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domingo, 29 de agosto de 2010

Buscando a Nemo - PIXAR

Una amiga, Irati, con la que coincido en gustos mucho más de lo que habría apostado hace un tiempo, me recomendó esta película, aunque recalcó mucho que debía verla en inglés. No le hice caso. Bueno, no es que no le hiciera caso, es que la conseguí antes en castellano y la vi.



¿Qué decir? La película es mediocre, siendo amables. Sin ninguna duda es la peor que he visto de Pixar (no he visto Toy Story 2, ni los Increíbles) y, además, no tiene ningún tipo de gracia. Lo cierto es que mi opinión sobre la peli es bastante mala pero, a posteriori, la misma persona que me lo recomendó, me explicó que muchos de los chistes de la original se dejaron en el tintero por dificultades para traducirlos y que no se compensaron de ninguna manera; a la altura de Glee en castellano, de donde sí puedo dar fe de lo infame que fue el resultado. Es decir, una obra fundamentalmente graciosa se transformó en una más seria sin ganar nada por ninguna parte. Todo pérdidas.

No es terrible ni vomitiva, sólo fríamente vacía. Y, sin haberla visto en inglés, puedo recomendar, sin ninguna duda, que no os toméis la molestia de verla. No, al menos, en castellano. Si queréis, dadle la oportunidad en inglés, a ver si confirmáis su opinión, que para eso están los comentarios.


Nota: 5. Cumple sin ningún brillo. No es especialmente larga, pero no se hace corta. Pretende ser divertida pero se queda rozando lo entretenido. Tal vez algún día la vea en inglés, viendo el lado bueno... no va a ser peor...

Odio a la dobladora de Dory, odio a la dobladora de Dory, odio a la dobladora de Dory...

Otras obras de Pixar:
Presto.
Wall-E.

lunes, 23 de agosto de 2010

Batman: Arkham Asylum - Eidos

Mi información era que se trataba del juego del año en opinión de muchos. Lo cierto es que los productos basados en glorias ya consolidadas suelen darme malas sensaciones, aunque a veces me sorprendan de buena manera, como el juego de tablero de Galactica. No sé, tiendo a pensar que si se amparan bajo el manto de algo ya famoso es por algo; de todos modos, admito perfectamente cuándo no es así. Batman: Arkham Asylum, de Eidos Alemania es uno de esos gloriosos y honorables casos.



Hace aproximadamente un mes me dejaron este (¡gracias Ramón!) y, un poco a trancas y barrancas al principio, y mucho más en serio desde que caí enfermo a mediados de la semana pasada, le di un repaso. ¿Qué decir? El juego es una puta delicia: texturas fantásticas, animaciones geniales, control estupendo, historia interesante y duración adecuada. Magnífico.

Por si alguno se lo pregunta, no, no tiene nada que ver con el tomo guionizado por Morrison e ilustrado por McKean. Bueno, se desarrolla en el mismo manicomio y tiene algunas referencias. Pero ahí se queda. Este es un juego de tortazos y sigilo.

La historia empieza con Batman llevando al Joker al manicomio. Una vez dentro, se descubre que todo era parte de un plan del joker para acabar con Batman y tomar la isla de una puñetera vez. Nuestra misión —no podía ser otra— es pararle los pies mientras nos las vemos con hordas de enemigos armados con bates, tuberías, navajas, porras eléctricas, subfusiles y rifles de francotirador, así como con Bane, el Espantapájaros, Croc, Poison Ivy y el Joker. Y en menor medida Harley Quinn, pero bueno, tampoco es que sea un cara a cara de verdad. Además, aderezando el pastel, Edward Enigma ha dejado un montón de pequeños misterios por la isla de Arkham para nuestro uso y disfrute. Respecto a este punto, quiero destacar que los jefes me parecieron un poco aburridos todos, salvo el Espantapájaros que pese a que puede pecar un poco de facilón y repetitivo tiene las secuencias más interesantes y dramáticas del juego. ¡Dioses, cómo explotaron a ese personaje! 

Añadamos a eso la comodidad del sistema de combate, que merece un premio y una mención aparte, con un único botón para atacar, otro para contraatacar o eliminar a objetivos caídos, otro para noquear y otro para esquivar y hacer piruetas y el stick direccional para mover y apuntarse; permitiendo un sistema riquísimo en combinaciones pese a la enorme sencillez del control. De lujo. ¡Cuánto tienen que aprender algunos!

Además, el jugador dispone de 9 batchismes que harán las delicias de todo seguidor del murciélago y sus cachivaches. Bond debería aprender de lo que es flipárselo de verdad. La corona inglesa no se puede permitir un carisma como el de Bruce Wayne, todos lo comprendemos.

