades para ello. Estas citas, supuestamente, no tienen por qué acabar en sexo; y la chica ofrece dichas citas (supuestamente) de forma voluntaria, etc. El caso es que parece ser que en Japón esto no se estigmatiza especialmente, ni a las chicas que ofrecen las citas ni a la gente que les paga. En Crossing Midnight tampoco se demoniza esto. Kai, el protagonista, refunfuña un poco porque le parece algo inmoral, pero en todo momento se achaca a que eso se debe a que es de Nagasaki y no entiende cómo se piensa en Tokio. Y es algo realmente sorprendente, tan distinto... sobre todo contando lo mal visto que es el tema en occidente.

«No vivo en una granja. Nagasaki es una ciudad. Lo que la diferencia de Tokio es que no está llena de pedófilos y pirados.»


Además de esto, que puede llegar incluso a molestar a cierta gente (de hecho si te sientes demasiado escandalizado quizá debieras ahorrarte el cómic, porque una de esas chicas es un personaje importante de la misma y tienen un capítulo dedicado al tema), el tratamiento del mundo mágico en general es realmente precioso. Quizá La Recolectora (la muerte, como una bestia horrible que arrasa con todo) fuese lo peor de todo, pero desde luego Aratsu y Nidoru (la espada y la aguja), las tijeras oníricas, los anzuelos, las criaturas que se alimentan del dolor que se filtra por las paredes, el protector de la inocencia o el conjurador de ojos saltones que dibuja trazos en el aire tienen ideas muy interesantes a sus espaldas. Cada vez, casi, que aparece un nuevo personaje mágico es distinto a los anteriores, está bien caracterizado (por poco que aparezca) y tiene su gracia. Bien por Carey. Y por la mitología japonesa.


El otro gran atractivo son los personajes secundarios: Puño de Hierro, magnífica; Mimi Oguno, la vieja gloria del cine porno, Yamada, Loretta o Nidoru, la que nunca perdona. Las participaciones de algunos de ellos son más abundantes y las de otros menos, pero lo cierto es que consiguen resultar interesantes y amenas casi siempre, cualquiera que sea el rumbo de la historia en el momento.

«Cada kilómetro que te alejas de Tokio supone alejarte 10 kilómetros y 10 años del mundo moderno. Así que para cuando una llega a la privincia de Shimane ya está en el fin del mundo y de vuelta en en la puta edad de piedra.»

El dibujo cambia con cada capítulo y como pasa siempre con estas cosas, unos gustan más y otros menos. Mi favorito es el del capítulo en que Toshi, ya sierva de Aratsu captura a su hermano y lo tortura ante las lesbianas. Un trabajo increíble, para uno de los capítulos argumentalmente más tensos de Crossing Midnight.


Nota: 8. Un gran trabajo siguiendo la estela de The Sandman, algo más terrorífico y mostrando muchos rasgos en común con Lucifer. El señor Carey, manteniendo el pedestal de los guionistas de cómic británicos y añadiendo, si cabe, un nombre. Puede que no a lo más alto, pero sí, desde luego, a un puesto muy honorable.

Otras obras de Mike Carey:
Lucifer.