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domingo, 30 de noviembre de 2008

Dwayne Carey-Hill - El juego de bender

Siguiendo mi costumbre, doy como referencia al director de la película, aunque en este caso concreto sería mucho más justo citar al creador y guionista Matt Groening. Lo siento, Matt, la fuerza de la costumbre.

El juego de Bender es un capítulo de Futurama a un nivel ligeramente mejor que el capítulo medio (peor que los mejores capítulos) y que se extiende durante una hora y veinte minutos, haciéndose un poco larga, tediosa y repititiva incluso para un jugador de rol como yo que se puede ver reflejado en múltiples momentos de la película. No quiero ni siquiera imaginar qué tostón debe parecerle a alguien que no sea dado a estos temas.

La película empieza en el tiempo presente de Futurama y nos sitúa en una crisis de Materia Oscura (crisis de carburante, para los que no vean Futurama, cuyo precio se ve por las nubes; ¿no os suena de algo?) y acaba llevándonos a los mundos de El Señor de los Anillos, más o menos alterados por la mente enfermiza de Groening y por un D&D con sistema d12.

La traducción es más permisiva que en los capítulos de televisión (se cortan menos en los tacos, vaya) y hay poco más que decir.

Nota: 5.5.
Si os gusta el rol, ESDLA y Futurama, echadle un ojo. Si no... disfrutaréis más del tiempo leyendo, escuchando música o, si sois porteros de discoteca en Madrid, dándoles palizas a los chavales. Para gustos...

sábado, 29 de noviembre de 2008

Edguy - Tinnitus Sanctus, opinión

El último disco de Edguy, Tinnitus Sanctus, cuya existencia ya había anunciado en este mismo blog, ha resultado ser un disco bastante extraño, muy en la línea de cambio del señor Sammet y sus instrumentistas.

Si bien se aleja bastante de la idea powermetalera que dio lugar a la formación, el sonido sigue siendo muy Edguy, más en las canciones que más pegan con su estilo, como Pride of creation, Speedhoven o Dragonfly; y menos en los temas como Dead or Rock y Ministry of saints, el single del disco.

El sonido en general es más pesado y contundente que en sus demás discos, aunque la voz aguda y power de Sammet sigue dándoles un toque inconfundible (una voz power hace que todo parezca power, y si no que se lo digan a Michael Kiske).

En general, un disco bastante interesante y aceptable que, sencillamente, rompe con aquello que parecía que uno debería encontrarse dada la banda que firma el álbum; y, concretamente, con unas entradas de la voz muy extrañas que parecen romper un poco la armonía de la canción; aunque, finalmente, acaban resultando mágicamente exóticas.

Nota: 7,5. Edguy ya ha dado discos con un sonido más agradable, aunque, hay que reconocer que es el disco que más se aleja de los Edguy de siempre, por tanto es posible que la fuerza de la costumbre me haga inclinar la balanza injustamente en su contra. Digamos que 7,5 - 8.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Evobas

En Evobas.org podremos encontrarnos con un juego inteligente para jugar desde el navegador, como Ogame o como Bitefight, pero este, aparte de estar bien hecho, tener su parte estratégica y tener un aspecto visual cuidado, no requerirá de la enorme atención de la que requerían los demás citados. Con conectar una o dos veces al día será más que suficiente, y si no, la orden de hibernación será más que suficiente para mantener a nuestras babosas apartadas de los predadores que desean devorarlas.

Entre las posibilidades de este juego estará el definirnos con una dieta o con otra, escoger una evolución corporal u otra (y con lo cara y tediosa que puede resultar, es de carácter mucho más evolutivo y coherente que juegos teóricamente profesionales como el archiconocido Spore), decidir cuánto tiempo e individuos destinamos a recolectar alimento, formar una sociedad, etc.

Para ser un juego web es mucho más de lo que cabría esperar, tiene un factor estratégico interesante y unas posibilidades más que notables. A todos aquellos a los que os gusten los juegos más allá de dar a un par de botones y empezar a matar gente, probadlo.


martes, 25 de noviembre de 2008

Carlos Ruiz Zafón - Marina

Por recomendación de una amiga, Ishil, acabé leyendo este libro del autor de La sombra del viento.

La historia nos transporte a la Barcelona de finales de los 70, al barrio viejo; a una historia a medio camino entre la novela policíaca y la novela de ciencia ficción) protagonizada por Óscar Drai, un niño que vive en un internado de la ciudad y que, llegado un momento, conoce a Germán y Marina Blau, un padre muy peculiar y su hermosa y también peculiar hija.

Es el mismo Óscar quien cuenta la historia, en primera persona, con una voz infantil, sencilla, poco ambiciosa, ilusionada y enormemente triste a la vez. Es una historia de triste aventura con unos personajes bastante moldeados y trabajados, con personalidades de cierta profundidad en las que sólo se introduce lo suficiente como para mantener el rápido ritmo del relato.

En menos de 300 páginas de letra amplia y con interlineados grandes, la historia circulará serpenteante por el barrio viejo de Barcelona presentándonos un elenco de personajes a cada cual más extraño, cada uno con sus motivaciones y con la vela que pone en el entierro; se nos presentarán las situaciones, desde las más comunes a las más mágicas y rebuscadas y se nos darán las frases que Óscar considera importantes de su relación con la familia Blau.

El libro mantiene el gancho de principio a fin, que supongo que era el objetivo principal de Zafón y, si bien no me suelo interesar por la literatura best-seller (salvando al señor Crichton y, muy últimamente a Martin) he de decir que lo cómodo y bello de la historia la hace un libro mucho más que recomendable.

Nota: 8.
Un libro muy entretenido, unos personajes encantadores y desarrollados hasta un punto suficiente pero no sobrecargado, una novela ligera que, pese a todo, está cargada de detalles, un final emotivo, bello y carente de americanadas.

A pesar de mi típica costumbre de desentrañar el argumento, en esta ocasión prefiero no hacerlo, dado el carácter eminentemente intrigante de la historia.

Rob Marshall - Memorias de una Geisha

Y, tras ya varios años desde la publicación de esta película, por insistencia (y más insistencia) de N., acabé viendo esta recreación de una cultura que detesto, en una época que me aburre, que toca un tema que me exaspera y cuyo telón de fondo me marece deleznablemente manido.

Y he de decir, para mi sorpresa, que la película estuvo bastante bien, que la banda sonora fue, sencillamente, preciosa, que la película, pese a lo larga que resulta (tal vez le hubiera venido durar 20 minutos menos) se deja ver con gusto, que el casting ha permitido mostrar orientales que incluso resultan bellas a mis ojos (no todas, pero son de las primeras orientales que me parecen guapas de cara (salvando a un par que ya conocía).

Supongo que si la película no fuese pseudoromántica, no terminase bien y de forma tan previsible, no transcurriese en el seno de la sociedad japonesa y no fuese durante la Segunda Guerra Mundial, la película me habría gustado más; pero es innegable e intachable la genial labor de John Williams, el hombre que dio vida a la banda sonora, haciendo que incluso el sonido del shamisei (la guitarra chunga japonesa) sonase de forma dulce, armoniosa y tan conocida. Cómo se ajustan las melodías a la historia es sencillamente sublime, cómo las notas se tensan, cómo se agitan cuando la situación hace lo mismo... es de las mejores experiencias sonoras que, a día de hoy, he podido ver en cine.

Por otra parte, el vestuario y la recreación de un Japón de los años 40, es, hasta donde yo llego, delicioso, aunque, todo sea dicho, no soy un experto en la materia.

