Google+

jueves, 21 de marzo de 2013

Matar a un ruiseñor - Harper Lee

Scout, de seis años, vive con su hermano Jem y su padre, Atticus, en un pequeño pueblo de Alabama. Sus vidas transcurren plácidamante, ajenos a la Gran Depresión que asola al país, hasta que Atticus es llamado a defender a un negro acusado de violación.



Por alguna extraña razón, cuando empecé a leer este libro, pensaba que era sobre la mafia. Estas cosas pasan. Supongo que por eso me costó tanto engancharme, simplemente el libro no era lo que esperaba. Pero más que la historia, los personajes me conquistaron. Es imposible no adorar a Atticus, a Scout, a Jem o a Calpurnia. Imposible. Son personajes tan creíbles y con tan buen fondo, que les coges cariño de forma inevitable.

Los personajes:
— Scout: como su madre falleció cuando tenía dos años, Scout ha tenido más libertad que otras niñas de su edad. Viste con monos, juega con chicos y lee todas las noches con su padre. Desde luego, todo esto le reporta varios disgustos, tanto en la escuela como con Calpurnia y tía Alexandra.
— Jem: cuatro años mayor que Scout, cuida de su hermana lo mejor que puede, aunque le dice constantemente que "no se porte como una niña" o no podrá jugar con él. Obsesionado con la casa de sus vecinos, tiende a la aventura a pesar de haber heredado el espíritu tranquilo de su padre.
— Calpurnia: ama de llaves de Finch, se esfuerza en atender a los niños lo mejor que puede. Calpurnia es una mujer de color sensata y educada.
— Atticus: hombre sensible y tranquilo, intenta educar solo a los dos niños lo mejor que puede. En ocasiones, debido a las imprudencias de Jem y al carácter de Scout, siente que ha fracasado como padre. Por suerte, los niños siempre le dan razones para creer en su método educativo. Un hombre recto que intenta hacer lo que él cree que es correcto, no lo que los demás interpretan como tal.

Atticus: "Uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido ya antes de empezar, empieza a pesar de todo y sigue hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence."

La historia:
— 'Matar a un ruiseñor' trata muchísimos temas interesantes. Uno de los que más me desagradó es la casi constante misoginia de la obra. Porque Jem no quiere que Scout se porte "como una chica" y por lo tanto ella infiere que ser una chica es peor. Reforzado además por imposiciones como vestidos incómodos o aburridos actos de sociedad para señoritas. No me gusta la imagen que se da de la mujer de la época o que Scout no aprecie la inteligencia de las mujeres que tiene a su alrededor, algo que sí hace Atticus.

Calpurnia: "No es necesario que una explique todo lo que sabe. No es femenino..."

La Gran Depresión, la crisis del 29, es un tema sobre el que se pasa de puntillas. Se nos dice que Mobile no se vio muy afectado por ella porque es un pueblo creado de forma artificial para servir como punto administrativo, la industria o la agricultura no son la fuente principal de riqueza.

Otro tema recurrente en toda la obra son los extremismos religiosos. Los vecinos de los Finch, claramente, pertenecen a este grupo. De ahí la fascinación de Jem. Esto, como bien reflexiona Atticus, no los convierte ni en mejores ni en peores personas.
Como característica de las poblaciones pequeñas de antaño, me encontré con algo que me hizo muchísima gracias: la manía de tía Alexandra de etiquetar a la gente según su familia de procedencia. Me recordó mucho al pueblo de mi familia con sus "los hombre Rozada siempre se casa muy mayores" o "los Reboredo tienden demasiado al vino". Me hizo muchísima gracias.

Scout: "La familia Levy llenaba todos los requisitos para ser una gente excelente: obraban lo mejor que podían según el criterio que poseían, y habían vivido en el mismo pedazo de terreno durante cinco generaciones."

Relacionado con el punto anterior, está el caso de los Ewel, una familia en la que los niños están condenados a la miseria desde que nacen. El padre no trabaja, vive de la beneficencia y se gasta todo lo que llega a sus manos en alcohol. Nadie se preocupa de que los niños acudan a la escuela, nadie se ocupa de que coman o estén sanos. Niños desahuciados, empujados a una vida de misera desde que llegan a ella. Y a nadie parece importarle.
Todos estos puntos de la novela son interesantes pero creo que los temas más interesantes de los que trata son el conflicto racial y la pérdida de la inocencia, que en este caso van de la mano.
Jem y Scout descubren, gracias al juicio a Tom, que los hombres bueno pueden hacer cosas malas y que no siempre son justos. De la mano del siempre sabio Atticus, descubren muchos aspectos de la naturaleza humana, no los más hermosos, de forma prematura. Y esa es la verdadera gracia del libro.
En cuanto a los confictos sociales, el racismo impregna todo el libro. Porque los Ewell son basura, basura blanca. Y aún así su palabra tiene más valor para muchos habitantes de la ciudad que la palabra de un hombre bueno, responsable y trabajador, si este es negro. En cuanto a esto, lo que más me sorprendió fue el tratamiento al Ku Klux Klan, denostado y ridiculizado por casi todo los personajes de la obra. Muy diferente a la percepción que yo tenía.

Nota: un 10. Estoy enamorada de este libro y completamente segura de que lo leeré muchas más veces. Lectura tan recomendada como importante.