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miércoles, 31 de marzo de 2010

Nuevo miembro

El día de descanso había pasado casi desapercibido. Pasear por los jardines, beber en los bares, dejarse el sueldo en las mesas de juego, hacerse con alguna cosilla en el mercado. Nave Nexo ofrecía posibilidades cuantiosas y muy bien valoradas para un Guardia de los Círculos Exteriores: permitía pensar que uno poseía una vida durante el tiempo que uno pasaba allí. El aire parecía de verdad, con ese toque pestilente del de las urbes. A bordo de una Exploradora era un detalle más que echar de menos.


A la vuelta nadie hablaba nunca de lo que habían hecho en la Nexo. No era lo más conveniente. Sin embargo, Virginia sí habló aquel día, según se reunieron en la nueva y reluciente E-D07 con el nombre Byrd grabado en estribor y en popa. Las nuevas naves incluso llegaban bautizadas, en tiempos se borraba los nombres porque la Guardia de los Círculos, se consideraba, no se merecía ni eso.
- Vamos a la sala de ocio – dijo en cuanto llegó el último, que se acercó sorprendido de que todos estuvieran reunidos en torno al puente de acceso.
- ¿Ha pasado algo?
- Hablaremos allí, cortó Virginia.


Se reunieron en la sala de ocio porque siempre era la más grande en las Exploradoras. La nueva nave, aun siendo una Clase-D estaba muy bien equipada, probablemente mejor que las C de hacía una década y que las B de hacía 3. La industria armamentística y navegacionista hacía constantes virguerías, y lo que hoy era el punto más alto de la larga cadena de ingenios, se utilizaba unos cuantos años después para los fines más comunes. Virginia no dejó de apreciar lo brillante que aún estaban las superficies pulidas, la velocidad de reacción de las puertas cuando uno las abría y el casi imperceptible rumor de los equipos. Era mucho mejor de lo que nunca habría soñado.


- Tenemos nuevo Tirador – informó la capitana.
- ¿Con neuroimplantes? - preguntó Cachivaches.
- Mejor – contestó con sencillez.

Todos se quedaron en silencio. Había pocas cosas mejores que los neuroimplantes. Muy pocas cosas.
- ¿Una Zeta?

Virginia asintió.

El silencio se convirtió ahora en algo denso y casi masticable, varios de los presentes sintieron un pequeño escalofrío recorriéndoles las lumbares.
- ¿Por qué coño tenemos a una Zorra en los Círculos? - preguntó Roberto.
- Eso es lo mejor de todo – contestó Virginia deslizándole el fichero por la impoluta mesa.


Roberto lo cogió y alzó para leerlo.
- Helena blablablá... 9 del Quinto del 148. ¡Hostiás! Fecha de creación, qué cachondos...
- Son Parahumanas – comentó Álvaro quitándole importancia y sorprendencia al asunto.
- Blablablá... - siguió Roberto y, cuando ya parecía que no iba a decir nada más, vaciló un instante y cualquiera que lo viese brevemente, vio sin lugar a dudas un más que ligero empalidecimiento – causas de ingreso: ingreso voluntario...

Virginia asintió en silencio. Los demás sólo abrieron desmesuradamente los ojos.
- Una Zorra loca... - dijo Tim pasado un rato.
- Pobres Ellos – sonrió Marta.
- Pobres nosotros – respondió Tobías.
- Se las considera demasiado...
- Alto – ordenó Virginia – a partir de ahora es una miembro de esta nave y quiero que sea tratada como tal. Sin acusaciones ni prejuicios. ¿Está claro?
- Pero, pero... capitana... ¡es que se trata de una Zorra!
- Como si se trata de una puta, Roberto; es parte de la tripulación y será tratada con todo el respeto posible.

Cachivaches dirigió una mirada llena de odio a la capitana. Marta, que se dio cuenta, se rió.
- A ver, Javi, que nuestros puteos van desde el cariño, hombre.
- Cuando llegue decidle que quiero hablar con ella.
- Sí, señora.

En cuanto Virginia abandonó la sala, el resto de tripulantes se miraron.
- Una Zorra, la hostia, una puta Zorra... - comentó Roberto todavía conmocionado.

Niños interpretando Scarface en el colegio!

¡Hey! ¿Qué pasa? En mi colegio no hacíamos cosas tan molonas.

martes, 30 de marzo de 2010

Neill Cameron

Impresionante y absoluntamente friki galería de imágenes. Para ver las siguientes hay que ir pulsando en el resto de letras del abecedario que se despliega a la izquierda de la imagen.

Muy trabajadas y muy originales.

Vía microsiervos.

lunes, 29 de marzo de 2010

Fallar no es una opción

Hay veces en las que uno no se puede permitir fallar. Todos lo sabemos y a todos se nos ocurren situaciones de ese tipo. Tirando de un clásico diré que no se puede llegar a la torre en la que el dragón tiene a la princesa tras superar todos los contratiempos y allí, ante la dorada y terrible mirada, fallar el último golpe; errar estrepitosamente el conjuro. No, no se puede. No es un asunto de que se deje sin material a los bardos; es que, sencillamente, las cosas no pueden funcionar así. Llegados allí hay que triunfar o morir con todas las cartas en la mano, el error no es una opción. A ver, entendámonos, no hay nada malo ni humillante en que un dragón te parta por la mitad con un poderoso mordisco; lo que es humillante es reventar en cachitos por un error de forma, por ejecutar mal el canon del conjuro. Eso es una vergüenza. Es sencillamente inadmisible. Uno no puede llegar hasta el dragón y suicidarse estúpidamente ante él. No puede, no se lo permito. Es así de simple.

Cuando llega ese momento, y uno falla, cuando uno ve que está fallando, ha de poner todo su empeño en corregirse, ha de sacar fuerza de donde ni siquiera sabía que la tenía. Darle forma desde dentro, canalizarla y corregir los errores a base de sangre. Sí, ha de rendir sus fuerzas, su energía y vitalidad al conjuro para que este no se vuelva contra él. Y entonces, cuando lo ha dominado, cuando ha hecho un pacto con él, ha de esforzarse en lanzarlo bien.

La magia es un amante exigente y no admite fracasos. No lo dudéis nunca, si se puede evitar un gran error conjurando, ha de hacerse. Sea cual sea el precio.


Consejos de magia del Arcanista Veriad'n Dahl.
Universidad de magia de la Ciudad Profunda.

Alien 3 - David Fincher

Intentando recuperar el ambiente claustrofóbico y minimalista de la primera película, Alien 3 nos devuelve a los apretados túneles y a un grupo humano desarmado. Desde luego no logra recuperar la terrible sensación de El Octavo Pasajero, una película que queda muy lejos de las otras entregas de la serie; pero contra la opinión generalizada, yo no creo que Alien 3 sea peor que Aliens, con su sarta de escenas épico-eliminables y sus chorradas sentimentaloides (aunque Alien 3 tiene una que... menuda escena, espero que alguien fuera despellejado por ella - supongo que quienes hayan visto la película, sabrán a cuál me refiero).



Alien 3 empieza cuando la nave en la que huían todos los supervivientes de Aliens cae en un planeta prisión en el que sólo hay hombres. Hombres que han decidido quedarse para rehacer sus vidas de forma contemplativa. El caso es que en la navecilla viajaba un Alien y sólo sobrevive Ripley (especialmente frustrante si vemos la director's cut de Aliens, de dos horas y veinte... ¡todos muertos! ¿He visto casi dos horas y media de película para nada? Pues sí, más o menos). Ripley es atendida de sus heridas y rapada para evitar problemas con los piojos. El Alien utiliza como hospedador un perro y sale de él ya con forma adulta (uno de los dos detalles que más me chirriaron de la película). Según va haciendo de las suyas, empiezan a creer en lo que Ripley les dice, y finalmente se enfrentan al Alien, tal y como cabía esperar, con el material del que disponen: cuchillos, tijeras, etc.
 

Nota: 6,5. Se deja ver. Tiene un ambiente tenso y con ínfulas de claustrofóbico. La puesta en escena no es todo lo macabra que podría ser y le falta terror - es más gore porque sí que otra cosa -, la música no es destacable y el final es bastante tosco. No obstante, me da el pego como peli de Alien, cosa que no creo de la película de matar zombis que es Aliens: el regreso del amigo Cameron.

sábado, 27 de marzo de 2010

- ¿Y tú qué vas a hacer? - preguntó el primero.
- Pensé en especializarme en ilusión. Me atrae la no-realidad - respondió el segundo.
- ¡Qué raro eres! ¿No prefieres una rama de materia? Al menos harías cosa de verdad, nunca he terminado de entender qué le veis de interesante al mentalismo. Aparte de la dominación, claro.
- Con la suficiente astucia, no hay nada más potente que el mentalismo.
- ¿Pero qué dices? Chorradas y juegos de manos.
Los dos estudiantes se rieron.
- ¿Y tú qué vas a hacer? - preguntó el segundo.
- Pues no lo sé - respondió el primero, aunque sí lo sabía.

Había sido elegido para seguir los caminos prohibidos. Aquellos caminos no se abrían a todos los alumnos, pues podían volverse peligrosos en malas manos. El profesor confiaba en él y le ofrecía conocer las puertas que separaban la vida y la muerte. Alguien tenía que saber hacer aquellas cosas, conocer el mundo prohibido. ¿Cómo decirle que no al maestro? ¿Cómo renunciar a la magia prohibida? ¿Y cómo abandonar los propios sueños?
- Supongo que estudiaré la senda de la curación.
- ¿No ibas a irte por la del agua?
El primero suspiró.
- Supongo que me lo he pensado mejor.

No todos puede dirigir su propio destino; sino que a veces es el destino el que lo dirige a uno.

viernes, 26 de marzo de 2010

Mago: comprensión del mecanismo

La magia no es algo tan caótico ni tan incomprensible como podéis creer al principio, cuando uno empieza a recorrerla con dedos tímidos y temblorosos, como el cuerpo del primer amor. Los aprendices de magia tardáis un tiempo en daros cuenta de esto. Sois jóvenes. Demasiado jóvenes. Tenéis muchas cosas en la cabeza: primero queréis jugar, luego desafiar las normas e imposiciones, luego queréis dar rienda suelta a vuestras hormonas y, así, las canicas, los dados, los palos, las reglas, los labios y los pechos se vuelven promesas mucho más interesantes que la magia, mucho más tangibles. Y al final os perdéis a la deriva en el mar de caos táumico, porque seguís los astros equivocados.