Lamentablemente, recalco, el final es demasiado utópico a la par que absurdo, rebuscado y falto de coherencia. Tal vez sea por el ritmo de la película, que según me han dicho devora partes enteras del libro; aunque, salvando a Marshall y a su guionista, decir que una película más larga habría resultado enormemente tediosa y, muy seguramente, hubiera corrido más en su perjuicio que en ninguna otra dirección.

Nota: 7, una labor audiovisual notable y una historia que hará las delicias de casi cualquier mujer (y si a alguien le parece un comentario machista, que pregunte a sus amigas, sus madres, sus novias o a quién le dé la gana. Lloros en comentarios, no, por favor).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Concurso Naturnova, Semana da ciencia 2008

Tras las peripecias vividas para catapultar a nuestra simpática, voraz y destructora de civilizaciones Mantis religiosa, nuestras expectativas se veían más que satisfechas cuando el fallodel jurado anunciaba nuestra victoria del mismo tamaño que nuestra ciclópea creación.

En una sala abarrotada, mayoritariamente por niños y padres, todo sea dicho, el decano de la facultad de Biología, tras un concurso para niños y para... niños otra vez, presentó los premios y segundos clasificados de las distintas categorías. Cuando se dieron nuestros nombres como los de los ganadores de la categoría universitaria, nos levantamos con una sonrisa brillante y fuimos a recoger los cheques y el diploma. Sí, el diploma. En singular. Uno para todos y no todos para uno. Un diploma en el que, por criticar, no aparecen ni nuestros nombres. Pero bueno, mi angelillo capitalista, sentado en mi hombro en este momento me repite monótonamente: cállate, coño, recuerda el cheque y cállate.

Nuestra maravillosa creación:


Mi voto a la segunda mejor, aunque ni siquiera era de categoría universitaria (y sí, la mejor, en mi no modesta opinión, era la nuestra; si alguien buscaba falsa modestia se ha equivocado de lugar y de persona):


Aquí, una foto del equipo ganador (aunque falta un miembro), todos con la calma del vencedor:


Finalmente, aquí, de nuevo, el equipo ganador con su diploma (único diploma, os recuerdo), con el decano de la facultad, Pedro Pablo Gallego y las profesoras Josefina Garrido y Fuencisla Mariño. 

Te queremos, Mantis; nunca olvidaremos las horas que hemos pasado... encima de ti. Y gracias a todos los que colaboraron, que saben perfectamente quienes fueron.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Juan José Millás - Qué idiotas

Ayer, en la última página del diario Faro de Vigo, apareció una columna de este magnifico escritor y articulista que, aparte de llamar poderosamente mi atención, viene a reafirmar en cierta medida lo que todos pensamos.

Os dejo con Qué idiotas.

El link, sacado directamente de Google, pertenece a otro periódico. Me resultaba más cómodo buscarlo desde google que en la hemeroteca de Faro de Vigo.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Sitios en los que pasar la tarde en Vigo

Tal vez no la tarde entera, pero este local de reciente descubrimiento por parte de dos de mis mejores amigos.

Planet Coffee, en Velázquez Moreno frente al Planitec. La transversal grande que hay pasando Norma, frikis.

Lamento el carácter tan apetitoso de la imagen, pero es lo que más representa a un local de este estilo. Más que su decoración, sus mesas y sus clientes.

Sus productos son los típicos del Donkin' Donuts, rebautizado como Dunkin' Coffee (juraría), en la capital, junto a los del Starbucks.

El precio es bastante más bajo que en Madrid (al precio de la capital no iba a comprar allí ni dios, son perfectamente conscientes), los donuts son deliciosos (si os gustan los donuts, vaya) y, al menos, es un lugar interesante al que ir si nunca se ha visitado un establecimiento del estilo.

jueves, 20 de noviembre de 2008

True Blood - Alan Ball

Esta serie plantea un mundo en el que los vampiros, tras que los japoneses sinteticen una sustancia que puede sustituir sus necesidades de sangre, intentan integrarse en el seno de la sociedad humana y optar a sus propios derechos.



La serie se sitúa un un pueblito de la América profunda, es decir, un pueblo de paletos, fanáticos del sur de estados unidos y nos presenta a una camarera que escucha los pensamientos de los demás. A través de esta chica, que se enamora de un vampiro, se nos presentará la vida de las gentes de ese pueblo y se nos referenciará por televisión (muchas entrevistas, sobre todo) los intentos de los no muertos por hacerse un hueco en la sociedad.

A pesar de que los efectos especiales son un poco tristes (peores que los de Heroes, y me la trae floja cuantos asiduos tenga dicha serie: sus efectos visuales son patéticos), casi a nivel Buffy; y que en el primer capítulo (dedicado a la presentación del pueblo y sus gentes), el argumento parece completamente inconexo y poco meditado, a medida que pasan los capítulos uno se encuentra con que todo se va aclarando y que la trama se va tejiendo a buen ritmo y de forma interesante.

Un principio interesante y a un nivel de acción como el que mostró Heroes en su primera temporada. Espero que con True Blood no acaben jodiendo totalmente la historia como han hecho con aquella y que, dentro de veinte o treinta capítulos aún podamos considerarla una buena serie.

martes, 18 de noviembre de 2008

Qué malos son...

- los becarios dando prácticas.
- los de la limpieza.
- ZP.
- la oposición (hale, aquí hay hostias para todos, no os preocupéis).
- los que escuchan música desde el móvil y sin auriculares en el autobús (o el metro).
- los panes de ajo del Telepizza (dios santo, ¡son vomitivos!).

Por ejemplo.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Kira [Espada Negra]

Salimos de la ciudad bajo la atenta mirada de los guardias dispuestos en la puerta, que contemplaron nuestro aspecto sucio, nuestro pelo enredado y piojoso, nuestras ropas deslustradas, raídas, rotas, pero que, desde luego, no pusieron pegas a que abandonáramos el lugar.

