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martes, 29 de junio de 2010

Prince of Persia, la película

Lo cierto es que la película se parece más a lo que yo imagino como Assassins of Persia. Yo, siendo honestos, tenía ciertas suposiciones sobre cómo debía de ser esta peli, y no se cumplieron. No diría que tuviera grandes expectativas, pero desde luego, en una película sobre esta saga, me esperaba unas piruetas de órdago y unos combates a la altura. Y nada, las escenas de acción son un poco decepcionantes y las piruetas son un ultraje. Así de simple. Podían haber pillado a un tío de parkour o algo así, que al menos le habría dado un toque flipante a las secuencias.



La historia empieza cuando el rey de Persia le perdona la vida a un muchacho con agallas y ganas de hacer bien las cosas y lo adopta. El príncipe Dastan, el sin sangre, el que no optará a trono porque no es legítimo hijo; y los críos se crían como hermanos bajo la mirada del rey y de su hermano Nizam, un calvo con clarísima pinta de hijoputa. Es lo que hay. Lo siento de verdad si alguien lo considera un spoiler, pero ¡joder! tiene hijoputa tatuado en la frente.

En fin, el caso es que tras la conquista de Alamut, reinada por la teóricamente mujer más hermosa del mundo, una señorita bastante bonita llamada Tamina, el rey muere asesinado y culpan a Dastan, que se ve obligado a huir llevándose consigo a Tamina, quien también quiere huir. Quiere el destino, la película está muy influida por la idea de que los destinos se cruzan, y son como son y punto; que Dastan lleve consigo un arma mágica del copón que custodiaban en Alamut, la daga con las arenas del tiempo que permite volver atrás en el tiempo. Así empieza la peli.





En esta foto sale especialmente bien, puntualizo. ¡Ay, el blanco y negro, amigo de la fotografía desde...


¿Qué más ofrece? Tópicos a cascoporro. La relación entre Dastan y Tamina podría ilustrar un manual sobre "cómo hacer dos personajes con un romance tópico-humorístico entre ellos", la historia avanza a trompicones; algunas partes son moderadamente entretenidas y otras son un suplicio. La mayoría de personajes secundarios son relleno burdo, el que más aparece es un alivio cómic cutre que llega a resultar cansino con su odio a los impuestos (que sí, que la cuarta vez que lo comentaste te entendimos, cojones) y por lo demás, la película se aboca a un fin demasiado obvio en todo momento. Supongo que, en parte, es un hecho influenciado por ser una peli de Disney.

La música mola y es de lo poco que destaca de verdad. No malgasteis el dinero en verla, seguro que os divertís más gastándolo en drogas, incluyendo bebidas espirituosas en esta catalogación. Bueno, hay otra cosa que me gustó bastante: el vestuario, el príncipe empieza vestido como en el primer juego y acaba vestido como en el último. Guiño para los fans.

Nota: 4. La película no es horrible, pero es que no es buena en ningún punto. Aceptable pero cutre, insinuante pero insuficiente.

miércoles, 23 de junio de 2010

Punto (grande o no) a mi cruzada jueguil

Lo cierto es que me muevo mucho por impulsos. Hace poco me leí tres libros en una semana, porque me apetecía mucho leer. Antes tuve unos meses de series y hace nada tuve mi momento de videojuegos. Este último ha terminado dando por finalizado el último juego que tenía. En un mes, más o menos, he terminado los tres juegos que me quedaban. Ahora estoy en la duda de si pedir alguno o iniciar una nueva etapa visceral. ¿Música tal vez? ¿Nada? ¿Relatos?

No sé, no sé.

Tal vez pase unos días sin actualizar, mientras me decido. Feliz San Juan los que hagan algo, etc. Y no queméis papeles con deseos, San Juan es una excusa para salir, una excusa como cualquier otra. Pero no hay santos, ni deseos concedidos, ni santísima trinidad, ni Hostias sagradas. Sólo nombres, deseos pedidos, una fumada de maría y unos circulitos de pan rancio.

Mass Effect - BioWare

No recuerdo jugar a algo que me gustase tanto. Mass Effect ha sido, sin lugar a dudas, el juego que más me ha absorbido, que más me ha sumergido en la historia que cuenta. Una aventura de ciencia ficción espacial y muchos muchos tiros, como todos los juegos de 360, la consola que se especializó en hacer de cualquier tipo de juego un shooter.


En Mass Effect encarnamos a un personaje bastante configurable físicamente con ciertos parámetros y con una serie de preludios para elegir. Yo jugué con el pregenerado, no pensé que me fuese a enganchar tanto y quería jugar a algo sin más: John Shepard, un fulano con un aire inquietantemente parecido a Jack (el de Lost, aunque he visto un parecido asombroso en internet), que es el único superviviente de una masacre en un planeta y que se mete en el ejército de la Alianza (el ejército humano) y, tras un par de misiones en juego, es nombrado Espectro (el brazo ejecutor del Consejo de Gobierno), unos tipos que se encargan de que las misiones se cumplan. El fin lo justifica todo. Los Espectros no responden ante nadie.

Esas son las primeras horas de juego, tras explorar el pequeño escenario de Eden Prime y el vastísimo mapa de La Ciudadela, eje de todas las actividades políticas de la galaxia. A partir de ahí, a bordo de la Normandía, una nave que combina la vanguardia tecnológica humana con los diseños de los turianos (la especie más molona estéticamente, en mi opinión), el mapa de la galaxia se nos mostrará y será el jugador quien decida las rutas y el orden. Si nos ceñimos a las obligaciones, el juego es muy corto, de 10-12 horas (una duración estándar para un juego de última generación, por lo que estoy viendo); teniendo que cumplir cuatro misiones principales y una misión final.

