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lunes, 31 de diciembre de 2012

Tiana y el sapo - Ron Clements y John Musker

Tiana y su padre siempre soñaron con abrir su propio restaurante. Cuando su padre murió, Tiana siguió trabajando para conseguirlo por los dos.



Tiana y el sapo es una de las peores películas de Disney. La mayor parte de los personajes son refritos de otras peliculas, los chistes no tienen gracia, el malo es el hermano poco carismático de Jafar y el Príncipe merece morir una y otra vez.... si tienes pensado pasar parte de las navidades viendo películas infantiles, esta no es tu película.




Los personajes:
— refrito, lo que te decía. El cocodrilo es el hermano bueno de Tic Tac, mezclado con Baloo, el malo es el hermano tonto de Jafar... de lo menos imaginativo que ha hecho nunca Disney. Y conste que esta factoría tiende a reutilizar personajes pero todo tiene un límite.
En cuanto a los protagonistas, Tiana tiene un pase. Es decidida, piensa en montar un negocio propio, es independiente y pasa de su madre cuando le dice que tiene que buscarse un buen mozo, que ella quiere nietos. Bien. Pero el Príncipe.... es para darle de comer a parte.


¿Hay también buenos personajes? Si. Charlotte, esa niña mimada, consentida, algo brusca y con gran corazón es uno de los mejores personajes de la película. Premio también para la bruja, Mama Odie, un personaje divertido de verdad. Vale, es un refrito de la bruja malvada de Merlín pero esta vez les ha salido bien.



Como en todas las películas de Disney, tenemos el típico secundario graciosete (como Lefou) personificado en una luciérnaga paleta del sur profundo. Una pena porque la historia del personaje es preciosa, de lo mejor de la hora y cuarenta minutos de aburrimientos, pero es insoportable.




El guión:
— ¿sabes cuándo un guión quiere sorprender tanto que se vuelve predecible? Pues así. La Princesita Consentida de buen corazón, el cocodrilo bueno que toca el jazz, la historia de amor imposible que se hace real...
El guión no aprovecha nada los recursos que tiene a su mano, tiene problemas de ritmo y la película resulta aburrida.


La música:
— estoy muy decepcionada porque una película ambientada en Nueva Orleans, con la riqueza musical de esta ciudad, prometía mucho. Pero como todo en Tiana y el sapo, se queda en una promesa, en un quiero y no puedo.
La única canción que consiguió despertar alguna emoción fue "Dig a Little Deeper". ¿El resto? Como todo, aburrido y predecible.



Nota: un 4. No la recomendaría ni de lejos. Disney, capaz de lo mejor y de lo peor.


Otras películas Disney:
— Lilo & Stich.
— El jorobado de Notre Dame.
— Enredados.
— Mulán.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Noticias 28 de Diciembre

—Village Voice hace su lista de las mejores y las peores películas del año. La lista de las peores la encabeza Cloud Atlas y la de las mejores The Master.

Forbes hace una lista de los actores que más dinero recaudan por dólar que se invierte en ellos. La lista la encabeza Natalie Portman, con 42,70 por dólar, y la sigue Kristen Stewart con 40,60$.

JJ Abrams rechaza oficialmente la posibilidad de dirigir el episodio VII de Star Wars. Claro que ya había anunciado públicamente que lo rechazaría si se lo ofrecían, pero se ve que Disney creyó que caería por lo friki que es.

—La NBC abandona Mockingbird Lane, del creador de Criando Malvas, pese a que la emisión de su piloto como especial preHalloween dio a la cadena su mejor viernes en 8 años y que obtuvo un 'B+' en la encuesta de TV LINE.

Juego de Tronos ha sido la serie más descargada, seguida de Dexter y The Big Bang Theory.


—Glenn Mazzara, el showrunner de la tercera temporada de The Walking Dead abandona la serie por diferencias con AMC. Como siempre con esta cadena, vamos.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Camino a la perdición - Sam Mendes

No sé qué me llevó a no ver esta película en cuanto me hice con ella. No sé cómo no me convenció el que fuese de Sam Mendes, cómo obvié a esos titanes que son Paul Newman y Tom Hanks y al siempre solvente Jude Law, cómo ignoré al villano Daniel Craig y el hecho de que se tratase de una película de mafiosos; pero el caso es que pasé de ella... ¡y menudo error!

Camino a la perdición nos presenta a Michael Sullivan (Tom Hanks), abnegado padre y asesino al servicio de John Rooney (Paul Newman), al que es completamente fiel. Y nos enseña cómo se tuerce su vida y la de su hijo mayor, Michael Jr. (Tyler Hoechlin), cuando sus planes chocan con los de Connor Rooney (Daniel Craig).


Tragedia y cine negro

Esos son los dos colores más utilizados de la paleta del señor Mendes. Camino a la perdición es cine negro, una película de mafia sucia, calmada y oscura. Pero no por eso renuncia a su lado más cercano, a una relación padre-hijo contada en detalle, una relación tensa, dura y en general silenciosa.

Quizá, de algún modo, llegue a ser un problema que la película se dibuje tan rápido y tan claramente como una tragedia. No tiene medias tintas. Sabemos lo que hay y es demasiado fácil imaginar cómo discurrirá la historia. Lo cierto es que el final de la película, entero, localización, desarrollo y conclusión de la escena la imaginé tal cual mucho antes de que sucediese. No es algo que me estropee el visionado de una película, pero me consta que a otras personas sí. Desde ese punto de vista, insisto, la experiencia puede considerarse un poco fallida.

No obstante, hacer tan poco esfuerzo por disimular el recorrido que puede trazar la historia permite que Mendes y su equipo se centren en otros aspectos. Y es que el argumento de la película va guiando a los personajes con cuidado, porque a pesar de que hay alguna que otra sorpresa, no son las sorpresas las que importan. No hay grandísimos giros de guión constantes, aunque alguno sí, y no hay una increíble sucesión de momentos climáticos. La película tiene un ritmo lento, la magnitud de los clímax es bastante comedida y todo está diseñado de forma que el espectador siempre pueda disfrutar de los personajes, de las relaciones que los unen y de las que los separan. De cómo todo se ha torcido y de cómo en el ambiente mafioso uno nunca es nadie sin apoyo. Uno siempre está perdido y amenazado.


Una dura relación padre-hijo

Pero sin duda, lo que caracteriza a esta película sobre otras grandes del género, es el detalle y el cuidado con que se detalla la relación entre Michael Sullivan y su hijo. Una relación que muchas veces se expresa a través de largos silencios, de miradas sutiles y cansadas. Una relación dura y seria, aunque visiblemente cariñosa. No parece existir duda alguna de que los personajes se quieren, pero Mendes se encarga concienzudamente de que en ningún momento, apenas, pueda olvidar el espectador la situación tan extenuante en que se encuentran los personajes, el rencor y el miedo, el cansancio y la tristeza.

Y a todo esto contribuye, sin ninguna duda, la esmera actuación de Tom Hanks, que mantiene el tipo durante todo el metraje pero que se luce especialmente en la parte más austera, en esas miradas tristes, en esas sonrisas cansadas, que tantas veces se dedican los personajes.