Nuestros pasos nos dirigieron a Osmia, la antigua capital de Osmynd; la ciudad donde todavía viven las grandes familias nobles y sus esclavos, donde los edificios aún brillan relucientes y dorados bajo la luz del día, donde la guardia pasea con sus capas y uniformes blancos y sus espadas impolutas, a pesar de que a poco más de un día de camino se levante el pozo de corrupción, vileza y ruindad que constituye y constituía Magnia. Caminamos todo el día, deteniéndonos solo para almorzar las bayas que habíamos ido recogiendo por el camino. Seguimos caminando hasta que cayó la noche. Nos apartamos del camino e hicimos una hoguera. Decidimos dormir unas horas cada uno mientras el otro velaba el sueño de ambos y acordamos que yo haría la primera guardia. Allí, en silencio y cerca del calor del fuego, escuchando tan solo el crepitar del fuego, el crujido de las ramas con el viento y los correteos de las alimañas, me quedé dormido. Desperté con frío, con la hoguera apagada, aunque las primeras luces del día ya se habían asomado tras la línea del horizonte. Sylie estaba hecha un ovillo y respiraba de forma agitada, como sumida en un mal sueño. La agité hasta que se despertó. «¿Qué pasa?», preguntó entre inquieta y sorprendida. Luego reparó en que ya no era de noche. «¿Has hecho guardia toda la noche?». «¿Tú qué crees?», pregunté sonriendo por respuesta. No dijo nada más y continuamos el camino hacia Osmia. Y ese mismo día, a unas cuantas leguas de la ciudad, nos cruzamos con un hombre. Iba bien vestido y de su cinturón marrón, de cuero, colgaba una espada en una vaina muy ornamentada. Parecía un hombre robusto, y el tintineo de sus pasos parecía insinuar una cota de mallas. Sus ropas eran negras y su aspecto indudablemente fiero. Miré un instante para Sylie y señalé al hombre con un pequeño gesto. Sobraban las palabras. Seguimos caminando en silencio y nos dirigimos a su encuentro, y cuando estábamos a tan solo unos metros de distancia desenvainé la espalda. El hombre saltó hacia atrás con rapidez y me miró con ojos sorprendidos, inquietos, vivos, pero tranquilos, mientras desenvainaba su espada.  «Estate quieto, no hagas el gilipollas», dijo en tono hosco. Le ataqué en respuesta. Desvió el ataque con facilidad. «No te lo volveré a pedir, saco de pulgas». Me eché unos pasos hacia atrás para analizar la situación, él parecía dejarme la decisión: «vive o muere», parecía pensar. Nos quedamos quietos un rato, yo valoraba la situación, él esperaba casi con parsimonia. El estruendo de algo cayendo al suelo se escuchó a lo lejos, seguido de un «¡¡Joder!!» con una voz fuerte y aguda. «Mierda, se acerca más gente», pensé, siendo consciente de que nuestra única posibilidad residía en ser dos contra uno. Ataqué sin planteármelo más tiempo. Tal vez el recién llegado huyese al escuchar cómo se besaban las espadas o la lucha terminaba antes de que el otro llegase.  El hombre me encaró de lado y desvió la espada otra vez, aunque de forma más apurada. Giré sobre mí mismo para volver a tenerlo de frente. «Se acabó, niño», dijo cuando se tiró sobre mí con el arma en alto. Lo esquivé malamente ayudándome con la espada pero se volvió a colocar sin darme tiempo a nada, su siguiente ataque me arrancó el arma de las manos a base de pura fuerza. Los dedos me ardían por el golpe, la mano temblante se cerró involuntariamente formando un puño. «¿Qué coño hacéis?», preguntó una voz aguda y un poco nasal. El hombre pisó mi espada y echó una rápida ojeada a la persona que yo tenía justo enfrente: era una chica muy alta, ancha, de brazos fuertes y piel bronceada; de rasgos toscos y el pelo corto como el de un niño. El hombre hizo gestos de reconocerla. «Este hombre intentó robarme la espada… el único recuerdo de mi familia», dije con voz entrecortada, sinceramente dolida, mientras intentaba contener el dolor de la mano. El hombre vaciló un instante, tal vez ante lo inesperado de mi mentira. Mi voz casi llorosa pudo ayudar al engaño y el hecho de que él dudase hizo el resto. «No… él… él está mintiendo», dijo. La enorme chica lo miró con dureza. «Él me atacó», añadió, como dando énfasis a lo que estaba diciendo. El inconfundible sonido de un arco al dispararse rompió la torpe conversación y, casi al instante, el hombre se tambaleó hacia delante con una flecha atravesándole un omóplato.  Aguantó de pie y sin soltar el arma e intentó atacarme. Lo esquivé, la herida debía dolerle horrores pues lo esquivé sin grandes dificultades. Cayó de rodillas y, un puntapié de la recién llegada le alcanzó en el mentón. La sangre se escurrió por su boca abierta mientras él quedaba en el suelo, inconsciente. Miré a la enorme joven y le di las gracias por haber confiado en mí. «Si en algún momento mi familia vuelve a ser poderosa, te lo agradeceré como es debido». Asintió, con cierto recelo y me observó mientras le quitaba la armadura. «¿Qué haces?», me preguntó, «no está bien robar». La miré con una sonrisa, ya con la cota en las manos. «Este hombre me atacó para despojarme de mi arma, me parece justo hacer lo propio con su armadura». No me impidió ponérmela. «Al menos, lo llevarás hasta la ciudad, ¿no?». La pregunta me cogió por sorpresa: ¿cómo que llevarlo a la ciudad? ¿Y que todo el mundo viera al hombre herido y al joven armado con aspecto desharrapado cargando con él? «Verás… no me parece una gran idea; cuando se despierte… dirá qué ha sucedido, y es posible que la Guardia decida creer a este hombre en lugar de a mí. No pienso arriesgarme para salvar la vida de alguien que me ha atacado». La joven insistió una y mil veces en que, al menos, lo lleváramos hasta un lugar más cercano a las murallas donde lo pudieran encontrar con facilidad y pudieran atenderle las heridas. Y a pesar de lo que pueda parecer lógico, accedí. Si el hombre la había reconocido realmente, tal vez la chica acabase huyendo con nosotros, y aquella patada bien merecía el esfuerzo de portar al herido.

Empezamos a caminar cargando ella y yo con el cuerpo mientras Sylie nos seguía a un lado con el arco colgado a la espalda. «Me llamo Kira», se presentó la joven, «Kira del Hierro». Era una herrera o, al menos, venía de familia herrera; seguramente, dado el apellido, de una familia de armeros, y si aquel hombre tan bien pertrechado parecía haberla reconocido, lo habría hecho muy seguramente. Los buenos armeros eran un producto escaso.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Watchmen, el trailer

Bueno, y aquí la versión definitiva del trailer de Watchmen, el cómic de Alan Moore considerado por muchos como el mejor de la historia.

Movies Yahoo.

La pinta, sin lugar a dudas, es deliciosa.

Historias con historia

Este blog, que me recomendaron hoy, nos presenta una serie de detalles históricos curiosos explicados de forma amena y sencilla. Si bien solo he leido unos cuantos posts, he de decir que es un lugar interesante, divertido y que, seguramente, proporciona una considerable cultura general.

Historias con historia.

viernes, 14 de noviembre de 2008

[Espada Negra]

Resultó que el arco era demasiado recio para la pobre Sylie. Tenía un arco, sí; pero era, sencillamente, inútil, como descubriríamos al día siguiente. Así que las siguientes semanas las pasó enfrentándose a aquella dura cuerda, una y otra vez, y otra, y otra; hasta que los músculos de los brazos permanecían duros varios minutos, sobrepasando aquel dolor punzante como si docenas de cristales intentasen abrirse camino a través de la piel. Cuando por fin disparó flechas, demostró que puntería sí tenía, pero las fuerzas no le duraban más allá del primer disparo o, con suerte, del segundo. Era un factor a tener en cuenta, el arco imponía. Era casi tan alto como ella, con flechas  de pie y medio, y cualquiera que decidiese plantarme cara se lo pensaría mejor habiendo una flecha apuntando a su pecho. La magia está en los detalles, como aprendería mucho más tarde. Tal vez demasiado tarde. No dice lo mismo una frase a la luz del día, que cobijados por la noche, ataviado con ropas negras, con la voz amortiguada por un embozo, en un lugar apartado y con la mala fama por blasón. Todo está en los detalles. Siempre. Todo.