Los maestros consideramos que un aprendiz se convierte en Arcanista cuando comprende el mecanismo que subyace bajo la magia. Comprendido este, todo es más fácil. Mucho más fácil. Toda la magia se solapa: un sortilegio se basa en otro y así hasta el infinito. Cuando se comprende esto, anticipar cómo se formará tal o cual hechizo, resulta mucho más intuitivo; como la conjugación de un verbo, o como la interpretación de una sonrisa. Prueba, error, conceptualización y extrapolación. Todo se resume en los mismos pasos. Es el tesón y el valor lo que distingue a un futuro mago de un eterno aprendiz, por muy estudioso que este sea.

No todo está en el libro, hay que tener un instinto, una percepción algo más allá. Hay que comprender ese mecanismo, o los datos resultarán inútiles. Ved más allá. Está ahí, esperándoos. El mecanismo está húmedo y con ganas de recibiros entre sus piernas como una amante entregada.


Clases de Taumología del Gran Arcanista Elendir.

jueves, 25 de marzo de 2010

Viñetas

Mel, sobre los cuentos.





Bunsencomics, sobre el cine español.




Wulffmorgenthaler: Mujeres en la guerra.




Reencarnación, de speedbump.com.




Farsas, de channelate.com.




Lo que esconde el conde (no sé de quién es):



El papeleo, por Juanelo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Las ciudades invisibles - Italo Calvino

Las ciudades invisibles se presenta como una colección de relatos muy breves (entre media página y dos) y en cada uno de ellos se nos habla de una ciudad: de forma más material, artística o psicológica.



Estos relatos están unidos dentro de una historia en la que Marco Polo cuenta al emperador de los tártaros sus viajes, le describe las ciudades que ha conocido; y aunque esta historia sirve como poco más que una excusa para describirnos esas ciudades, que todas tienen nombre de mujer, aprovechará para presentarnos a su voluble Marco Polo y su cambiante enfoque de los hechos.

Estas descripciones, estas ciudades, se ordenan por temáticas, como Las ciudades y la memoria, Las ciudades y el deseo, Las ciudades y los signos, entre otras.

El libro consta de nueve capítulos: el primero y el último describen 10 ciudades y el resto describen 5. Un total de 55 ciudades, de 55 mujeres, de 55 narraciones que poco o nada tienen que ver entre sí, salvo la contribución de todos los recursos literarios a captar la mirada del lector y transportarlo a un paisaje encantado de un modo u otro.

No es especialmente importante qué cuenta. Las ciudades invisibles es un cómo. Es todo descripción, aunque a veces no describa nada en particular; es el uso del lenguaje para envolver y acariciar, una escritura hermosa y elegante. Juega mucho con el valor de la madurez, del cambio; juega con el tiempo que nos guía de la mano, y juega con la verdad y la mentira, con lo que uno sabe y con lo que cree saber. Juega al despiste y cada ciudad tiene, en general, una pequeña intrusión de circularidad, que embellece enormemente la forma de los relatos.

Lamentablemente, el relato nexo, en el que Marco habla con el Kublai Kan, trastabillea mucho, en mi opinión. He de decir que este no es un libro para leer y, muchos menos, para devorar de un tirón; este es un libro para disfrutar página por página, para leer una de las descripciones y saborear las palabras que utiliza. Si se leen veinte seguidas, todo parecerá formar parte de la misma nebulosa mística y opiácea; pues los relatos no son lógicos ni tienen un fin, salvo la propia belleza con que están contados. Desde esta matización, el hecho de que el nexo pueda carecer de esa belleza es, probablemente, un detalle nimio, pero creo que prefería algo más onírico - como en el resto de la obra - o, por contra, algo completamente realista que supusiese un contraste duro entre la mente soñadora y el cuerpo terrenal.


Nota: 8. Tengo en cuenta que no es un libro al uso y que habrá mucha gente que no sepa apreciarlo en absoluto, que hablará pestes y que deseará la quema de sus páginas; pero, sin lugar a dudas, es un bello poemario en prosa.

Puede ser ligeramente ilustrativo de cara a comprender la obra, el comentario que Marco hace al final de sus páginas: "El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio".

martes, 23 de marzo de 2010

Drácula - Bram Stoker

La historia de Drácula es, creo yo, mucho más conocida por sus versiones cinematográficas - destaco la Bram Stoker's Drácula, de Coppola - que por la novela de Stoker y, honestamente, no lo entiendo.

Las diferencias entre ambas suponen un enfoque completamente distinto. Esto no tendría porque ser ni bueno ni malo; distintos enfoques pueden resultar igual de interesantes. Este no es el caso. La novela supera a la película en todo, absolutamente en todo.


Argumento (contiene detalles de trama):
La historia trata del vampiro Drácula y de su intención de irse a vivir a Londres, donde hay muchas más personas y sangre lozana. No obstante, la historia es contada por quienes se enfrentan a él para evitar que su villanía pueda existir.

Comienza cuando Jonathan Harker, procurador, visita el castillo del conde Drácula en Transilvania, para terminar el trabajo (la adquisición de ciertas propiedades en Londres para el conde) de George Renfield, un amigo suyo. Aunque al principio el conde parece un viejo encantador y normal, la situación se vuelve más y más oscura y más claramente maligna con cada día que pasa. Jonathan es prisionero del conde, en cuyo castillo residen, además, tres fantasmagóricas mujeres que dejan claras sus intenciones de querer chuparle - la sangre - a Jonathan, quien las describe bastante eróticamente, aunque recalcado la sensación impía que transmiten.

Drácula se va del castillo hacia Londres y Jonathan sigue preso. Mientras, Mina - la esposa de Jonathan - se impacienta y va a pasar unos días con su amiga Lucy Westenra - de quien nos insinúan repetidas veces que es de buena familia.

Lucy empieza a enfermar: cada vez está más pálida y demacrada y se le marcan más los dientes. Evidentemente, se interpreta como producto de alguna enfermedad, aunque lo que le pasa - evidentemente - es que se está vampirizando (porque Drácula se está alimentando de ella).

Dado que el estado de salud de Lucy no mejora, sus amigos (que querían ser algo más pero sólo uno tuvo suerte) Arthur Holwood, Quincey Morris y Lord Goldaming consultar al doctor Seward, director del manicomio en el que actualmente se encuentra George Renfiel, aquejado de unas ideas... difíciles de compartir, aunque bien argumentadas dentro de su trastornada visión. Como él tampoco es capaz de hacer mucho, pero sospecha algo raro, hace llamar a su maestro, el doctor Abraham Van Helsing (extraño médico cuyas clases ya incluía procedimientos... poco ortodoxos).

A partir de este punto la novela se vuelve más esotérica abiertamente, pues antes era meramente implícito, dado que los personajes desconocían que se estuviese rompiendo lo que consideraban normal. Rematan a Mina, que al morir renace como No Muerta (vampira) y luego encaran su confrontación con Drácula, en una batalla que los llevará de vuelta al castillo de Transilvania donde todo comenzó.


Personalmente, creo que lo más llamativo del libro no es, para nada, el argumento, sino cómo está contado. Ya de entrada, la estructura epistolar llama la atención. Además, el estilo profundamente descriptivo - a menudo sobrecargado - acentúa ese toque victoriano que, supongo, es el mismo que intentó reflejar H.P. Lovecraft unas cuantas décadas después.

Como parte de esa elaborada, y detallista, descripción se encuentran los personajes, de los que se matiza su aspecto con bastante énfasis, contribuyendo a hacer mucho más gráfica la lectura y, con el paso de las páginas, a base de pequeñas pinceladas, ofrece una completa visión psicológica de cada uno de ellos: sus miedos, moral, sentido del humor, confianza en los demás, etc.

De drácula, además, se hace especial hincapié en mostrarnos sus capacidades, cuya magnitud se va concretando, igual que los aspectos psicológicos, con el transcurrir de las páginas.


La novela es, como cabría esperar, oscura y tenebrosa. Tiene una atmósfera por momentos opresiva, a la que contribuye la trabajada descripción de cada punto, que permite saborear más delicadamente cada uno de los puntos que no encajan. No obstante, es el erotismo de la obra lo que más me sorprendió de la misma: el pasaje de Jonathan con las tres vampiresas era bastante evidente, una de las descripciones de Lucy, el resalte de la voluptuosidad constante en labios y figura, e incluso las palabras que elige para la muerte de la primera vampiresa.


Nota: 9. Una gran novela, deliciosamente narrada y con un encanto particular en sus formas.

Pulp Fiction - Tarantino

Pulp Fiction es uno de los grandes clásicos del cine tarantinesco: ese cine de diálogos mordaces y violencia a raudales. Tiene el toque coñón que se puede encontrar en casi todo el cine de este hombre y ese macabrismo maravilloso que mantiene en el espectador poco escrupuloso una eterna sonrisa.



La película se estructura en pequeñas historias que se entrelazan entre sí:
- Pumpkin y Honey Buney en el bar.
- Vincent y Mia en la mítica escena del baile.
- El combate y huida de Butch.
- Vincent y Jules (y el señor Lobo).
- Pumpkin y Honey Buney y Vincent y Jules en el bar.

Las historias se entrecruzan con buen ritmo y conforman una historia amena e interesante con el toque tarantinesco. Lo cierto es que en mi opinión no es una película merecedora de su fama (está considera como una de las mejores películas que se han hecho nunca y, honestamente, no acabo de verlo), no obstante al verla se hace evidente que nos encontramos ante una buena película, que no es una más; y que es uno de los exponentes del cine Tarantino.

Muy recomendable.

Nota 8: Tarantino mola y la película es un exponente de Tarantino: claro que mola. Sangre, humor y Samuel L. Jackson. Uma Thurman.

Glee, en Neox

Ayer estrenaron esta serie en la televisión pública - se coge entre los canales del TDT, por si alguien aún no ha hecho la prueba - y, si bien apenas vi nada de la serie, me llegó para ver algunas voces horribles.
Will tiene voz de joven guay americano. Sí. Tal cual, de hecho juraría que tiene la voz que ponen a todos los líderes de grupo yankees. ¿En serio, no hay más dobladores en España?
Para Sue eligieron una voz carente de fuerza y de garra. NO es Sue, es así de simple.
La voz de Emma, de las que pude ver, era la única que daba el pego; era muy distinta - sí - pero transmitía lo mismo.



Además, por lo que comentó gente que sí vio un mayor porcentaje de la serie: eliminaron gran parte de los chistes y demás. ¡Bravo! Y aún se preguntarán porque tantos tomamos las molestias en conseguir ver los capítulos en VO o en VOSE. En fin...

lunes, 22 de marzo de 2010

Glee

Glee es una serie musical increíblemente cuidada y bien llevada a cabo. Es difícil, en realidad, decir qué tiene la serie para levantar un revuelo tal como lo ha hecho, pero lo cierto es que lo único destacable es el desmedido mimo con el que se han tratado los detalles: los aspectos visuales y sonoros de la serie están cuidados a niveles muy sorprendentes para la pequeña pantalla.