No niego, por supuesto, su lucimiento en escenas como la de la última conversación que mantiene con John Rooney, en la de su primer asalto al banco o en todas en las que se muestra su trato algo asqueado hacia Connor; pero creo que es con su hijo con el que resulta más completo.


La voz del niño

En el doblaje castellano, no sé qué pasa con la voz del niño cuando nos pone en situación al principio y al final del filme, cuando habla como si fuera viejo pero con voz de niño. Es decir, con la voz de niño que tiene siempre pero forzadísima y resquebrajada como si fuese un anciano. En inglés pone la voz un poco más grave, pero no suena como un niño parodiando a un anciano que le cae mal. No sé cuánto valor hace falta para dejar esa voz así en la pista final, pero me parece sencillamente inaceptable. Menos mal que solo es en esos ratillos inicial y final.

En una película en la que se aprecia un esfuerzo tan evidente porque todo esté lo más cuidado posible, con una fotografía de constante excelencia, toda sombra e insinuación, con una música que evita el protagonismo casi en todo momento, salvo en momentos de transición sin diálogo (caminatas, secuencias cíclicas y con estructuras repetidas como la de los atracos) y una dirección que saca lo mejor de cada escena; lo de la voz es sencillamente impactante. En un primer momento, si os digo la verdad, creí que se trataba de un niño enfermo, muy enfermo, con alguna enfermedad pulmonar grave...


Nota: 8. Voz del niño aparte, Camino a la perdición es una lección sobre cine de gangsters y como este puede completarse con una elegante historia familiar sin romper el tono, y tiene algunos momentos realmente magníficos.

viernes, 21 de diciembre de 2012

La Luna - Enrico Casarosa (PIXAR)

Tocaba poner noticias, ya lo sé; pero la verdad es que hasta ayer, al menos, las noticias que encontré eran muy flojas y no vi cómo sacar una entrada de ellas (y tampoco tengo tanto tiempo como para bucear en busca de material aprovechable si este se encuentra demasiado escondido), así que hoy hemos decidido dejaros con un cortometraje:

La Luna, de PIXAR, cortometraje que antecede a Brave y del que ya os hablamos un poco en la reseña de dicha película.

Precioso.

jueves, 20 de diciembre de 2012

El alucinante mundo de Norman - Chris Butler y Sam Fell

Norman Babcock es el rarito del pueblo. Más que nada, por su costumbre de hablar con fantasmas. Con un padre poco comprensivo, una hermana adolescente y los matones del colegio detrás de él, su vida es un infierno más que aburrido.
Pero se acerca la conmemoración del día en el que el pueblo quemó a una malvada bruja y todo se llena de terribles augurios que sólo Norman puede ver.





Seguimos con las nominadas a los Premios Annie. Tras «From Up on Poppy Hill» te traigo la reseña de «El alucinante mundo de Norman», digna heredera de las películas de aventuras de los ochenta. Si te ha gustado «Super 8», «El retorno de las brujas» o incluso la infame «Los Goonies», esta película te va a gusta sí o sí.



Los personajes:
— Norman: es un niño triste y sin amigos, con un padre frustrado por no tener un hijo prototipo criado en serie por la E.S.O. Por suerte para él, Neil, uno de sus compañeros, empieza a hablarle buscando un amigo.
— Neil: el chico gordito de la escuela, vive una infancia despreocupada y tranquila a pesar de las burlas de sus compañeros.
— Mr. Prenderghast: tío de Norman por parte de madre, es un vagabundo con mal aspecto con órdenes estrictas de mantenerse alejado de su sobrino. Pero hay una herencia familiar por mantener y Norman es el siguiente en la lista.

Sobre los personajes, he de decir que la película tiene una de las peores partes del género de aventuras de los ochenta. La chica, personaje encarnado en Courtney, hermana de Norman, es... la chica. Tan terrible como lo han sido las chicas de Los Goonies. Un horror de personaje que sólo está para dar un discurso a la turba enfurecida y para demostrarnos que el hermano de Neil es gay. Y ya.


El guión:
— aunque no tiene nada del otro mundo, me ha gustado mucho cómo han desgranado la historia poco a poco, dejándonos ver la importancia del chico. 
Tiene pequeñas vueltas de tuerca que no harán que los niños se pierdan ni que los adultos se sorprendan demasiado pero que añaden interés a la trama.
También me ha gustado cómo juegan con la personalidad de los personajes, mostrando que son algo más que tópicos. Claro, esto lo hace tan cerca del final que ya es imposible no odiar a Courtney.
Estoy especialmente contenta con el final a pesar de lo predecible que es. Aggie me parece uno de los mejores personajes de la película y su relación con Norman es tiernísima. También me ha gustado la trama del Juez, con su constante cara de remordimiento y los hombros hundidos, como si llevase el peso de siglos de tristeza sobre ellos.
Grandes detalles de un guión sencillito.



El dibujo:
— dibujo que no es tal porque esta rodada en stop motion. El diseño de los personajes femeninos  me ha recordado un poco a Los Increíbles, con unas caderas desproporcionadas con respecto a la cintura. El diseño de los rostros está muy cuidado: bolsas debajo de los ojos, arrugas, barbas, cejas.... un buen trabajo.
¿El problema que le veo? La ropa. La mayoría de los personajes llevan siempre la misma ropa. Tampoco creo que fuese un gran problema tener dos o tres modelos para cada uno.

Nota: un 7. Una entretenida, digna y divertida película de aventuras.



miércoles, 19 de diciembre de 2012

El gato del rabino - Antoine Delesvaux y Joann Sfar

No sabía nada de esta película. Me enteré de su existencia por su nominación a los premios Annie. Y aun entonces no se me dio por ver de quién era la película. No hablo de Antoine Delesvaux, cuyo primer acercamiento al cine ha sido esta película, sino del famoso guionista y dibujante de cómics Joann Sfar, del que os hablé por su adaptación de El Principito.


El gato del rabino recoge el testigo del cine francés de dibujos del año pasado, de película con una animación muy artesana y de diseño que no se avergüenza de sus orígenes de cómic europeo (¡gracias!), y recoge el testigo también del cine gatuno, que el año pasado guiaron magistralmente con Un gato en París, aunque hubo un intento americano de liderar este felino acercamiento con El gato con botas.


El gato del rabino se marca como madeja de lana el tratamiento de las religiones desde el peculiar punto de vista del gato que protagoniza la película. Y es que un día, este peculiar protagonista adquiere la capacidad de hablar tras un incidente con un loro. Pero este es un gato curioso, como el del dicho, y no le llega con comunicarse con su amo y la preciosa hija de este, a la que adora casi obsesivamente, y empieza a estudiar la Torah. Y la película podría quedarse ahí, pero la historia transcurre entre cristianos e islamistas y los personajes intercambian sus opiniones, se cuestionan aspectos de la fe de los demás y de la propia y acaban inmersos en una loca aventura en busca del origen de todos los hombres.