 

Así pasaron las semanas, los meses; pasó el invierno, el frío, pasaron los años. Cuatro largos años en los que seguí eludiando a la guardia y a los caballeros y soldadesca varia lo mejor que pude, observando la escena durante varios minutos y siempre dispuesto a salir corriendo por callejones, trepar tejados y saltar de casa en casa. «Tu suerte no es natural. Estás bendecido. Está más allá de toda lógica», me dijo Sylie un día. Y tenía razón. Hoy lo sé. Durante cinco años viví como una rata, mordisqueando las sobras de Osmynd, robando porciones de queso y grano; cuatro de ellos junto a mi compañera, y nunca nos cogieron, nunca. Durante ese tiempo evité meterme en problemas innecesarios, aunque algunas noches sentía sed; era sed de sangre. Lo supe desde un principio. Necesitaba volver a escuchar estertores de agonía, necesitaba volver a sentir la mano húmeda de sangre caliente; escuchaba a la oscuridad que me hablaba, como la primera vez, en una época que me parecía situarse a vidas enteras de distancia. En ocasiones... esa sensación no me dejaba dormir, y daba vueltas en torno a mi propia ansia. Era un monstruo. No me cabía duda. Y así llegó mi decimosexto ciclo y el decimotercero de Sylie. Habíamos ahorrado unas cuantas monedas de plata, un par de piezas de oro y mi manejo de la espada, aún carente de la sutileza que tendría un verdadero hombre de batalla, era más que aceptable y Sylie ya usaba el arco con comodidad. El destino nos había sonreído. Si hacíamos caso a lo que decían las viejas: los dioses aún guardaban planes para nosotros. Pero me pregunto si pensaban en aquéllos planes.

 

Tenía un plan, un plan descabellado que, al menos, podría solucionar parte de nuestras miserables vidas. Pero todo tenía que salir bien o no funcionaría en absoluto. Y no solo dependía de nuestro buen hacer. Dependíamos completamente de la suerte. «Comprendería que no quisieras arriesgarte, pero yo lo haré igual…», le dije a Sylie en tono fraternal. «Tú me salvaste arriesgándote por mí. Te has convertido en un amigo y un hermano para mí. No podría dejarte y vivir con la conciencia tranquila. Estamos juntos en esto, Ernest.». Y sonreí, generalmente no nos llamábamos por ningún nombre concreto. Pero nada me hacía tan feliz como haber usurpado el nombre de aquel monstruo.  Ahora yo soy él, el monstruo, el asesino.

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Ayer, cuando iba a colgar este texto, no funcionaba Blogger; bueno, en realidad apenas funcionaban páginas, salvo Nación Rolera, que aguantó estoicmente ese pequeño bache de la red.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Primera noche en el Absurdo

Cuando hora y media después salieron del Agujero Negro, Ernest aún miraba a Alberto con cierta decepción.

- Debería mandarte a dormir debajo de un puente – sentenció.

- ¡Oh, vamos! Cállate… hice lo que tenía que hacer.

- Sí, y yo tendría que mandarte debajo del puente. Con lo guapa que era, esa sonrisa tan dulce, esa camiseta ceñida que le apretaba… todo. ¡Ay! Qué raro nos ha salido el Lógico. Si te habías tomado el Despertar, es increíble que te contuvieras…

- Bueno, haz lo que te dé la gana – atajó Alberto malencarado.

 

Cuando varios minutos después entraron en el portal del edificio de Ernest, este llevaba varios minutos callado.

- Dormirás en el salón – informó.

Alberto asintió.

- Si necesitas cualquier cosa… hay comida y bebida en la cocina – dijo Ernest mientras entraban en el piso – el baño está ahí, y si vas a fumar sal al balcón. Las mantas están sobre el sofá – terminó, señalándolas.

Alberto volvió a asentir.

- Parece que el Despertar no consiguió mucho – comentó Ernest con tono apagado.

- Durante los primeros minutos… habría cargado a la camarera al hombro, me la habría llevado lejos y le habría hecho el amor sin parar durante horas.

- Pero no lo hiciste…

- Me lo pensé mejor – Alberto se encogió de hombros mientras mostraba las palmas de las manos, como enfatizando su inocencia.

- Se te pasó el efecto…

- Supongo.

- ¿Cómo fue despertar?

- Fue liberador, durante ese rato… no pensé en mi hogar, no había más mundo que este, solo había posibilidades abiertas ante mí, solo había futuro. Futuro y la camarera. Había victoria, curiosidad y sexo.

- ¡Qué tiempos aquellos! – rió Ernest.

Alberto sonrió ligeramente, una sonrisa sincera y, en cierto modo, aunque solo en cierto modo, alegre.

- Que tengas una buena noche, Alberto – se despidió Ernest junto a la puerta de su habitación.

- Tú también, y gracias por acogerme – contestó Alberto mientras su compañero entraba a la habitación.

- Nada, hombre; era para animarte, no te iba a dejar abandonado y a la intemperie, ¿no? – finalizó Ernest.

Y la puerta se cerró. En la oscuridad y soledad de aquel mundo nuevo, Alberto recordó su vieja vida: la familia, la novia… ¿Lo estarían buscando? ¿Estarían todos juntos llorando su pérdida? Después recordó su Despertar, la liberación, las ganas de empezar una nueva vida… aquella sensación incontrolable de forjarse de nuevo a sí mismo, de romper con sus recuerdos y entregarse a su nueva vida. Se tapó con unas mantas y lloró hasta quedarse dormido entre recuerdos pasados y la promesa de un futuro inexorable.

martes, 11 de noviembre de 2008

Andrew Stanton - Wall-E

La última película de PIXAR nos lleva a un mundo un tanto más triste del que nos tienen acostumbrados (Toy Story, Buscando a Nemo, Monstruos S.A.), donde un robot de limpieza, un Wall-E (Waste Allocation Load Lifters • Earth), sigue recogiendo las inmensas cantidades de basura que todavía quedan por la Tierra, después de 700 años de abandono.

Él, el último de los Wall-E, mantiene su rutina interrumpida por el visionado de Hello, Dolly; que se centra en una escena en la que Streisand coge la mano de su acompañante/novio/amante/lo que sea. Wall-E, desde la primera escena en que se nos muestra esto, intenta cogerse su propia mano, dejando de manifiesto las limitaciones de la arquitectura del robot.

La aparición de Eve, una robot con ánimos violentos y de pronto rápido que la emprende a tiros con su pistola revientalotodo (la típica mujer, pero con una pistola revientelatodo). Eve, que ha sido enviada a buscar vida vegetal (fotosíntesis, regeneración de oxígeno y esas cosas) emprende, sin pretenderlo, su aventura romántica con Wall-E (es una película Disney, los protagonistas tienen que quererse, por eso siempre son macho y hembra... que Disney es romántica, sí, pero no homosexual, ¿a ver qué se creen esos modernillos?).

La película muestra una humanidad... deshumanizada, que ha entregado sus tareas a un mundo mecánico, que ha relegado sus funciones. El guiño, obvio, a 2001: una odisea en el espacio, con ese ordenador de a bordo tan parecido a HAL 9000; con la misma actitud manipuladora, las mismas ansias de control y demás, dan cuenta de que, una vez más, a las máquinas les ha gustado el trato.

Wall-E habla de amor, cariño, sacrificio y tiene pinceladas de acción y gags, como toda película Disney; desde Blancanieves hasta hoy. La fórmula triunfa y no es necesario cambiarla. No obstante, importa lo que hay de fondo: un planeta lleno de basura consumista; una humanidad destrozada, gorda, fofa, estúpida; unas máquinas que lo hacen todo, que dirigen los pasos de sus creadores y, al final, como en casi cualquier película de dibujos, el fin del tunel: la humanidad que encara el mundo que ha creado y rehace sus pasos.

Nota: 9. Se ve bien, es divertida y tiene alguna escena interesante, amén de guiños frikis.
Pros: aspecto visual muy cuidado (muy Apple), aspecto muy reflexivo de fondo.
Contras: muy Disney, gags demasiado descontextualiados y aleatorios.

