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martes, 26 de marzo de 2013

Matar a un ruiseñor - Robert Mulligan


Scout y su hermano Jem viven una vida tranquila en Mobile, un pequeño pueblo de Alabama. Sus plácidas vidas se ven alteradas cuando Atticus, su padre, es llamado a defender a un negro acusado de violación.



Tras lo mucho que me gustó el libro, estaba claro que iba a insistir, y mucho, en ver la película. Por suerte era una de las que teníamos en casa pendientes de ver. Y en una de nuestras quedadas cinéfilas, usé mi voto para verla. Aunque el DVD nos dio algún problemilla, ha sido una grata experiencia. ¡Dentro reseña!


Los personajes:
— Atticus (Gregory Peck): viudo con dos hijos, intenta criarlos con libertad y valores para que se conviertan en adultos educados y justos.
— Jem (Phillip Alford): con doce años, Jem se debate contínuamente entre las travesuras propias de su edad y el camino a la madurez.
— Scout (Mary Badham): a sus seis años, Scout es una niña inteligente y despierta con una extraña habilidad para preguntar lo menos apropiado en cada momento.


Los actores:
— Gregory Peck está en uno de sus mejores papeles. Temía que me decepcionase pero es el perfecto Atticus. Y teniendo en cuanto lo que adoro a este personaje, es mucho decir. Mary Badham, con sus mohines cuando Jem le dice que "cada vez se parece más a una chica", la expresión confusa cuando le dicen que se calle y no entiende por qué, o la cara de frustración que pone con cada vestido que ha de llevar es fantástica. Pena que la actriz no tuviese una carrera más dilatada, porque prometía mucho.
Destaco también a James Anderson cono Bob Ewell, porque no podría ser más asqueroso y despreciable. Tal y como requiere el personaje.



El guión:
— la gran baza del guión es la cantidad de carcajadas que puede llegar a arrancar en medio del drama. Aprovechan muy bien todas las tramas de los niños, dejando que gran parte de la acción recaiga sobre ellos, pero sin hacerlo pesados. Porque son niños, no estúpidos, algo que el cine parece olvidar muchas veces.
La parte dramática, con la tensa escena que se desarrolla a lo largo del juicio por violación, es todo lo dura que debería ser. Deja con la cara al descubierto a todos los implicados en el caso y el discurso final de Atticus es brillante e interpretado de forma magistral por Gregory Peck.



La otra gran escena de la película, es en la puerta de los juzgados, con Atticus montando guardia para que nada le pase a Tom, su defendido. Las palabras de Scout frente a una turba dispuesta a linchar al acusado son perfectas. Un gran escena.

Es una buena película que no se hace larga a pesar de sus dos horas de duración. ¿El único problema que le veo? En ocasiones los cambios de escena se hacen mediante cortes bastante toscos.

                                             "Ser nube o árbol ya no parece tan malo"

La adaptación del libro:
— como ya he dicho, me han sorprendido mucho las carcajadas que arrancó la película. Era lo último que me esperaba. Es cierto que los niños alivian la carga dramática del libro pero no como para reirte. Sin embargo, le sienta muy bien a la película.
Más diferencias: Atticus tiene mucho más peso narrativo y sí hay ciertas escenas que se ven desde su punto de vista en vez de él de los niños. Tampoco perjudica a la historia y todos entendemos que no contratas a Gregory Peck para ser un secundario, por muy molón que sea Atticus.
Hay dos partes de la trama que sí considero que perdieron profundidad con los cortes necesarios para la adaptación: toda la trama de los Radley y la relación de los niños con Calpurnia. Y creo que son muy importantes. La primera, porque es pieza central para la resolución de la trama. La segunda, porque Calpurnia es muchas cosas: una negra educada en su época, una mujer que emplea diferentes acentos dependiendo de si está con negros y blancos, es la figura maternal de los niños... y todo esto se pierde.
Una pena pero son recortes necesarios. El libro no es largo pero sí denso.




Nota: un 8. No es tan buena como el libro pero es, sin duda, una buena película y una gran adaptación.