El argumento discurre en una dirección, pero lo importante de esta película, más que la aventura que se genera, es el intercambio, es el diálogo, es esa sátira y esa ironía que huyen, en general, de la broma fácil o del discurso fundamentalista. A través de unos personajes detallados y divertidos, que ganan mucho de la interrelación que mantienen entre ellos, que hacen sinergia, se nos cuenta una historia que en argumento es bastante sencilla, pero que es en su forma, en sus pequeños detalles y en cómo se engarzan los personajes entre sí, cuando cobra fuerza.


La fuerza, en cualquier caso, de El gato del rabino es algo sutil, es más una brisa agradable, más un diálogo calmado que gritos o acción, aunque los haya también. Los personajes discuten, contrastan sus puntos de vista con inteligencia y moderación. No hay cruzados de ningún bando (bueno, ehem), y los personajes son, en esencia, educados y mesurados. El grupo y su múltiple punto de vista sobre la vida y la fe son la piedra angular a partir de la que se estructura todo y, realmente, se nota bien pensada.

Pero la película tiene fallos que consiguen empañarla. Uno de ellos, probablemente el más grave, sea que se hace «demasiado larga». Quizá no mucho, ciertamente, pero hay quizá 10 o 15 minutos que resultan excesivos; sobre todo si tenemos en cuenta que hay varios momentos que parecen prácticamente repetidos. En ese aspecto la película podría haberse aligerado mínimamente para conseguir un resultado más redondo. Otro de los mayores problemas de la película es el aparente machetazo con el que se cierran algunas de las tramas. Quizá si hubiesen utilizado esos minutos de repetición sin sentido y hubieran profundizado en las tramas de esos personajes medio abandonados... el resultado también habría sido más satisfactorio.


Supongo que la forma del dibujo, tan tradicional, tan de cómic animado, es parte del estilo del señor Sfar. En general, aunque su forma de dibujar se reconoce perfectamente a lo largo de la película, hay un momento en el que una escena se desarrolla, entera, con un aspecto muy de caricatura (como el de El Principito), con las narices triangulares y los ojos enormes, con las sombras rayadas a trazos largos y unos personajes que se mueven de forma muy extraña. Esa escena irradia estilo, elegancia y amor por los cómics clásicos europeos en cada fotograma.


Además, se permiten otra escena con tintes rusos, en una escena de las que más fuerza propia tienen, y unos créditos finales llenos de bocetos, muchos de ellos no utilizados finalmente para ninguna escena de la película, que consiguen un efecto, aunque sencillo, digno como cierre de esta peculiar producción francesa.


Nota: 7. A El gato del rabino le faltan cosas, sin duda. Le falta algo de mesura y algo de sinceridad a la hora de cortar algunas tramas, le falta una mano que diese un par de tijeretazos de escenas que parecen clónicas de otras escenas de las película y que no consiguen aportar nada en su repetición salvo la sensación de «esto ya lo he visto hace un rato», pero sacando sus pequeñas sombras, la película es entretenida, los diálogos tienen momentos brillantes y la elegante dirección de la película es, por momentos, un placer para los sentidos.

Otras obras de Joann Sfar:
El Principito.

Otras nominadas a los Annie 2013:
¡Piratas!

martes, 18 de diciembre de 2012

Homeland (2ª temporada) - Showtime

La segunda temporada de Homeland no es exactamente lo que uno podría esperarse tras haber visto la primera. De hecho parece ser que hay críticos que han visto con muy malos ojos el cambio de estilo y de ritmo y están poniendo la serie a caldo. En opinión de los redactores de este blog, la temporada ha sido tan trepidante, tan contundente y tan atrevida, que los pequeños errores lógicos (a veces no tan pequeños, pero nada que destruya el curso del capítulo) y los cambios, que puedan no ser del gusto de todo el mundo, quedan completamente ocultos bajo todo lo bueno que la serie de Showtime ha traído consigo este año.


Muchos, muchos cambios

La primera temporada, como muchos sabréis partía de la duda de si el sargento Brody (Damian Lewis), desaparecido durante años en Irak, dado por muerto, y recién rescatado y transportado a Estados Unidos era un terrorista al servicio de Abu Nazir (Navid Negahban), un terrorista musulmán. Casi toda la temporada jugó con la duda, más razonable unas veces y más paranoica otras, encabezada casi siempre por Carrie Mathison (Claire Danes), una miembro de la CIA.

Esa primera temporada jugó, durante casi todo el tiempo, con la duda, incluso con la duda del espectador, al que iban dándole detalles, al que le iban desgranando poco a poco los secretos de Brody pero muy calmadamente, sin mojarse, sin desvelar el pastel, dejando durante mucho tiempo la posibilidad abierta de que ese pastel, esa tarta, fuese mentira. Hasta que el espectador supo, por mucho que la señorita Mathison todavía no tuviese pruebas concluyentes, que el sargento Brody sí era un terrorista infiltrado, un soldado estadounidense reconvertido y preparado para la acción, para obedecer a esa figura en la sombra que es Abu Nazir.

Los últimos momentos de la temporada, que podrían haber dado para uno de los finales más impactantes y asombrosos de estos años, aunque finalmente decidieron que mejor no, quizá para seguir con la serie y con su éxito o quizá porque sería un final un poco duro de emitir (sobre todo tratándose de un tema al que muchos son tan sensibles como el terrorismo), dejaban un hito difícil de volver a alcanzar en términos de tensión para los espectadores. La escena, y la impresionante credibilidad de Damian Lewis habían conseguido que el momento fuese inolvidable, angustiante. Horrible. Los que hayáis visto la primera temporada sabréis de qué hablo.

Tras este momento, de un modo u otro, la serie tenía que cambiar. Aquel arranque lentísimo (demasiado lento, en mi opinión) y demasiado salpicado de «desnudos de Baccarin» (que muchas veces parecían momentos-excusa), se hacía inconcebible para la segunda. Ya se conocía a los personajes, ya se conocía el gran secreto, ¿con qué iban a salirse los guionistas entonces?

Este año incluso Dana tiene una subtrama propia.

Y la gran baza esgrimida fue el ritmo. Y es que ya en el tercer capítulo la CIA tiene las pruebas de lo que iba a hacer Brody al final de la primera temporada, aquel vídeo que había grabado como explicación, como razón, como reconocimiento. Ahí está. El gran pastel. La seria iba de eso. ¿Y ahora? Ya han soltado la gran piedra y parece que a este momentazo, que a este pico dramático tiene que sucederle obligatoriamente una caída. Pero no. Eso no entraba en los planes de los señores Gansa, Gordon y Raff, y es que la temporada subió y subió sus propias cotas en una escalada que casi parecía suicida; suicida de verdad. Rizando siempre el rizo y preparándose para un salto de fe tras otro. Y, milagrosamente, salió airosa. Homeland se cargó sus tramas una tras otras, algunas volvieron de algún modo, otras se fortalecieron y otras desaparecieron para siempre. Y salió airosa. Impresionante.

¿Demasiados cambios?