Otras obras de Pixar:
— Presto.
Buscando a Nemo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Edguy - Tinnitus Sanctus

La banda alemana del geniecillo Tobias Sammet va a publicar Tinnitus Sanctus, su nuevo disco de estudio, donde, una vez más, cambian totalmente de estilo; como viene siendo habitual. Sin haber escuchado el disco entero, creo que el cambio es demasiado grande como para que la escucha sea cómoda en una primera pasada, por lo que dejaré pasar un par de días antes de dar una opinión más sólida.

Os dejo los links del disco, por si os interesa. Y si os gusta compradlo, aunque sea tras que baje de precio.

Consiguiendo un arco, pt. 2

Y es que la Justicia, en Osmynd, funcionaba de modo peculiar: los ladrones y asesinos eran, a su manera, legales, pero su contratación no. Es decir, cualquier sujeto podía, en base a la Ley, ofrecer cualquier servicio aunque, finalmente, no fuese de legal contratación. El asunto se resumía así: la contratación de esta clase de profesionales requería de un documento firmado por el contratante y el o los contratados, en el que se dejaba claramente especificada la misión, sus peculiaridades, y lo que se iba a pagar por ella. Los contratados llevaban a cabo el encargo con la mayor discreción posible y el contrato sólo salía a la luz si eran capturados, por lo que, obviamente, existía una tendencia clara a contratar a los mejores profesionales que se podía permitir; para que no dejasen rastro ni hubiese forma de cogerlos, defendiéndose así el anonimato de todos los implicados.

Si el contratado fracasaba y era encontrado o capturado, podía enseñar el contrato y lavarse las manos. La culpa se remitía, en este caso, al contratante, y sobre él se aplicaba la Justicia propiamente dicha, castigándole como si él lo hubiese llevado a cabo por su cuenta. No obstante, el contratado también se arriesgaba: para empezar, toda persona puede atacar a cualquier individuo armado sin tener que dar razones, salvo a la Guardia de la Ciudad, y, además, el fracaso podría caer sobre él, disipando toda traza de honor y reputación.

Así pues, Sylie y yo nos arriesgaríamos, al robar por nuestra cuenta y riesgo, sabiendo que nuestras manos iban en juego, salvo juicio por combate en el que un crío, como era yo entonces, sin ningún familiar ni amigo que pudiese arriesgar su vida por mí, no tenía nada que hacer.

Y así, una noche esperamos despiertos, como búhos al acecho de su presa, hasta que llegaron las carretas y se pararon delante de las casas. Uno  de aquellos mercaderes entró en la arquería por la que estábamos esperando. «Súbete al tejado y espérame», le dije a Sylie, «Y cuando me haya subido tírale estas piedras a los caballos». Dejé la espada en el tejado y me descolgué hasta la calle. Avancé hacia la puerta y me colé como una sombra en la tienda; en el mostrador, una señora besaba al comerciante mientras sus manos se movían por debajo de las ropas. En completo silencio examiné los arcos que colgaban de la pared, cogí uno y, después, un pequeño carcaj. El ruido de las flechas al moverse llamó la atención sobre mí. Los miré un instante antes de echar a correr. Las voces quedaron a mi espalda mientras me dejaba las piernas y los pulmones intentando alcanzar el carro. «¡Al ladrón!», gritó la mujer. Unos pasos corrían detrás de mí. Otra voz gritó dentro de la arquería: «¿Qué coño pasa, Ana?»

Apoyé un pie en una de las ruedas y me encaramé al techo, y desde allí, tras lanzar el arco y el carcaj, me encaramé al tejado. Varias flechas cayeron del carcaj mientras trepaba, el relincho furioso, dolorido y asustado y el ruido de los cascos cuando los caballos se alejaron desbocados fue como música en mis oídos.  Dirigí un instante la vista atrás, el tiempo suficiente para ver al comerciante corriendo tras su carro y, tras coger nuestras cosas, nos alejamos por los tejados tal como teníamos planeado,  como dos gatos sin dueño.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Mauro Entrialgo

Es un humorista que trabaja para el diario Público. Lo he conocido debido a que una de sus viñetas ha llegado a portada de menéame. Os la dejo para satisfacer vuestra curiosidad y ganas de humor friki.


Más aquí: Plétora de piñatas.

sábado, 8 de noviembre de 2008

George R.R. Martin - Tormenta de espadas

Y he terminado al fin esta tercera novela de la colección Canción de Hielo y Fuego, una obra de fantasía medieval oscura, dramática y violenta. En esta tercera parte, que ha supuesto un enorme cambio respecto a la, en mi opinión, aburrida precursora, Choque de Reyes, devolviéndome la emoción y la intriga que pude encontrar en las páginas de Juego de Tronos, el libro que daba inicio a esta trepidante serie.


En este volumen se continúan las historias de los personajes que ya nos han presentado y siguen vivos, y se nos presentan a otros nuevos, mientras que Jaime Lannister y Samwell Tarly alcanzan el codiciado rango de Poseedor de capítulo propio, sumándose a Jon, Bran, Davos y compañía.

Trama y argumento:

La guerra se acerca a su fin, con Renly muerto y Stannis reducido a Rocadragón; tan solo el joven Lobo, en las tierras de los ríos, sigue plantando cara a las garras del León. Tras la noticia de las muertes de Bran y de Rickon, Catelyn libera a Jaime Lannister y ordena a Brienne de Tarth que lo devuelva sano y salvo a Desembarco del Rey, a cambio de sus hijas, Arya y Sansa, desatando todo tipo de iras.

La vuelta de Robb Stark, el Rey que nunca se equivoca, derrumbará un mito y avivará otro. Si bien el joven rey perdona a Catelyn por su traición (la liberación de Jaime), la engatusa para que ella le perdone a su vez por haber faltado a su promesa de tomar como esposa a una doncela Frey, habiéndose casado con una Westerling, una casa vasalla de los Lannister. Y es que, como en tantos otros momentos en CdHyF, tiran más dos tetas que dos carretas. Este fallo de Robb es su primer error, de un total de dos.

Por su parte, Bran se dirige al Muro, en busca del cuervo de tres ojos, acompañado de los Reed y de Hodor. Sus poderes mejoran por momentos, pudiendo apoderarse ahora del gigante retrasado y, por qué no, insinuando, con ello, que su poder podría ir a más. Un mentalista, vaya.

Jon sigue con los salvajes, se enamora de Ygrette, hacen el amor una y otra, y otra, y otra vez, muchos días, hasta que los salvajes saltan el Muro. Así, tal cual. Pasado el Muro, Jon decide que el momento de volver con la Guardia ha llegado y, aunque enormemente apenado por dejar atrás a la mujer que ama, vuelve al Muro, como dicta su deber como Guardia de la Noche. Al llegar se encontrará un Castillo Negro semiabandonado en el que sólo quedan los tullidos y los hombres más verdes, y será con esta gente con quienes defienda, victoriosamente, el Muro contra las hordas de Mance Rayder: un ejército desgarbado y desorganizada que solo cuenta con el número. La astucia, el Muro y la suerte, permitirán que el Castillo aguante frente a la oleada de los salvajes.

Durante este periodo, el reducto de Guardias de la Noche en el Puño de los Primeros Hombres ha sido arrasado por los Otros. Los supervivientes han ido al Torreón de Craster, donde varios de los supervivientes, acaban matando a Craster y a Jeor Mormont, dejando a la Guardia en una situación terriblemente precaria. Samwell Tarly huye con Elí, una de las hijas-mujeres de Craster hacia el Muro.