Por si esto fuese poco, las voces son de película. De hecho, a Batman lo dobla el que lo hace en Dark Knight, con su voz grave y bruta. Genial. Le da el toque que le podía faltar si alguien se pusiese muy tiquismiquis.

Se mire por donde se mire, un gran juego. En internet dicen que "el mejor de superhéroes", claro que, en mi modesta opinión, esa afirmación no dice demasiado. Personalmente, opino que es el juego más divertido que he visto en bastante tiempo para repartir una somanta de palos a los malosos de turno y, además, la historia mola y Poison Ivy y Harley Quinn están muy buenas. ¿Qué más se puede pedir?

Nota: 8. Prácticamente intachable, aunque ciertas partes me parecieron largas de más o un poquillo aburridas. En cualquier caso, un juego imprescindible.

viernes, 20 de agosto de 2010

Mentes Criminales, 1ª temporada

Empecé a ver Mentes Criminales por la sencilla razón de que contaba con Mandy Patinkin (Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir) en su reparto y tras el abrupto final de Tan muertos como yo, me apetecía seguir viendo su sereno rostro. Sí, así fue. Bueno, además, Laura también quería verla, así que las razones se acumularon.



El caso es que la serie empezó con total normalidad. Un grupo especial del FBI (como en casi cualquier serie policial estadounidense) que resuelve casos. En este caso se trata de la Unidad de Análisis de Conducta, unos tipos que se dedican a establecer perfiles psicológicos con los que infieren cosas sobre los implicados, recaban información, etc. El grupo lo lidera Giddeon (Mandy Patinkin) y a lo largo de la temporada se enfrentan a todo tipo de casos a cada cual más escabroso mientras los vamos conociendo a todos un poco más.

¿Qué diferencia a ésta del resto de series de su estilo? Mentes Criminales no busca ser realista como The Wire —la serie entre las series— ni reflejar un punto de vista del mundo ni nada. Mentes Criminales está más en el rollo Bones, CSI y demás parranda. ¿Hay algo que la diferencia de éstas? Sí, una pequeña cosa. Los guionistas de esta serie tienen un gran control del ritmo. Todos los capítulos, abarquen el periodo temporal que abarquen, son tensos, cargados, opresivos... y eso mola. En realidad, eso y el reparto son los grandes aspectos positivos de la serie. Tiene otros puntos positivos, como lo bien que maneja las personalidades de los personajes o la calidad de la banda sonora.

¿Qué le achaco en contra? Que es de las típicas series en las que los protas resuelven tooodos los casos. Subjetividad mía, puede ser, pero es algo que me revienta. Son el puto Correcaminos, al que odio desde pequeño, y todos los demás son viles Coyotes condenados a perder hagan lo que hagan.

Hacia el final de la temporada hay un par de capítulos que, en su género, me han parecido magistrales. Aparte de controlar a la perfección, como el resto de la serie, el ritmo, añadieron un argumento enrevesado, frenético, unos personajes carismáticos, unas motivaciones y el resultado fue envidiable. No obstante, dista bastante de la calidad media de la serie, que, aunque bastante buena, está lejos de ser excelente. Cerca del final, también, está el peor capítulo de la serie, que transcurre en México y es, la mayor parte del tiempo, ridículo. Se llama Machismo y podéis saltároslo con toda la tranquilidad del mundo. Aburrido, mediocre y tópico.

El capítulo final acaba por la mitad, dejando la resolución para el primero de la segunda temporada. Un capítulo muy friki con un asesino muy inteligente y, probablemente, dungeonero de toda la vida.

Las voces son bastante buenas (aunque no me guste el actor de doblaje que escogieron para Patinkin, que es el mismo que el que hace de William Adama en Galactica) y la intro, aunque sosa y aburrida, es bastante corta.


Nota: 7.5. La serie es divertida, entretenida, está bien producida, tiene una gran banda sonora y los personajes —y actores que los encarnan— molan. El tono de 'siempre invictos' es bastante cutre y prototípico. El hecho de que haya un millón de series con la misma temática (grupo de expertos resolviendo casos para la policía) es un tema demasiado manido.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¡Olvídate de mí! - Michel Gondry

¡Olvídate de mí! es una película con guión de Charlie Kaufman (el genio detrás de Cómo ser John Malkovich) que cuenta con Jim Carrey, Kate Winslet, Kirsten Dunst (que en mi modesta opinión sólo participa para bailar en bragas, que siempre es un punto) y Elijah Wood (tan repugnante como en su papel estrella de hobbit inútil).



Que quede patente. Imagen sacada de Crushing Krisis.