Glee trata sobre un coro de un instituo estadounidense prototípico, con sus animadoras, sus jugadores de football americano - ese rugby mal jugado basado en el patadón p'alante - y de las personas que lo forman, de sus victorias y derrotas, de sus verdades y mentiras.

No es, en absoluto, una serie con un argumento genial, el argumento cumple sin más. El guión tiene otros puntos: es divertido, directo, tiene cierto ritmo (y no es una coña con el hecho de que se trate de un musical), tiene unos personajes bastante bien definidos (aunque algunos no han sido ni siquiera esbozados) y, en muchas ocasiones, hay una evidente crítica subyacente que le da un toque algo más maduro de lo que, con lo que ven nuestros ojos, podría esperarse.

Así, nos encontramos ante una serie digna y divertida, con unos números musicales muy bien llevados a cabo; con una selección de voces muy atractiva y bien hecha y con ciertas situaciones muy tensas tratadas con desmedido realismo. La envuelta es de instituo yankee, vacía y graciosilla; el fondo es más interesante y el modo es muy divertido e interesante.

Muy buenas voces y muy buena realización. Glee, o cómo una buena producción, dirección y un gran marketing puede hacer de un producto normalito, uno notable (y ganador del globo de oro).

Nota: 8. En su estilo, igual que hay pelis de tiros que tienen un 8 y cadena perpetua es la leche. Una música genialmente adaptada y muy bien interpretada (la voz de Finn tal vez sea un poco apagada de más para el papel protagonista que le han dado, pero bueno).


Hay que tener en cuenta que se han emitido 13 episodios antes del parón en mitad de temporada (y que van a ser veintitantos), así que esta nota pudiera caer o aumentar cuando finalice la temporada. Pero tenía que recomendarla: divertida, amena y adictiva.

domingo, 21 de marzo de 2010

Cottar: educación y magia

Educación:
Los jóvenes cottar son instruidos en iledumún desde los dos años. Además se les imparten nociones de matemáticas y canon-mente (desde los cuatro), física, historia y geografía (desde los 6) y química, biología y medicina (desde los ocho), sin abandonar las materias que se empezaron a impartir antes. A los 10 años los jóvenes escogen una asignatura que eliminar – a excepción de iledumún, a la que no es posible renunciar – de posterior estudio. A los doce descartan otra y así sucesivamente cada dos años, hasta los 16. En este momento, aparte de iledumún escogen tres asignaturas de las anteriores, en cualquier combinación y una adicional a su elección: artesanías varias, artes, geología, astronomía, lengua extranjera, etc; o abandonan el estudio.

Excepciones:
Asistentes a Torre: los niños que manifiestan unas capacidades innatas superiores para la magia canónica son enviados a una Torre cuando tienen entre 3 y 5 años. A partir de entonces vuelven a su casa sólo durante los periodos vacacionales – en los meses 4-5 y 10-11 – pasando el resto del tiempo en dicha Torre. Allí reciben clases intensivas de magia – Mente obligatoria y una esfera a su elección, aunque en las Torres menores sólo se ofrecen Mente y Vida, las dos esferas más prestigiosas entre los cottar – así como una iniciación en el mundo de la ritualística avanzada: creación de rituales, modificación, potenciación y afinado; nociones que, pese a que los rituales sean comunes para todos los cottar, exceden el conocimiento estándar.

Escuela de Diplomáticos: debido a las constantes guerras y conflictos políticos con las otras especies inteligentes de Tilangibén, en Iledum existe una Escuela de Diplomáticos en la que las horas sobre matemáticas, ciencias formales, biología, química y medicina se encuentran muy reducidas; ya que en ellas se imparte, únicamente, conocimiento aplicado a la profesión que desempeñarán en un futuro. Matemáticas básicas, biología de las especies con las que se relacionarán, botánica de venenos y contravenenos, primeros auxilios, etc. No obstante, en la Escuela de Diplomáticos amplían conocimientos culturales de las otras especies: religión, política, costumbres, etiqueta, etc. Además, obligatoriamente, reciben clases en dorano y dublio, así como clases de arte y, más concretamente, actuación.

Los diplomáticos son personas importantes y destacadas, bien posicionadas y con ciertos poderes encargadas de tomar ciertas decisiones que podrían alterar drásticamente las relaciones entre pueblos. En cualquier caso, la peculiar nobleza cottar, unida a la fuerte inducción psicológica que los jóvenes estudiantes de esta escuela sufren desde pequeños da lugar a una casta prácticamente uniforme de gente educada con un código moral y un ideario casi completamente homogéneo que atiende, por completo, a las necesidades e intereses del estado.

Guardia de Iledumhur: en el castillo de Iledumhur se entrena a los jóvenes que formarán, futuramente, la Guardia Real. Como a los jóvenes de la Escuela de Diplomáticos se les inculca un determinado código y se les manipula, dándoles la forma deseada. El Arcanista Mayor hace visitas periódicas y analiza a los pequeños, comprobando si existe alguna fisura en el adoctrinamiento para evitar problemas futuros.

Estos niños reciben instrucción en el manejo de la espada tradicional: bastante ancha, pesada y resistente, con un filo de entre 65 y 70 cm – la que se usaba antes de que se popularizase la ideada para la Orden Negra, que es más larga y aguzada y se puede esgrimir con ambas manos –. Además, reciben entrenamiento con escudo, armaduras diversas y tiro con arco. Al igual que en el caso de los diplomáticos, estas horas se extraen de las asignaturas científicas, aunque en los últimos años se ha considerado que el estudio de la física puede ser ventajoso y útil en la estratégica militar, por lo que se ha hecho especial hincapié en esta materia.

Los jóvenes más aventajados ingresan, con la mayoría de edad, en la escuela de Estrategia y Liderazgo donde se les prepara para situaciones críticas y para dar órdenes a las masas.

Militares fronterizos: en las fronteras, los Potenciados pueden, cuando los niños alcanzan los 12 años, escoger a los más aptos para formar parte de la milicia local y, en este caso, son entrenados en el uso de las armas y se les dan nociones de supervivencia en situaciones desfavorables.




Magia:
Los cottar están naturalmente dotados para toda la magia: aptitudinal (hechiceril), esencial (brujeril), ritual y canónica (magia propiamente dicha). Culturalmente aceptan la magia – en todas sus variantes – como un hecho completamente común, todos los jóvenes son instruidos en los conceptos básicos de la magia canónica de forma obligatoria (canon: mente) y se les muestran todos los demás, para que tengan conocimiento de sus mecanismos y posibilidades. Cabe destacar, en este apartado, que los cottar no suelen mostrar inclinación por la magia canónica elemental, aunque estén, teóricamente, capacitados para ello.

La magia más avanzada se estudia en Torres. Las Torres son unos edificios que mantienen distancias de seguridad con cualquier zona habitada y en las que se prepara a los futuros magos. Cada una de ellas está dirigida por un Gran Arcanista – en general un Mentalista – y posee, además a 2 ó 3 Arcanistas asociados que desempeñan las labores de enseñanza con él.

Los Grandes Arcanistas, a su vez, están supeditados a un Arcanista Mayor, que aparte de sus responsabilidades como Gran Arcanista ostenta un cargo con tintes políticos y se ve obligado a analizar a todos los que compartirán la intimidad del rey para asegurarse de su fidelidad.

Las malas lenguas, rumores probablemente infundados, provinientes de las tierras de los doranos, insinúan la posibilidad de que muchos reinados se debiesen, en realidad, al Gran Arcanista que dominaría o manipularía subrepticiamente al rey para que atendiese sus deseos y su forma de entender el gobierno.

sábado, 20 de marzo de 2010

Cottar: cargos

Los cottar se someten a la voluntad de un rey. El cargo de rey sólo puede ser ocupado por un cottar, y a la hora de elegirlo no importan su procedencia, economía, edad – puede, incluso, ser menor – o sexo. Es elegido mediante un sistema de dos votaciones en el que participan todos los cottar mayores de edad: un cottar un voto. En la primera votación, el voto es obligado para todos los mayores de edad. Los dos cottar con más votos participan en una segunda vuelta en la que sólo se puede votar a uno de estos dos (o no votar, esta vez sí). El vencedor es nombrado rey y ha de mudarse al palacio de Iledum, donde todas sus necesidades serán atendidas para que pueda dedicarse por entero a sus quehaceres como gobernante.

El rey cottar se encarga de la seguridad de la especie, de trazar los planes económicos, militares y políticos y de redistribuir las riquezas del gobierno. La libertad con la que puede actuar es absoluta: puede basar sus decisiones en consejeros, en consultas populares o puede, directamente, imponer su propia voluntad, sin consultar ni tener en cuenta la opinión de nadie más.

Los cottar, debido a la nobleza inherente a su especie, no desconfían ni se traicionan. A lo largo de la existencia de su reinado, sólo dos reyes han muerto sin deberse a enfermedad o accidentes; y sólo de uno se sabe que fue asesinado: murió a la vista de todos y en plena calle, víctima de un brutal espadazo. Es muy extraño que se tomen medidas tales. Lo más común, cuando el pueblo se siente atacado por las decisiones del rey, es una rebelión pacífica: gente en las calles, protestas firmadas; todo con el único afán de indicar a su gobernante que hay opiniones en contra de sus políticas; y este, en general, se adapta al pueblo buscando el mayor beneficio para todos.



Supeditados al rey, cuyo cargo es vitalicio, se disponían – típicamente – tres Potenciados, uno en cada frontera del Reino, aunque tras la formación de la Orden de Brujos, dado que desapareció la frontera con el reino dorano, desapareció también uno de estos cargos. Actualmente existen, pues, un potenciado en las Montañas del Nacimiento de la Luz y otro en las de la Senectud de la Luz.

Los Potenciados son uno de los cargos cottar más importantes y son designados por el Rey. En la frontera que ocupan tienen – teóricamente – tanto poder como este; con el objetivo de acelerar muchas de las decisiones cuya postergación – para conocer la opinión real – actuaría en claro perjuicio para todos. En la práctica, se podría decir, son los verdaderos jefes militares cottar, ya que el grueso de los ejércitos se sitúa en estas fronteras y responden a las ordenes de estos cargos.

En Iledum, el ejército como tal no puede entrar salvo con permiso expreso y escrito del rey o en caso de invasión enemigo. Esta decisión fue tomada tras el único rey asesinado, que cayó bajo espadas de los militares, cuyos sueldos y posición social habían sido mermados numerosas veces durante aquel reinado, hasta que su situación se volvió difícilmente sostenible.Qué llevó a Armus II a imponer una actitud tan antimilitarista es un misterio: sus defensores sostienen que en su mente visionaria, concebía un mundo en el que las distintas especies de Tilangibén habían dejado de matarse entre ellas, pero lo cierto es que contando el instinto sanguinario de los x vord es una teoría difícil de creer. El único cuerpo armado de la capital es la Guardia Real, un puñado de hombres que han jurado proteger al rey bajo la supervisión mental del Arcanista Mayor y a los que se les hace un examen mental cada 50 días para asegurarse de su verdadera lealtad a su protegido.