Los Frey, aceptando las disculpas de Robb por su afrenta, concertarán un matrimonio entre Edmure Tully y Roslin Frey, la más bella de las hijas de la familia. Será durante ese banquete de bodas cuando los Frey maten a Robb y a Catelyn, acabando con el único hombre que, en ese momento, mantiene la guerra contra la Casa Lannister, todo bajo un plan maestro trazado por Tywin Lannister. En ese momento, Arya estaba a punto de reencontrarse con su madre, quien ya conocía la actual situación de Sansa y desconocía la de Arya. No obstante, con el revuelo en el castillo, el Perro, que es quien ha llevado a Arya Stark hasta allí, tras arrebatársela a Beric Dondarrion, quien a su vez había atracado al Perro, para cobrar una recompensa o para servir a Robb, dado que si ahora lo cogen los Lannister, le van a dar a base de bien. Tras huir, se dirigen al este, alejándose de Los Gemelos, enfrentándose a las mil y una peripecias típicas de los capítulos de la doncella Lobo.

Mientras, en Desembarco del Rey, Tyrion se despierta sin ocupar el cargo de Mano, dado que ha vuelto su padre, Lord Tywin, quien después nombrará Consejero de la Moneda a su deforme y enano hijo, enviando a Petyr Baelish a Nido del Águila, donde tendrá que cortejar y ganar para su causa a Lady Lisa. Así seguirán las cosas, con él como Consejero de la Moneda, tirándose a Shae siempre que puede, mientras Cersei (la puta de su hermana, amante de Jaime Lannister que ahora, en ausencia de este, se está follando a Lancel y a Osmund Kettleback, al menos) le va arrebatando sus contactos y aliados a base de dinero, sobornos, sonrisitas y, tal vez, según insinúa el recién nombrado Ser Bronn, a base de coño. Y las cosas siguen así hasta que Tywin explica a Tyrion que lo va a hacer casar con Lady Sansa Stark, para optar a herencia en caso de muerte del joven Lobo, con lo cual todos los territorios, casi, quedarían pacificados.

En este momento, Jaime y Brienne son capturados por miembros de la Compañía Audaz, los sangrientos mercenarios que trabajaban para los Lannister y que se vendieron a los norteños a la primera de cambio. Cuando llegados a Harrenhal, castillo que actualmente ocupa la Cabra, Vargo Hoat, tras que Lord Bolton le haya cedido el castillo, cortan la mano derecha de Jaime; su historia cambia radicalmente. Sus heridas son atendidas, sobrevive, pero cambia. Jaime era su destreza y fuerza con la espada, Jaime valía lo que valiese su mano derecha; sin ella no vale nada, sin ella no es Jaime... y así, Jaime cambia. Jaime y Brienne acabarán volviendo a Desembarco del Rey, donde se encontrarán una extraña escena.

Tyrion se ha casado con Sansa Stark y, aunque se ha portado de forma indudablemente respetable, aunque es el menos cabrón de todos los Lannister, aunque es, en general, una buena persona, aunque es astuto e inteligente, las cosas se le tuercen. Más. Se siguen torciendo hasta volverse insoportables y, en ese punto, Joffrey Baratheon va a casarse con Margaery Tyrell. Con motivo de la boda que unirá finalmente a las familias Lannister y Tyrell vienen invitados de muchísimas casas, entre ellas de la casa Martell, acérrimos y eternos enemigos de los Tyrell. El enviado de los Martell será Oberyn, la Víbora Roja, un experto en venenos que, hace años, dejó tullido al actual heredero Tyrell. Pese a la obvia provocación, las cosas se suceden sin más tensión de la necesaria hasta el día de la boda, en la que Joffrey Baratheon muere envenenado entre los brazos de su madre, tras que Tyrion le haya servido el vino; razón por la que es acusado y encarcelado, tras la huida de Sansa con la ayuda de Ser Dontos, quien la lleva junto a Lord Petyr Baelish.

Este es el pastel que se encuentra Jaime al llegar y follarse a Cersei junto al cadáver de su hijo, en el septon. Una escena un tanto dantesca, ya. Tywin le pide a Jaime que abandone la guardia para heredar Roca Casterly y Jaime, el nuevo Jaime, se niega; lo que le acabará costando un padre al que llamar tal, una hermana, una amante, un reino y un hijo; lo que le llevará a decir: "y aún hay quien dirá que los Lannister ganamos la guerra", en un pasaje cargado de tristeza.

Davos, tras haber sido encarcelado por traición y amenazado por un Florent, es nombrado Lord Mano de Stannis Baratheon y seguirá siendo la única persona justa, honrada y lógica de todos los ejércitos del rey Stannis. Aprende a leer y, en el último momento, convence a Stannis de mandar a sus hombres a ayudar a la Guardia de la Noche, razón por la que aparecen allí.

El juicio contra Tyrion se desarrolla totalmente en su contra, sin que nadie intente ni siquiera escuchar sus palabras o su argumentación, hasta que Oberyn Martell le ofrece luchar como su campeón en un juicio por combate. Dado que no le queda otra alternativa, Tyrion pedirá juicio por combate y Oberyn Martell se enfrentará cuerpo a cuerpo con el hombre que violó y mató a su hermana Elia, tras estampar la cabeza de su bebé contra una pared, Ser Grego Clegane. El combate será, probablemente, una de las escenas más épicas de la historia, aunque al final quedará Oberyn Martell muerto y Gregor moribundo, gritando agónicamente durante días, envenenado con una sustancia desconocida.

Y al Muro llega Jano Slynt, enviado por Tywin para adueñarse también de la Guardia de la Noche, quien acusa a Jon de traidor y cambiacapas y pide, para demostrar su inocencia, que le traiga la cabeza de Mance. Durante esta misión, totalmente suicida, pasará algo inesperado cuando los ejércitos de Stannis Baratheon carguen y planten batalla contra los salvajes, permitiendo la captura de Mance y de tantos otros.

Jaime libera a Tyrion tras decirle que le mintió con lo de Tysha (la primera esposa de Tyrion). Tyrion furioso, le contesta que fue él quien mató a Joffrey mientras Cersei se follaba todo lo que se movía. La drástica separación de los dos hermanos, mediada por Varys, terminará con la muerte de Lord Tywin quien es asaetado en la ingle mientras se encuentra en el retrete. Luego, Tyrion huye dejando atrás a Shae (que ha declarado contra él en el juicio) y el cadáver de su padre.

Pese a todas las intrigas de Tywin, es Jon Nieve el nombrado Lord Comandante de la Guardia de la Noche, por mediación de las mentiras de Samwell Tarly. Este hecho se produce justo después de que Stannis Baratheon y Melissandre de Asshai le hayan propuesto abandonar la Guardia, ir con ellos, casarse con la hermana menor de la mujer de Mance Rayder, y ofrecerle Invernalia como pago por hincar la rodilla ante Stannis.

Lord Petyr Baelish se ha llevado a Sansa consigo y la hace llamar Allayne, para que nadie sepa quien es. Llegado el momento se casa con Lysa Arryn y viajan al Nido de Águilas. Allí, tras besar a Sansa, y tras que Lysa amenace a Sansa con tirarla desde una altura de doscientas varas, Meñique calma a su esposa ante Sansa y el bardo Marillion, justo antes de lanzar a su esposa desde lo alto de la torre y acusar de tal acto, ante la guardia, a Marillion.

En un epílogo se mostrará que Thoros de Myr ha resucitado a Catelyn Stark.

Daenerys:
Esta mujer, como siempre, vive su historia aparte. Consigue muchos esclavos, arrasa medio continente y ya. Hale. ¡Ah, sí! Resulta que el viejo que la siga es Barristan el Bravo y en su último capítulo destierra a Mormont por haber vendido información suya al principio de la historia, cuando apenas se conocían.