Y es que parece que no todo el mundo está conforme, según me enteré gracias a Miss MacGuffin. Es normal, que conste, porque la serie ha cambiado mucho desde aquellos lentos compases que ayudaron a darle forma en un principio. Para mí, sin ninguna duda, la serie ha salido ganando. Quizá sea una de esas veces en las que la propia sorpresa se come la verdadera calidad, y un revisionado desmitifique por completo las buenas sensaciones que me reportó la temporada, pero creo que ese valor, ese modo tan osado de tratar la herencia de la serie se merece un respeto. No ha sido un cambio de guionistas el que ha propiciado un nuevo enfoque, ni siquiera hay dicha limpieza total de fondo. Es inesperado, sencillamente. Era imprevisible por completo ese tratamiento de Abu Nazir, de Brody, de la relación tan tensa que hay entre David Estes y Saul Berenson. Era casi impensable que la serie escalase cotas cada vez más altas. Hubo media docena de momentos que en casi cualquier otra serie habrían sido fantásticos finales de temporada, y aquí eran a lo sumo el final de un capítulo cualquiera. Y a veces ni eso, como la muerte del vicepresidente de los Estados Unidos.



Ese ritmo imparable, que conste, tiene sus puntos malos y es que algunas de las decisiones y de los hechos sí resultan algo difíciles de creer. En el capítulo 11, de hecho, se concatenan varios seguidos que, pese a lo grandioso del momento, de la gran trama que están contando, ahogan bastante el resultado global de la escena. ¿De verdad no vieron el pasillo secreto en sucesivos repasos de los túneles y Carrie lo ve a la primera? ¿De verdad exploran la nueva vía entre dos, alejados del resto del grupo? ¿De verdad entran allí hablando con casi total tranquilidad? ¿De verdad, de verdad, de verdad? Pero sacando esas pequeñas manchas puntuales, la temporada es una completa delicia, un producto dispuesto a enganchar a los espectadores y a mantenerles con el corazón en un puño capítulo tras capítulo, sorpresa tras sorpresa y golpe tras golpe.


Trepidante hasta el final

Si algo caracterizó a esta temporada fue su ritmo bestial, sus atrevidas sorpresas y la facilidad con la que creaban material. Y uno de los grandes miedos, de los míos al menos, era que el final de temporada cayese en uno de esos manchones ilógicos como el que os comentaba del capítulo 11, empañanando una temporada que, sinceramente, había sido magnífica.

Pero, grosso modo, el capítulo cumplió con creces. Mantuvo su ritmo, mantuvo sus sorpresas (algunas directamente increíbles, pero no ilógicas) y permitió que algunos actores se luciesen como nunca (Mandy Patinkin se marca una actuación colosal tan solo con su forma de hablar por teléfono), aprovechó para hacer un poco de limpieza (no creo que fuese el único que creía que Estes ya no daba para más) y consiguió que su hora y cinco minutos no resultase excesiva. Pero no todo fue oro, la verdad. Una escena en concreto, eso sí, se me ha grabado como uno de los momentos más olvidables de la temporada, una escena en la que Peter Quinn (Rupert Friend) tiene una conversación con su jefe digna de un cómic de súper héroes bastante mediocre: «I'm the guy who kills bad guys» y demás. Tan predecible una vez que empieza la conversación y tan «hay que salvar a Brody de alguna manera del embrollo que hemos montado», que en el mejor de los casos se puede catalogar de decepcionante.

Peter Quinn, del que tras una temporada entera seguimos sin saber nada.

Como ya he dicho, casi toda la temporada ha tenido momentos puntuales que han resultado bastante absurdos y decepcionantes, y parece que hay quien se ha centrado en ellos y ha sido incapaz de disfrutar la serie. Personalmente creo que Homeland ha mantenido el tipo capítulo tras capítulo a pesar de los pequeños errores, y que su forma de mostrar las tramas, de hacer avanzar la serie contra viento y marea, de no guardarse los ases como oro en paño para una historia que, de otro modo, podría haber dado perfectamente para otra temporada, bien se merece la disculpa de los pequeños, y absurdos, puntos negros.



Nota: 9. Temporadaza casi de principio y fin, afeada puntualmente por unas escenas de lógica dudosa, pero que se encuentra, sin duda, entre lo mejor del otoño.


Otras temporadas de Homeland.
Primera.

lunes, 17 de diciembre de 2012

From Up on Poppy Hill - Goro Miyazaki


Umi Matsuzaki es una joven estudiante que lleva una casa de huéspedes y cuida de sus hermanos mientras su madre estudia en Estados Unidos.

Su tranquila vida se ve alterada cuando se une a otros estudiantes para salvar de la demolición el Barrio Latino, el viejo edificio que alberga la mayoría de los clubes del instituto.


Siendo una película de los Estudios Ghibli me esperaba algo más de fantasía, porque la mayoría de sus obras la incluyen. Pero «From Up on Poppy Hill» está mucho más cerca de obras como «Porco Rosso» que de «El viaje de Chihiro». Diez minutos son suficientes para saber que estamos ante una preciosa obra costumbrista.
La película me ha encantado y te la recomiendo muchísimo pero quería que supieses con qué te vas a encontrar.



Los personajes:

— Umi: en ausencia de su madre y con su padre fallecido desde hace años, Umi tiene que hacerse cargo de sus hermanos y de la casa de huéspedes. Por suerte, su abuela ayuda cuidando a los niños pero Umi siempre va corriendo de un lado a otro.
— Shun Kazama: líder estudiantil que ve como el Barrio Latino, su hogar, va a ser demolido porque da mala imagen de cara a los juegos olímpicos. Shun hará todo lo posible por salvar su hogar y todos los estudiantes y clubes que habitan en él.

Como en casi todas las obras de esta factoría, los personajes son extremadamente carismáticos. Desde el pesadísimo estudiante de Filosofía, pasando por Hana, la hermana pequeña de Umi, hasta el padre de Shun, un hombre serio y cariñoso.
Es parte de la gracia de la película porque es lo que da fuerza a un relato costumbrista.


"...pero nunca nos quitarán, la libertad"


El guión:

— sin grandes sorpresas ni vueltas de tuerca, es una película que se pasa rápido y se hace muy entretenida. El amorío adolescente protagonizado por Umi y Shun es tierno y tranquilo, como los personajes. Es típico y tópico pero por suerte, dista mucho del vivido por los protagonistas de «Marmalade Boy».
La película tiene un mensaje de optimismo basado en el trabajo y el esfuerzo. El lavado de cara del Barrio Latino, el trabajo de los chicos aunado a las grandes capacidades y carisma.
A pesar de su simplicidad, juega muy bien sus cartas, consiguiendo un buen resultado.



El dibujo:

— no ha sido una sorpresa ni te va a dejar la boca abierta por su originalidad pero como todos los aspectos de la película, aprovecha al máximo sus recursos. ¿Lo mejor? La luz. El uso que hacen de ella en los dibujos me parece espectacular, sobre todo cuando hay escenas con vidrieras o con mar. El efecto es maravilloso.


La música:

— me ha encantado. Es preciosa y apropiada en cada momento. No hay nada mejor para envolverte en una historia que la buena música.


Nota: un 7. No es la trama más apasionante del mundo pero aprovecha tan bien todo lo que tiene que creo que esta es la nota más justa.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Noticias 14 de Diciembre

Entre las noticias de esta semana es difícil, casi imposible, no hablar de los Globos de Oro, que ya han anunciado sus nominaciones.