A la muerte del rey se vuelven a convocar elecciones y se elige a uno nuevo. La pareja del rey se considera su Acompañante y, aunque – teóricamente – no tiene poder propio, es sabido que muchos Acompañantes gobernaron en la sombra, siendo el Rey – o Reina – una mera sonrisa, un artificio. Un truco de humo y espejos. No obstante, estos gobiernos no estuvieron marcados ni favorable ni desfavorablemente, indicando, en cualquier caso, esa nobleza cottar de la que ya hemos hablado.

viernes, 19 de marzo de 2010

Viñetas

De Tatsuya Ishida en su webcomic Sinfest, su típico personaje es un mozalbete, pero esta viñeta es encantadora.




Vía Samuel, preguntas y respuestas:



De Bonache, Cerdo de día.



C&H: hay más peces en el mar.

Wulffmorgenthaler: Viejas rivalidades, nuevos métodos.


El sistema D13, un gran webcómic friki que empecé a leer hace poco. Además, el autor es majo y comedido.

jueves, 18 de marzo de 2010

El Comandante

La Comandancia era un edificio enorme con grandes cristaleras. Docenas de personas cruzaban sus puertas día tras día. La mayoría eran empleados fijos que procuraban acelerar cualquier trámite a los tripulantes de las aeronaves asociadas al Nexo. Esos trabajadores de Nexo se parecía mucho a los miembros de la Guardia de los Círculos Exteriores, pues al igual que estos eran unos desheredados sin posibilidad de regresar a casa, pero tenían un status más alto, pues no arriesgaban su vida a bordo de una Exploradora o de una Viajera. «En cierto modo es peor», pensó Virginia, «condenados a una vida de papeleo o a quitársela ellos mismos». Ella prefería su destino: la capitanía, la aventura, los riesgos... todo lo que le permitiese no pensar en lo que había dejado atrás. «¿Qué harán los infelices trabajadores de Nexo salvo llorar la pérdida? ¿Cómo encararán los días de vacío y oscuridad?». Le consolaba pensar que existían suertes peores que la suya: «es más, ¿cómo se sentirán el día que llegue un Ello hasta aquí y cuando algo que no hayan visto nunca... que no hayan imaginado nunca decore las paredes y alimente a la vegetación con las tripas y la sangre de los caídos?». Nexo, y sobre todo la cercanía de Arturo la sacaba de sus casillas. Lo odiaba, le repugnaba. Virginia ya echaba de menos la E-D36.
- Pasen, por favor – invitó la amable voz de la secretaria de Arturo; una mujer alta y pelirroja, con la cara surcada por pecas, con la nariz ligeramente respingona y con un bonito y estirado, aunque poco curvilíneo, cuerpo.

Arturo estaba sentado junto a un ventanal y la sala estaba llena del humo del cigarro puro que sostenía en la mano.

- Buenos días, señoritos. ¿Habéis tenido un buen viaje?
Virginia mantuvo la calma. Sabía la opinión que Arturo tenía de ella: a caballo entre un ser asexuado y el más viril de la nave. La idea de que el Comandante no se pudiera sentir atraído en absoluto por ella, no hacía sino alegrarla.
- Con parte de la cubierta externa destrozada, señor – contestó Virginia con voz indiferente. Hizo una pausa dramática hasta que Arturo enarcó una ceja y la punta del cigarro ardió con ansia renovada – tuvimos que volarla para expulsar al Ello.
- Parece que tuvisteis éxito.
- Así es.
- ¿Cuáles eran las características del Ello?
Virginia miró a Álvaro, invitándolo a hablar.
- El Ello era una criatura de tamaño y morfología estructural variable. En esencia se reducía a un cuerpo de versatilidad casi completa con movimiento ameboide. Al final de cada pseudópodo, además, contaba con una especie de hoja blanca de contorno serrado que, al parecer, podían atravesar cualquier cosa sin dificultad alguna, imposibilitando en cualquier caso su captura y dificultando su destrucción mecánica.
- ¿Lo devolvisteis vivo al espacio?
- No, no vivo – dijo Álvaro – salvo que tenga una existencia independiente de cohesión. Su cuerpo fue completamente descohesionado por un pulso electromagnético. Su cuerpo consistía en una mera unión de fuerzas, sin una verdadera materia... o lo que nosotros entendemos por materia.
Arturo dio una larga calada y saboreó el humo. Lo expulsó lentamente, deleitándose en el calor que dejaba en su garganta y paladar.
- ¿Cómo?
- Que o vive en cachitos o está muerto, señor – contestó Álvaro encogiéndose de hombros. Algo en su fuero interno vomitaba sangre cada vez que reducía conceptos para explicárselos a un superior jerárquico. Pero así funcionaba el sistema.
Arturo dejó escapar una risita.
- ¿Bajas? - preguntó volviendo a mirar directamente a Virginia.
- Una, señor, nuestro tirador.
- Necesitaréis uno nuevo.
- Así es, señor.
- Bien, ha llegado uno recientemente. Tienen suerte – comentó mientras abría uno de los cajones de la sala y empezaba a rebuscar un fichero -. De todos modos, tendrán que esperar mientras se repara la nave.
Virginia no pudo contener un gesto de hastío. La nave estaba muy vieja, la explosión podría haber jodido varios subsistemas de conducción; era el momento idóneo para un cambio de nave. ¡Se habían enfrentado a un Ello en interior! A Arturo no le pasó desapercibido el gesto, pero se guardó el as para saborear unos instantes más la frustración de la capitana.
- Este es el nuevo – dijo tendiéndole a Virginia el informe.
Virginia se dispuso a abrir el archivador, mientras sus hombres echaban miradas por encima del hombro.
- Espere – pidió Arturo con fingido y forzado dramatismo – estoy pensando que sería mejor recolocarlos en una nave E-D07 de las que nos enviaron el año pasado. Son naves muy cómodas, así que disfrutadla. Es que reparar vuestra nave nos llevará semanas y no creo que sea conveniente tener inactivos a héroes tales como para enfrentarse a un Ello en el interior de una Exploradora y perder a un sólo hombre. Estáis mejor patrullando el espacio, defendiendo a los Núcleos. Por la vida y la libertad, ¿verdad?
- ¿Señor? - Virginia no daba crédito. Al principio había sonreído emocionada. Ilusionada. Y sólo los dioses eran conscientes de cómo disfrutó Arturo cada instante de su esplendorosa sonrisa, y el sabor casi orgásmico de volver a ver la frustración y la derrota. Sí, Arturo odiaba a aquella mujer de forma completamente irracional, y su dolor era una pequeña victoria completamente legal e intachable – Mis... mis hombres necesitan descanso... es decir, acabamos... acabamos de... - Virginia, que nunca lo hacía, vacilaba, al borde de la incredulidad.
- El descanso les toca en dos meses, ¿me equivoco?
Virginia se tragó su furia. No podía hacer otra cosa.
- Sí, señor.
«Llora, llora», deseó Arturo, casi infantilmente.
- Pues pasarán esos dos meses a cargo de la nave más espectacular que hayan visto en su vida, ¿de qué se quejan? Venga, fuera de mi vista, enviaré al Tirador al hangar y partirán dentro de dos días – Arturo se permitió una sonrisa magnánima -. No se quejen, han ganado un día de vacaciones y no se lo descontaré dentro de dos meses – a veces había que ser benévolo en la victoria.

miércoles, 17 de marzo de 2010

El observador (2)

Fuera aceptó hablar con algunos cottar, les inquirió sobre su miedo irracional por su presencia y silencio. Bajaron hasta el hospital y Ber le dirigió una larga mirada interrogante.
El Observador señaló una cubeta con agua.
- ¿De dónde sacáis el agua? - preguntó en cottar.
Y Ber lo llevó hasta el riachuelo que cruzaba la ciudad. Tarik, Isivir y Luna los acompañaron, cautivados todavía por la extraña presencia que allí, junto a la corriente de agua, iba desapareciendo según se quitaba la harina que le cubría.
- Cuando acabes de limpiarte volverás a ser invisible...
- Así es.
- ¿No te volveremos a ver?
- Tal vez algún día volváis a percibirme, ya lo habéis hecho – su voz, carente del acento típicamente iledumún, sonaba un tanto hosca. Tal vez fuese premeditado.
- ¿Y si queremos hablar contigo?
La mirada indiferente del Observador cayó como una losa.
- ¿Por qué nos sigues?
- Tomo datos – respondió.
- ¿Por qué?
- Por curiosidad científica.
- ¿Como llegásteis aquí?
- Nos trajeron en unas naves plateadas igual que a vosotros.
- ¿Y os dedicáis a seguirnos?
- Os seguimos a todos. Tomamos los datos de qué hacéis, qué decís, qué pensáis, cómo razonáis, cómo vivís y cómo encaráis los problemas.
- ¿De qué os sirve?
El observador estaba terminando de lavarse.
- Para satisfacer nuestra curiosidad científica.
- ¿Sólo hacéis eso?
- Tomamos datos y más datos y, en algún momento, nos reuniremos y los contrastaremos.
- ¿Y qué coméis?
- No comemos, no bebemos. El aire y la luz son suficiente para nosotros.
- Eso es imposible.
Su figura ya había desaparecido
- Quiero ver a vuestra compañera encerrada en un drow. ¿Podría hacerlo?
- Claro – contestó Ber, casi resignado, llevándoselo con él.

En el hospital examinó a la joven. Seguía sin comer y sin beber, quería sangre; pero su nuevo cuerpo no estaba preparado para ello. Ber le había llevado agua hacía horas, pero ella se había negado a beberlo, y encima lloraba, perdiendo todavía más líquido. «La reencarnada se deshidrata lentamente, sin que ello parezca inducirla a beber agua. Ber está claramente molesto, tal vez por ello, tal vez por el hecho de que se haya recurrido a una reencarnación que, claramente, no apoyaba».
- Ishil, si no bebes... - comenzó Ber, con tono casi paternal.
- No tengo sed... - contestó ella con su voz tímida y vacilante y con un ligero ceceo, producto de su nueva garganta drow.
- Si no bebes, te morirás – concluyó Ber, casi de malos modos.
- Quiero sangre.
- Ahora no puedes tomar sangre, los drow beben agua y, si quieres hidratarte, necesitas agua.
- Aún no tengo sed...
Ber resopló disgustado y ambos quedaron en silencio.