Los personajes se desarrollan más en esta novela que en las dos anteriores, la historia alcanza unos clímax muy notorios de acción e intriga y deja todas las historias a punta de caramelo. Lástima que los caramelos que quiero probar los dé en el quinto libro, que aún no salió, y no en el cuarto, que sigue, prácticamente, con las historias que ni me van, ni me vienen.

Nota: 9, un libro enormemente largo pero llevado con mano maestra y que es capaz de mantener el interés en casi todas las situaciones.


P.D.: aún no conozco a ningún hombre al que le guste la historia de Daenerys, ahora bien, tampoco conozco a ninguna mujer a la que no le guste. ¿Os dice algo esta información?

viernes, 7 de noviembre de 2008

Destrozos en el CUVI, pt.2

Hoy, obviamente, la noticia ha llegado a la prensa escrita típica, y aquí, en un alarde buscador y altruista, os dejo los links:



Y, quede claro, es mi última anotación sobre estos hijos de puta. Cuántas hostias merecían los de los sindicatos... todas las hostias que pudiésemos serían pocas. Eso sin duda. Me gustaría saber qué piensan aquellos que perdieron el trabajo de uno o dos años esperando e investigando para doctorarse, para que lleguen cuatro gilipollas que, seguramente, ni siquiera han terminado el bachillerato y se pongan a hacer el capullo. ¡Arghh! Me hierve la sangre...

jueves, 6 de noviembre de 2008

Sobre cómo se enfocan las huelgas...

Hoy, dado que San Teleco salió bien... alguien tenía que armarla. ¿Quién? Los del servicio de limpieza del CUVI que, pobres, aún no han terminado de entender el concepto de huelga como el de limitarse tranquilamente a no hacer tu trabajo sin tener, por ello, que tocar los cojones al personal.

Dice hoy el DUVI (Diario de la Universidad de Vigo):
"Destrozos en mostras de grupos de investigación
O estrago de diversas mostras e documentación coa que traballaban varios grupos de investigación da Facultade de Bioloxía, foi outra das consecuencias da xornada de folga. Uns feitos que foron duramente criticados polo decano da Facultade, Pedro Pablo Gallego que expresou a súa contrariedade polo ocorrido asegurando que “non é perdoable que se tiren polo chan e destrocen as mostras científicas coas que traballamos. Cómpre respectar o traballo das persoas”.
"

Para el resto de comunidades autónomas:

Destrozos en muestras de grupos de investigación:
La destrucción de diversas muestras y documentación con la que trabajaban varios grupos de investigación de la facultad de Biología, fue otra de las consecuencias de la jornada de huelga. Unos hechos que fueron duramente criticados por el decano de la Facultad, Pedro Pablo Gallego, que expresó su contrariedad por lo ocurrido asegurando que "no es disculpable que se tiren por el suelo y se destrocen las muestras cientícias con las que trabajamos. Hay que respetar el trabajo de las personas".

Y yo me pregunto: "A ver, chavales; ¿de verdad creéis que es la mejor forma de hacer las cosas? Lo que necesitabais es, y disculpadme la expresión, un par de hostias bien dadas. Eso o abonar a la Facultad todo el dinero y el esfuerzo que le habéis hecho perder. Eso estaría de puta madre. Odio a los gilipollas que amparándose, sin conocerlo a fondo, en un derecho a la huelga, se dedican a hacer el mamón jodiendo al personal. Me dáis lástima y, sinceramente, me parece que escoria así no es necesaria ni, mucho menos, deseable. Es que joder, ni siquiera vais contra los que podrían hacer algo por vosotros, vais a por terceros, a joderles sus vidas, para sentir que las vuestra son menos repugnantes. Bravo, chavales, me alegro mucho por vosotros. Hoy seguro que os masturbasteis a gusto pensando en que, al menos, había gente igual de jodida y fastidiada que vosotros.

Ojalá, si acaso os restituyen (que deseo fervientemente que no), alguno de los damnificados os llene los baños de mierda, y tengáis que dejarlos relucientes con cepillos de dientes. Personalmente, creo que solo tenéis un nombre, y se parece mucho a "retoños de la gran ramera".

San Teleco 2008

Y la esperada (y temida) fiesta de los telecos de Vigo llegó, al fin, y, de una forma o de otra, funcionó.

La fiesta como tal, la que fue organizada, comenzó con una charla sobre el LHC y los proyectos que se llevan a cabo en él; y fue seguido de una romería con cerdo asado, pulpo, gaitas y demás, quese situó frente a la puerta principal de su escuela (los ingenieros no tienen facultad, recordadlo siempre) y el ambiente, la comida, la bebida y la gente era lo que cabía esperar de una fiesta universitaria.

Un poco alejados, a unos 500 ó 600 metros, en el Miralles, se encontraba el otro grupo: los niñatos de los institutos, algunos industriales, algunos telecos (recordemos que con un 5,00 se entra en la carrera) y, en general, la masa aborregada que, sin pensárselo ni barajar alternativas, siguieron el mismo camino que los años anteriores les enseñó el pastor. Como buenas ovejas, claramente. El plan de este segundo colectivo, claramente más numeroso que el primero (recordemos qué decía Ortega: la masa y las minorías selectas; siempre tiene que haber más borregos que pastores, si no... mal vamos) fue... pues beber sin más. Como cualquier noche de botellón, como cualquier escapada al náutico. Con un bus de por medio para subir y otro para bajar.

¿Qué opiniones ha suscitado? Pues de todo. Desde la gente que se ha sentido encantada con el cambio a la de los que han subido al Miralles a emborracharse como adolescentes intentando creerse hombres durante los minutos en que la borrachera les oculta su verdadero status biológico: la adolescencia.

Mi opinión:
Tras haber pasado el día allí y ser un estudiante de una carrera científica querría aportar mi pequeño granito de arena a todo aquello con lo que me encontré.

1.- La conferencia, en un salón de actos bastante lleno, fue interesante y estuvo bien explicado a un nivel considerablemente básico. Siendo la física una asignatura muy poco vinculada a mi carrera (damos física aplicada y es, en mi opinión, una asignatura extremadamente básica) pude asistir al desarrollo de la charla con bastante facilidad, salvando, quizá, la parte de electrónica, que nunca he estudiado y que en los estudiantes de ingeniería de telecomunicaciones se da como una base supuesta. Así que todas esas opiniones de "es que la charla era imposible de seguir", "es que quién va a ir a una conferencia el día de San Teleco" y demás, todo basura. Simple y llanamente. Sí. Basura. Con todas las letras.

2.- Tras el paseo del santo, la fiesta se desarrollaba bien. La música (que no es precisamente mi estilo, ni mucho menos) acompañaba correctamente a la típica festividad en Galicia, que tantos de los que prefirieron el plan Miralles defenderían con tanto ahínco en cualquier otra situación: "Galiza ceiveeee!!, fora a espanha opressora!!", y tal. En cualquier caso, puedo afirmar que el ambiente del San Teleco 2008: en busca de la fiesta perdida, fue inmejorable, y que fue la única vez que un San Teleco me inspiró algo que no fuese tristeza y un poco de náuseas. Me gustaría mostrar mi total apoyo por este nuevo enfoque y por la posibilidad, aunque solo sea la posibilidad, de optar a algo más que navegar entre un mar de vómito. Mi enhorabuena a la organización, realmente.

