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jueves, 28 de marzo de 2013

Regreso al futuro III - Robert Zemeckis

Llegamos al final del viaje, al final de los viajes tras la odisea en aquel extraño Mundo de Tinieblas de 2015. Marty McFly está en 1955, todavía está en la calle, en mitad de ninguna parte y ha visto como un rayo alcanzaba a la máquina, en la que estaba Doc, y esta desaparecía. Instantes después, un mensajero le trae una carta de Doc a ese mismo lugar, a esa hora concreta. Doc está en el Salvaje Oeste en 1885 y no quiere ser rescatado; pero en cuanto descubren que morirá unos días después de enviar la carta deciden ir en su busca y con la ayuda del Emmet Brown de 1955 recuperan la máquina, que el de 1855 les dejó en una mina para que McFly pudiese volver a 1885 y se lanza al Oeste.


1885

Regreso al futuro III es la más sencilla de la trilogía. La historia es la que es y no se dedica a enmarañar y complicar las cosas como la segunda entrega, ni tiene una parte de aventura tan interesante como la primera. Es una parodia del cine de vaqueros con los habituales momentos recurrentes de la serie de Zemeckis. La película transmite la sensación de que hicieron lo que les apeteció, una película de vaqueros y, además, pusieron el cierre a su serie.

Creo que es innegable que esta es la menos imaginativa de las tres, la película busca su cierre y lo ha ce de forma bastante directa y sin grandes ramificaciones. Los cambios que produce McFly esta vez son poco llamativos durante y prácticamente imperceptibles acabada la película con contadas excepciones.

Se sacan una foto. Es lo más guay de ir muy al pasado, traerte fotos.

El saco de errores

Personalmente creo que la película se resiente de varias cosas. Es cierto que todo Regreso al futuro tiene un tufillo a moralina (la obsesión de Doc con destruir la máquina del tiempo porque causa problemas en el continuo espacio-tiempo, el contraste entre el padre de Marty que siempre se deja pisotear y el propio Marty, que activa un resorte de valor cuando le dicen «gallina», la crítica al capitalismo descontrolado...), pero siempre ha sido una consecuencia del guión y no nos lo habían escupido a la cara. Esta vez no. Doc aclara que el futuro no está escrito (por los siete dioses, habéis cambiado el futuro en cada ida y venida que habéis hecho... está claro que no está escrito y sentenciado), Doc le explica a Marty que el no aceptar un desafío no lo convierte en cobarde (menos mal... porque aunque gracioso, la peculiar obsesión de McFly por saltar en cuanto le llamaban «gallina» era realmente triste), etc. Esta vez, la moraleja está explicada verbalmente por Doc. Fallo 1.

También creo que es un error el enamoramiento de Doc. No el enamoramiento en sí mismo. Doc se aja un poco en cuanto aparece en pantalla Clara Clayton, pierde su rapidez de palabra, pierde sus ideas más descabelladas y pierde gran parte de la chispa. Lo mejor de Doc ha muerto ante la sonrisa de la maestra Clayton. Fallo 2.


Alguno de los momentos humorísticos están muy por debajo, creo yo, de lo que pudimos ver en las otras dos películas. El momento en que se hace el chiste con su traje de vaquero de Las Vegas, por ejemplo... no sé, sobra un poco. Algunos de momentos de aventura, en cambio, resultan un poco largos y cansinos de más, como la llegada al DeLorean desde el tren. Que sí, que está bien, que es más o menos tenso todo, pero... la verdad es que me resulta eterno.

Nota: 7. La película está bastante bien pese a todo, pero sus fallos impiden que vuelva a mostrar lo mejor de Regreso al futuro. En cualquier un caso, un placer de serie de principio a fin. El cine de los 80, cuando quiere, puede.

Otras películas de Robert Zemeckis:
Regreso al futuro.
Regreso al futuro II.
Forrest Gump.
—Lo que la verdad esconde.