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jueves, 31 de julio de 2008

Albos 5, pt.4

Zésim abandona la torre. Hace frío, como siempre. El mismo frío. El camino entre la torre y la ciudad está vacío, el pueblo llano mira con cierto recelo la torre que se levantaba como una forma, mejor, como se venden todas las novedades, de administrar el imperio.

Entra en la ciudad. Viste las ropas de la torre. Es uno de los Doce. La guardia de la ciudad lo mira con una mezcla de recelo y respeto. Tienen órdenes de no hacer preguntas, pero nadie puede callar las preguntas que nacen en el pecho. Zésim los mira con gesto afable durante un instante, los ha leido y eso, a veces, le hace sentir incómodo, pues todo el mundo debería tener derecho a guardar sus propios secretos. Ahora le cuesta separar la lectura intencionada de la inconsciente. Sencillamente, va averiguando cosas a su paso, no puede evitarlo. En cierto modo le avergüenza, aunque también es su principal poder y orgullo.

Dentro del castillo el ambiente está enormemente calmado. Con Rin y los suyos fuera de la ciudad, hay poco de que preocuparse, y la única preocupación que parece presente, es la que nace al ver a Zésim paseándose por el interior del castillo, en busca de Goldar.
- Saludos, señor Zésim - lo para uno de los guardias.
- Saludos. No tengo tiempo para formalismos, ve a llamar a Goldar. Tenemos que hablar.
El guardia vacila unos instantes. No se esperaba algo tan directo. No sabe hasta qué punto debe obedecer a un miembro de la Torre o enviar a un criado.
- No tengo todo el tiempo del mundo - pronuncia Zésim fríamente.
- Claro, disculpe; lo haré llamar inmediatamente.
- Se lo agradezco.
- Pase al gran salón.

Zésim pasa y toma asiento. Fuera se escuchan voces, una de ellas es la del guardia. Pasados unos minutos, Goldar entra en la sala. Con mirada impasible examina a Zésim mientras toma asiento.
- ¿Qué puedo hacer por ti? - pregunta en tono cortés, aunque ligeramente desagradable.
- Podéis retirar a los soldados de la frontera - contesta Zésim sin andarse por las ramas.
- Las fronteras no son algo a lo que un rey esté dispuesto a renunciar sin batallar - replica Goldar un tanto molesto.
- Muchos de nuestros soldados han muerto en la protección de unas fronteras que, hoy por hoy, no nos sirven de nada. Nuestro imperio es vasto, existen barreras naturales que serían de protección mucho más sencilla. ¿Es por la frontera, o dejáis morir a los soldados por vuestro orgullo?
- Es nuestro territorio - contesta Goldar con creciente frialdad -, renunciar a él es una muestra de debilidad. ¿No puedes entenderlo? ¿En qué lugar queda Eirenar si, sin pelear, cede terreno a los romanos?
- No se cederá el terreno. Será tierra de nadie. Retirarnos unos centenares de metros, y que ellos hagan lo propio.
- ¿Y qué arreglará eso?
- Arreglará los enfrentamientos a tiro de flecha. Tener a dos ejércitos enemigos al alcance de un arco es tentar a la suerte. Mera muestra de la incapacidad de gobierno de Nyrill y del Emperador romano, mi señor.
Goldar parece vacilar un instante.
- Señor Goldar - empieza Zésim paciente y educadamente -, no estamos consiguiendo ningún tipo de avance contra Roma, y estamos perdiendo hombres. ¿No os dais cuento de lo escasa o nulamente que nos beneficia mantener ese frente abierto?
El rey frunce el ceño.
- Imaginemos un retraso de nuestra línea fronteriza - acepta Goldar -, ¿qué impide a los romanos avanzar ese trecho y mantener confrontación en la nueva línea?
- Nada - contesta Zésim.
- ¿Nada? - pregunta el rey a medio camino entre la sorpresa y la molestia - Vienes aquí a pedirme que retire la frontera, ¿y tu mejor argumento es que "nada" impedirá a los romanos ganarnos el terreno al que renunciemos?
- Nuestro argumento es que si habiendo firmado un tratado por el que ambas partes se comprometen a renunciar a X metros hacia atrás de sus respectivos límites fronterizos, y lo incumplen, los miembros de la Torre participaremos en dicha batalla.
- Ahá - asiente el Rey -, ¿y por qué no participan ahora? Junto a cientos de hombres y avanzamos metros en lugar de renunciar a ellos.
- Buscamos una actuación formal, es lo que diferencia a personas de animales. A caballeros de campesinos, mi señor.
- En el campo de batalla no se hace distinción entre las personas, no hay honor ni caballerosidad. Es un mito. Si os vendéis al honor estáis perdidos, total e irremediablemente perdidos.
- Nosotros nos ocuparemos de las implicaciones de nuestra petición. Podéis tenerlo por seguro, mi señor.
- Así sea.
- No os arrepentiréis - sonríe Zésim.
- Así lo espero, que mantengáis vuestra torre de la felicidad depende de ello.
- Indique la procedencia de dicha orden. Al fin y al cabo entra dentro de las responsabilidades de la torre.
- En mala hora decidí permitir el levantamiento de vuestra maldita torre.
- Era mejor cogobernar que sufrir una insurrección.
- Sobre todo una insurrección dirigida por vosotros, cuervos.
- Espero que tengáis un buen día, mi señor - dice Zésim levantándose, manteniendo un trato cordial.
- Lo mismo digo.

miércoles, 30 de julio de 2008

Una más sobre los putos JJ.OO. chinos

Aquí. Hale. Libertad 0. Pero venga, defensores de las dictaduras de izquierdas porque aún las veis como utópicas. ¡Joder! Y hace un par de meses había quien se atrevía a decirme que China era un país con "libertades". Ya, con la libertad de ver donde el régimen dice, y de decir lo que el régimen pide. China tiene la libertad de ver la telepantalla y vivir los dos minutos del odio. Chine tiene al Gran Hermano.

Putas musas

Es como tener a una mujer desnuda, húmeda, tras un cristal que no podemos atravesar, que nos mira con cara viciosa, deseosa. Es como el cofre del tesoro delante de la trampa que sabemos que va a terminar con nuestras míseras vidas. Es la promesa de una vida perfecta, los tres deseos de un genio malévolo que aprovechará cualquier cosa que le pidamos para arruinar nuestra existencia y nuestras humildes peticiones. Así es recordar que has tenido una idea, rememorar la agradable sensación, el calor cariñoso que acaricia la piel por dentro cuando nos sentimos autocomplacidos mentalmente. Así se siente al perder la inspiración, y uno solo puede decir: "putas musas".

martes, 29 de julio de 2008

La libertad

La libertad puede ahogar tanto como el más cruel y apretado de los yugos, pero lo hace de forma más sutil. No es sabia, nos deja hacer cualquier cosa, incluso herirnos, mutilarnos y matarnos, pero la libertad nunca admite un retroceso, una disminución de su poder; es la dictadura por excelencia, es la zorra egoísta en su escalada de poder imparable.

La libertad es una sustancia que solo conoce su propio in crescendo, que da calor a quien siente el frío de la esclavitud hasta empezar a quemarlo, y en ese momento envuelve ya de tal forma a su presa que ésta solo puede sentir el dolor, notar como se va cociendo poco a poco entre los brazos de aquella cuyos labios insinuaron sensualmente que era la solución al frío del yugo.

La libertad es una zorra sincera.

lunes, 28 de julio de 2008

Periodismo

Leo en microsiervos que la prensa estadounidense había escrito once mil artículos sobre el iPhone antes de que este saliese a la venta. Esto dice mucho sobre el periodismo, sobre qué decir cuando, realmente, no se encuentran cosas que decir.

Casi como este post.

Hoy tampoco tenía gran cosa que decir. Me siento periodista.

domingo, 27 de julio de 2008

El precio de volar

- A veces las alas no son tan grandes como para permitirnos volar - dijo el primer ángel.

- Otras veces son tan grandes que nos ahogan, nos llenan de responsabilidades, de necesidades...

- Tal vez sea mejor no tener alas.

El segundo ángel permaneció en silencio.

- Tal vez sea mejor no soñar nunca con alzar el vuelo - replicó finalmente.

- Tal vez... - corroboró con tristeza el primero.

Antipiratería

Gran imagen. Sobran las palabras.

Viene a decir que:
"Solo he comprado mi película favorita en DVD en una tienda"
"Ahora tengo que tragarme un anuncio antipiratería ineludible cada vez que reproduzco el DVD, incluso aunque se trata de una copia legal, comprada en una puta tienda, joder"
"Incluso aunque compres un DVD original, la F.A.C.T. sigue pensando que eres un criminal> un idiota> incapaz de distinguir lo correcto de lo incorrecto."
"Si siguen haciendo esta mierda, probablemente te cunda más hacerte con una copia pirata"

Y me parece una gran imagen. Sí, señor.

sábado, 26 de julio de 2008

De mimados y bastardos...