Os dejo a continuación el resumen de nominaciones y en este enlace la lista completa.

Cine

Mejor película dramática

Argo
Django desencadenado
La vida de Pi
Lincoln
La noche más oscura

Mejor comedia o musical

El exótico hotel Marigold
Los Miserables
Moonrise Kingdom
La pesca del salmón en Yemen
El lado bueno de las cosas

Mejor director

Ben Affleck (Argo)
Kathryn Bigelow (La noche más oscura)
Ang Lee (La vida de Pi)
Steven Spielberg (Lincoln)
Quentin Tarantino (Django desencadenado)

Mejor película extranjera

Amor
A Royal Affair
Intocable
De óxido y hueso
Kon-Tiqi

Mejor guión

La noche más oscura
Lincoln
El lado bueno de las cosas
Django desencadenado
Argo

Televisión

Mejor Drama

Breaking Bad
Boardwalk Empire
Downton Abbey
Homeland
The Newsroom

Mejor Comedia o Musical

The Big Bang Theory
Episodes
Girls
Modern Family
Smash

Mejor miniserie o telemovie

Game Change
The Girl
Hatfield & McCoys
The Hour
Political Animals

The Guardian hace un top 10 de las películas del año, encabezado por The master, seguida por Ted.

—Pacific Rim estrena un tráiler que mezcla Transformers y Godzilla, con GladOS poniendo voces.


—La NBC contrata a Gillian Anderson para la serie de Hannibal (sobre Hannibal Lecter) donde interpretará en varios episodios a la terapeuta del señor Lecter.

—FOX producirá una serie basada en el siguiente corto, que según Deadline lleva más de dos millones de visitas:

Lo siento, pero no lo he encontrado con subtítulos. La idea general se entiende con facilidad, no obstante, y es suficiente para imaginarse el tono que tendría la serie si deciden mantenerlo.

—La AMC echará las dos primeras temporadas de The Walking Dead en blanco y negro a partir de Febrero. Quizá con el toque gafapasta, los hechos no resulten tan ridículos y estúpidos a un tiempo... 

La era del rock - Adam Shankman

Sherrie, una dulce chica del interior de Estados Unidos, se muda a la gran ciudad para buscar el éxito como cantante. Como los inicios son duros, empieza a trabajar en el Sunset Strip gracias a Drew, uno de los camareros.
Pero el mítico Sunset Strip tiene sus propios problemas: Patricia Whitmore, la conservadora mujer del alcalde, está dispuesta a cerrar el local cueste lo que cueste.


Esta película no estaba en nuestra lista de pelis malas ni en la de musicales, esto fue un extra. Resulta que mi compañero de trabajo Sergi y yo somos grandes fans de Russell Brand. No, no es por sus méritos laborales, más quisiera. Es por sus indescriptibles combinaciones de ropa. Esto es así. Sergi se enteró de que Russell actuaba en "La era del rock" y había que verla. Como la peli no va a hacer historia, ni mucho menos, le dedicaré una breve reseña que espero que te guste.

                                                       ¡Russell! ¡Russell!

Los actores:
— lo mejor de la película. Incluso Tom (sí, Tom Cruise) actúa, y lo hace bien. He de decir que su personaje tampoco tiene demasiada complicación pero su aire dejado a lo Kristen Stewart y su coquilla con forma de gárgola son un puntazo. Y no canta mal... y lo dejo, que si sigo diciendo cosas buenas de Tom no podré dormir esta noche.
Otros actores que destacan son, por supuesto, Russell, haciendo dúo con un impecable Alec Baldwin que parece vivir una segunda época dorada.
Por otra parte, tenemos a Julianne Hough interpretando a "Barbie Paleta". Estoy un poco cansada de la típica chica inocente, buena y dulce que deja su encantador pueblo para ser pisoteada en la gran ciudad mientras persigue sus sueños. La actriz no lo hace mal; pero no, gracias. No más.
No más del chico bueno y sensible pero tenemos cierta preferencia por Diego Boneta, chico al que hemos visto en "Underemployed" y al que vemos mucho, mucho potencial. Al parecer también pasó por "Rebelde" pero intentaremos obviar tal cosa.
Muy decepcionada con la señora Catherine Zeta-Jones que no parece poner demasiado interés en su papel y que queda constantemente eclipsada por un actor de la talla de Bryan Cranston.

                                           Barbie Paleta con su traje de paseo.
                                   
La historia:
— hace un poco aguas por todas, todas partes. Y conste que por separado y bien llevadas, las historias podrían estar bien pero eso de meterlas un poco por la fuerza en la misma película... casi que no. Tenemos: la periodista mojigata que tiene un affair con una estrella del rock, la pareja adolescente con todo el predecible drama que conlleva, la pareja gay que no se atreven a decirse lo que sienten, la pareja casada y conservadora que no se atreven a decirse la verdad a la cara... y de fondo, hay una interesante historia de cómo salvar a un local mítico en la historia del rock. Pero esa parte no pinta mucho, la verdad.
Es cierto que tiene momentos muy divertidos, sobre todo gracias a los personajes de Russell Brand, Tom Cruise y Alec Baldwin pero en general, se hace un poco lenta y pesada.


La música:
— si, porque esto es un musical. Como todo en la película, por partes. Julianne Hough y Catherine Zeta-Jones no me han gustado nada. Sobre todo contrastándolas con el vozarrón de Mary J. Blige.
Con los chicos, me quedo con Diego Boneta pero sólo porque le tengo mucha manía a Tom Cruise.

Coreografías:
— excepto la de Catherine Zeta-Jones que parece salida de un festival de fin de curso de un parvulario, el resto están bastante bien. El baile de las strippers es muy impactante. Y hablo del baile.

                                               Saludad al amiguito de Tom.


Nota: un 5. Es maliña pero si sois fans de Russell o habéis pensado alguna vez en Tom Cruise llevando una coquilla con forma de gárgola, esta es vuestra película.

PD: agradecimiento especial a nuestro querido Señor Floppy por conseguir la imagen de la coquilla. Sin él, no hubiese sido posible.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Resumen de estrenos de otoño

¿Cuáles son esas nuevas series a las que merece la pena echar un ojo? Si tengo una hora para ver series, ¿cuáles me interesan más?

Habiendo visto al menos una pequeña parte (ya sabéis que más o menos la mitad de las series las abandonamos descaradamente en el piloto) de casi todo cuanto se ha estrenado en EEUU y las islas británicas, voy a hacer un pequeño top de recomendaciones de estrenos otoñales de 2012.


10. The new normal (EEUU, comedia, 20 minutos)

Sí, es verdad; la nueva serie de Ryan Murphy le debe la vida a Modern Family. Y es que se parecen mucho. Los arquetipos de personaje presentados, el tratamiento de la homosexualidad (aunque con humor marca Ryan Murphy total), el concepto. De todos modos, aunque la serie arrancó bastante normalita, han conseguido sacar bastante provecho de los personajes que tiene, de crear personalidades peculiares pero creíbles de algún modo y el resultado, en general, está siendo permanentemente divertidillo.