- Voy a salir del hospital – dijo la voz del Observador.
- ¿Tienes cuerpo visible?
- Sí.
- ¿Cómo lo haces?
- Es un hechizo de invisibilidad – contestó tras una pausa.
- ¿Podría verte?
El observador pareció meditarlo y, poco a poco, su cuerpo se fue tiñendo de color y forma. Era una figura alta y estirada, como ya habíamos visto, de colores claros. Iba desnudo y no parecía tener órganos sexuales o, al menos, estos no se evidenciaban. Sus músculos parecían esculpidos en piedra e incluso relajados se adivinaban duros y preparados. En ese momento entró Luna en la sala y lo vió. Vaciló entre sorprendida e inquieta.
- ¿Puedo probar tu sangre? - preguntó Ber, en tono normal.
La criatura le tendió una mano y lo miró con curiosidad y un esbozo de sonrisa. Ber le agarró la mano con completa normalidad y le mordió en la muñeca. El Observador sintió el placer de ser mordido y sus labios traicionaron este hecho, dejándolo claro. Ber casi no bebió nada y se apartó satisfecho. El sabor de su sangre era fuerte, poderoso; iba casi al límite. Aquella sangre tenía algo extraño. Era perfecta. Transmitía mucho más oxígeno del esperable.
- ¿Tú también quieres? - preguntó con voz indiferente a Luna, ya repuesto de la sorpresa de encontrar placer en el mordisco.
Y Luna mordió. Y Ber se fijó en cómo se hinchaban los vasos del Observador, de un modo completamente antinatural. Funcionaba como un sistema, era una hipótesis viva. Era un cuerpo perfecto. Aquellos vasos podían contraerse y dilatarse como acción reflejo a una velocidad portentosa. Resultaba increíble a ojos de Ber.

Cuando Luna se separó del brazo de la criatura, ésta se levantó y se despidió. Pronto empezó a desaparecer. Primero la piel, luego el músculo, luego el hueso. Nada. Como si nunca hubiera estado allí. Sólo el regusto a hierro en sus bocas, evidenciaba su presencia.
- Adiós – dijo Luna, aunque ya no encontró respuesta.
Ni siquiera el Trono lo alcanzaba. Había desaparecido.

Y fue así, intentando buscar su mente o la percepción que Luna o Ber tuvieran de él, cuando descubrí el plan de Ber para la noche. No me pareció mal, a pesar de que entrañaba riesgos. Esperaba poder utilizar aquella información para relajar la relación entre nosotros y volver al estado inicial.

Lo hice llamar aquella misma noche, tras que dejase huir al drow con un cuchillo, comida, agua y mantas. Vino con absoluta naturalidad y evitó decir nada al Odom que, furibundo, abandonaba el acceso a la Sala del Trono.
- No me parece mal lo que has hecho – dije de entrada. Él asintió, sin más --. Te llamo, Ber, para saber qué opinas sobre establecer turnos para utilizar las sillas.
- Me parece bien – respondió, sencillamente.
- ¿Tienes candidatos?
- Luna, Óxios, Elendir, Nuala, Kshandra y Úlvien – respondió tras un instante de duda.
«Óxios, el mago muerto», decidí no comentar nada al respecto. Aquél no era el día para intentar volver a llevarnos bien.
- ¿Cómo está Ishil?
- Si no bebe, morirá. Y no creo que beba – añadió con tono agorero.
- La sed le obligará a beber – respondí.
- Sí, señora – respondió con tono perfectamente amable, aunque el poso de la ironía era patente.
- Puedes retirarte – estaba furiosa y cansada de ver mis esfuerzos desperdiciados por aquel médico. «Pero le necesitamos...», y es que era una de las piezas más importantes que había en el pueblo.
«No todas las piezas tienen que llevarse bien entre sí», me consolé, «sólo tienen que conseguir que su bando llegue a buen puerto» - ten una buena noche.

Ber hizo una reverencia y abandonó la sala. Y me quedé sola, sabiendo que uno de los lazos se había roto y ya no era suficiente como para hacer un nudo con él. Pero era necesario, Ishil era una pieza tan importante como el propio Ber. ¿Acaso él no podía verlo tan claramente como yo?

martes, 16 de marzo de 2010

El observador

Poco después, ese mismo día, Balai entró apuradamente en la Sala del Trono. La miré sorprendida. Su presencia me incomodaba. «Alai, lo siento». Su muerte me seguía doliendo; el nombre de la recién llegada me evocaba su recuerdo.
- Luna ha detectado algo – dijo –, una presencia extraña.
Me parecía todavía más increíble, pues yo no había sentido nada desde el Trono. Pero leí en ella y sólo encontré sinceridad en aquella afirmación.
- Siéntate – concedí.

Seguí su búsqueda en el interior de su mente. Buscaba dentro del castillo. «Ha llegado hasta aquí sin llamar mi atención». Parecía que el sistema no era infalible, tal vez yo no consiguiera sacar su verdadero potencial, tal vez me hubiera obnubilado con la sensación de poder y lo estuviera haciendo todo mal. Examiné la sala, ella también. Veía la estancia: estaban Luna, Isivir, un cottar de pasado oscuro, y Tarik dando vueltas estúpidamente, con los brazos estirados. Luna conjuraba de vez en cuando y señalaba: «está allí», decía. Me esforcé todo lo que pude y distinguí una sombra. Parpadeaba, desaparecía, me costaba mucho seguirla, focalizarla... Balai parecía conseguirlo más fácilmente y no creía que fuera porque el Trono fuese menos poderoso. «Mierda», maldije.

De pronto me aislé del mundo exterior, sólo existía la visión del Trono. A mi alrededor no había nada. Estaba en la sala con Tarik y los demás, y ahora lo veía. Pero estaba fuera de mí. Me costaba hablar o pensar, sólo era un espectador alejado, sin posibilidad de participación.
«Se dirigen hacia mí a tientas, como cachorros ciegos»,creí que la criatura pensaba en cottar, pero al reflexionar en las palabras que me llegaban, me di cuenta de que estaban en otro idioma; en uno que no se parecía en nada al nuestro. Pero las entendía perfectamente, como si fuera el idioma de mi ciudad natal.
«Parecen detectar mi posición con facilidad, pero actúan como si no pudiera verme».
Y entonces lo vi moverse. La potencia de sus músculos era antinatural, saltó de un lado a otro de la sala, tal vez quince metros desde una postura estática. La tensión de sus músculos era completamente anormal y su cuerpo se había propulsado a una velocidad absurda. Tarik sintió el cambio en el aire cuando la criatura desocupó el lugar en que la buscaba.
- ¿Y si intentamos alcanzarlo con una alfombra? - preguntó a continuación, en respuesta.
«Parecen mostrar leves signos de inteligencia».
Conseguí volver en mí, tal vez con el pequeño impulso de la ira. «Estúpido bicho...». Seguía viéndolo, pero notaba que me costaba mucho más. El efecto de las sillas se podía aumentar o disminuir, y parecía que había un factor de entrenamiento notable en el potencial que se podía extraer de ellas. Era algo que tendría que tener en cuenta de ahora en adelante.

El ser siguió jugando con ellos. Era Balai quien le daba las indicaciones a los presentes. Seguí observando la escena. La criatura se movía a un lado y a otro. Tarik abandonó la sala abriendo muy poco la puerta. Isivir intentó dialogar con él. «Intentan comunicarse conmigo». Mientras Isivir hablaba, Luna iba rodeando la figura que percibía mediante magia de detección. «Interpretan mi absoluta indiferencia como posible hostilidad». Les avisé de que la criatura no pretendía ser hostil. Los ánimos se calmaron unos instantes, hasta que intentó subir las escaleras. Luna lo señaló e Isivir se puso delante de la puerta que daba acceso a la Sala del Trono. «Ocultan algo imporante tras la puerta». El cottar se apartó de la puerta tras unas duras palabras mías o de Balai, no sabría decir qué leí y qué pensé. El Trono volvía a absorberme y ahora no conseguía separar las fronteras del yo y del ello. «Que no se abran las puertas...», deseé. Y no fue capaz de abrirlas. Vaciló sorprendido. «Estúpida puerta», pensó. Se alejó un poco y dio un golpetazo contra ella que se dejó oír por toda la estancia. «Estúpida, estúpida puerta», reafirmó al ver que no había conseguido nada. Tarik volvió entonces cargando un saco de harina de trigo que había en los almacenes. Y siguiendo las indicaciones de Luna lo vació junto al observador. Fue necesario más de medio saco, pero él quedó cubierto de harina de los pies a la cabeza. Tenía una figura bípeda y leptomorfa y la definición de sus músculos parecía más real ahora, una escultura de piedra bajo la capa de harina en la que se adivinaban los vasos sanguíneos. No había intentado evitar ser salpicado, pero se le notaba furioso, claramente furioso.

Y Tarik hundió su cabeza en la harina que quedaba en el saco. Todo se detuvo, los presentes observaban la escena casi sin dar crédito. Yo podía a Tarik, como si desease ahogarse bajo la bruma de la consciencia observador.
- Si muere nunca verás qué hay al otro lado de la puerta – dijo Luna.
Y pasado un instante Tarik sacó la cabeza del saco, cubierta de harina, y boqueó en el suelo intentando recuperar el alilento. La extraña figura miró a Luna y ésta se dirigió a la puerta y, bajo mi permiso, la abrió. Sentí perfectamente que las puertas me lo preguntaba. No tengo palabras para ello.

El ser se acercó y pasó con cuidado por el hueco de la puerta. Nos observó a Balai y a mí, expectantes en las sillas. Sus ojos abiertos, atentos, expectantes. Una sombra de duda en la frente. Completo silencio en la sala. Examinó las sillas y tomó asiento en una. Sabía que sólo yo podía leerlo en aquel momento: «así me sondeaban. Bien». Se levantó sin mayor interés en la sala y salió de allí.

lunes, 15 de marzo de 2010

Nave Nexo

- Primera cúpula cerrada. Esperen mientras se permite el acceso a la segunda cúpula.
- De nuevo en casa – dijo Italo.
Sara sonrió con alegría renovada.
- Acceso a segunda cúpula abierto. Procedan.

La Nexo era una titánica construcción que parecía vagar a la deriva en la inmensidad de la nada. Una vasta ciudad volante que forzaba al límite los conocimientos de ecología aplicada. En Nexo crecía verdadera vida vegetal, que alteraba drásticamente los ciclos de los elementos y la formación de un suelo de verdad. La cantidad de trabajo que incluía el desarrollo de una Nexo era inconcebible e implicaba a miles de personas que sólo poseían conocimientos parciales al respecto, una terrible inversión económica y muchos años de dedicación.