El control es bastante versátil y cómodo una vez que uno se acostumbra, sobre todo cuando se lleva a la tripulación a pie. A bordo del vehículo terrestre, el Mako, los controles son algo más farragosos, en mi opinión al menos; aunque la estrategia se limita a saltar en el momento adecuado para evitar los misilazos mientras se hacen ráfagas cortas de ametralladora y se limpia de enemigos la zona con el cañón.

Los gráficos me parecen muy buenos, aunque parezca pasado por una cámara de las viejas; con esos puntos oscuros que hoy parecen obsoletos. Las texturas son bastante sólidas, muchas de las animaciones son muy realistas y no sufre tirones. Para los jugadores más activos, cabe destacar que hay transiciones de pantalla y que cargarlas lleva un par de segundos, igualmente, las escenas de ascensor son ineludibles y, si tenemos que coger varios ascensores son, incluso, un poco pesadas.

La historia está muy bien. En realidad, podríamos reducirlo a que eres el héroe que tiene que salvar el mundo, pero el modo en que está llevado y la toma de decisiones que ofrece al jugador (hechos que, aunque dicotómicos, son verdaderamente drásticos y dramáticos) le da un puntillo extra. El equipo que nos acompaña tiene su historia, bastante interesante en todos los casos, aunque no pude evitar llevar a Garrus (el turiano) toda la aventura conmigo sólo por lo que molaba su diseño y la versatilidad que ofrecía al grupo. El grupo lo completé con Ashley al principio y, posteriormente, con Liara, cuyas habilidades bióticas eran un complemento demasiado brutal como para darlo de lado. Ver a los enemigos volando impotentes recién arrancados del suelo, no tiene precio.

Las voces y los efectos de sonido están bastante bien, aunque Mass Effect no es de esos juegos con una banda sonora para hacer historia... sino que es casi completamente imperceptible. Tal vez la musiquita cutre de la pantalla de viajes por la galaxia, que tantas veces tendremos que ver, se nos pueda meter algo más en la cabeza, pero no será el estándar del resto de la  música del juego.

Nota: 10. Historia, gráficos, jugabilidad, adictividad. Lo tiene todo, coño.

lunes, 21 de junio de 2010

The Wire en la tele

Pululan por Vigo unos carteles con portadas de The Wire y una V, la de la Voz de Galicia en la esquina inferior derecha. Yo lo he visto hoy por primera vez, pero ya me habían hablado de ellos. Y así es, el grupo Voz tiene o va a tener una cadena de televisión llamada V y han firmado con HBO —según he consultado en el periódico— para ofrecer algunos de sus éxitos como la maravillosa The Wire.

Disfrutadla los que no lo hayáis hecho porque es una serie genial.

Italo

Corría a través del mar de callejones de Margin III, en el borde del Círculo Interior, una de las colonias compartidas por humanos y parahumanos. Hasta hacía escasos minutos, el chico había estado violando a dos jovencitas que, seguramente, no tenían la mayoría de edad estándar. Él tampoco la tenía, pero no le importaba. No le importaba nada. Nadie le decía qué hacer y qué no. Cuando quería algo, se hacía con él. Aunque eso le causase algún que otro problemilla con los reguladores de la ley, como ahora, que se veía obligado a huir de la Seguridad del Círculo, un cuerpo policial compuesto en gran parte por parahumanos especialmente diseñados para su trabajo: eran más fuertes, más rápidos y más resistentes que los archaeosapiens. «Como no llegue rápido al tranporte, estoy jodido», pensó.

Sólo tenía 16 años y muchas ganas de vivir sus esperados 150 años de la forma más resultona posible. Nadie iba a perseguirlo fuera del sistema por violar a un par de parahumanas. Era perfectamente consciente. Aquellas aberraciones habían conseguido la independencia de unas cuantas colonias, cierto; pero nunca conseguirían el apoyo de los sangrepura, de los Antiguos. Poco lo separaba del transporte. Cada vez lo tenía más cerca. Dobló la esquina.

Dos hombres embutidos en sus armaduras pesadas lo encañonaban con con unas Roma de 16 milímetros.
- ¡Quieto, Italo! —dijo una de ellos bajo el visor blindado de su casco.
- Mierda, joder —masculló el adolescente alzando las manos vacías.
- De rodillas, hijo de la gr...

Algo cruzó el cielo a velocidad pasmosa, rodeado del aura de fuego de haber atravesado la atmósfera. Todas las miradas se desviaron hacia allí. Italo barajó la posibilidad de huir, pero no lo tendría nada fácil y un disparo por la espalda tendría muchas oportunidades de darle. «Piensa, piensa...».

La masa se acercaba con demasiada rapidez.
- ¿Es una aeronave? —preguntó la otra voz de los cuerpos de seguridad.
- Demasiado grande, salvo que sea una B... —contestó el que había hablado con Italo, que volvió a concentrar su atención en el muchacho.
- Una B en atmósfera, por los dioses, espero que no...

Y, de repente, el flamígero objeto se detuvo.
- Oh, no te vas a creer esto...
Italo observaba el cielo con la mirada desencajada. El que no le quitaba la vista de encima se permitió un segundo de vacilación y miró el cielo, en el que una enorme masa casi esférica de la que colgaban unos brazos largos como convoyes de transporte estaba suspendida sobre el centro de la ciudad.
- ¿Pero qué cojones es eso?