Para empezar, me gustaría aclarar que odio a Jim Carrey y que, en general, su presencia me parece razón suficiente para no ver una película. Esto se deriva de que he visto demasiadas películas con él y nunca me han gustado. Fueron: La máscara, Dos tontos muy tontos, Ace Ventura: Detective de mascotas, Como Dios y El show de Truman. Sólo la última me pareció aceptable y, con todo, me gustó menos de lo debido por contar con Carrey y sus caritas pretendidamente graciosas de mongolo (que no mongol) sin gracia.

El caso es que una amiga insistía e insistía en que tenía que ver Eternal sunshine of the spotless mind, que es como se llama la película en inglés. Supongo que los productores de la versión española pensaron que iría más gente al cine a ver una película del mongolo sin gracia pensando que se trataba de algún tipo de comedia ligera antes que un dramón de pelotas. Dicho y hecho. Para más inri, de forma ya absolutamente inexplicable, la película optó a un globo de oro a la mejor comedia o musical (WTF?). Os juro que es un drama, un triste drama con cuatro momentos graciosetes que no la convierte en comedia. ¡Joder, ni Jim Carrey pone cara de mongolo pretendidamente gracioso! ¡No es una comedia. No es una comedia. No es una comedia! Si algo tenéis que sacar en claro de mi reseña sobre la película, es que ¡Olvídate de mí! es un puto drama. Un drama, «cojones ya», que diría Rabal. El título, para más inri, es parte de un poema de Alexander Pope que leen durante la propia película y, desde luego, traducen. Si no recuerdo mal como "la luz eterna de la mente inmaculada". Tal vez pensaron que el español medio se negaría a ver una película con un título tan largo y complicado, quién sabe. Sólo sé que ¡Olvídate de mí! me suena a película cutre de sobremesa de domingo de Antena 3

¿De qué va este drama que intentaron colarnos por comedia como si tal cosa en la piel de toro? 
Pues va de que hay una empresa que oferta un curioso tratamiento que permite eliminar-borrar-suprimir datos de nuestra memoria. Ese es el eje de la película. Me abstendré, lo prometo, de hacer chistes sobre los Aliados. Joel Barish (Carrey) y Clementine Kruczynski (Winslet) se conocen y se enamoran, y según pasa el tiempo el día a día termina por ahogarlos, por convertirlos en una pareja desapasionada y muerta. Clementine, que desde el principio fue tan racional como una oveja pasada de speed o un vietnamita en llamas (hoy me he levantado con el gen Spielberg activado: si tuviera dinero produciría una serie sobre la 2ªGM y todo) decide borrar a Joel. El caso es que él lo descubre y entonces va a borrar a Clementine, pero durante el proceso, mientras revive los recuerdos que van a ser borrados, recuerda las razones de su pasión.

Los actores, todos, se lo curran (bueno, Dunst baila en bragas, es mucho más de lo que hace, por ejemplo, en Spiderman, de lo que todos hacen en Spiderman, quiero decir). La imagen y el sonido están tratado con mimo y esmero, proporcionando un espectáculo muy digno y hermoso en casi todo momento. Las ideas de la película están fantásticamente llevadas, siendo muy evocadoras, incitando a la reflexión y, a la vez, manteniendo perfectamente el ritmo y la atención del espectador.

Totalmente recomendable.
Nota 8. No veréis nada mejor con Jim Carrey. Así de claro.

lunes, 16 de agosto de 2010

Rebeldes - Susan E. Hinton

La novela nos sitúa en la guerra de pandillas estadounidenses de los años 50. Por un lado tenemos la facción greaser, los rebeldes de la clase obrera, con el pelo lleno de gomina y cierta adoración por Elvis; por otro lado están los socs, la gente bien, con su cabello suelto y sus mustangs y sus corvettes. Estas facciones se encuentran y se pelean habitualmente, pero sin llegar a grandes catástrofes. Alguna que otra paliza, pero ahí se queda el asunto. Sin embargo, un día, unos socs borrachos intentan ahogar a Ponyboy y uno de sus amigos, el más pasivo de todos, saca una navaja y mata al soc en cuestión. A partir de este momento, los dos jóvenes se ven obligados a huir de la justicia.