Las entradas y salidas a la Nexo se producían a través de un sistema de cúpulas. Las más cercanas a la superficie exterior de la Nexo estaban permanente vacías de aire, para lo que se utilizaban una serie de bombas. Las naves acceden a través de una enorme abertura ovalada que se despliega a modo de párpados. El suelo de esta primera cúpula de acceso está formado por unas placas deslizantes con las que se recoloca la nave mientras se prepara el acceso a la segunda cúpula y se cierran los párpados. La nave, entonces, es deslizada hasta la segunda cúpula; se cierra el acceso entre ambas y el aire que haya pasado a la primera es retirado, volviendo a dejarla completamente vacía.

Desde la segunda cúpula, las naves, por un sistema parecido al primero, eran transportadas hasta el hangar, al que comúnmente se le conocía como «tercera cúpula», que conectaba varias localizaciones importantes de dentro de Nexo.

El esquema más sencillo que se podía hacer de Nexo, sin faltar a la realidar, era el de una red, una red de tridimensional compuesta por hexágonos y cada localización, en un vértice, conectada a través de unos pasillos. En realidad era algo más complejo, había localizaciones que ocupan todo el hexágono, localizaciones unidas por otras localizaciones – como El Bosque o cualquiera de los Parques -, y alguna que otra particularidad.

- Tengo que ir a hablar con Arturo – dijo Virginia -. Roberto, Álvaro y Tobías, vendréis conmigo. Los demás estáis libres hasta que se os comunique lo contrario. Llevad los comunicadores personales con vosotros.
- Sí, señora.


Caminaron juntos hasta la salida del hangar, desde donde cada grupo cogió distintos transportes.
- Les remitiré lo que sea necesario – dijo Virginia.
- Sí, señora.
Y ya en dirección a la Comandancia, Virginia tragó saliva. Odiaba hablar con Arturo cara a cara.

sábado, 13 de marzo de 2010

La espada negra: Ernest Iviné

Ernest fue apresado por los elfos. Con todo perdido, con sus compañeros muertos o batidos en retirado, ilocalizables. Con la guerra perdida, sí, con la guerra perdida, confesó. Los elfos tenían todo el tiempo del mundo y siempre estaban atentos a todo. Ernest se podía pasear por la aldea en todo momento, los elfos ni siquiera dormían y él estaba permanente vigilado por aquellos mortíferos arqueros. Así, un día, contó su historia; de muerto de hambre en las calles a rey de uno de los doce reinos humanos, de su caída en desgracia y de su captura a manos de los elfos. Había tenido una vida ajetreada, desde luego. A los elfos les parecía mágico poder conseguir tantas cosas en veinte miserables años. Ellos, que no morían si no se les mataba, que vivían tanto como los más grandes imperios.

Acabada la guerra, los orcos se extinguieron; hasta el último dio su piel en la confrontación. Fue la primera batalla en la que perdió el bando en que luchaban los Seres de luz. Los elfos habían recurrido a todas sus argucias para detenerlos: cientos de ilusiones dispuestas en el bosque. Entre ellas la ilusión de otros seres de luz; clamando a la nobleza de aquella especie, que hacía casi imposible que se diesen muerte entre ellos.

Habían pasado casi quince años. Ernest contaba con 33 por aquel entonces. Había vivido en el mismo pueblo desde la Gran Guerra. Era uno más, un elfo torpe y algo gordo - en comparación, la anatomía elfa es, per se, más estirada que la humana - y un día se lo ofrecieron.
- ¿Quieres ser uno de los nuestros?
La pregunta tenía trampa. Era evidente. Ya era uno de ellos, porque nunca volvería a vivir entre los humanos. La cuestión era: quieres ser un humano entre los elfos, o quieres ser un elfo. A muchos niveles, ya que mantendría sus torpes formas humanas, sería una consideración vacía; pero en quince años él siempre había sido tratado como un dafora, un extranjero. Quince años no era nada para los elfos, pero era una gran parte de la vida de Ernest.
- Me encantaría - respondió.

Fue así como uno de los doce reyes humanos se unió a los elfos. En un ritual de la Verdad aceptó unirse de corazón al Pueblo Viejo. Se le devolvieron sus armas y armadura, se le tatuó el emblema de la tribu. Un halcón con las alas desplegadas en la espalda.
- Eres libre. El camino se abre ante ti, bajo las alas del halcón. Camina, ve y vive. El mundo es tan tuyo como para cualquiera de los nuestros.


Y Ernest volvió a ser libre. Portaba al cuello un colgante de madera con la forma del halcón. Las tierras de los elfos se volvieron su mundo. Caminaba y caminaba, ni las bestias ni las alimañanas lo importunaban. Se cruzaban con él y lo observaban. Había algún tipo de magia implicada, era evidente, pero a sus ojos de nulo para la magia, aquello se reducía a una cosa que sucedía así y no tenía explicación posible. Recorrió pueblos y aldeas, siempre con su cota de mallas y con la espada de la familia Ivin, siempre recordando quién había sido y quién era; sabiendo que nunca había sido tan libre. Y nunca fue tan libre como cuando defendió al Pueblo Viejo en Nesh-Vohná contra los saqueadoras del este. Cuál debió ser la sorpresa de aquellos humanos viendo a uno de su especie liderar a los escasos guerreros elfos mientras las flechas cruzaban la espesura. Tal vez fuese mayor que cuando muertos los defensores, los atacantes pudieron ver la enseña de la casa Ivin en la armadura y en la espada. El ritual de alta magia elfo permitió que algunos elfos volvieran a la no-vida mientras los asaltantes saqueaban el pueblo y les dieran caza. Allí terminó todo.

Más elfos llegaron días después y les dieron a todos la sepultura que merecían, enterrados con sus armas y una runa de suerte. A todos los caídos elfos Los humanos fueron quemados, todos quemados. Y el más anciano de los elfos presente, musitó unas palabras de condena y fatalidad.

Y el lugar quedó protegido por los dioses hasta el Primer Holocausto, hasta que el pueblo que había pedido la ayuda y rendido los honores cayó. Hasta que el último de los suyos cayó. El destino volvió a abrir su abanico entonces.

viernes, 12 de marzo de 2010

Cottar: iledumún

Idioma:


Los cottar tienen varios idiomas. En principio, su lengua oficial es el Iledumún, «la lengua de Iledum». Los otros se deben a la contaminación de los dublios y los doranos o a la mera evolución distinta que se fue produciendo al otro lado de El Paso, aunque por ahora se acepta que ésta es tan solo una variante dialectal, a pesar del notable esfuerzo que tienen que hacer los de un lado para comprender a los del otro.


El Iledumún es un idioma con una sonoridad fuerte, con una formación de palabras por agregación (Iledum, iledumhur (palacio de iledum), iledumún (habla de iledum). Las palabras en iledumún suelen tener bastantes vocales (predominan la «a», la «e» y la «u» - fonéticamente, me refiero, el alfabeto en sí no se parece demasiado al nuestro).


«Cottar» es una de las pocas palabras en las que hay el doble de consonantes que de vocales. Esto, que en principio fue considerado un extraño misterio por nuestros estudiosos, se debe (o al menos hoy lo achacamos) a que, muy probablemente, la palabra precedió bien a la evolución del iledumún o bien a la del pueblo en sí, habiendo sido bautizados por otra especie y adoptando luego los cottar la palabra. En este segundo caso, todo llevaría a pensar que habrían sido los doranos quienes crearon la palabra, por la más que considerable diferencia tecnológica respecto a las otras especies de Tilangibén, lo que, de muchas maneras, facilitaría explicar el hecho de la investigación y el estudio. El saber engendra dudas, las dudas engendran saber, en un claro ejemplo de retroalimentación positiva.


Otra palabra curiosa, como ya hemos dicho, es «Lorien», que se utiliza para designar a una diosa, a una hembra, pero termina en consonante, como los nombres de varón. Hoy en día hay varias teorías al respecto:


a) que esto se produjese tras reformas en el mito. Así, el nombre original habría sido Loriene o Lorienne – esto no está demasiado claro, aunque si fuese esa segunda opción, volveríamos a necesita una explicación parecida a la del nombre de la especie – un nombre claramente de hembra para una figura femenina. No obstante, en algún momento alguien habría llamado la atención sobre el hecho de que Loriene – o Lorienne – debería haber sido fecundada para engendrar a los cottar. Uno podría decir que es una diosa, que no tiene tales necesidades, pero parece que en el momento convenció a los religiosos, que decidieron crear un ser hermafrodita, que mantuvieron sus formas femeninas pero tuviera nombre de varón: Lorien.


b) que la vocal se haya perdido por desuso. Loriene, Lorien´, Lorien. Esto implicaría que se debió a mera dejadez de los cottar, algo que no puede ser descartado viendo cómo evolucionaron otras lenguas.


c) aceptar que los textos encontrados en Setebaruda - el asentamiento de las avesdetrueno - pertenezcan realmente a los textos santos originales en que los cottar anclan su fe. Según estos textos, Loriene (aquí sí, estos textos en mejor estado de conservación – o son más nuevos – no dejan lugar a dudas) habría tenido un hermano llamado Lorien. Este habría sido la víctima de todos los juegos y argucias de Urruk y habría muerto debido a los cottar, cuando el dios de la guerra los engañó para traicionar a su creadora. Ella habría adaptado el nombre del hermano y luego, en su nombre y con su cuerpo de mujer, habría castigado – maldito – a los causantes: «pagaréis sangre con sangre», pone en boca de Lorien. Parte de esto ya se incluía en otros textos aceptados como verdaderos que explican las dificultades del nacimiento de los bebés cottar.



Nombres: como acabamos de decir; en principio, los nombres acabados en vocal son para hembra y los acabados en consonante para macho. En cualquier caso, esto no es una constante y hay algunas hembras con nombres terminados en consonante y algunos machos con nombres terminados en vocal. No obstante, a los cottar les suele parecer extraño y, al menos, esbozan una leve sonrisa al oír estos nombres.


Cabe decir que el hecho de que algunas hembras se llamen como machos y viceversa, porque sí, porque sus padres así lo decidieron, serviría también para explicar lo de Lorien. Pero debido a que este nombre va a marcar parte de las bases de una cultura, resulta extraño que se deba a simple deseo del creador de la idea, aunque, desde luego, no sea una hipótesis descartable.

Viñetas e imágenes

Gato de la arena. Lamento decir que no conozco el autor original, pero es genial.



Partida de D&D, C&H:


Energía nuclear, de C&H:




¡¡Fuego!!, de Wulffmorgenthaler:





Aprende a programar en 21 días:



Un buen jefe, Juanelo:

jueves, 11 de marzo de 2010

Cottar: alimentación

Alimentación:

Los cottar, como ya hemos dicho, son criaturas hematófagas. De su boca en forma de V asoman dos largos colmillos, de entre 3 y 5 centímetros, con una morfología que les permite perforar la piel de sus presas sin encontrarse resistencia ni causar daño. Uno de cada doscientos cottar sufre alguna anomalía morfológica en los colmillos, lo que causa que la mayoría de animales sufran (en proporción variable según las características de la malformación) cuando el cottar se alimenta. Uno de cada mil cottar, en cambio, tiene una mutación que hace que los colmillos no se desarrollen apenas, necesitando ayuda externa para perforar a su presa. Esto, en general, se arregla con cuchillas, aunque esta solución causa bastante más daño al animal, por lo que este opone una resistencia mucho mayor, dificultando la toma.