Italo se lanzó hacia delante y pegó un fuerte rodillazo en la corva del sorprendido guardia y aprovechando su sorpresa le arrancó el arma de las manos. A bocajarro disparó tres veces contra el casco del otro, que se giraba rápidamente hacia él. El primero intentaba levantarse del suelo mientras buscaba su cuchillo, aunque un disparo en el brazo lo disuadió de intentar alzarlo. Probablemente ninguno tuviese heridas de gravedad, pero un dolor agudo en el brazo y un par de brechas en la cabeza seguro que sí tenían.

Italo echó a correr alejándose del monstruo y de su nave, «¡joder, la nave!». No importaba, nada importaba. Corrió por su vida, camuflado entre toda la masa que huía tan rápido como podía. A su espalda, la titánica criatura derriba edificios como si fueran castillos de naipes y aplastaba los cazas que salían a su encuentro. Aunque cada vez estaba más baja, más cerca del suelo. "Corre, corre", pensaba Italo sintiendo la presión casi insoportable en su pecho de su corazón asfixiado, de sus músculos solicitando un descanso que no se podía permitir darles.

El suelo tembló un instante, probablemente la criatura hubiera impactado al fin, a su ínfima velocidad. ¿Cuánto pesaría la criatura para producir aquel efecto? Una terrible onda tiró a Italo al suelo, que se levantó con arañazos en las manos y la cara, medio arrastrándose entre el resto de caídos, pasándoles por encima. Gritos de dolor y pánico más cercanos reimpulsaron sus músculos. «Por favor, dioses, nunca os pido nada, pero si estáis ahí, dejadme encontrar una nave, por favor...».

Italo siguió corriendo un buen rato hasta encontrarse solo fuera de la ciudad. Volvió un instante la vista atrás: ya no se veía la criatura que habría caído víctima de los ataques de la Seguridad del Círculo y del ejército. Italo no podía casi respirar y la polvareda que se levantaba desde el lugar del desastre no se lo facilitaba. No tenía ni puta idea de qué coño era aquello, cierto, pero, desde luego, le había salvado la vida. O, al menos, había hecho que siguiese siendo libre.

- Brindo por ello —dijo para sí sacándose la petaca metálica que siempre llevaba en el bolsillo de dentro de la chaqueta— y por las parahumanas, que bien buenas estaban.

Italo sería un hijoputa, sí; pero era un hijoputa con suerte.

viernes, 18 de junio de 2010

Dominion

El otro día, buscando datos sobre este juego de mesa —uno de mis favoritos, por cierto—descubrí que no tenía nada sobre él en el blog. Muy mal por mi parte. Inexcusable, sin duda.

Dominion es un juego obligado, lectores aficionados a esta clase de juegos. En Dominion gana el que más puntos de tierras tiene, porque el juego va de tener el reino más grande y lozano. Así que con las distintas monedas y combeando al máximo las habilidades de cada una de los 10 mazos con los que se articulan las partidas, tenemos que intentar tener el máximo número de monedas y de compras, para así adquirir otras cartas de habilidad, monedas más jugosas o tierras, tierras, tierras.



Si no recuerdo mal, el juego original tiene 25 mazos distintos y, como digo, se juegan 10. Esto lo hace muy versátil. En las instrucciones del juego vienen unas cuantas combinaciones recomendadas, aunque tras unas cuantas partidas es bastante fácil crear una combinación interesante.

Para ganar a Dominion hay muchas estrategias (salvo alguna carta que está, creo yo, demasiado desequilibrada, aunque puede que otras estrategias den resultados igual de buenos y yo no las haya visto): combos de acciones en cartas con pocas monedas y muchas cartas de acción. Combos de cartas para mazos con muchas monedas y pocas cartas de acción. Híbridos. Combos de ataque, cartas de defensa, penalizar a los rivales... Dominion tiene un poco de todo; es un juego muy sencillo (con que uno se lea las instrucciones en un rato y explique cuál es la mecánica llega). Aunque es recomendable que antes de empezar la partida, si alguien no conoce las cartas de habilidad, que las lea antes de empezar, para tener clara su estrategia cuando empiece el juego.

Cuenta con dos expansiones ya en castellano (Intriga y Terramar) que añaden opciones al juego y son jugables sin el juego básico, aunque con este posibilitan ampliar el juego para 6 o 7 jugadores (en vez de los 4 iniciales).

Un gran juego, fácil, rápido y divertido. Muy divertido.

Nota: 10. Es mi juego de mesa favorito, qué le vamos a hacer. Aunque seguido muy de cerca por Los Colonos de Catán.

jueves, 17 de junio de 2010

miércoles, 16 de junio de 2010

En Terapia

En Terapia es una serie sobre una terapia psicológica en tono bastante realista.

Fin. No hay nada más que decir sobre la misma. De verdad. Podéis dejar de leer aquí, os lo juro, sólo voy a dar vueltas y vueltas sobre el tema para que esto tengo cierto aire a reseña, pero en realidad, esa frase lo resume todo. Si os tienta esa frase, puede que la serie os guste; si no, huid.


 En Terapia empieza prometiendo sin gran lucidez. Tiene un buen reparto, un muy buen reparto tal vez y en castellano incluso tiene un doblaje bonito y bastante lucido. Los personajes parecen bastante creíbles y esas cosas. Es realista, en toda la gama de significados de la palabra.