9. Last resort (EEUU drama, 40 minutos)

Cancelada. No tendrá ni la extensión de capítulos de midseason. ¿Por qué? Bueno, un cúmulo de circunstancias, sin duda; aunque empezaré diciendo que desde el principio estaba enormemente sorprendido de que fuese ABC quien estuviese emitiendo esta producción tan... peculiar.

La serie nos presenta a un submarino nuclear estadounidense que un día recibe la orden de bombarderar Pakistán a través de un canal de comunicaciones secundario. Sorprendidos de que usen un canal sin protecciones, intentan averiguar si la orden va en serio. Y al final, entre pitos y flautas, entre cuestiones a la supuesta autoridad, acaban proscritos y casi hundidos por naves de su propia nación. Y esto es el punto de partida de una historia de intrigas sobre un presunto golpe de estado secreto en EEUU y una conspiración militar de órdago. La serie es bastante entretenida y si Shawn Ryan consigue darle algo parecido a un final antes del capítulo 13, quedará un producto potable incluso en su propia cancelación.


8. Arrow (EEUU drama, 40 minutos)

Bajo mi punto de vista, la revelación estadounidense. ¿Por qué? Siendo sinceros, porque es una serie de súper héroes de la CW y no esperaba nada bueno de ella. Arrow ha sabido crear una historia heroica y que sea entretenida y disfrutable. Han hecho un esfuerzo considerable para que las coreografías de lucha y el montaje de estas escenas sea, en general, lucido y agradable para el espectador. Y eso se nota. Los capítulos de la serie, que en realidad no tienen nada de especial, son atractivamente palomiteros. Y además hay tíos y tías macizas para disfrute de cualquier preferencia sexual.


7. Go on (EEUU, comedia, 20 minutos)

Go on o el regreso de Matthew Perry. Se comentaba que el señor Perry era un gafe y un sinónimo de cancelación, aunque parece que esa mala costumbre termina con esta serie, que según el Hollywood reporter ya ha sido renovada. Go On nos presenta a Ryan King, un comentarista radiofónico que ha enviudado recientemente y cómo su incapacidad para sobrellevar lo ocurrido, aunque él niegue tal cosa, hace que su jefe, y buen amigo, lo obligue a ir a un grupo de terapia para ayudarlo.

Sencillamente, tiene momentos divertidísimos. Otros puede que flaqueen un poco, pero la valoración genial es muy buena.


6. The Neighbors (EEUU, comedia, 20 minutos)

Una familia se muda a un barrio residencial donde encuentran una muy buena casa a un precio muy asequible. Pero no se van a encontrar lo esperado, y es que el resto de sus vecinos, en realidad, son alienígenas. Peculiares, divertidos y a su manera entrañables, pero alienígenas. Tuve muchas dudas sobre esta serie, pero con el paso de los capítulos he de admitir que es de lo más gracioso del año. Qué le vamos a hacer, la fórmula funciona. Muy recomendable.


5. The paradise (UK, drama, 60 minutos)

Aunque la serie termina algo arrastrada de más por su trama romántica (que resulta excesivamente clásica y predecible), los primeros episodios, la trama económica, el gran reparto y el lujo de detalle de los escenarios compensan con creces cualquier mácula. Denise, una joven campesina, acaba entrando a trabajar en The Paradise, unos grandes almacenes dirigidos por el enigmático y peculiar John Moray. Pero Denise tiene algo, tiene visión de negocio... y es astuta.


4. Good cop (UK, drama policiaco, 60 minutos)

Una serie meditada e intensa. Buenos personajes, buen guión y una dirección fantástica. Rocksavage es un buen policía, un hombre honrado y de ley; hasta que un día se toma la justicia por su mano, sabiendo que los juzgados no habrían podido compensar el delito. Empieza su propio descenso a los abismos de la culpa, pero aún no lo sabe. Gran serie, únicamente lastrada por algunas tramas secundarias que en ocasiones parecen completamente desligadas del hilo principal y que hacen que esos 60 minutos se antojen algo excesivos.


3. Moone boy (UK, comedia, 20 minutos)

La serie revelación, sin duda. Una de esas producciones de las que yo, al menos, no esperaba nada. Una comedia sobre un niño de un pueblo irlandés de finales de los 80. ¡Divertidísima! 6 episodios sobre Martin Moone y su amigo imaginario, y cómo este ayuda a afrontar al chico la difícil época de la preadolescencia. La comedia del otoño.


2. Parade's End (UK, drama romántico, 60 minutos)

Las coproducciones de BBC y HBO tienen una forma característica y un patrón de calidad. Parade's End es reconocible, es majestuosa en la perfección de sus escenarios y ambientación, en ese reparto para el que parece que los personajes se crearon a medida y para ese tempo lento, comedido pero implacable que rige la acción. Parade's End es un culebrón, pero menudo culebrón.


1. Secret State (UK, drama político, 45 minutos)

Como he insistido siempre que sale a colación esta serie, creo que se trata del gran estreno del otoño. Una serie de intrigas y facciones, de intereses económicos que lo devoran todo, interpretada por un plantel de verdadero lujo en el que destacan Gabriel Byrne y Charles Dance, dirigida con sobria elegancia y con un guión tenso, controlado y pretendidamente realista. Obligada.



Por si alguien se quedó con ganas de algo más, os avisamos de que The New Normal se partió la cara por ese puesto con Cuckoo (UK, comedia, 20 minutos). Aunque finalmente decidí darle el honroso puesto a la serie de Ryan Murphy. Y estuve a punto de valorar Underemployed también, un estreno de la MTV muy inspirado en Girls, pero aún hemos visto demasiado poco de la misma como para valorarla con justicia.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Expediente X (3ª temporada) - FOX

El ritmo de visionado ya no fue tan asombroso, la verdad. Y es que era imposible.


La tercera temporada no fue tan entretenida como las anteriores y tuvo varios capítulos que, directamente, resultaban aburridos, cansinos y eternos. La unanimidad de nuestros conocidos comentando que la serie mejoraba en la siguiente temporada y que volvía a ser mucho más entretenida nos animó a seguir con los capítulos a pesar de que algunos hacían todo lo posible para que los saltásemos.

Expediente X, ahora con nazis

Todo el mundo sabe que meter nazis en una historia la hace mucho más guay. Me imagino las reuniones de guionistas: «¿Y cómo hacemos más molona y conspiranoica esta historia?». Y allí, tras largos debates, tras muchos minutos de silencio, a uno se le ilumina la bombillita mental y exclama muy teatralmente: «¡Lo tengo! Metamos nazis de por medio». Y todos sonríen y asienten satisfechos y... y bueno, sea; nazis.

Que conste que no me parece exactamente mal. Es decir, los nazis quedan bien en muchas historias y dadas sus investigaciones paranormales era más o menos fácil introducirlos en Expediente X, pero el resultado de su inclusión no resulta especialmente lucido. Estos capítulos no son los peores de la temporada (pero porque hay varios capítulos que son sosísimos), pero tampoco son tan buenos como los capítulos de mitología propia de las temporadas anteriores.