La explicación ancestral de esta dieta, presenta la sangre como el líquido de la vida. Los cottar se alimentan del líquido que da la vida a los seres vivos, se alimentan de la esencia misma de la materia viva. En ninguno de sus mitos se establece que Lorien se alimentase de sangre, aunque, sí se explicita que creó a los cottar semejantes a ella.


El mordisco:

En general no produce dolor de ningún tipo y muchos animales lo encuentran incluso placentero. De hecho, es común que durante los juegos sexuales cottar se recurra a estos mordiscos, aunque salvo parejas formales y duraderas no se suela llegar a ingerir sangre.


Los cottar, para alimentarse, suelen utilizar siempre los mismos animales y descubrir cómo les gusta más ser mordidos, así, casi simbióticamente, uno obtiene el placer de ser mordido y otro obtiene el alimento que necesita para vivir. Un cottar, no obstante, podría decidir que el mordisco no fuese agradable, clavando fuerte los colmillos, hasta el nacimiento del diente, con lo que desgarrarían carne y vasos; aunque esto se trata de una maniobra a la desesperada, pues un movimiento en falso de cualquiera de los dos implicados podría partirle los colmillos dificultando posteriores tomas.



La ingesta:

La mayoría de cottar disponen de unos cuantos animales -en las ciudades suele tratarse de miaulladores y alasdecobre; en el rural, en cambio, suelen optar por las propias cabezas de ganado- de los que se alimentan. Para los cottar, la sangre lo es todo. De ella sacan todas las sustancias que necesitan: proteínas, lípidos, hidratos de carbono y biomoléculas varias (incluyendo, por supuesto, el agua). Curiosamente, los cottar no beben agua si pueden evitarlo, aunque sepan que se puede hacer, que hidrata y calma la sed. Hay un precondicionamiento psicológico: el agua es mala, es asquerosa, está sucia. Eso se les dice desde pequeños. «Si hay seres que viven en el agua, hay seres que expulsan sus residuos en ella», sentencian con pleno convencimiento. Para ellos la sangre ya ha sido depurada, está limpia y por eso se hace viajar por el cuerpo, de punta a punta, para oxigenarlo y alimentarlo. Así, la consideran la bebida y el alimento perfecto.


Un cottar no tomará agua si no le va la vida en ello. Tiene que empezar a sentir un malestar serio debido a la deshidratación para que se decida a tomar agua, y es posible que alguno especialmente remilgado vacile incluso entonces.



El procesado:

Desde el momento de la ingesta, transcurre muy poco tiempo hasta que asimilan los nutrientes. Tal vez el tener una dieta tan reducida haya permitido desarrollar a los órganos de los cottar una velocidad de procesamiento brutal, tendremos que estudiar esto en mayor profundidad. Cabe decir también que les basta con dos décimos de litro al día para vivir, aunque algunos cottar bien posicionados ingieren cantidades mayores para demostrar su poder adquisitivo.


La eliminación:

Los cottar expulsan un líquido mucho más viscoso que el agua (de entre 10 y 20 Poises) como resultado de todos sus procesos excretores y digestivos una o dos veces por semana.


Preparación de la sangre:

Hacer que el animal del que se va a ingerir la sangre se alimente previamente con ciertas sustancias se considera de sumo gusto. Determinadas plantas, como la Dulcificadora, o la Provocadora de sueños se consideran de uso común, aunque algunos individuos han llevado esto mucho más allá, buscando la combinación más agradable de sabores o la consecución de ciertas propiedades: sustancias excitantes, narcóticas, etc., siendo un sistema mucho más placentero que el de las inyecciones en sistema sanguíneo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Dune - Frank Herbert

Dune es una obra colosal (la primera trilogía se recoge en un volumen y hay varios volúmenes) sobre las peculiaridades de un planeta árido, Arrakis, sus intrarrelaciones y sus interrelaciones.



La galaxia está tomada por el hombre, que habita en docenas de lugares explotando recursos, comerciando y demás. Al frente de todo esto tenemos al Emperador y en un escalafón menor tenemos a las Grandes Casas. Entre estas Casas tenemos a los Atreides - cúlmenes de la virtud y la gracia - y a los Harkkonen - que de noche se ríen "jajejijoju" y son un poco estúpidos. Aunque Arrakis perteneció a los Harkonnen hasta hace muy poco tiempo, ahora, el Emperador ha decidido otorgársela a los Atreides. Todo parece una trampa, pero si el Emperador ofrece algo, hay que aceptarlo.

Los Atreides:
Duque Leto Atreides: es el personaje molón, curtido, noble. Cada una de sus intervenciones es un arranque de carisma en la primera parte.
Paul Atreides: su hijo. Ha recibido entrenamiento Bene Gesserit -su madre es una de ellas - y hace cosas muy raras- Es un espadachín más que competente -gracias a las clases de Halleck y Idaho- y cae en muchas cosas gracias a los consejos de Yueh y Hawat.
Dama Jessica: concubina del Duque y madre de Paul. Es una Bene Gesserit (una organización de mujeres místicas que tienen poderes relacionados con la dominación mental y que tienen una empatía casi mágica) que actuó contra los mandatos de su orden al dar un hijo a Leto.
Hawat: es un mentat, una persona preparada para analizar gran cantidad de datos como si de un programa estadístico se tratase. Evidentemente, dado que muchas veces no sucede lo que era más probable, los mentat pueden equivocarse. Pero son personajes encantadores y magnéticos.
Gurney Halleck: espadachín y bardo que siempre tiene una frase que decir de la gran obra religiosa de Dune que se ajusta perfectamente al momento.

Los Harkkonen:
Barón Vladimir Harkkonen: un tipo muy, muy gordo que necesita la ayuda de unos artilugios para poder moverse. Es malo-malo y no especialmente inteligente, aunque él cree que sí y, en ocasiones, parece que Herbert quiera hacerlo un poco menos retrasado.
Feyd-rautha: su sobrino. Es muy guapo pero es tonto como el tío. Ambos mantienen una serie de subtramas el uno contra el otro de las que, finalmente, no sale nada. De verdad, los Harkkonen no aportan nada al libro.
Piter: un mentat muy insidioso e hijoputa.


Los Arrakianos:
El ecólogo Kynes: trabajaba para los Harkkonen. Ahora, con el cambio de gobierno trabajará para los Atreides. Toda esta mierda política le da bastante igual. A él le importa la ecología, concretamente la eoclogía de Arrakis y tiene sus propios objetivos.
Los Fremen: las gentes del desierto de Dune. Extremadamente curtidos y bravos, con sus propias creencias, aunque en gran parte se deban a los saberes místicos inculcados por alguna suborganización de Bene Gesserit: la Misionaria Protectiva.

Otros:
La Cofradía: son una superorganización que organiza los viajes y los prepara. Son neutrales y lo único que buscan son beneficios. Sus pilotos necesitan especia melange (que sólo se da en Arrakis) para hacer sus cálculos.
CHOAM: corporación universal para el desarrollo del comercio.
Bene Gesserit: una organización de mujeres con poderes que tienen su propia idea de cómo deberían desarrollarse los acontecimiento. Herbert parece darles mucha importancia, pero en realidad son poco más que vaginas-útero andantes con poderes de Dominación Mental.

Detalles argumentales (¡¡spoiler!!):
Los Atreides gobiernan Dune, pero son traicionados. Leto muere, Paul y Jessica caen en mitad de ninguna parte hasta que son recogidos por los Fremen, mientras los Harkonnen retoman la capital arrakiana. Paul y Jessica se hacen amiguitos de los Fremen y viven con ellos, adoptando sus costumbres y modo de vida. Paul se ajusta a una figura mitológico que tienen los Fremen porque se la inculcó una Bene Gesserit en algún momento del pasado. Así, Paul acaba siendo aclamado como Lisan Al Gaib y encabezando a los Fremen.


Las ideas que maneja el libro están muy trabajadas. La ecología de Dune está muy bien pensada. Los Mentat, la Cofradía, las Bene Gesserit, el juego entre las Casas, algunos mitos, los Fremen, los gusanos de arena y la especia dan, prácticamente, juego por sí solos. Además, está bien contada y con buen ritmo. Son muchas páginas pero pasan muchas cosas.

Personalmente, opino que las Bene Gesserit tenían un potencial mucho mayor, al menos con las premisas que sienta en las páginas de Dune. Me alegro de que no las haya explotado porque eran los personajes que más me desagradaban, con sus poderes semimágicos y demás. Todo esto es superado después por un único personaje, pero este, al menos, lo lleva con gracia autoritaria.

Nota: 8. Una obra muy trabajada y digna. Aunque los malos Harkkonen no están a la altura de la obra y las Bene Gesserit se quedan en mera sombra de lo que se supone que son.

martes, 9 de marzo de 2010

Cottar: Uldur

Los cottar habitan, principalmente, las tierras más cálidas, situadas en la depresión entre los mayores sistemas montañosos, en el centro-norte del continente. Al sur tiene la Tierra de Todos y de Nadie de la Orden Negra. Al Este, al otro lado de las montañas del Nacimiento de la Luz tiene el reino de los x'vord y al oeste, al otro la de la montañas de la Senectud de la luz tiene el reino de los Dublios. Al Sur de la tierra de Todos y de Nadie, tras el Gran Muro, se encuentra el reino de los doranos, los arteros y astutos tecnólogos de Tilangibén.

El reino de los cottar se conoce por Uldur. Al oeste de las montañas del Nacimiento, al pie de las mismas, hay una serie de campamentos militarizados destinados a impedir las incursiones de los x'vord. La presencia de estos se alerta gracias a una línea de detección ritual que avisa a los campamentos próximos de cuándo la cruzan. Hay tres de estas líneas de detección hasta llegar al estrecho que forma El Paso. Allí, cerrando los accesos, se levanta un muro de casi 10 metros de altura en su zona más alta, con unos 7 metros en casi todo su recorrido; a lo largo del que se intercalan torres y algunas runas rituales. La lengua de mar que separa la península del este del resto del continente está plagada de redes en la que los x'vord se quedan enganchados y se ahoguen, dada su escasa adaptación al medio acuático.


Los cottar tienen su capital, Iledum, en la región oeste de Uldur, a apenas un par de días de las Montañas de la Senectud y casi colindantes con las escasas poblaciones dublias que se asentaron en el lado cottar de las montañas tras la firma de los diversos tratados de paz que se fueron forjando a lo largo de los siglos.