La serie se lleva por pacientes. Los lunes va una chica que se llama Laura que tiene problemas con el novio y se quiere follar al terapeuta; los martes va Álex, un piloto de combate que ha matado a no sé cuantos niños en una operación en Irak; los miércoles va Sophie (Mia Wasikowska—Alicia en la peli de Burton) una niña de la que parece evidente que sufrió abusos sexuales aunque la historia es un poquillo más compleja —no mucho más— y los jueves va un matrimonio de insoportables que quieren/no quieren tener un hijo. El viernes, Paul, el psicólogo, hasta las pelotas del mundo —no le culpo— va a otra terapeuta a rallarle con sus penas.



Y así funciona, en packs de 5 capítulos. La idea, en mi opinión, la estructura en sí, vaya, es molona. Pero así como empezó picando mi curiosidad por ello, el resto mató mi interés. 43 capítulos para una temporada es demasiado, así de simple; sobre todo cuando muchas de las historias no merecen ni 4 capítulos. Laura, el matrimonio y la terapia de Paul me parecieron aburridas de cojones. Sophie y Alex tenían su punto, pero en fin, 2/5 de los capítulos no me parecían razón para ver la serie. Así que le pregunté el final a Lau para saber más o menos cómo se ataban las historias y di por zanjado este mediocre visionado.

La serie se desarrolla toda en la consulta, sin ningún movimiento de cámara, ni de luces ni nada. No hay flashbacks ni nada, son dos personas hablando con más o menos tranquilidad sobre la vida del que paga la terapia, lo que llega a hacerla terriblemente lenta y, en mi opinión, algo aburrida. Admito que en ocasiones la tenía de fondo, porque no es necesario ver la imagen para seguir la serie, la imagen aporta bastante poco; podría ser una obra la radio, en otro tiempo, desde luego; ya que hoy la radio es un animal en extinción.



Nota: 4. Es realista y va de una terapia psicológica. Si los personajes molasen podría estar mejor, pero en la primera temporada, al menos, la mitad de los personajes son un coñazo. Eso sí, los actores son muy buenos; y, por supuesto, como la serie va de eso, los personajes muestran evolución. ¿Suficiente para ver la serie? En mi opinión no.

martes, 15 de junio de 2010

Spotify

Hace tiempo, cuando salió el programa, recibí una invitación y trasteé con él durante un tiempo. En aquella primera época molaba, tenía mucha música y poca publicadad.
Un par de meses después multiplicaron la publicidad, pero el programa seguía siendo interesante; poco después desapareció la música, era imposible poner nada que no fuese pop, metallica o maiden y dejé el programejo de marras y volví a mis fieles youtube y goear. Tiempo después Nico me presentó Groveshark que, sacando la interfaz tan fea que tiene, le daba mil patadas al spotify; pero ayer, debido a que al parecer ya no dan invitaciones, y yo tenía 10 de cuando me registré hace ya bastante tiempo y me pidieron una; volví a instalarlo para realizar la invitación.

He de decir que, aun con toda la publicidad, que hayan vuelto a poner toda la música que tenían al principio se agradece. ¡At Vance al completo (o casi)!

lunes, 14 de junio de 2010

Juego de Tronos, trailer (HBO)



El trailer de HBO para Juego de Tronos, supongo que habrá interesados por estos lares. A mí no es que me haya emocionado especialmente, pero bueno, es lo que hay.

domingo, 13 de junio de 2010

Capturado

De rodillas, el hombre aterrado respira atropelladamente, hiperventilando. Tiene una mordaza en la boca, las manos atadas a la espalda y una pistola apoyada en su frente.
- Sabes por qué estás aquí, ¿verdad, hijo de la gran puta? —pregunta con asco su captor.
El otro niega moviendo la cabeza de un lado a otro, muy lentamente.
- He soñado con este momento desde que tengo memoria. Tenerte aquí, a mi merced, disfrutando de tu dulce terror, de las gotas de sudor perlando tu frente calva. Lo cierto es que casi me excita, ¿te imaginas? Una vida entera dedicada a pillarte, cerdo.
Resoplido, resoplido; pestañeo frenético por el sudor que intenta colarse en uno de sus ojos.
- ¿Quieres que te quite la mordaza, verdad? —pregunta el hombre armado—, crees que serviría de algo. Que podrías hablar y aclararlo, que todo es un malentendido. Que tú sólo eres un buen tío, un norteño amanerado que nunca ha hecho daño a nadie, ¿no, escoria?
El sudor se cuela finalmente en el ojo y el pestañea lo expulsa haciéndolo caer por la mejilla como si fuese una lágrima. Tal vez sea una lágrima.
- Estás asustado y expectante, como un virgen antes de su primer polvo, como un animal perdido en mitad de un incendio. Aún estás vivo, y mientras lo estés, tendrás la esperanza. Tal vez creas que va a entrar la policía de repente, que va a gritar "al suelo" o "tire el arma" o sabe Dios qué. Tal vez creas que me voy a apiadar de tu cara de gordo calvo inocente, que en el fondo tengo un corazón normal, lleno de gilipolleces y de promesas, de princesas y príncipes azules sobre fondo rosa. Pero no, hoy no es tú día de suerte. Dentro de mí sólo hay un hijoputa que quiere matarte desde que tiene memoria.
El hombre llora, ya sin ninguna duda.
- Por suerte para ti, no soy demasiado ensañado y tu sufrimiento ha terminado.
Los ojos del prisionero se desencajan, se intenta mover frenéticamente; la adrenalina lo domina. El ruido del disparo retumba en su cabeza, directamente en su cabeza. Y ya no siente nada.
- Qué guarrada —comenta el que sigue vivo viendo el estropicio de pedazos de cráneo y sesos salpicados por el suelo, en torno al cadáver del tipo—, en mi concepción de la escena, todo sería más sobriamente épico.

sábado, 12 de junio de 2010

Viñetas

Esta primera fue vista en Microsiervos, y me hizo bastante gracia. El resto son de los habituales que visito, aparte de una de Juanelo (a la que me aficioné hace poco, aunque ya conocía viñetas suyas).