3.- El trato de la prensa. Antena 3 y Telecinco. Sí, sé lo que estáis pensado: "las dos telebasuras de España". Pero os equivocáis. Toda la tele es basura. En cualquier caso:

Telecinco. A partir del minuto 31:40 podéis ver el escueto reportaje.

Antena 3. Es el reportaje sobre San Teleco en concreto.
Como único comentario, decir que el alumno 2, el de las pintas de punkie chuzas de principio de los 80, es de los que debe pensar que lo correcto es no investigar medicamentos... porque como al final la gente se va a morir igual. Vamos hombre, ¿pa qué? There is no future, man. ¿No?
En fin, los comentarios de los otros dos entrevistados, creo que avalan que hubo una aceptación, al menos moderada, de la fiesta.
Dios, ahora que lo pienso... un punkie anclándose al pasado... ¡joder! ¡cómo cambian las cosas! En fin...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Murió Michael Crichton

El escritor de best sellers como Parque Jurásico y Esfera murió, a los 66 años, de cáncer.

Personalmente, me gustaba cómo escribía, pese a que todo fuese simple, mecánico y profundamente best-seller. Si bien sus polémicas afirmaciones sobre ciertos temas de actualidad como el cambio climático o la legitimidad de alterar el código genético caracterizaron estos últimos años de su vida, es innegable que ha sido uno de los nombres que más ha dado que hablar en el grupo de la literatura de masas.

D.E.P.

martes, 4 de noviembre de 2008

Consiguiendo un arco...

Agradecí su presencia cada día que pasaba. Tener a alguien con quien hablar o con quien compartir las cargas, pero también era una boca más que alimentar. Eran necesarios más robos… o más productivos. En el primer caso, habría una mayor probabilidad de que nos cogieran; en el segundo, o cambiaba de objetivos o los arruinaba, y cambiando a objetivos mejor asentados, tal vez nos encontrásemos con que no se amedrentaban ante una mísera espada, sobre todo si la empuñaba un crío. Y, cada noche, esos pensamientos me impedían dormir, y cada mañana estaba más cansado, más adormilado y, seguramente, más estúpido.

«¿Qué sabes hacer?», le pregunté un día a Sylie. «Sé leer y escribir. Sé coser y… y no se me da mal el arco. Nada mal», respondió con una sonrisa casi inocente. No hice más preguntas, la forma de sacar provecho de aquello era obvia, pero no sería tan fácil conseguir un arco. Nada fácil.

Y los días siguieron pasando. Algunos no comíamos… y cada vez eran más frecuentes. La gente evitaba las callejuelas por las noches. Eso me llevó a tomar una decisión. El mundo dibujaba sus vueltas y mi destino se iba definiendo. Durante días planificamos cómo conseguir el arco. Estaba todo pensado: tenía que ser a la hora a la que los mercaderes de Goglos y de Osmia venían a vencer sus mercancías a los artesanos de Magnia. Tras robar el arco, saldríamos corriendo y treparíamos por uno de los carros, desde donde alcanzaríamos el tejado de alguna casa, entonces espantaríamos al caballo para que no nos pudiesen seguir y huiríamos, tejado tras tejado, dejando atrás los gritos y las amenazas.

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Hay más texto escrito, pero prefiero definir bien como funciona la Justicia y algunos retazos de su código penal antes de seguir con la historia; así que, salvo inspiración divina, aquí se queda por unos días.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Roberto Benigni - La vida es bella

Con esta película, La vida es bella, Roberto Benigni (actor principal, guionista y director) saltó a la fama como un tigre en celo.

Un guión magistralmente construído nos sitúa junto a la familia Orefice, una familia judía en la alemania nazi. La historia comienza en Italia, donde en tono de humor se nos presenta a los personajes y, concretamente, se hace hincapié una y otra vez en la teatralidad de Guido Orefice, el propio Benigni.

Posteriormente, la película deriva a cómo un esforzado Guido intenta hacerle más llevadera a su hijo la carga de vivir en un campo de concentración, inventando una alocada historia como telón de fondo y arriesgando su vida en sucesivas ocasiones.

A nivel argumental, la película recurre una y otra vez (como también hará en El tigre y la nieve) al azar, a cómo las cosas se atan entre sí de tal forma que el protagonista sólo se aprovecha de ellas.

Una película atemporal que, cuando salió, ganó el Oscar y, pasados once años, se sigue viendo con la misma frescura y ganas que al principio; pese a conocer la historia, el final... una tragicomedia como pocas que me hace recuperar, en parte, la fe en que el cine puede estar bien hecho. Aunque esta sensación me dura muy poco... nunca acabaré de llevarme bien con el séptimo arte.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Swamp Thing

He empezado a leer La cosa del Pantano: Génesis Oscura, un tomo recopilatorio de las primeras aventuras de esa masa de compost con ranas y raíces.

Una imagen de John Totleben

En primer lugar me ha sorprendido ver el tono en el que se cuenta, tan triste, metafórico e incluso poético, un vocabulario enormemente trabajado que insiste e insiste en la desolación y en el relativismo de las cosas. Pese a esto, y también sorprendente por la inexorable comparación, nos encontramos con la pobreza argumental: accidente con nuevo medicamento y poderes al canto. Joder, leyendo unos cuantos comics podríamos llegar a la conclusión de que lo mejor que te puede pasar es sobrevivir a una hecatombe nuclear, química o biológica.

El dibujo es americano europeizado (típico de Vertigo: The Sandman, Hellblazer y demás), esto es: infinitamente más difícil de hacer que la estética manga (que sí, que hay mangakas que trabajan el dibujo hasta parecer realista, y me parece muy bien; también hay japoneses que hablan español y no caracterizamos a Japón como un país de habla hispana), y aprovechándose del juego de luces y sombras para acompañar el juego de claroscuros del guión.

En esencia, pese a ser la parte previa al señor Alan Moore, que elevó esta serie a su máximo exponente, Swamp Thing ya mostraba parte de su potencial; tal vez con menos lucidez de la que podría haber hecho gala otro guionista, pero, desde luego, quedando muy por encima del cómic medio.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Murió Octubre...

El curso ya ha mostrado su peso cuando ha caido con todas sus fuerzas en forma de trabajos, prácticas, ejercicios y demás. El año académico como tal ya ha empezado, fuera de ese velo medio protector con el que se envuelve septiembre, pasados los exámenes.

La normalidad ha vuelto.

Las historias siguen avanzando cada una a su ritmo. Desde las tierras del absurdo a las oscuras tierras de la Espada Negra, más brutas, oscuras y tristes y más fácil de escribir, dicho sea de paso. Y, entre medias, los relatos de Albos, que dieron origen al nick que utilizo para este blog, y que no podría tener más de lado, tal vez debido a ese enfoque tan clásico, tópico y manido... el relato de Albos es... demasiado fantasía medieval heroica para mi gusto. Quizá pudiera darle un cambio de enfoque, aunque entonces no sería la continuación de lo que estaba escribiendo; quizá pudiera seguir el guión que tenía pensado aunque a mí ya no me llene para acabar de contar la historia y poder decir: "así era", sin mayor pretensión.

No lo sé, no lo sé.

Y aún me quedan unos cuantos días de prácticas, y aún me quedan las prácticas del coche y, realmente, solo pienso en que se acabe todo y que el curso sea benévolo, en la implantación del grado, en sus cosas buenas y sus cosas malas; en que esta semana no ha habido The big bang theory y en que, al fin, estoy acabando Tormenta de espadas, un libro que devuelve a Canción de Hielo y Fuego todo lo que le arrebató Choque de reyes.