Rebeldes mola. Tiene carisma y gancho. Su mayor problema, probablemente, sean las primeras y las últimas páginas, que son las menos tensas y, en el caso de las últimas, las más pilladas por los pelos.
Rebeldes se ampara en unos personajes de lujo para captar la atención del lector, en un pequeño círculo de gente que desborda carisma: Ponyboy, con su aire curriño y su inteligencia incomprendida, Jonny, al que le rajaron la cara en una paliza con anillos de por medio, Dallas con su rebelde valentía y código de honor, Two bit con sus comentarios risueños y a veces picones, Sodapop con su visión soñadora y su buen corazón y Darry con su esfuerzo y su actitud paternalista. Steve no mola, no podía ser todo perfecto. Con este grupo presentado, la historia se va desarrollando con mucha facilidad, uno no sigue la historia sin más, sino que sigue a los personajes en la misma. Con su duro magnetismo pandillero, con su actitud chulesca y su corazón hundido bajo capas de la armadura de gomina que se han creado, estos personajes consiguen no ya despertar el interés del lector, sino conseguir una empatía prácticamente total con la historia que cuenta la escritora estadounidense.
En general, la narración es cruda, el estilo es poco artificioso, rápido, sencillo y contundente. Las primeras páginas tardan en despegar, hay demasiados personajes que hay que presentar antes de que empiece a desarrollarse la aventura. El grupo de los greasers y los socs implicados en la aventura, hay que dejar claros demasiados puntos para poder sentir de verdad el resto. Las primeras 30 páginas pecan de excesiva lentitud, las 30 siguientes cobran cierto ritmillo. A partir de ahí, hasta 20 páginas del final (unas 110 páginas) la novela es envolvente y poderosa, intachable. Más de la mitad de la novela es intachable, algo muy loable contando que Susan la escribió cuando tenía 16 años.
Personalmente, el final me parece muy malamente planteado. No me gusta cómo sale al caso ni cómo es, en realidad. Me pareció un broce completamente gris y mediocre a una aventura que me había mantenido en vilo y al tanto de los personajes —cosa que no me suele pasar— durante gran parte de la misma, sin poder evitar cierta complicidad con gente como Dallas y Darry. Tras el desarrollo de los personajes, la verdad, me esperaba algo más lucido que el final abrupto que le da Hinton a la historia.

En cualquier caso, una buena historia, una lectura rápida y una narrativa poderosa en su simplicidad.


Copio mi entrada para Comunidad Umbría, no me apetecía nada escribir otra, la verdad.

Nota: 8. Un libro rápido, interesante, crudo y contundente al que le fallan ciertas partes.

viernes, 13 de agosto de 2010

Harry Potter y la Cámara Secreta - Chris Columbus

Hace mucho, mucho tiempo (en esta misma galaxia), vi la primera película de Harry Potter. No he leído los libros, a priori, las aventuras para adolescentes de un mago preadolescente no podrían tentarme menos. El caso es que, para mi sorpresa, los años siguen pasando, esos adolescentes se han hecho adultos y, algunos —ya no tantos, en realidad— siguen hablando bien de esos libros o de las películas, así que decidí darle una oportunidad a la segunda, aunque Laura ya me había avisado de que las películas eran, en general, bastante malas.



Mi recuerdo sobre la primera peli es, así de simple, malo. Bastante malo. Un suspenso claro, vaya. Un 3, por ejemplo. Aburrida, con personajes más planos que el encefalograma de un guiñol, con peores actuaciones infantiles que las obras de teatro del cole (el que hace de Harry Potter parece de cartón piedra, o algo...), con un doblaje en castellano, a cargo de Bruno Ramos, que debería ser recordado siempre y puesto como ejemplo a los futuros actores de doblaje de cómo NO se hace. La voz de Ron es, sencillamente, ridícula. Evidentemente, no sé si se recalca en los libros que cuando Ron habla la gente se ríe de él por su voz... todo es posible, ¿no?).

El caso es que la segunda película, sin ninguna duda. Me ha parecido horrible.

El argumento es cutre y, además, me parece muy mal llevado. Hay una cámara secreta en la que vive un semilla estelar de Cthulhu, más o menos, que hace un De la carne a la piedra de toda la vida a los hijos de los muggles (los no magos que tienen hijos magos, vaya) y les va a matar a todos, snif, snif. Es una película de Harry Potter, así que va a ir de cómo Harry Potter, el de la voz ridícula y su amiga pseudofelina se enfrentan al mal y ganan; así que por ese punto tampoco hay precisamente nada atractivo. La película dura dos horas y cuarenta minutos, lo que juega absolutamente en su contra; pues no es capaz de captar la atención —no la mía, al menos— durante tanto tiempo. Se comenta en internet que es la película más fiel al libro.

Audiovisualmente es aceptable. No tiene unos grandes efectos —me parece un poco mal en una película de magos— pero se defiende. La música está bien, al fin y al cabo es de John Williams, que es capaz de vendernos una y otra vez la misma melodía con pequeños cambios y que siga molando. El resto, en realidad, no merece ni siquiera ser nombrado.

Nota: 2,5. Banda sonora y las pequeñas apariciones de Alan Rickman suman, el resto resta.
Sacando que seas un fan de la saga o quieras ambientar una partida de rol en un colegio de magos, no te tomes la molestia. Es mala de cojones.