¡Espero que os gusten!

viernes, 11 de junio de 2010

Glee

Este año, Fox acertó de pleno con una de sus series. Glee ha tenido que ser asombrosamente rentable, entre publicidad y ventas digitaes de las canciones que, según se comentó por internet, fueron unas ventas bastante altas, a menudo situadas como cabezas de lista.

Sí, Fox acertó con una serie musical de apariencia meramente adolescente, con un humor ligeramente más ensañado y con un repertorio, en general, digno y agradable de oír, a lo que contribuyen las fantásticas voces de Lea Michel (Rachel) Y Chris Colfer (Kurt). ¡Qué dos!


Glee, sobre la que ya hablé una vez cuando hicieron el parón, es una serie entretenida y divertida sobre un coro de instituto, cargada de tópicos y de pequeñas gracias, con el gran personaje de Sue Sylvester, encarnado por Jane Lynch y una larga lista de invitados entre los que se incluyen Kristin Chenoweth (para mí, conocida de Pushing Daisies) Olivia Newton-John y Neil Patrick Harris.

Hasta el parón, la serie estuvo muy bien. Era ágil, la música molaba y las coñas eran divertidas; después del parón, y sacando honrosas excepciones como The power of Madonna o el capítulo final —que molaron mucho—, hubo varios capítulos en los que fallaba la música o fallaba la situación y, en general, la serie perdió un poco; aunque el final estuvo a la altura de lo mejor de la serie y la selección de canciones fue, sencillamente, asombrosa, con Faithfully de Journey, Bohemian rhapsody de Queen y la gran Somewhere over the rainbow.

Una buena serie y, sin lugar a dudas, la revelación del año, avalada con un globo de oro y todo.

Nota: 7,5. Tiene fases muy buenas y fases algo mediocres, pero es una serie divertida, interesante y con una banda sonora fantástica, por supuesto.

jueves, 10 de junio de 2010

Las águilas de Roma I y II - Enrico Marini

Como parte de mis regalos de cumpleaños cayeron en mis manos estos dos finos tomos de 60 páginas cada uno.



En Las águilas de Roma, el hijo de un caudillo germano es criado por los romanos como señal de la buena fe que se gastan entre el pueblo del que es original el rapaz y los romanos. Será criado por Tito Valerio Falco de la misma forma en la que cría a su hijo —que ya es mestizo—, para que formen orgullosa parte de la legión romana.



Y los niños crecerán haciéndose amigos debido al duro trato que le dispensa el mundo y ya que sólo se tienen a ellos mismo para apoyarse. El tomo I se centra en eso, sobre todo y en cómo empiezan a formar parte de todo coito que se les pone por delante. Hay sexo por todas partes, muy bacanálico todo.



En el segundo tomo ya empieza a centrarse un poco más la historia, y los chavales empiezan a tener problemas entre ellos. El de nacimiento germano quiere ser un brillante militar y el otro está enamorado y quiere alejarse del mundanal ruido de la guerra. Y eso. Ah, sí, y mucha bacanal de por medio, de hecho en este número, el sexo mueve el argumento de una forma un poquillo enferma.



El dibujo está bastante bien —y en el segundo número está mejor que en el primero—, y la galería de mujeres desnudas es de lo más destacable del cómic, que... sin ser malo, a mí, personalmente, me deja un poco que desear.

Por lo que he visto en internet, se publica un número de este cómic al año, por si a alguien le interesa.

Nota: 6. Se deja leer, es corto, rápido y el dibujo mola. La historia, por momentos, es casi una excusa para volver al lupanar de turno y volver a exhibir culos y tetas. El resto de las veces... cumple, sin mayor brillo.

miércoles, 9 de junio de 2010

El libro del cementerio - Neil Gaiman

Me gusta mucho cómo escribe Gaiman, es un hecho, y aunque estas navidades me hice con El Libro del Cementerio, lo postergué lectura tras lectura hasta esta semana. Lo cierto es que desde unas semanas atrás estoy leyendo mucho más de lo acostumbrado y jugando mucho más también, con tiempo que obtengo asocializando, por supuesto.

Silas a la izquierda y Nadie a la derecha, con el cementerio de fondo.

El caso es que resultó ser un libro precioso. Ayer iba en un tercio del libro (casi 100 páginas de las casi 300 que tiene) y me parecía que los capítulos tenían una estructura demasiado parecida entre ellos, pero luego se animó bastante y se fue haciendo divertido.

La historia trata de un niño que, cuando era bebé, sufrió un intento de asesinato a manos del hombre Jack, quien mató a toda su familia sólo que en un alarde de la casualidad, el niño consiguió salir de la cuna, abandonar la casa y cruzar la carretera con, sino recuerdo mal, año y medio. En el cementerio, los muertos deciden cuidarlo y educarlo hasta que se haga adulto. Así, el matrimonio Owens, que murió sin concebir hijos, se convierten en sus padres adoptivos y Silas —un tipo extraño y oscuro en la frontera entre los vivos y los muertos— se convierte en su tutor y promete estar con el chico o dejar a alguien al cargo si él tuviera que irse. Desde este punto, el libro irá dando saltos de años de capítulo en capítulo mostrándonos los pasajes más amenos de la vida de Nadie Owens, al que acostumbran a llamar Nad. Gente que conoce, su interés y problemática con los muertos, con los vivos y, con la presencia del hombre Jack.