El arranque de la serie parte del punto en que nos dejó la temporada anterior en Anasazi. No me gusta mucho cómo empieza, en realidad, y no me queda especialmente claro tampoco por qué sobrevive Mulder, pero la crispación del Fumador es un punto. No voy a negar eso.

Bueno, vale, y que aparezca Jack Black en el episodio 3 también tiene su gracia. Pero el episodio es malo malo.

La mitología propia frente a los episodios cerrados

Así pues, esta vez la trama de fondo va sobre experimentos raros (experimentos fringe) de la Segunda Guerra Mundial llevados a cabo por científicos alemanes y japoneses. Desde que la temporada empieza, avanza a tumbos caóticos y con grandes altibajos hasta llegar al capítulo décimo, que es el primero que realmente me gustó. El capítulo se llama 731. Y es tenso como pocos, además la verdad parece encontrarse a tan solo una puerta de distancia y le da un toque de curiosidad malsana.

Unos capítulos después nos topamos con un bloque entero de capítulos seguidos que resultan interesantes y entretenidos. Son Piper Maru, Apocrypha y Pusher. Los dos primeros tratan sobre una misteriosa sustancia a la que se refieren como «cáncer negro» y que parece servir de transporte de una consciencia de un cuerpo a otro. Pusher (guionizado por Vince Gilligan, otra vez el creador de Breaking Bad) es, sencillamente, un capítulo entretenido, bien contado e incluso con una sorpresita para los fans, sobre un hombre que es capaz de inducir a los demás a hacer cosas.


Y llegando al final de la temporada destacan Quagmire y Calitha Tumi. El primero trata sobre una especie de monstruo del Lago Ness, pero en otro lago, y el segundo, con el que concluye la temporada, trata sobre un hombre con la habilidad de curar a los demás y de cómo puede poner en peligro a los alienígenas; así como del extraño vínculo entre la madre de Mulder y el Fumador.

Mención especial para Jose Chung's 'From Outer Space', un capítulo en el que Expediente X deja claro que cuando hace un capítulo divertido da lo mejor de sí y, además, sirve de base para las exitosas Men in Black cuya primera parte saldría muy poca después. Un capítulo divertidísimo.


En realidad, como podéis ver, la temporada tiene bastantes capítulos buenos, pero es que la mayoría de los capítulos individuales son malos... y algunos, como Teso dos bichos o Hell money, son realmente lamentables. Le cuesta encontrar un punto medio adecuado en el que sentirse cómoda y la temporada avanza movida únicamente por esos destellos ocasionales.


Nota: 6. La temporada es salvada por esos siete capítulos de los que os he hablado. Aunque, de forma más pesimista, la temporada es mediocrizada por completo por un grueso de episodios aburrido, soso y sin fuerza. Hay buenas ideas de fondo en ocasiones, pero muchas veces no parece que sepan cómo explotarlas o adónde dirigirlas.

Otras temporadas de Expediente X y películas:
Primera.
Segunda.
Cuarta.
Quinta.
Expediente X: enfréntate al futuro.

martes, 11 de diciembre de 2012

Insomnio - Christopher Nolan

Will Dormer y Hap Eckhart son dos detectives de Los Ángeles enviados a Alaska para ayudar a la policía local a investigar el asesinato de Kay Connell, una joven de 17 años.


Vimos esta película por recomendación de nuestro amigo Luis que además, nos dejó su Blu-Ray para que pudiésemos disfrutarla. Tenía grandes esperanzas, al menos en el aspecto técnico, porque el director es Christopher Nolan y el reparto me parecía fantástico. Pero mejor empiezo con la reseña y te cuento en profundidad por qué es una buena idea sentarse a verla.

Los personajes:
— Will Dormer (Al Pacino): los de Asuntos Internos están detrás de Will y de su compañero. Will ha tenido una larga y exitosa carrera cerrando grandes casos y teme perderlo todo.
— Hap Eckhart (Martin Donovan): el compañero de Will, mucho más joven y con una familia que sacar adelante, está dispuesto a hacer un trato con Asuntos Internos para salvar la cara.
— Ellie Burr (Hilary Swank): detective recién salida de la academia, se siente frustrada porque su jefe la ha relegado a los casos menores de la comisaría. Por suerte para ella, llega a su pequeño pueblo Will Dormer, uno de sus ídolos, para ayudarlos con un asesinato.

                                      
                                      "Insisto Robin, los actores de método son mejores"

Los actores:
— ¡menudo duelo de titanes! Aunque Robin Williams es mucho menos reconocido que Al Pacino, no creo que sea peor actor. Simplemente son dos tipos de actores diferentes.
Hilary Swank, dos años antes de Million Dollar Baby, ya prometía. Su constante gesto de devoción cada vez que habla Will es inmejorable.

El guión:
 — lo mejor del guión es lo bien que aprovecha los recursos de los que dispone. El pueblo es pequeño y resulta claustrofóbico.
Está muy al norte, en una época del año en la que nunca se hace de noche. La sensación de ver a dos personajes diciendo que son las doce de la noche y que tienen sueño, mientras están a plena luz del día, es muy desconcertarte. Además, juegan muy bien con el insomnio que la constante luz produce en Will. Otro acierto es como Walter Finch (Robin Williams) va relatando los síntomas producidos por el insomnio, hasta que llegas a un punto en el que todo te parece posible.


La dirección:
— no siempre estoy de acuerdo con los guiones que escoge Christopher Nolan pero sí hay algo innegable es que este hombre es un fantástico director con grandes ideas. Uno de los grandes, sin duda.
Hay una escena de persecución rodada dentro de una densísima niebla. Seguro que has visto este tipo de escena mil veces, como yo. Pero tiene algo diferente, algo que la hace única y original. ¡Maravillosa!
Otra escena a la que deberías prestar atención es a la entrada de Will Dormer en la comisaría, tras varios días sin dormir. Los diferentes sonidos propios de la oficina, interrumpidos por el vaivén de un ventilador, es poesía.
Otro punto a destacar de la dirección es lo bien que aprovecha lo escenarios de Alaska. De nuevo otra escena que hemos visto mil veces: una persecución sobre los troncos que flotan en el río. De nuevo, consiguen hacerla original.


Los paisajes:
— tras ver Doctor en Alaska e Insomnio, quiero ir. Los paisajes que se ven en toda la película son preciosos.

Nota: un 7,5. Cuanto más lo pienso, más me gusta.

Otras películas de Christopher Nolan
Batman begins.
El caballero oscuro.—El caballero oscuro: la leyenda renace.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¡Piratas! - Peter Lord, Jeff Newitt

¡Piratas! es una película de animación nominada al Annie a Mejor Película. El estudio al cargo es Aardman Animation, conocidos sobre todo por Chicken run: evasión en la granja. Estos, fieles a su peculiar estilo de stop-motion con plastimación, nos traen ahora una historia de piratas, de aventuras, saqueos y un montón de hipocresía.