- No imaginas la responsabilidad de saberlo.
- Lo supongo.
- No puedes suponerlo - gimoteó -, mi vida es el infierno. El puto infierno, ¿lo entiendes?
- Tranquilo... no sé, seguro que tiene sus cosas buenas.
- No las tiene - musitó abatido -, debería pero no. No vale para nada saberlo. Es inalterable. No sé la posibilidad, sé la certeza.
- ¡Pero has cambiado cosas!
- Se reestablece tan pronto como es posible. Hay operarios altamente cualificados asegurándose de que los daños son de la menor magnitud posible. Y siempre están trabajando.
- Qué cabrones los dioses.
- ¿Los dioses? Esto no es cosa de los dioses. Aquí hay una criatura poderosa implicada.
- ¿Los dioses no son poderosos? - preguntó sorprendido.
- Los dioses son unos mandados, como tú y como yo, solo que tenemos jefes distintos.
- ¿Y quién manda sobre los dioses?
- Supongo que otros dioses.
- ¿No lo sabes?
- Veo cosas, no veo el mundo abierto de par en par para mí. Nuestras historias están escritas, y las de los dioses también.
- Las cosas no se escriben solas.
- Ya, tal vez los dioses puedan ir a hablar con el guionista y pedirle que cambie ciertas cosas.
- Cerdos capitalistas...
- Hay un mimado y un bastardo en toda familia que se precie.
- Y no somos el mimado.
- No, no somos el mimado... - confirmó.
- Putos mimados...
- Putos mimados... - corroboró.

viernes, 25 de julio de 2008

Padres

Noticia 1.

Noticia 2.

Noticia 3.

Yo comprendo que el proceso que lleva a la fabricación de niños resulte interesante. Divertido. Placentero. Apetecible. Pero dudo seriamente que una vez que tengas un puto niño te lo puedas "olvidar", como te olvidas un libro o un teléfono móvil.

Ya poniéndonos ultracomprensivos, hasta un punto que me da asco, no creo que debamos rebajarnos a un punto de sobrecomprensión, solo a uno de justa comprensión (creo que el hombre contemporáneo no capta bien este punto), podríamos comprender (que no aceptar, esto nunca) que alguien se olvide a un niño durante... ¿cuánto? ¿un cuarto de hora, una hora? Quiero decir, un niño es algo "notable".

Ahora recuerdo que hace un tiempo se había hablado de un "carnet de padres", la verdad es que viendo cosas como esta, esa medida casiorwelliana parece un poco menos orwelliana, y lo que alcanza grados de caricaturización es la actitud irresponsable y estúpida de estos mal llamados padres.

miércoles, 23 de julio de 2008

Sobre la precognosciencia

Por una calle que da a la campiña, dos personas caminan juntas, hablando de temas triviales.
- Pues a mí esa película no me gustó nada. Es basura.
- Ahá.
- Sin embargo, la siguiente que sacó está mucho mejor: esa violencia psicológica, ese ambiente opresivo.
- Ahá.
- No es para cualquiera.
- ¿Por qué no me dices algo que no sepa?
El interlocutor vacila durante aproximadamente medio segundo.
- Pues, vas a caerte sobre esas zarzas.
- ¿Qué?
Y le empuja.
- ¿Eso no lo sabías, verdad? - dice mientras se aleja.

Sobre descubrimientos científicos...

- Los árboles crecen hasta el momento en que mueren - resumió el científico ante la escasa concurrencia que había estado murmurando maleducadamente durante su discurso.
- ¿Ese es el descubrimiento? - preguntó Alberto en un susurro.
Ernest se encogió de hombros, como quitando importancia a la pregunta.
- ¿Cómo has llegado a esa conclusión, Marius?
- He recurrido a la teoría de la Consciencia Inteligente de las Cosas.
Las voces que murmuraban maleducadamente se callaron prácticamente al unísono. El hombre que presidía la reunión se aclaró la garganta y preguntó con calma:
- ¿Cómo has hecho tal cosa?
- He trabajado durante bastante tiempo en una forma de comunicarme con los árboles hasta que, finalmente, lo he conseguido.
Una risa ligera comenzó a contagiarse entre los asistentes de la reunión. Con un estoicismo envidiable, el científico permaneció serio, en silencio.
- ¿Con qué árbol has hablado? - preguntó cortés y seriamente Ernest.
- Con dos pinos.
- ¿Por separado o con ambos a la vez? - preguntó otro de los presentes.
- No es que tenga demasiada importancia. No tienen una gran conversación.
- En las tierras de la Lógica contamos su número de anillos - contribuyó Alberto deseoso de ayudar y contribuir - cuantos más anillos, más años.
Las risas cesaron, las miradas se volvieron hacia Alberto. Ernest enarcó las cejas y negó con la cabeza.
- ¿Y qué tienen que ver el número de anillos? - preguntó el científico que daba la conferencia.
- Sí, sí, yo tengo una hija que lleva muchos anillos - agregó otra - y es mucho más joven que yo - dijo extendiendo sus manos desnudas, sin ornamentación metálica.
- Pero tu hija no es un árbol - contestó Alberto.
- ¿Ah, no? ¿Acaso conoces a mi hija? - preguntó el otro en tono desafiante.
Alberto inspiró hasta que sus pulmones estuvieron llenos, con los ojos cerrados, espiró con calma y, al terminar, volvió a mirarlos.
- Los árboles no pueden ir a comprar anillos - dijo para empezar -, además son anillos que tienen dentro, y los árboles no tienen bocas - continuó en el mismo tono que usaban los que lo rodeaban - son parte de ellos, son como los lunares...
- Pero los lunares no determinan la edad - cortó el presidente de la reunión.
- Bueno, da igual, dejadlo - zanjó Alberto levantándose -, esta conversación no tiene sentido.
Los miró con seriedad y, dignamente, se dio la vuelta y se dirigió a la puerta, la abrió y, durante un instante, miró a Ernest.
- Esperaré fuera - le dijo.
Ernest contempló en silencio y asintió.
- Prosigue, por favor - dijo el presidente de la mesa - hablabas de la escasa conversación de los pinos.
- Ah, sí... pues... se limitan a decir continuamente "crece".
- ¿Cómo?
- Pues... así: "crece, crece, crece, crece..."
- Sí, sí, era sorpresa.
- Tal vez respondan a ciertas preguntas que les parezcan interesantes... ¿la lluvia? ¿los frutos?
- Sí, tal vez debiéramos colocar carteles de "no molestar" en las plantaciones...
- Bueno, esta es la grabación - dijo el científico mientras depositaba una cinta sobre la mesa.
- Es un gran descubrimiento para la comunidad científica.
- Sí, pero entonces... ¿qué tendrá en la cabeza un animal en la época de celo?
- Hay cosas en las que es mejor no pensar.
- ¡Y es una confirmación de la teoría de la Consciencia Inteligente de las Cosas!
- Los árboles son seres vivos, aunque ellos posean consciencia... no implica que los seres inertes o conceptuales la tengan.
- Hasta ahora tampoco sabíamos que los árboles la tuviesen, solo hay que buscar la forma de comunicarnos.
- Ya me dirás como nos comunicamos con la probabilidad.
- Mediante fórmulas estadísticas.
- ¿Tú crees?
- O con magia...
- Si me disculpan - dijo Ernest - voy a salir a ver a mi protegido. El motivo de la reunión ha terminado. Me alegro por el descubrimiento.

martes, 22 de julio de 2008

Los páramos de la pereza, pt.2

- ¿Pero no se supone que todo en vuestro en mundo tiene consciencia y voluntad? - preguntó Alberto.
Ernest asintió dubitativo. Alberto parecía completamente calmado, como ajeno al asunto.
- Entonces, en los Páramos de la Pereza, ¿la luz no debería entrar en un abatimiento perezoso?
- ¿Qué?
- Claro, ¿no debería la luz perder su energía y volverse... no sé... más oscura, o más fría? Por los fotones, ¿sabes? Que se ralentizarían...
Los ventiladores de Ernest empezaron a disipar a plena potencia. Bueno, eso habrían hecho si Ernest fuese un ordenador.
- No entiendo el proceso - respondió finalmente.
- ¿Acaso la luz no tiene consciencia?
- Ehm... hombre, pues nunca hemos hablado con ella - se escudó Ernest -, pero supongo que sí. Aunque de todos modos, no entiendo adónde quieres llegar.
- A la ralentización de la luz.
- Vamos a ver. Si yo cogiese una piedra y te la tirase, ¿vale? Pues, por mucho que la piedra tuviese consciencia de su existencia, viajaría manteniendo la inercia y te golpearía.
- ¿Y la inercia no tiene consciencia?
- Pues... supongo... - Ernest había atravesado todas las barreras de su conocimiento adquirido y se sintía viajando por un terreno cenagoso, se sentía atravesando desnudo un pantanal lleno de sanguijuelas que le pedían explicaciones... en el idioma de las sanguijuelas.
- La verdad, creo que esta discusión ya no da más de sí.
- Eso es que te estás cansando, es la... magia de este sitio.
- No - respondió Alberto con seguridad -, eso es que no has sabido responderme. Empecemos a pensar la forma de salir de aquí - suspiró al cabo de un rato -, en última instancia siempre podemos dejar el coche y desandar lo andado, ¿no?

lunes, 21 de julio de 2008

Masamune Shirow - Ghost in the Shell

Por primera vez en bastante tiempo, os traigo un pequeño comentario acerca de un cómic. El cómic es Ghost in the Shell.

Masamune Shirow es un conocido escritor de mangas conocido, fundamentalmente, por esta obra, teóricamente una de las obras maestras del estilo cyberpunk, ese estilo en el que abundan los robotitos sajarrajas y los trajes de ocultación tan tan modernos que nos permiten ver a las mujeres en pelotas (es lo que tiene vivir en una sociedad de reprimidos sexuales, hay que poner tetas por todas partes).

Ghost in the Shell plantea una escasa linea que separa la vida cyborg de la vida humana: los humanos son cada vez más droides, los droides son cada vez más humanos. La pregunta, entonces, es: ¿qué es la vida? Eso, y el hecho de la manejabilidad del ghost (alma, espíritu, conocimiento de la propia existencia) son geniales, sin lugar a dudas.

Por lo demás, es una obra densa y bastante gris, en la que el autor mezcla conocimientos varios de ingeniería, arquitectura y biología sin profundizar en nada de ello (aunque al menos, reconoce a pie de páginas algunas de las licencias artísticas que violan las normas de la lógica), dando como resultado un popurrí con tiros, hostias, tetas y culos de fondo, que se entremezclan con la barrera entre los humanos y los casi-humanos.

Soy incapaz de entender la legión de fans que levantó en su momento y la que aún tiene, le falta el dinamismo de la película, la definición de los personajes en la serie, y le sobran varias aventuras que parecen un tanto repetitivas entre sí. La sensación que se me quedó al terminarlo, fue parecida a la que se tiene al ver cuatro capítulos seguidos de C.S.I.: historias distintas que cuentan lo mismo sin guardar una gran relación entre sí. El cómic no es malo, el dibujo no es malo, pero le falta hilo y consistencia.

Aparte, creo que me ha quedado patente, que el estilo cyberpunk no me interesa en modo alguno: ahora mismo estoy harto de robotitos, supertecnología, tiros en HV y demás. Me sumiré con gusto en la fantasía medieval de Juego de Tronos, eso sin duda.

Aquí os dejo un enlace de interés para los que queráis sumergiros en este mundillo.

domingo, 20 de julio de 2008

Call of duty 2

Desde finales de curso (me ha llevado su tiempo, ¿eh?) estuve jugando, muy de vez en cuando, a este juego, debido al gran sabor de boca que me había dejado la cuarta parte de la saga.

Si bien gráficamente está limitado al potencial de su época (unos gráficos comparables, en cualquier caso, a los que lució Medal of Honor: Airborne en 2007, pero con peores animaciones), mecánicamente está bastante conseguido, pudiendo disparar, por ejemplo, a través de barrotes o alambradas, cosa que no se puede hacer en el último Medal (Esto no lo digo como un piropo para el Call, sino como un puñal para el Medal).

No obstante, le falta la intriga, la emoción y la velocidad de la cuarta parte. Es un juego más que correcto, pero el planteamiento no es tan interesante: las misiones abarcan menos modalidades, la IIGM está muy vista, la IA está peor calculada, y los sucesos absurdamente aleatorios son más abundantes.

Especial puntuación para las fases de los tanques, por dar un poco de variedad, y por los tiros desde los jeeps, por la misma razón. Por lo demás, un juego de escaramuza bélica, muy del estilo de las fases de los Marine estadounidenses en la cuarta parte.

El final de juego... es absurdamente épico, podría estar dirigido por Peter Jackson, junto a la escena en la que Legolas utiliza flechas como armas cuerpo a cuerpo empuñándolas en las manos. Una lástima.

Incluye campaña soviética, británica y americana.

Un juego divertidillo pero repetitivo, de poco rigor histórico (creo, tampoco es que sepa demasiado de historia de la II G.M. - es un tema que me aburre), con un par de toques muy dignos (sobre todo para su momento), con unos gráficos cuidados (para su momento), y una especial recurrencia a "echa una granada de humor y vuela el semioruga o el panzer con C4".

No obstante, un placer conocer al ¿abuelo? del capitán Price.Qué bien se transmiten los genes en esta familia. ¡Son clavados!

sábado, 19 de julio de 2008

Terry Pratchett - Mort

Cuarta novela de la colección del Mundodisco y, seguramente, uno de las mejores historias que nos podemos encontrar dentro de la misma.

Mort nos habla de Mort, de Mortimer, un chico torpe y feo que, un buen día, es llevado a la plaza del pueblo para que sea contratado por alguien que le enseñe un oficio. Tras la humillación de ser el único chico que sigue allí, esperando, sin que nadie se haya dignado a cogerlo bajo su tutela, llega Muerte y le ofrece aprender a llevar a cabo su trabajo, para lo que tendrá que ir hasta las lejanas tierras de Muerte, donde no existe el tiempo ni la verdadera vida. Allí conocerá a Ysabell, la hija adoptiva de Muerte, con la que mantendrá cierta relación amor-odio, con mayor tendencia a la segunda que a la primera parte; y a Albert, el criado de Muerte.

Esta sección contiene ciertos spoilers (más o menos, los mismos que la sinopsis de P&J, que son unos cachondones):
Cuando al fin Muerte confíe en él hasta encargarle su trabajo a él solo, empezarán los problemas. Muerte se apegará a la vida y él seguirá siendo víctima de ciertas debilidades humanas. Ser quien guía a los muertos en su camino hacia dónde quieran ir, tiene sus requisitos. Y cuando las cosas no son como tienen que ser, empiezan los verdaderos problemas, los problemas de paradoja, comúnmente llamados, cuando decide perdonar la vida a la princesa Keli, aunque para el resto del mundo, el destino habrá seguido su curso y actuarán como si la princesa estuviese muerta. Para más inri, Mort empieza poco a poco a convertirse en Muerte, en el verdadero Segador, y mientras pierde a marchas forzadas su humanidad, deberá buscar junto a Ysabell y Albert un modo de solucionar la paradoja que puede traer el fin al Disco.

Una bonita e interesante historia sobre la moralidad, la justicia, la magia y el amor en el plano y circular mundo portado por cuatro elefantes sobre el caparazón gigante de un quelónido estelar.

Personajes:
Mort: un chico escuálido y torpe, tomado como aprendiz por el segador, y que, por "amor" amenazará con la perdición del Disco.
Ysabell: hija adoptiva de la muerte. Poco agraciada, gorda y arisca... pero con una gran dote para el matrimonio, indudablemente.
Keli: la guapisima princesa que inspira ciertos deseos en Mort que causan la amenaza de perdición del Mundodisco.
Buencorte: un hechicero con pensamientos poco hechiceriles (en Mundodisco los magos no pueden mantener relaciones sexuales de ningún tipo).
Albert: el criado de Muerte, un mago que debería haber muerto hace dos mil años: el fundador de la Universidad Invisible, Albert Malich.

Mi más sincera recomendación. Tanto para los que ya os habéis aproximado a esta divertida colección de novelas, como para los que nunca lo habéis hecho.


Nota: en este libro (Edición española), la muerte es tratada como una mujer, aunque en los países anglosajones, se toma a la Muerte como varón. En El Segador - si no recuerdo mal -, Cristina Macía, traductora habitual de Mundodisco pedía disculpas por esta interpretación.

viernes, 18 de julio de 2008

El nuevo mando de la Wii

Al parecer, Nintendo ha anunciado en el E3 que tenían un mando mucho más preciso (bueno... ni que fuese tan difícil): el Wiimotion, con el que auguran una precisión 1:1 (un poco espumas, ¿no?).

Ahora llega el quid de la cuestión: todos los defensores acérrimos de Nintendo dirán que esto es la hostia, que qué gran idea, etc., todos los que odian a Nintendo dirán que esto es una chorrada más, que no se le puede sacar ningún tipo de provecho, que los juegos se fundamentan en el aspecto visual y el de la Wii es irrisorio; no obstante, predispuesto a no dar la razón a los extremos (los extremos me suelen dar un poco de asco), diré que esto es lo que debería haber dado Nintendo desde un principio, dado que no apostaron por los gráficos. Está claro que un mando 1:1 era la aspiración de esta consola, ponerlo en venta ahora, contando que la gente ya se ha venido gastando 50 eurazos en cada mierda de mando de wii es reirse del personal, ni más ni menos. Así que ni tanto orgullo ni tanta hostia, señores de Nintendo, que presumís de cifras sin pararse a valorar qué significan: 10 millones de Wii. ¿Acaso no tendrá nada que ver el hecho de que, cuando salió, era la consola más barata del mercado, y muchos, creyendo que sería capaz de hacer frente a una nextgen la compraron? ¿O el hecho de que prometiesen un juego (valiente forma de llamar a la "cosa" que es el Wii Sports)? En cualquier caso, cuando casi todos los gamers tienen una Xbox360, y no una wii o una PS3, es por algo.

jueves, 17 de julio de 2008

Albos 5, pt. 3

Pasan los días en la torre. Los Doce de Eirenar visten ropas ajenas al viejo imperio, unas galas diseñadas especialmente para ellos que, como todo lo que puede verse en la torre, ha sido diseñado bajo petición expresa y control de Rin: son unas ropas calientes, que combinan el rojo, el blanco y el negro, y un escudo de la ciudad, en el que se puede distinguir la silueta de la torre, en lugar de la típica silueta del castillo que caracteriza al reino.

Rin camina por la tercera planta, con paso firme. Llega junto a una de las puertas de los dormitorios y llama. Pasado un rato, vuelve a llamar.
- ¿Sí? - pregunta una voz adormilada.
- Zésim, necesito hablar contigo.
- Oh, oh. Claro. Espere un momento...
Se escuchan ruidos de telas y lo que Rin interpreta como murmullos. Finalmente, la puerta se entreabre. Zésim, con el pelo revuelto se asoma ligeramente.
- Dime.
- Quiero que, cuanto antes, te dirijas al castillo. Necesito que hables con Goldar.
- Oh, oh. Claro. ¿Queréis que lo convenza de algo?
- Sí y no. No voy a explicitar que exista magia de por medio. Quiero que hables con él y le des razones, quiero que sea él quien quiera dar la orden.
- ¿Y de qué orden se trata?
- Quiero que se acaben las trifulcas en la frontera, que se envía una misiva pactando ese trato con Roma, aunque para ello sea necesario ceder unos centenares de metros de frontera.
Zésim mira extrañado al líder de la torre.
- Pero...
- Si tras el pacto, Roma se decide a faltarlo, tomaremos las medidas pertinentes. Por ahora, esto solo corre en perjuicio de los soldados eirenses, y no existe ningún tipo de avance - interrumpe Rin.
- Oh, oh. Claro. Así lo haré, Rin.
- Y quiero que se sepa que es gracias a nuestra mediación.
- Ningún problema - asiente Zésim con rapidez.
- Perfecto - Rin comienza a darse la vuelta.
- ¿Cuánta prisa corre? - pregunta Zésim con una ligera duda en la voz.
- No la suficiente como para que dejes por la mitad lo que estás haciendo - contesta Rin sin volverse -, pero que sea hoy. ¿Entendido?
- Claro, claro. Ningún problema.

Rin comienza a alejarse y reflexiona: "Llevan dos semanas en la torre y han comenzado las historias y los flirteos, qué vacío y débil es el corazón humano. Pueden someter el mundo, ponerlo a sus pies, y sin embargo son ellos los que sucumben. ¿De verdad aguantará esto, como yo creía, los embates de los años? Bueno, al menos Dreva, Sael y Albos parecen bastante metidos en su papel. ¿Durante cuánto tiempo? Bueno, quizá dado el peor de los casos, una pequeña distracción no signifique la perdición de la torre", unos segundos después, como negando esta última idea, piensa: "pero quizá sí". Niega con la cabeza y abre la puerta de sus aposentos. "Al menos, hoy, con un poco de suerte, dejarán de morir inútilmente los soldados en la frontera".

miércoles, 16 de julio de 2008

Los Páramos de la Pereza...

- Tenemos, diría, un... pequeño problema - dijo Ernest pronunciando de forma muy extraña el "pequeño".
- ¿A qué te refieres? - le preguntó Alberto.
- Hmm... a un problema de 3x3 metros con muchos brazos, muchas piernas, alas, un par de tentáculos y, seguramente, varias cabezas.
- Qué lovecraftiano - musitó Alberto.
- ¡Ja! No hablo en sentido figurado, mataríamos porque nuestro problema nos llevase a la locura. Nuestro problema nos quitará las tripas y las devorará mientras aún estemos con vida.
- No podemos vivir sin tripas...
- Este problema podría quitarte el corazón y devorarlo mientras...
- Si te quitan el corazón te mueres...
- Este problema es de los que succionan tu sangre como un mosquito infecto y maloliente, como un bulto purulento, como una noche de monzón en la jungla, como...
- Que sí, joder, que capto la metáfora.
- Pues eso.
- Ajá, ¿y cuál es el problema?
- Que estamos en un atasco.
Alberto miró a su compañero con manifiesta seriedad. Su rostro se fue calmando hasta que solo quedó una mezcla de odio y decepción.
- ¿Ese es el problema que nos devorará vivos? - preguntó con gran fastidio.
- ¡Joder! - se exasperó Ernest - estamos en los putos Páramos de la Pereza y hay un atasco. Podemos morir aquí, ¡en un atasco! ¿Te imaginas una muerte más atroz? ¡Cuasi-disecados en un coche en mitad de ninguna parte!

martes, 15 de julio de 2008

Profesionalidad ante todo

¡Joar!
Treinta rusos se quedan medio ciegos por la subnormalidad de los técnicos de una fiesta. ¡Bien! Así da gusto, cojones. Vas a un festival dejándote sabe dios cuántas pelas para, por encima, volver con un 80% menos en la vista. ¡Viva, viva!

Notemos que pongo el tag "música", aunque están hablando de "dance". Hoy me siento generoso.

En el laboratorio...

Las paredes del laboratorio estaban impecables, tal y como cabe esperar de un lugar en el que se debe trabajar en ciertas condiciones de higiene, pero es que aquello rozaba la exageración: las paredes gritaban: "hey, tú, mira qué limpias y brillantes estamos", en el desconocido e incognoscible idioma de las paredes, el viejo Múrico. Dentro de él, el inspector y su ayudante estaban sentados en sendas sillas, enfrentados torno a una mesa, sumidos en un complicado juego de cartas.
- Lanzo mi daga torbellínica asesina de indefensos más dos y tiro un de seis - dice el ayudante.
- Hm... antepongo mi escudo de la contemplación pasiva desde lugar más seguro imposible más tres y tiro un de diez - replica el inspector con una sonrisa en la boca y una calma absoluta.
- Oh, qué c...
- ¡Tsch! Que soy tu superior.
- Cuatro... más dos, seis - anuncia el ayudante esperanzado.
- Siete más tres, diez - contesta el superior. Después, con una sonrisa cruel, enuncia -, y contraataco con una...

El tintineo de los cascabeles que anuncia la llegada de nuevas personas interrumpe la frase. Tanto inspector como ayudante giran sus miradas hacia la puerta, donde los técnicos de investigación se están quitando las chaquetas.
- Buenos días, señores - dice el inspector - ¿cómo se encuentran?
- Un poco mareado, señor - responde uno. El otro no dice nada, pero su color lívido anuncia su maltrecho estado.
- ¿Qué habéis hecho con el cuerpo?
- Está en el furgón. Y tome la cámara, creo que nunca querré volver a ver estas fotos.
- Le comprendo. Muy bien, señores, pueden retirarse.
- Gracias, señor - responde el que aún parece un ser vivo -, creo que voy a llevar a Richard a tomar un café.

- Estaba peor Richard que la mujer - comenta el ayudante.
- ¡Por los dioses! ¿Qué clase de comentario es ese? - pregunta crispado el inspector - al menos Richard estaba vestido.
- Cierto, señor. Discúlpeme.

lunes, 14 de julio de 2008

Albos 5, pt.2

Poco a poco van llegando los restantes miembros de los Doce de Eirenar. Albos apenas conoce a la mayoría de los presentes aunque ha hablado con todos en el transcurso de la construcción de la torre. Rin recibe cortésmente a los que van llegando al segundo piso y estos toman asiento en los sillones. Cuatro mujeres y ocho hombres constituyen el grupo que Rin ha diseñado para decidir el destino del mundo. Todos tienen habilidades útiles a los propósitos de Rin y, seguramente, supone Albos, sus propios intereses. "Somos un grupo de tiburones esperando a que alguno empiece a sangrar", piensa.

- Buenos días, señores y señoras - comienza Rin con tono mesurado -, me alegra tenerles al fin por aquí. La espera ha sido larga, pero espero que el acabado de la torre les compense ese lapso de tiempo - dice mientras señala el lujoso salón con un gesto envolvente -. Quizá alguno se pregunte por qué tengo la creencia de que un grupo tan pequeño de personas puede tener algo que decir sobre el destino del mundo, por ello, aunque supongo que la mayoría de vosotros lo supondréis, lo explicaré: sois los mejores en vuestros respectivos campos o, al menos, sois lo mejor del mundo conocido, aunque espero que no os durmáis en los laureles, puesto que no sabemos a qué tendremos que hacer frente con exactitud y necesitamos estar preparados para los imprevistos. Tenemos grandes capacidades, incrementadas por el poder sinérgico que poseemos en grupo y del que, obviamente, carecemos como individuos: tenemos las mejores armas y la mejor magia, y sacarán más provecho esforzándose en cuidarse mutuamente que buscando el mayor logro individual. La individualidad será nuestra tumba, dado lo exclusivo y minimalista del proyecto. Recordadlo: somos muy pocos, no nos podemos permitir errores en los pasos que demos de ahora en adelante.

Los congregados asienten. Están en la Torre de Eirenar, rodeados por la flor y la nata del mundo de las armas y los arcanos, bajo las palabras de un gran orador que se deshace en halagos sobre las capacidades de su audiencia; y el mundo parece, durante un instante, arrodillado y deseoso de conocer los designios que este grupo de personas tiene para él. Durante ese instante, todo es perfecto.

Albos echa una ojeada a los presentes, que miran a Rin con interés. Una cabeza femenina se gira hacia él y sus miradas se encuentran. Albos sonríe y hace un pequeño gesto con la cabeza. Después, desvía la mirada de nuevo hacia Rin.
"Bonita mirada, realmente", piensa Albos. Y sonríe. Las cosas funcionan.

- Bienvenidos pues a la Torre. A vuestra Torre - está diciendo Rin en ese momento.

domingo, 13 de julio de 2008

Terry Pratchett - La luz fantástica

La luz fantástica, segunda obra de la colección del Mundodisco continúa la línea iniciada por El color de la Magia, apostando más por la sucesión de gags que por la elaboración de una gran historia, mostrándonos un héroe bárbaro viejo sin dientes que vive un romance con la joven dama de turno, las “profecías de los trolls”…

El argumento se retoma desde el momento exacto en el que acaba la primera novela, con el “Mago” Rincewind cayendo por el borde y nos describe sus andanzas desde su extraña supervivencia a una caída “casi-ilimitada” potencialmente, hasta “salvar” el mundo de ser arrasado por una estrella que se aproxima peligrosamente hacia el Disco.

Aunque se mantiene en cierta medida el tono de “partida de D&D” con las referencias al estudio de la magia, aprendida a base de constancia y esfuerzo y olvidada en cuanto se lanza el hechizo; y el tratamiento que se le da a los héroes como entidades llenas de poder siempre dispuestas a echar una mano. No obstante, es menos llamativo que en la primera novela donde, directamente, los dioses jugaban una partida de rol de tablero y controlaban los acontecimientos de distintas personas de dicho mundo, con muchas trazas de ser una partida de dicho juego.

Acerca de la caracterización de los personajes, el mago Rincewind experimenta un cambio notable respecto al principio del primer libro como ya se insinuaba que sucedería a finales de aquel, a pesar de negarse a ayudar a Dosflores al final de El color de la Magia. En La luz fantástica se compromete, para ayudar a sus compañeros, llegando hasta el punto de pedir a los trolls que le ayuden a hacerlo, ya que estos parecían mostrar una cierta reticencia a atacar a Rincewind debido a una antigua profecía. Dosflores continúa en la línea del primer libro sin mostrar cambios hasta las últimas páginas del libro donde, cansado ya de viajes y aventuras, decide regresar a casa y “disfrutar del recuerdo”. Otros personajes de relevancia en el libro tienen una caracterización mucho menos importante: el bárbaro Cohen, un viejo desdentado que destroza todo lo que entabla combate con él, la joven Bethan que es poco más que el desencadenante de Cohen a lo largo del libro o la heroína mercenaria enviada a por Rincewind, a la que se no se le da el más mínimo valor durante el libro, apareciendo sólo cuando es contratada y en el momento en el que se abalanza sobre los compañeros del mago…


Así pues, esta segunda novela, tampoco arrasa con todo debido a su calidad y es, más bien, un broche a la historia que había comenzado en El color de la Magia.

¿Por qué los periódicos me dan asco?

Metalway-Monsters

Por poner noticias sin contrastarlas de ninguna manera. Por ejemplo.

Monsters of Rock & Metalway

Día 1:

Quedamos a las 10 A.M. en Plaza España, Vigo; para coger el coche que, conducido por Fernando, nos llevaría a las calurosas tierras zaragozanas. Es un viaje largo, apretujados entre los bultos que no entraban en el maletero. La temperatura va aumentando según nos alejamos de Galicia, el agua se va convirtiendo en sopa, la cerveza en infusión de cebada. Llegados a Zaragoza, todo es caldo.

La organización del Metalway, a manos del amigo Rafa, de Rafabasa, prestigiosa página de Heavy Metal, es pésima, por no decir algo peor: la zona de acampadas abre el día 10, pero los buses no suben hasta el 11; la zona de acampadas abre a las 8 P.M. pese a que dentro NO HAY nada, y fuera la gente está sometida a un sol de justicia, la primera cola para entrar en la campada es falsa salvo para los escasos afortunados que adquirieron sus entradas en la FNAC, donde si vendían entradas para el camping, los demás tenemos que hacer cola dos veces; el recinto es un erial de tierra cubierto con arena para gatos, ni más ni menos. Minutos después de haber entrado, estamos absolutamente cubiertos de polvo. Todo está cubierto de polvo. El número de duchas para hombres es el mismo que el de duchas para mujeres, aunque la proporción hombre/mujer es 20:1 en una visión muy igualitaria. Cuando por fin es hora de dormir, encienden unos potentes focos, solo falta un servicio de megafonía que diga "que no duerma ni dios, perros asquerosos; sois heavys y no necesitáis limpieza, ni instalaciones ni trato digno". Perfecto, amigo Rafa.

Día 2:
Monsters of Rock:
Este día empieza con Miss Diciembre, unos esbozos de seres humanos que creían hacer algo parecido a música. Fue un espectáculo triste. Cuando no se encuentren buenos teloneros... pues oye, que no haya teloneros, pero este grupo no hizo sino desmerecer el festival. Ya de entrada. Tras ellos llegaron unos grandiosos Rage, el único grupo al que vi entero de todo el festival. Grandes, sí señor. Mi enhorabuena para ellos. Después vino Candlemass, Doom Metal, tengo formas mejores de perder mi tiempo, sencillamente (lo siento por los doom metaleros); a lo que, aún por encima, se sumó el calor, que se volvió horrible, infernal, ardiente: un calor atroz, violento y seco que nos rodeaba y nos ahogaba.

A partir de este punto pasamos mucho tiempo en el bar (el único lugar a la sombra) mientras en el escenario se iban sucediendo los grupos. Nos reservábamos para los últimos grupos del día, entre los que estaban los incombustibles Deep Purple, quienes, según cuenta la leyenda, ya eran viejos cuando Dios empezó a poblar el mundo.

Cuando iba a empezar a tocar Twisted Sisters (hasta iban a grabar parte del concierto para un DVD) empezó a llover. No era una lluvia corriente, era una tromba de agua que caía con saña sobre aquel suelo polvoriento; y venía acompañada de un fortísimo viento que hizo volar algunas tiendas, algunos focos... fueron el agua y la lluvia que mataron el festival. En un primer momento, suspendido el Monsters, dijeron que intentarían hacer lo posible para que el Metalway se llevase a cabo.

Día 3:
Metalway:
Miento, "Metalway", lo que pudo ser y no fue. No hubo nada en absoluto. Mal parte meteorológico y todos para casa, ni más ni menos. Punto final.

Atemporal:
Amigo Rafa, ¿qué quisiste decir con "haremos lo posible"? ¿Quisiste decir "nos estaremos revolcando en todo ese dinero y ese esfuerzo que habéis gastado inútilmente"? ¿Nos intentas decir, acaso, que en Zaragoza, que queda a cinco kilómetros de mierda no había materiales de respuesto? ¿O será tal vez que era impensable hacer el concierto a cubierto? Pues vaya una mierda, amigo Rafa, ni más ni menos. Vaya una mierda de organización que teníais montada, vaya una mierda de recursos, y vaya una mierda de forma de encarar los percances. ¿Cómo hace gente así para organizar un festival? ¿Cómo una organización con unos determinados fondos se ve "derrotada" ante vientos "moderados" y una lluvia fuerte de veinte minutos? Es, sencillamente, triste. Era uno de los mejores carteles nunca vistos en España y se fue a la mierda por la inutilidad de una organización incompetente. Sean felices con su trampa, pero espero que esto te granjee detractores, que tu página con 23.000 usuarios únicos al día se transforme en una página con 5.000 personas que entran a ponerte a parir en tu foro, porque, tío, la seriedad la debes de tener en un lugar remoto. Muy remoto.

En Vigo no se gastará tanto para hacer un concierto, pero desde luego, cuando se hace un concierto grande (Dire Straits, que tocaron con una lluvia y un viento de escándalo, por ejemplo) se lleva a cabo.

Espero que, al menos, devolváis el importe de uno de los conciertos enteros, y no ratéeis devolviendo la menor cantidad posible. Eso ya os despojaría de la poca credibilidad de la que después de algo como esto (teniendo que haber abandonado Deep Purple un concierto en Zaragoza por la misma razón el año pasado, según rezaba la revistita que repartíais) os ha quedado.

Contigo, amigo Rafa, mi más enorme decepción.

Pero tranquilo, así es como se suelen hacer las cosas en España. Con prisas y sin previsiones (las previsiones de tormenta para Zaragoza llevaban días publicadas, no hicisteis frente porque no os dio la gana).

Mi más cordial saludo.

sábado, 12 de julio de 2008

Estar Solo, por Nicolás Palanca Castán

Este señor, Nicolás Palanca, será uno de los abnegados compañeros de fatigas que dentro de poco me ayudarán a crear anexos y situaciones para Mundo Absurdo/Surrelandia/Aleatoria.

Aquí, un texto suyo. Espero que os guste. Es de lo mejor que le vi en bastante tiempo.

Estar Solo

-Pero tío, no estás Solo, ERES Solo. Pensé que a estas alturas ya lo sabías.
-Eso no es verdad, yo no soy Solo, nunca lo he sido, fue sólo una ilusión. Sólo fui Solo durante un tiempo, para divertirme más que nada.
-Y sin embargo desde entonces lo seguiste siendo, Solo arraigó en ti, y fue poco a poco creciendo, hasta que nunca pudiste hacer nada que no fueran al fin y al cabo variaciones de Solo.
-Eso no es verdad, fui muchas otras cosas, muchas otras cosas que eran por si mismas, sin necesidad de copiar a nadie.
-¿Ah sí?
-Sí, mira a Indy, por ejemplo.
-Claro, Indy. Vamos hombre, todo el mundo sabe que Indy no es más que una versión retro de Solo.
-Pues todo el mundo se equivoca.
-¿Ves?, típica actitud chula y cabezona de Solo. Reconócelo, fue divertido ser Solo, demasiado. Ser un chulo misógino y encantador cuyo único objetivo en esta vida era perseguir faldas y vivir lo mejor posible haciendo el mínimo esfuerzo. Hubo algo de él que caló en ti, esa arrogancia despreocupada, ese ser el Macho Alfa y saberlo.
-Claro que era divertido, pero sólo fue una diversión, humo y espejos, todo el mundo sabe que esa actitud no lleva a nada en la vida real.
-Claro que lleva, mira a dónde has llegado, tienes éxito, Solo tiene éxito. Y tú acabaste siendo Solo, si no por ti mismo, por los demás. A la gente le gustaba Solo, y si mantenías esa actitud, nadie se molestaba en intentar conocerte más allá. Así que tu anterior personalidad, como cualquier órgano sin uso, se fue poco a poco atrofiando, hasta que sólo quedó un pequeño rastro de ella, sólo polvo y ecos.
-Pero me lo prometí, prometí que jamás dejaría de ser yo mismo, que jamás llevaría mi actuación demasiado lejos, como el resto de la gente. Pensé que nadie se creía de verdad que yo era Solo, que siempre quedaba claro que era sólo eso, una máscara.
-Cuando llevas una máscara demasiado tiempo hasta tus amigos pueden olvidarse de tu cara, y la mayoría de la gente que conoces recientemente no se molestan en comprobar que hay una máscara, SABEN que la hay, y suponen que es la máscara que tú quieres, como la de todo el mundo.
-Pero no es la que quiero, no quiero ser Solo, Solo no es la persona que yo quiero ser, es sólo un personaje.
-ERA sólo un personaje, mala suerte, Solo.
-Deja de llamarme así, mi nombre es Harrison.
-No, Solo. Harrison es el mío. Polvo y ecos, ¿recuerdas?

viernes, 11 de julio de 2008

Sombras

A veces solo tenemos sombras, difusas volutas de humo sobre un fondo movedizo y cambiante que no dicen nada, solo insinúan. Insinúan con la claridad de una vela en la gran sabana en plena noche vista desde la lejanía, un mísero punto de luz que apenas es capaz de alumbrarse a si mismo.

Y ese tejido de sombras puede atenazar con fuerza, con verdadera fuerza; como un golpe, como un empujón desmedido, desproporcionado, inesquivable, inconcebible. Esas sombras carece de sustancia, de realidad, pero no de fuerza, de efecto.

Son esas sombras las que, en secreto, en una sala perdida en algún punto entre los Urales y Bering conspiran contra el mundo, configurando los pequeños detalles que derivan una guerra de una discusión, una discusión de una frase perdida, una frase perdida de la nada.

jueves, 10 de julio de 2008

Albos 5, pt.1

Desde Albos 4, pt.5 han pasado dos años, aproximadamente. En ese tiempo se ha levantado la torre de Eirenar, un edificio monumental de siete plantas (se ha tardado tan poco porque se ha utilizado magia para manipular los materiales). La situación ha sido de tensa calma entre Eirenar y Nova Roma, sin grandes altercados pero sin abandonar la incomodidad en las fronteras, una incomodidad acentuada ahora por la torre que, aún estando lejos, ha sido interpretada por los romanos como un lugar para las tropas de élite del ejército vecino.


Parte II.

Albos contempla la torre con satisfacción, la enorme construcción se abre camino hacia el cielo, sin que nada la detenga. Es el edificio más alto que ha visto hasta el momento. Rin se le acerca, Sael camina a su derecha y echa una mirada por los alrededores.

- Realmente impresionante - comenta -, y qué rápido la habéis construido.

- Teníamos muchos trabajadores a nuestra disposición - sonríe Rin.

- La torre de los doce - musita Albos.

- Nuestra torre - contribuye Rin. Hace una pausa, encara a los otros dos - he hecho llamar a los otros nueve.

- Por fin todos juntos - suspira Sael.

- ¿Nyrill ha dicho algo al respecto? - pregunta Rin.

- Sí. No se esperaba esto de mí. Y le entiendo - Sael baja la vista -. Llevo años siendo el más fiel de los guerreros del reino y ahora he decidido tomar parte en esta... escisión de poderes.

Rin asiente, como sopesando lo que le acaba de comunicar Sael. Desvía la vista un instante mientras se muerde el labio inferior. Finalmente, devuelve la mirada a sus acompañanets y sonríe:

- Fin de los problemas entonces. Vayamos entrando, les esperaremos en el gran salón.

- ¿Gran salón? - pregunta Albos.

- Hay un salón por piso - explica Rin.

- ¿Qué clase de torre es esta?

- Una que cuenta con Lanz, el mejor modificador del espacio del que disponíamos.

- No sabía que Lanz se dedicase a eso.

- Agua y eso - dice Rin mientras atraviesan el espacio que dejan los enormes portones abiertos.

El interior es fresco y tiene un brillo plateado. La decoración es sobria, pero claramente lujosa, útil. Nada parece sobrar o ser un mero adorno.

Sentados en los cómodos sillones del Gran Salón del segundo piso, esperan. Rin, con total humildad sirve unas copas de vino a Sael y a Albos. Luego, se sirve a si mismo y toma asiento. Parece enormemente tranquilo, casi ajeno al mundo real, vive su fantasía de poder que hoy, por primera vez, ha tomado verdadera forma.

- Los demás no tardarán - enuncia Rin con una sonrisa cruel.

martes, 8 de julio de 2008

Madrid

Todo comenzó en un trenhotel Talgo de finales de los 80, juraría. El tren era la definición de incomodidad, un tren antiguo, ruidoso, lento, con un personal borde y hastiado; la clase de personas que deberían dedicarse a un oficio solitario como... no sé, ser ermitaño. Sí, eso se les daría bien. Llegué a Madrid, sin haber llegado a conciliar el sueño. Así es, en ningún momento. Cansado, agarrotado y con ganas de dejarme caer al suelo y dormir.

Nos dirigimos al hostal Los Amigos, que no fue un sitio demasiado horrible... ni demasiado digno, un punto intermedio... un, digamos purgatorio; dejamos nuestros bártulos y nos dirigimos felizmente a la Warner, el lugar idóneo para despertar un día en que no has dormido, es decir, para despertar de estar malamente despierto; para Despertar, con mayúscula, y sin referirme a experiencias religiosas, místicas o productos de una droga dura.

Allí pasamos la primera parte del día, sometidos a un calor exasperante (sobre todo yo), a los precios exagerados del interior del parque y demás. Vuelta al hostal. Pequeño descanso, mis dos primeras horas de sueño en unas 36-40 horas (¡qué bien me vinieron!). Salida a un Madrid nocturno, cena en el Museo del Jamón, café en el Starbucks, paseo por la Gran Vía y alrededores.

Un poco de ego nunca viene mal. Considero que salimos bien. ¿Algún problema? De hecho, hasta nuestros ojos decidieron aparecer del mismo color, qué monos ellos.


Cama.

Paseo por la zona de las tiendas, en una mañana con temperatura agradable. Un paseo por las calles de Madrid, por las maravillosas calles de Madrid: anchas, transitadas y, sobre todo, desde la perspectiva de un vigués, llanas; planas como Castilla, muy llanas, maravillosamente llanas. Comida en un buffet libre: SIGLAND (estuve empachado desde entonces hasta ayer por la tarde, más o menos, para que os hagáis una idea: sushi (el único que me gusta: aguacate, cangrejo, arroz y alga Nori), churrasco, cordero, pizza, etc. Una pausa en el hostal para facilitar mi desmedida digestión y el orgullo gay: una cantidad inconmensurable de gente arremolinada en la gran vía, desde donde nosotros lo presenciamos, viejas que gritaban que ojalá ardiesen en los fuegos del Infierno (toma, toma, toma), viejos que pedían que se reconociese la existencia de ancianos homosexuales (nunca he visto una publicación donde se negase su existencia, pero bueno, ahí estaba) y demás. 4 horas y pico, personalmente, opino que habría sido mucho más divertido durante mucho menos. Estar allí de pie, quieto, mientras pasaban las carrozas durante tanto tiempo resultó molesto y cansino, a pesar de que, realmente, fue más divertido de lo que esperaba, más por las chorradas de la gente que por el espectáculo en sí). Y, ¡ja!, negro-carterista, te pillé; espero que recuerdes mi cara, maldito. Y siento decirlo, no llevaba cartera encima, me ibas a robar papeles de descuento en varios locales.

15 platos, 4 personas. En SIGLAND

Esto... es... Alaskaa! [Parodia de 300, obviamente]

Cama.

Y el día siguiente lo pasamos por entero en el Retiro. Sí, como lo oís (¿oís? Esto es una página escrita, así pues: interpretadlo como un "leéis" que es mucho más realista), un día entero tirado en Madrid en el Retiro. Estaba cansado, pero, desde luego, me habría gustado aprovechar mi tiempo para visitar el Prado, el Tyssen o Fuencarral, pero el grupo no estaba por la labor, y bueno... por no escindir todavía más el grupo, nos quedamos.



Final del partido de Nadal en la estación esperando el tren de vuelta.

Victoria española.

Tren talgo de los años 80: derrota española... más bien gallega; joder, están mejor los cercanías de Madrid que el tren Galicia-Madrid y, personalmente, me toca los cojones y me parece injusto; así de claro: me toca los cojones, concretamente, y si le molesta a alguien que se joda, que también me jodo yo viendo los trenes de mierda que discurren por Galicia.


Efectivamente, mis queridos freaks, esa rosquilla que porta mi bella novia es La Rosquilla de Homer Simpson: rosca clásica, glaseado rosa y viruta multicolor. Esa es. Y era nuestra. ¡Ja! ¡Jódete, gordo amarillo de Springfield! ¡Qué rápido te dejamos atrás corriendo!

En algún momento actualizaré con una foto del grupo implicado en el viaje, creo que hay una en la que salimos todos los que fuimos a la Warner ("ya verás, ahora echa a correr con la cámara" [Danx]) y tal. Ahora mismo no tengo dichas fotografías, así que me resulta imposible (no soy dado a sacar fotos, qué le vamos a hacer... bueno, miento; no soy dado a llevar cámara, sacar fotos en sí no me disgusta).

lunes, 7 de julio de 2008

Regreso 1

De vuelta del viaje a Madrid. Sin demasiadas anécdotas, pero con un gran cansancio, un enorme cansansio. Uno de esos cansancios que nubla todo lo demás con su presencia. Una sensación de pesadez y amodorramiento en brazos y piernas y un desprecio inimaginable por los trenes (sobre todo por el Talgo). Y sin carnet, que lo renové hace un mes escaso, y se ve que lo he perdido. Fantástico.

domingo, 6 de julio de 2008

La huelga

El meteomático se frotó los ojos con gesto de profundo cansancio. La jornada había sido dura y tan solo dos de ellos habían ido hoy a trabajar.
- ¿Oye, cuándo van a volver los demás? - preguntó a su compañero.
- No lo sé, supongo que pronto. Hace ya dos lunaciones que fueron a discutir una mejora de las condiciones laborales con los dioses*.




- ¿Oye, lo has oído? - preguntó el joven astromático a uno de los ingenieros de satelimientos asignados a su cargo.
- ¿El qué? - preguntó este en tono respetuoso.
- Los meteomáticos van a entrar en huelga si no se atienden sus consecuencias - contestó dibujando una sonrisa exagerada-, ¿te lo imaginas? ¿Todo el clima hecho un caos?
- ¿Cuál sería la diferencia? - preguntó el ingeniero dubitativo.
- ¡Ah! Pues... eh... sin meteomáticos al cargo, el clima será aleatorio.
- Pero se supone que velan porque sea aleatorio.
- Pero aleatorio dentro de lo regido, digamos.
- Eso es imposible - negó el otro con resolución.
- No, solo hay que hacer lo que el Azar quiere que hagas.
El ingeniero de satelimientos lo miró un instante, dubitativo; negándose a si mismo lo que acababa de escuchar.
- ¿Tú eres... un Lógico, verdad?
El ingeniero frunció el ceño.
- Pero, pero... te has adaptado bastante bien - se apresuró a decir el astromático - en serio. De hecho, hasta has conseguido un trabajo... serio: mover los satélites no es cosa de risa - concluyó con una sonrisa nerviosa.
- Intento integrarme tan bien como puedo, pero a veces... las cosas que decís se me antojan inconcebibles, incomprensibles...
- ... como el océano al cocotero.
- Por ejemplo - resopló el ingeniero de satelimientos nacido en las Tierras de la Lógica.


*Lo que la gente conoce como dioses no son tal cosa. Dios abandonó el mundoabsurdo en el año 2, a partir de ahí, lo único que hay son misteriosas encarnaciones conceptuales: el azar, el agua, etc. Las criaturas inteligentes, incapaces de entender la sutil diferencia, los tratan y consideran dioses.

sábado, 5 de julio de 2008

Terry Pratchett - El color de la Magia

El color de la Magia fue, en su tiempo, la única obra de la hoy extensa colección de Mundodisco. Leyéndola habiendo saboreado ya obras posteriores como ¡Guardias! ¿Guardias? o El segador, la calidad de esta primera obra se ve un poco en entredicho. No es que la historia sea mala, ni la narración o el argumento se vuelvan plomizos, sino que, sencillamente, le falta elaboración, detalle y psicología en los personajes. Está al nivel, supongo, de gran cantidad de introducciones literarias, lo que puede que sea lógico si interpretamos la respetable cantidad de novelas de Mundodisco como un conjunto en sí mismo, en vez de como una colección de aventuras distintas y separadas, al fin y al cabo, en cierto modo, no es más que una primera toma de contacto de ese archiconocido personaje que es Rincewind, y de otros personajes como Dosflores, Equipaje o Hrun.

El argumento de la novela es un simplón y cogido por pinzas: un turista y un “mago de tercera” haciéndole de guía a través del extraño marco espacial que constituye el Mundodisco, además, el desarrollo de los hechos carece de la solidez que se puede apreciar en obras más recientes como Pies de barro.

Esta primera entrega de la saga tiene un tono más paródico que las demás que he leído y muchas veces toda la carne del asunto es la propia parodia, como cuando, para describir el enorme poder de un mago, lo describen como “mago nivel quince” o cuando Hrun, el Bárbaro, comenta cómo son los hechos típicos al encontrarse encerrado en una mazmorra de un lugar recóndito.

Los personajes carecen de la consistencia de la que se verán dotados más adelante: así, la Muerte, es un personaje que, aunque frío y calculador, carece de un fin buscando, sin ton ni son, la caída de los personajes. Rincewind, protagonista y personaje más detallado durante la obra, es quizás el único que merece alguna mención a su desarrollo: un tipo cobarde y ruin que, sin buscar el mal por el mal, muchas veces se decanta por él, aunque siempre hay algo que lo devuelve al redil, hasta el final de la obra… donde no se puede decir que “vuelva”.

En resumen, una primera entrega que, actualmente, y visto el tono que tomó después la saga, se debería juzgar más como una introducción al extraño mundo donde se desarrollo todo y al personaje de Rincewind, que, únicamente, por la calidad de la propia obra.

viernes, 4 de julio de 2008

Protocolo estándar

El inspector y su ayudante abandonaron la escena del crimen y esperaron en la puerta la llegada de los técnicos de investigación.

- ¿Qué vamos a hacer? - preguntó el ayudante.
- Pediremos fotografías de todo esto y que lleven el cuerpo al laboratorio.
- Protocolo estándar.
- Así es - asintió el inspector.