Los personajes:
Nadie es un chico curioso, a veces algo pillo y tiene un toque encantador. Es el protagonista y lo iremos siguiendo en sus aventuras y en su aprendizaje de los trucos que puede hacer como muerto honorífico.
Silas es, claramente, el personaje guay del libro. Y tiene un aire a típico personaje de Gaiman. Silas es Morfeo, Silas es El Marqués de Carabás, el Mary Sue de Gaiman (no me gusta eso de Gary Stu, Mary Sue para machos y hembras).
El hombre Jack es un tío paciente, meticuloso e insidioso y tiene que matar a Nadie. Sea como sea. Puede que deje de aparecer durante capítulos y capítulos, pero siempre sabemos que está ahí, de fondo, tramando y tramando.

Aparte de estos hay diversos secundarios recurrentes como Liza y Scarlett —que tienen una relación entre amistosa y a veces insinúan algo más—con Nadie, la señorita Lupescu —una crack muy extraña amiga y compañera de Silas—, El Sanguinario —que custodia un tesoro— y la familia Owens, que están dispuestos a todo por ayudar a Nadie.


El libro luce una adjetivación precisa sin resultar en absoluto sobrecargada y tiene algunos recursos que le dan un toque adorable, por ejemplo la repetición de ciertas construcciones o de los sobrenombres como en: "Víctor Hugo, el famoso escritor", o de las frases de las lápidas; o el estilo indirecto de ciertos diálogos. La lectura es cómoda y muy rápida y es un libro divertido y adictivo.

Nota: 8. En lo que tiene es impecable, salvo en los fallos de ritmo del primer tercio, pero no lo exprime ni lo lleva más allá. Una novela ideal para jóvenes.

martes, 8 de junio de 2010

Star Wars: The Force Unleashed - Lucasarts

Hace bastante tiempo, en una buena oferta de Amazon que encontró Martín, me compré este juego y hoy, mucho mucho tiempo después me lo he terminado.


En su momento lo había empezado, había jugado una misión y media y lo había dejado. Me dan igual los comentarios enardecidos de internet, el juego es entre mediocre y malo. Es divertidillo, sí, pero ya está, es su única baza. El argumento es una mierda; los gráficos que a primera vista parecen la leche, sufren tirones cuando se produce una explosión demasiado grande o hay demasiadas partículas en el ambiente; las cinemáticas están mal animadas —mucho peor que el juego en sí—, los combates contra los jefes son la aleatoriedad en sí misma; algunas de las escenas, como la del Destructor Estelar son completamente ridículas e infames..., creo que Kota te dice algo como "a un Jedi el tamaño no le importa", o algo así... oye, al menos te echas unas risas antes de la secuencia, porque el resto es mejor olvidarlo, aunque yo os lo dejo en un vídeo para que podáis compartir mi frustración.



Si eres un fan de Star Wars, pues tal vez te mole, no lo sé, mínimo le encontrarás algo más de gracia que yo (+1 punto, supongo); pero si no... mantente alejado, tienes docenas de juegos mejores por delante. Claro que matar jedis siempre mola, con su toque de retrasada neutralidad tirando a buenilla. Dios, qué asco les tengo...

Nota: 4. Se deja jugar y el control es excelente —lo cual es especialmente delicioso a la hora de lanzar enemigos unos contra otros, es todo un placer, en serio— fin de sus aspectos positivos. Los gráficos que parecen supermolones tienen defectos demasiado notables para obviarlos y la historia no me gustó nada de nada.

lunes, 7 de junio de 2010

Fogonazos y la homeopatía

Postea el señor Aberron en su página, un artículo en tono graciosete sobre puntos concretos de la homeopatía —eso de tratar a enfermos haciéndoles una especie de ritual mágico con sustancias naturales— y, sinceramente, no tiene desperdicio.

Fogonazos: la homeopatía.

Y como corolario, un link que me pasó Lau: Lista de estudios científicos que avalan la eficacia de la homeopatía.

domingo, 6 de junio de 2010

El superviviente

El capellán se acercó a la enfermería horas después. Álvaro, con gesto cansado, estaba repantingado en uno de los sillones. El superviviente seguía tirado, inmóvil, en la camilla.
- Deberías descansar, Álvaro.
El médico pareció evaluar la situación y consciente de que un pequeño descanso le vendría bien, aceptó.
- Volveré en una o dos horas.
- Aquí estaré —respondió el capellán.
- Si el equipo da pitido, vaya a avisarme.
- Así será.
«La conversación tendrá que esperar», pensó el capellán.

- ¿Qué tal está? —pregunto el capellán señalando al enfermo cuando volvió Álvaro.
- Bien... bueno, está débil, pero está muy bien contando el tiempo que pasó en el traje de supervivencia.
- ¿Para cuánto tiempo están pensados?
- Dos días... pueden aguantar tres, pero no al mismo nivel. Cuatro es, sin duda, forzar demasiado. Aunque esté vivo, a saber cómo se encuentra anímicamente.
- ¿Cuándo se despertará?
- Solo los dioses lo saben. A nosotros ya nos avisará el pitido del instrumental cuando empiece a mostrar signos...