Capitán Pirata es el capitán de un barco pirata bastante lamentable. Ellos se creen lo más, sí; pero son unos tristes. El mayor motivo para presumir de Capitán Pirata, aparte de la enorme fidelidad de su tripulación y del cariño familiar que se tienen entre ellos, es su barba y su loro de «huesos anchos». Ese año, como muchos otros antes, Capitán Pirata se presentará a Mejor Pirata del Año, un premio que se da al pirata que más botín consigue lo que provocará las risas de los temibles piratas malvados como Pata Palo Hastings, Sablazo Liz y Black Bellamy. Y así, voluntariosos y llenos de ganas, la tripulación de Capitán Pirata se lanza a un montón de abordajes infructuosos hasta que un día se topan con el barco en el que viaje Charles Darwin, quien les convence de que podrán conseguir una fortuna con el loro, que es un dodo, creído extinto desde hace más de un siglo. Ahora comienza la parte difícil, con unos piratas que se adentran en Londres, donde la sombra de una Reina Victoria obsesionada con matar a todos los piratas los acecha.

Un apartado visual increíblemente esmerado

Y es que la animación de esta película es sencillamente asombrosa. Las películas de plastimación siempre tienen un toque preciosista, pero la rapidez de la animación y el detalle de los gestos siempre parece algo limitado, incluso con un ligero apoyo de animación digital (que en esta película usan bastante, sobre todo para mantener el mar en movimiento, aunque sacando eso apenas se nota). Pero en ¡Piratas! la animación es excelente y el detalle gestual es apabullante. La expresividad de los personajes está muy conseguida, y los movimientos, incluso en las considerablemente veloces escenas de acción, resultan muy fluidos, ricos y satisfactorios.

¡¡Muere, pirata!!

La película empieza ya con unos curiosos créditos de apertura, muy vistosos y entretenidos, y el deleite visual no se detiene en ningún momento. Todo lo clásico del género de una película de piratas está ahí, pero hecho con plastilina; y además, claro, todo lo que añaden Lord y Newitt. Unos fondos llenos de colores y formas que no se contentan con lo fácil dan cabida a toda esta alocada «aventura con científicos».

La película se despide, finalmente, con una nueva pantalla de créditos del estilo de la de inicio, favoreciendo, si cabe, la buena sensación que ha ido dejado toda la película.

Fantásticos personajes y perfecto doblaje

Además de ese envidiable apartado visual, de esa animación magnífica y los excelentes decorados, ¡Piratas! ofrece unos personajes que parten de arquetipos. A lo que ayuda en gran medida que la mayoría de personajes no tengan nombre y apellidos, sino solo un apelativo descriptivo, como Pirata Albino, Pirata que Adora a los Gatitos, Pirata con Curvas Sorprendentes o Capitán Pirata. Dentro de esto, y de esa aparente pertenencia al género de animación infantil, uno podría esperar caracteres fuertemente tipados, aunque lo cierto es que el toque de parodia, los cambios de ambiente y lo bien que estos personajes se adaptan a dichos cambios permiten que estos resulten ricos y, dentro de su sencillez, interesantes.

De izq. a dcha: Pirata Albino, Pirata con Bufanda, Capitán Pirata, Pirata con Curvas Sorprendentes y Pirata con Gota. No es que sea especialmente difícil de deducir, la verdad.


Entre la tripulación protagonista cabe destacar, sobre todo, el impresionante trabajo de Hugh Grant, que dobla a Capitán Pirata y que se saca, sinceramente, una voz portentosa de la manga. Capitán Pirata es divertido, viril, teatral y directo. Una grandísima voz que nunca me hubiera esperado del señor Grant.

Aunque voy a aprovechar para destacar al villano. O a uno de los villanos. En toda película de aventuras hay villanos. Uno podría pensar que en esta película serán Sablazo Liz o Black Bellamy, pero la verdad es que estos apenas repercuten en los hechos. Sabiendo esto... uno podría decir, con bastante más acierto, que el gran villano de la historia es la Reina Victoria, esa mujer culona obsesionada hasta las trancas con matar a todos los piratas. Pero no, y es que el villano, en realidad, es alguien mucho más retorcido y anodino. El villano es Charles Darwin.

Os presento a Charles Darwin.

Charles Darwin, doblado por un David Tennant que consigue reflejar todo el asco que da el personaje (de verdad, que me enteré de que era Tennant una vez acabada la película, mi odio visceral por el actor no tiene nada que ver aquí), es un villano mezquino e inteligente. Sus experimentos, de los que no voy a dar detalles, son terribles y de ciencia ficción y su obsesión por el reconocimiento es verdaderamente enfermiza.

Doble lectura y guiños mil

Como casi todas las películas de dibujos actualmente, ¡Piratas! intenta llegar por vías distintas a los diferentes tipos de público. A los niños les mete por los ojos la historia de aventura y gracias directas que pueblan la película, para los mayores (casi una obligación, a día de hoy) tiene guiños a muchas películas (el de Titanic es especialmente grandioso y largo, aunque el de El Hombre Elefante fue todo un detalle), un montón de anacronismos (como ese gesto de «llámame un día» de Capitán Pirata a un viejo conocido, simulando con su mano un teléfono) y un montón de dobles sentidos y de crítica al mundo, supongo, del cine, aunque podría extenderse a cualquier otro. Personalmente no era capaz de dejar de ver una pequeña pulla a los Oscar con cada comentario sobre lo comerciales que son los premios al Mejor Pirata.

¡Soy un ser humano!

Además, ¡Piratas! se mete mucho con la hipocresía de la gente, en especial con la de la Royal Society y la Reina de Inglaterra. En ese aspecto concreto, la película muestra un humor bastante ácido.

Notas a la versión española

Sobre la versión española, de la que no he visto más que el tráiler, tengo algo que decir. Sé que habiendo visto únicamente el tráiler puede parecer algo precipitado, pero creo que lo que voy a decir es justo, sobre todo al establecer la inevitable comparación con la versión original. Sí, sé que muchos estaréis pensando que voy a hablar de Iniesta, que dobla a Pirata Albino, y no os voy a quitar la razón: lo de Iniesta tiene pelotas (jaja); pero hay algo peor, y es José Coronado poniéndole voz a Capitán Pirata. Tuve que ver el tráiler varias veces hasta que me convencí de que, efectivamente, el Capitán, con una voz tan sosa, perdía prácticamente todo su potencial. Capitán Pirata depende de sus cambios en la voz, de su entonación y su teatralidad para tener fuerza. Y, sintiéndolo mucho, Coronado no es capaz de hacer de Capitán un personaje digno ni, por supuesto, divertido. Culpable, sí, prefiero, sin que me guste, el Pirata Albino de Iniesta. Coronado le da un vozarrón de machote que el de Grant no tiene, pero en el proceso le quita toda la gracia al personaje. ¡Qué gran trabajo, José! Para que comparéis, os dejo enlaces al tráiler original y al tráiler en castellano. El resto de personajes, que conste, no me parecen tan desastrosos, pero que el protagonista esté mal... lo estropea todo.



Nota: 7,5. ¡Guiños cinéfilos, ciencia y aventuras! Y una puesta en escena para quedarse temblando. ¿Qué juega en su contra? La historia peca de excesivamente sencilla por momentos y de predecible. No es un gran problema, la verdad; pero sí juega un poco en contra de su nota. En cualquier caso, una película muy recomendable.


Otras candidatas a los premios Annie:
Brave.