Pasaron unos minutos y tres hombres se acercaron por la calle formando un triángulo, envueltos en largos y calientes abrigos. Uno de ellos, el que caminaba en cabeza, llevaba gafas.
- Buenos días, inspector - dijo el hombre de gafas quitándose el sombrero.
- Buenos días. Os habéis retrasado - comentó el inspector en tono severo. Los recién llegados lo miraron durante un instante, hasta que la incomodidad se volvió tan tangible y amenazante como la mano de un gigante haciendo cálculos desde la altura para abalanzarse sobre ellos, momento en el que bajaron la mirada.
- Lo lamento - dijo el de gafas - hubo un problema en la SRVI y, como nos cogía de camino...
- ¿Qué ha pasado?
- Un pirado que quería ser devuelto.
- ¿Y qué hicisteis?
- Protocolo estándar.
- ¿Pedisteis fotografias y que llevasen el cuerpo al laboratorio?
- Así es. Teníamos prisa por llegar aquí, ya nos ocuparíamos en otro momento.
- Oh, bien. Pues... protocolo estándar aquí también.
Los recién llegados se cuadran ante su superior.
- Nos vemos en el laboratorio, inspector.
- Así será. Y, por cierto - dijo el inspector bajando el tono - prepárense para lo peor, la escena sería capaz de herir la sensibilidad del más frío de los hombres.
El ayudante bajó la cabeza apenado

jueves, 3 de julio de 2008

D&D 4ª Ed: Razas

En D&D 4ª han cambiado muchas cosas: los alineamientos ya no son indispensables, el método básico para creación de fichas es por repartición de puntos, etc., pero ahora os voy a hablar de las clases. Así mismo, en esta edición, todos los personajes tienen poderes "mágicos" y todos pueden curarse en mayor o menor medida. Sin tener esto en cuenta, podría no entender lo que puedo explicar en esta o posteriores entradas sobre D&D.

En ningún momento de esta entrada, pretendo recalcar, se pretenderá insinuar que D&D 4ªEd. es mejor que 3ª o que 2ª, solo me limito a exponer cosillas del manual para que os hagáis una idea y os animéis o no a gastar los 35 euros que cuesta el manual.

Razas:
Dracónidos: +2 FUE/+2 CAR. Se curan más de lo normal y cuando están maltrechos (a la mitad de la vida o menos) suman +1 al ataque. Tienen aliento de dragón en 5x5 casillas con 1d6+CON de daño. ¿Alguien ha pedido sangre?
Con la desaparición de los semiorcos, esta es la raza de sajarrajas brutos. No son tan feos, ni son estúpidos, son una raza más capaz y a la que se le sacará más juego, salvo para los puristas que solo quieran seguir viendo humanos, elfos y enanos y que la fantasía medieval no evolucione nunca bajo ningún concepto.

Eladrines:+2DES/+2 INT. Por si alguien se quejaba de que los elfos ya eran unos gays. ¿Sabéis los Blood Elf del WoW? Nada que añadir: son calcos.
Tienen un teleporte racial, casi nada; no duermen (como los elfos normales de 3ª).

Elfos: +2DES/+2SAB. ¿A qué le meto esta flecha en un ojo mientras me columpio de árbol en árbol? EL típico elfo del bosque que antes de empezar a chupar teta ya empuñaba un arco y mataba jabalíes. A alguien en WotC le ponen los elfos, pero eso ya lo sabíamos.
Una vez por encuentro, por raza, pueden repetir una ataque.

Enanos: +2CON/+2SAB. Tanques. Se mueven menos de lo normal, pero no les afecta el peso que cargan, son movidos por la fuerza una casilla menos de lo que corresponde y pueden usar nuevas energías como acción menor en vez de acción estándar. Casi na. Por fin los enanos valen para algo más que para poner a los elfos en posición un poco más elevada cuando otean el horizonte (sobre sus hombros, malpensados).

Humanos: +2 a un atributo cualquiera. Poder a voluntad adicional, dote adicional a primer nivel, una habiliadd entrenada adicional, +1 a todas las TS. Aquí tenemos al campeón, al niño mimado. Por primera vez, que yo recuerde, se entiende que el mundo en que se juega D&D tenga un predominio humano. Son MUCHO más versátiles y en absoluto menos poderosos.

Medianos: +2DES/+2CAR. +2CA contra oportunidad y cuando un enenmigo te da, puedes obligarle a repetir el ataque, una vez por encuentro. El típico pícaro superviviente, Indiana Jones de metro veinte, y tal.

Semielfos: +2CON/+2CAR. No son tan versátiles como el humano, pero no quedan tan pobres como en 3ª. En cualquier caso, no los considero al mismo nivel de poder. Recalco este punto porque, al parecer, WotC intentó equilibrar los niveles de poder.

Tiflin: +2INT/+2CAR. Recuerdo que en 3ª tenían penalización a Carisma, como se nota que ahora se parecen más a los Draenei del WOW, y que estos han tenido una legión de seguidores. Les falta el Gift of the Naaru y ahí están. Resistencia al fuego, mejor ataque a enemigos maltrechos y tal, completan el pack.

¡Adiós, Gnomo!¡Adiós, Semiorco! Pero tranquilos, ¡es WotC! Ya os volverán a poner en un suplemento a 15€, o en una nueva edición, ¿quién sabe?

miércoles, 2 de julio de 2008

Philip K. Dick - ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Philip Kindred Dick es un escritor estadounidense que se dedicó, fundamentalmente, a la novela de ciencia ficción. Si bien en vida no gozó de gran reconocimiento, tras su muerte, la publicación de la película Blade Runner, de R. Scott, dio a conocer su obra al mundo, después, otras películas como Desafío total, Minority Report y Olvídate de mí se encargaron de seguir difundiendo su obra.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? es la novela que dio origen a Blade Runner, aunque leyéndola, uno siente el típico asco de ver una adaptación lo suficientemente libre como para desear que película y libro no tuviese nada que ver la una con la otra: en ambas hay un "cazador de androides" que va a cazar a los "androides más avanzados". Se llaman igual, como casi todos los personajes. Fin de los símiles.

Nota: Para Dick, androide hacía referencia a organismos orgánicos artificiales, lo que hoy, los escritores de sci-fi llaman hombres biónicos, si no me equivoco.

La novela profundiza en el tejido social de un mundo devastado por la radiactividad, donde la mayor parte de los animales han muerto, convirtiéndose en seres muy caros que dan prestigio a las familias, por lo que se desarrolla el mercado de los animales falsos, que llegan a un enorme realismo; al igual que se desarrollan los androides humanos, a los que hay que someter a exámenes de empatía para discernir si se trata de androides o de verdaderos seres humanos. En este mundo, casi toda la gente que puede, emigra a las colonias, como Marte; aquellos que no pueden o no quieren, tienen que enfrentarse a la radiación, con los problemas de salud que ello implica: llegando a la esterilidad, por lo que los varones se protegen con coquillas de plomo.

Otros aspectos importantes de la novela son:
El Mercerismo: una especie de tendencia religioso-filosófica en la que todos comparten sus sensaciones y que culmina con un ciclo cerrado de vida: todo lo que muere, vuelve. Reencarnación, paz y aceptación de lo bueno y de lo malo. Esto marca a los habitantes del mundo de la novela. De hecho, hasta lo inerte sufre un ciclo parecido, según se explica al hablar del kippel y el no-kippel.

La frontera entre la vida natural y la artificial: ¿hasta qué punto un androide es una persona? La generación de androides tratada en la novela roza una humanidad más que notable, negada por algunas cláusulas y algunos tiempos de reacción, así como por algunas características de sus sistemas de conducción de la información. Rachel afirma, en la parte final del libro, que en dos generaciones de androides, podrán desarrollarse de forma que sean indistinguibles de los humanos, salvo por el análisis de médula ósea. De hecho, interpreto que el título hace referencia a esto, precisamente: ¿si los humanos se obsesionan con los animales, los androides tendrán algo parecido con los pseudoanimales (animales eléctricos)? ¿Soñarán con ellos? ¿Los querrán?


El argumento de la novela es, ya desde un principio, distinto al que muestra la película, al mostrar una ciudad casi abandonada, frente a la gran metrópoli que enseña Scott; un tono mucho más reflexivo, lento, con mayores connotaciones filosóficas, como la aceptación de lo evidente por los androides, sin plantar batalla; el distinto enfoque con Rachel-Pris y el final mismo de la historia.

Blade Runner puede ser una gran película, pero, desde luego, no es un buen "¿Sueñan los androides?". En cierto modo me he sentido enormemente decepcionado con esto, sobre todo con la información de que Scott quería mostrar un Deckard androide, lo que no acaba de coincidir bien en la historia.


Una novela entretida, corta, de lectura rápida y que ofrece un buen conjunto de ideas en torno a las que reflexionar, con una historia interesante, bien planteada, y algunas frases memorables.

martes, 1 de julio de 2008

¿Dónde sino en Galicia...

aumenta el número de posesiones?

Ver para creer... o no ver.

Hipocresía aficionada

Mi crítica a los aficionados españoles consiste en que, si bien hasta que la selección llegó hasta donde está ahora mismo, aquí, en Galicia (y no somos, precisamente, la comunidad más nacionalista), nadie movía un duro por España, y decir que te gustaba tu país, era ser facha. Pero los días previos a la final, había docenas de banderas en cada calle, había gente entonando el "podemos" de cuatro, etc. y, personalmente, me resultaba patético.

Veo perfecto el patriotismo, que alguien se sienta cómodo o incluso orgulloso con su país, pero eso de arrimarse al caballo feo cuando este gana, y cuando no darlo de lado, me da asco, sencillamente.

Hay casos en los que no se dio este efecto, lo acepto, pero conozco en persona muchos casos en los que sí: mucho antiespañolista celebrando la victoria en plaza América y jactándose de ser campeones y blablabla. Y, la verdad, me parece absurdo e irónico... no, solo triste.