El capellán tomó asiento.
- ¿Te envió Virginia? —le preguntó Álvaro.
- No —sonrió él—, he venido por mi propia cuenta y riesgo. Un superviviente, ningún resto de la nave. Extraño, ¿verdad?
- ¿Insinúa algo?
- Supongo que lo que todos pensamos.
El médico lo miró sin comprender. Tal vez negándose a ello.
- Tal vez no sea un miembro de la tripulación —dijo el capellán.
- Un Ello entonces —resopló el médico—, eso es lo que quiere decir.
- Eso es lo que quiero decir —sonrió.
- No, es un humano.
- ¿Es o parece un humano?
- Los Ello son entre amorfos y de morfología completamente ajena, ¿por qué este iba a tener una forma humana?
- Porque era la forma que necesitaba para entrar en la nave, superar las barreras defensivas y atacarnos desde dentro, claro —respondió sin vacilar el capellán.
- ¿Ha tomado sus drogas?
- Por supuesto.

El médico tomó asiento también y se llevó las manos a la cabeza en un silencioso «dioses santos».
- Si es un Ello estamos muertos —dijo finalmente.
- No, si lo matamos ahora —respondió el capellán bajando tanto la voz que el propio Álvaro tuvo que esforzarse en oírlo.

En la camilla, el cuerpo seguía inmóvil, inconsciente. El instrumental no daba ninguna señal nueva.
- Tal vez deberíamos hablarlo con los demás —comentó el doctor.
- No hay tiempo.
- Pero...
- Tal vez me equivoque —respondió el capellán—, pero estoy aquí para dar los consejos pertinentes y yo cargaré con las culpas ante Nexo si lo desea. Sólo aumente la dosis de estabilizantes hasta que sea letal. Lo tiene todo hecho.

Álvaro inspiró con fuerza, intentando calmar un inicio de ataque de ansiedad.

sábado, 5 de junio de 2010

Viñetas

Todos habituales en mi selección de viñetas. No sé, supongo que son los viñetistas que más gracia me hacen.

viernes, 4 de junio de 2010

La dama del lago, volumen II - Andrzej Sapkowski

De las llamitas, algunas altas y poderosas eran, vivamente brillaban y con claridad, otras por su parte eran pequeñas, vacilantes y temblorosas, y oscurecíase su luz y amortiguábase a trechos. En el mismo final había una llamita pequeña y tan débil que apenas ardía, apenas se removía, ora brillando con gran esfuerzo, ora cas, casi apagándose del todo.
- De quién es ese fueguecillo moribundo? —preguntó el brujo.
- Tuyo —respondió la Muerte.

Flourens Delannoy, Cuentos y leyendas

Ese es el texto que figura en la contraportada del libro, sobre el fondo rojo pastel de la edición de Alamut.



Es difícil terminar una obra. Hacerlo y que el público quede satisfecho, al menos en mi mente, tiene que ser la leche en verso. Y Sapkowski lo consigue. El final de La Dama del Lago, que llegó a España en dos partes (en una actitud que vendieron como benévola, para que los fans no tuvieran que seguir esperando, y que en mi mente —desconfiada ella— fue, claramente, para cobrar a 36 euros un producto que malamente llegaría a los 24), me parece, sencillamente, idóneo. Ata todos los cabos, finaliza con todos los personajes (incluso con los que ya no recuerdo —es lo que tiene no leer las cosas seguidas) y lo hace de una forma suelta, entretenida y resolutiva. ¡Qué gran final!

No quiero destripar la historia ya que el libro acaba de salir y es la segunda mitad de la obra original, es decir, todas las págias son 'final del libro'. Pero quería dejar constancia de la buena impresión que me ha causado. La narración tiene la soltura de las demás entregas, esa variedad de registros según quien hable, la fría sobriedad de Geralt, el humor cargante de Jaskier, la épica hechiceril y todo eso. Y aparte el final, que mantiene todo ese toque trágico-alegre del resto de la serie hasta la última página. ¡Brillante!

Un grandísimo libro que sirve para dar más brillo si cabe a esta fantástica serie. El broche perfecto para la, en mi opinión, mejor serie de fantasía que he leído nunca. Lo siento, Tronos.

Nota: 10. Emocionado, sin más. Nunca esperé que el final me gustase tanto.

Nota de la serie: 10. Tenía un 9 hasta ahora, debido a cierta caída de ritmo en los tomos tercero y cuarto —los primeros novelizados—, aunque ahora mismo ya no sé si fue por el cambio en el momento o porque efectivamente está presente, pero el 5, el 6 y las dos partes del 7, me han parecido que trazaban una brutal mejoría y he acabado encantado. Es lo que hay.

Adiós, Geralt, y gracias, Sapkowski, por los buenos ratos. Snif, snif.

jueves, 3 de junio de 2010

El Pistolero - Stephen King

Tengo un amigo enamorado de La Torre Oscura. Habló tanto de ella que me entraron ganas de leerla, y hace unas semanas, por mi cumpleaños, él y su novia me regalaron el primer libro de la serie: El Pistolero.


Lo cierto es que, al principio, el libro no me gustó demasiado. El estilo me horrorizaba, las descripciones eran demasiado pormenorizadas, a lo El Señor de los Anillos, pero con una historia interesante detrás. El caso es que seguí leyendo porque los personajes molaban, así de simple. Roland, el pistolero, mola un huevo; así de claro. Es un personaje carismático y atractivo, solitario, es Clint Eastwood en un viejo western de fantasía y ciencia ficción. Los lugareños de Tull, todos ellos, tienen su encanto. Jake y Walter molan un huevo también, así como Cort y Cuthbert. Si esta obra destaca en algo, es por dar puntos de interés a todos los secundarios, aunque duren dos páginas. Si aparecen es por algo, "todo sucede por una razón", que dirían en Lost.