Iledum es el ejemplo de belleza cottar, una ciudad de formas perfectamente ordenadas en el que los contrastes entre colores muy claros y oscuros se alternan con complicadas y variadas formaciones vegetales cuidadas con mimo y excesiva dedicación. Iledumhur, el castillo de Iledum, posee, probablemente, los jardines más trabajados y vistosos de todo Tilangibén. Están a cargo de los Ar-hum - que podríamos traducir por «jardinero», aunque para los cottar tenga un significado más profundo ligado a conceptos muy abstractos y, en general, artísticos - uno de los gremios más reputados y económicamente pudientes. Los Ar-hum tienen un cargo heredable, aunque si uno de ellos muere sin dejar descendencia, se busca a un joven al que preparar para el cargo. Así, el número de Ar-hum permanece prácticamente constante en todo momento.

Iledum es, propiamente hablando, la única verdadera ciudad de los cottar. El resto son pueblos, más grandes unos y pequeños otros en los que se da cobijo a un gran número de cabezas de ganado con las que se comercia, se alimentan a los cottar y se sacan diferentes materias primas. Casi todos los representantes de los dublios y de los doranos que, por una razón u otra, habitan en territorio cottar, lo hacen en Iledum o en sus alrededores; habiendo, incluso, barrios enteros ocupados por individuos de estas especies en la ciudad.


Únicamente los gobernantes, sus esposas, hijos y diplomáticos tienen permiso constante para viajar entre reinos y en momentos de profunda paz incluso los x'vord participaron en estos acuerdos, a pesar de su belicosa conducta ancestral. Estas personas representan en todo momento a las especies a las que pertenecen por lo que son instruidos en los modales de las demás especies inteligentes, en sus idiomas (en la medida de lo posible, pues, insisto, la lengua de los x'vord es difícilmente interpretable e imposiblemente pronunciable por otros órganos fonadores). Se les inculcan nociones de etiqueta y de diplomacia a todos ellos y luego se les redirige según sea conveniente. En toda capital hay, permanente, media docena de diplomáticos de cada especie, aunque se van rotando a menudo. En los pueblos grandes y en las ciudades también suele haber alguno, aunque se dedican a tareas menores. La mayoría de los diplomáticos, esto es sabido por todos, buscan información. Son infiltrados legales que buscan secretos del pueblo que los recibe. Este juego se permite para todos por igual. Muchas veces, cabe destacar, un diplomático de una especie ha pasado tanto tiempo en un lugar, que ha terminado haciendo doble juego. Por eso actualmente, se rota a esta gente, para que nunca lleguen a sentir tanto apego por su nuevo destino, como por la tierra que les vio nacer.



Al sur, en la Tierra de Todos y de Nadie se localiza el lugar en el que se entrenan y en el que viven los brujos. La organización original, la de Tilangibén, está formada, fundamentalmente, por cottar, doranos y dublios, aunque para estos - por muy necesaria que fuera la existencia de la Orden - siempre fueron poco más que asesinos especialmente entrenados.


Al oeste, en las tierras de los dublios...

lunes, 8 de marzo de 2010

Neil Patrick Harris en los Oscar



Está en todas.

Cottar: el viejo mundo

Los cottar son una especie inteligente que comparte con otras tres - doranos, dublios y X'vord - un planeta considerablemente próximo a su astro, para estar habitado; con una temperatura media de unos 24 grados centígrados, y con zonas amplias de entre 35 y 40.

El planeta es denominado Tilangibén por los cottar - la tierra de los elegidos -, Sian por los dublios - hogar -, ft'h'gen por los X'vord - de significado dudoso, como casi todos los nombres de esta especie - y Luemi-bolá por los doranos - tierra ardiente.



El nombre que los cottar dan a su planeta, Tilangibén, se debe al mito con el que explican el origen de la vida. Lorien, la diosa de la vida - notemos que, curiosamente, el nombre de su principal diosa no se ajusta a la costumbre nomenclatural de bautizar a las hembras con nombres terminados en vocal y a los varones en consonante. Esto, en cualquier caso, tiene su propia explicación tanto mitológica como lógica, y será explicada en otro momento - se paseó por la superficie continental y eligió a las distintas especies que poblarían el mundo.

Los primeros fueron los cottar, creados a su imagen y semejanza: unas criaturas altas, huesudas, con la piel de un tono beige - a menudo moteado de manchas de un color ligeramente más oscuro - con una fuerte mandíbula y unos afilados colmillos con los que rasgan la piel de los animales para alimentarse de su sangre, el líquido de la vida. Los cottar tienen unas necesidades nutricionales bajas y un gran aprovechamiento metabólico, lo que les permite sobrevivir con una modesta ingesta diaria. Las poblaciones cottar se mantienen gracias a la ganadería, animales grandes con una gran reserva de sangre de la que pueden beber varios cottar sin suponer un gran perjuicio para el animal. El mordisco de los cottar es agradable - la forma de los colmillos causa los mínimos daños posibles en los tejidos de la presa - y con él segregan un anticoagulante de efecto rápido y corta duración. Su tecnología está al nivel de la de los dublios, bastante por debajo de la de los doranos, y se han especializado en la magia Mental, con la que intentan conseguir una perfecta sinergia de esfuerzos, aunque esto deba limitar la libertad de los individuos.


Los dublios son unas criaturas altas, corpulentas y velludas (de hecho, acostumbran a tener prácticamente todo el cuerpo cubierto de pelo que puede alcanzar - prácticamente - cualquier color y tonalidad). Sus ojos son meras hendiduras en su cara de formas planas, bajo diversos repliegues palpebrales, como protección. Tienen el cuello muy corto pero muy ancho. Vivían en las regiones más frías del planeta, con temperaturas que pueden alcanzar incluso los 0º en sus momentos más fríos. Son unos grandes explotadores de recursos: queman los bosques, aniquilan bancos de peces, cazan indiscriminadamente. Actualmente, esta especie se desplaza hacia otros hábitats tras haber esquilmado los propios y son fuente de tensiones entre las demás especies que ven peligrar la seguridad y sostenibilidad de sus propios ecosistemas. Son Dotados para la magia y poseen una tecnología considerable.

Los doranos son algo más bajos que los cottar. El color de su piel varía entre el blanco grisáceo y el verde marronáceo. Tienen una serie de largas espinas de hueso asomando en la sutura parieto-occipital. Su orificio oral se encuentra al final de una pequeña trompa que contiene una gran maquinaria de reconocimiento químico. Sus ojos abarcan un amplio radio, una visión de presa, no de predador y son capaces de detectar diferencias de temperatura de hasta medio grado. Tienen manos con cuatro dedos, uno de ellos oponible; cuyas yemas son muy abultadas debido a la gran cantidad de receptores que contienen, que les permiten detectar pequeños cambios en todo lo que tocan: suavidad, dureza, temperatura, etc. Son la especie más avanzada de Tilangibén pero no han mostrado nunca capacidad alguna para la magia.

Los X'vord son aceptados por las otras tres especies como El Enemigo. Los cottar consideran que fue parte del castigo que Lorien les impulso por traicionarla engañados por Urruk, el tradicional dios de la Guerra, aunque actualmente se le considere también dios de la Mentira. Se trata de la especie más baja de Tilangibén, en torno al metro y medio. Su cuerpo está cubierto por gruesas placas de una sustancia que segregan desde que alcanzan su altura máxima. Unas largas garras, de unos treinta centímetros, asoman permanentemente de sus extremidades anteriores. Viven en regiones muy concretas con temperaturas comprendidas entre los 10 y los 25 grados aunque realizan incursiones a zonas más frías o calientes de unas semanas de duración en las que su ingente número intenta arrasar con todo lo que se encuentran. Nadie ha descubierto la razón de este comportamiento. Su idioma es impronunciable por las otras especies de Tilangibén y ellos tienen serios problemas para hacerse entender en cualquiera de los otros idiomas. Están bastante atrasados tecnológicamente y su magia parece limitarse, únicamente, a la de carácter ritual.

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No, no hay dibujos de las especies, ni de las localizaciones ni nada; pero si a alguien se ofrece a hacerlos, soy todo oídos.

Los Oscar, 2009

Ya se han entregado los premios gordos del mundo del cine y, lo cierto, es que me han sorprendido algunos resultados. Para los que lean este blog y no se quieran matar a buscar mucho, aquí los dejo:

The hurt locker (en tierra hostil) ha ganado: película, director, guión original, efectos sonoros, sonido y montaje.
Avatar: fotografía, dirección artística y efectos digitales (no sé por qué no le incluyen todo en efectos digitales, contando que todos sus factores fotográficos son, también, digitales. Me parece un premio injusto).
Precious: actriz de reparto y guión adaptado.
Up: banda sonora y película de animación.
Crazy heart (corazón rebelde): actor principal (jeff bridges, el Nota en El Gran Leboswky) y mejor canción.
The Blind side: mejor actriz: Sandra Bullock.
Inglourious basterds: mejor actor de reparto.
Star Trek: maquillaje.
The cove: documental.
El secreto de sus ojos (argentina): .ejor película extranjera.
La reina Victoria: mejor vestuario.


Avatar, al final, sólo ganó broza. Y, aún así, no me parecen premios justos. Sólo por la integración de bichos en el escenario, me quedo con Distrito 9, que considero que hacen un mejor juego visual, aunque sea en un precioso, cómodo, y carente de enormes gafas, 2D.

domingo, 7 de marzo de 2010

Héroes

Descansan los héroes después de todo su trabajo. Sus vidas inundadas por la luz divina alumbraron la existencia de los nuestros, que fueron guiados a través de la oscuridad y las nieblas del desconocimiento y el terror. Regaron el suelo con la sangre de los enemigos: la vida engendra vida. Y ahora, con todo el trabajo hecho, los héroes descansan. Nosotros, normales, les honramos devotamente.


Los soldados están cansados después de todo el trabajo, tras guiar a los nuestros como un haz de luz a través de la oscuridad de la opresión y la tiranía, de las nieblas del desconocimiento y el terror. Regaron el suelo con la sangre de los enemigos. La vida lucha con la vida. Y ahora, con la guerra terminada, los héroes descansan. Nosotros, normales, les honramos devotamente.


Yacen, muertos tras todas las penurias, tras encabezar a sus ejércitos a través de las filas enemigas, contra un futuro desconocido que los envolvía con condescendencia y arrogancia. La sangre regó el suelo. Las vidas de unos y otros engendrarán flores y harán crecer la hierba. Y un día todos actuarán como si nada de esto hubiera pasado. La muerte habrá engendrado vida. La lucha habrá engendrado paz. Ellos murieron, mártires de nuestra causa. Nosotros, normales, les honramos devotamente.