La historia tiene un toque bastante agridulce en todo momento. El pasado es más agridulce si cabe, y los personajes que figuran en él también son interesantes, todos ellos.

El libro trata de como Roland, el pistolero, persigue a Walter, el hombre de negro hasta dar con él. Sin más. El resto es ornamentación para dar profundidad al pistolero y aprovechar para crear un poco el mundo —que mola bastante, la verdad, es un mundo movido e interesante.

Personalmente, opino que lo mejor del libro, con demasiada diferencia, es el último capítulo y la última parte del anterior. Tal vez se acelera en ese punto, tal vez acabé de acostumbrarme al estilo. No lo sé, pero esas páginas me gustaron mucho y me incitaron a leer la segunda parte, cosa que el resto del libro no conseguía.

Nota: 5,5. Está bien, pero en mi opinión, el estilo lo ahoga. El final perfecto no consigue hacerlo flotar más, pero es una lectura bonita y cundida.

miércoles, 2 de junio de 2010

La habitación perdida

Necesitaba una serie corta para ver —porque no esperaba estar enfermo tanto tiempo, claro— y la elegida fue La habitación perdida: 6 capítulos de unos 40 minutos; parecía la serie perfecta. Además, Laura y Fernando hablaban bien de ella, sí, la serie prometía.



Y la verdad es que la serie está bastante bien. Sin meternos mucho en harina, es una serie sobre objetos mágicos en el mundo real... en edad contemporánea.

En 1961, el 4 de Mayo, una habitación de un motel en Gallup —la 10— desaparece y todo cuanto había en ella pasa a tener propiedades mágicas. El protagonista, un detective llamado Joe encuentra La Llave de forma totalmente casual (la llave abre cualquier puerta y conduce hacia la habitación 10 del motel. El caso es que su hija se pierde entre las dimensiones y el hombre tiene que buscar el objeto o la combinación de objetos necesarios para encontrarla mientras distintos individuos y organizaciones se enfrentan también por la búsqueda de estos curiosos útiles.

La serie está bastante bien y es bastante recomendable, sobre todo por su duración, que la hace terriblemente versátil. ¡Se puede ver en una tarde que tengáis muerta y todo!

Nota: 7,5.
Pros: corta, interesante, divertida, finalizada.
Contras: el efecto del billete de autobús es muy cutre, acabé de verla y sigo enfermo...

martes, 1 de junio de 2010

Geralt de Rivia: La dama del lago, tomo 2

Hoy me pasé por Banda Deseñada (una tienda de cómics de Vigo) y junto a un extraño mareo que me tuvo allí sentado un rato, me llevé otra nueva, la publicación en castellano del final de Geralt de Rivia. ¡Ya sabéis, muchachos! A dejarse el dinero en el cierre de esa fantástica serie.

Prince of Persia (360) - Ubisoft

La mayoría de los que me conocen saben que no suelo dedicar mucho tiempo a los videojuegos, salvo cuando no tengo nada que hacer o caigo enfermo. Como ahora. Tras una semana ligeramente enfermo, y sin previsión de próxima mejoría, volví a ponerme a los mandos de mi 360 y dar término a un juego. El escogido, el primer escogido —si esto no mejora pronto caerá otro— fue el Prince of Persia, un juego desarrollado por los estudios de Montreal de Ubisoft que nos presenta una historia tópica de amor y de salvar el mundo —en ese orden, en mi opinión— en la eterna lucha entre la luz (Ormazd) y la oscuridad (Ahriman).



El juego no sigue la saga, ni mantiene personajes ni nada. Es un Prince of Persia porque se juega como a un Prince of Persia, pero en realidad es una excusa para disfrutar de los paisajes, de la comodidad de los controles y de alguna que otra insinuación graciosa entre los personajes. Sí, este Prince of Persia no intenta aportar nada a la narración en un videojuego, ni revolucionar con su argumento ni nada. Nos presenta unos gráficos casi en plan dibujos, bastante atractivos —en mi opinión— y muy alejados del realismo de, por ejemplo, Mass effect; unos escenarios que son la excusa para ir saltando de saliente en saliente, de valla en valla y de muro en muro y un sistema de combates, en mi opinión, algo simplón de más. Yo, personalmente, maté igual a casi todos los enemigos. Rodar para esquivar, guante, magia, espada, magia, acrobacia, magia, espada. Así tres o cuatra veces y hala. A seguir saltando cual monillo pasado de speed.

El juego es divertido. Y punto. No tiene más, no lo busca y no intenta engañar a nadie. Me sorprenden las críticas tan horribles que encuentro por internet echando una ojeada.

Personalmente, en contra le hecho su extensión (que es bastante bastante corto) y su repetitividad. Secuencia de saltos, bicho, secuencia de saltos, bicho, etc. Pero admito que hasta eso es divertido y cuando nos vamos haciendo con los controles es incluso mínimamente desafiante.

A favor, sorprendente, destaco lo afinado del control que aunque algua vez falle y nos haga precipitarnos al vacío, en general responde bastante bien y con bastante lógica, con una especie de dirección asistida, o algo así, a no ser que marquemos claramente otra cosa, en cuyo caso... no creo que se le deba echar la culpa al control.

Nota: 7. Divertido, ágil, bonito y rápido. Corto, sencillo y repetitivo.

Tripod

Hace unos días, Irene me pasaba una canción llamada D&D de un trío australiano bastante majo. Buscando por youtube, como suelo hacer en estos casos, encontré varias canciones bastante divertidas que hoy os traigo.

Tripod, señores.





Comic girl es la que más me gusta, la verdad:


y D&D, la canción con la que los conocí: