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martes, 28 de agosto de 2012

De vacaciones (o casi)

Durante los próximos días, aunque seguiremos pasándonos por aquí, responderemos a comentarios si los hay, quizá colguemos alguna entrada con noticias y quizá la reseña de The Newsroom. Por lo demás, no habrá más reseñas ni entradas largas hasta el día 10 de septiembre.

Un saludo a todos, Soñadores.

viernes, 24 de agosto de 2012

Noticias 24 de Agosto

Visto lo visto, me temo que por la tarde saldrá alguna noticia relacionada con Juego de Tronos, la serie de HBO, pero os dejo con las noticias de la semana hasta ahora, como siempre que puedo. Pero intentaré estar pendiente de que Escipión cuelgue la noticia de Tronos para añadirla oportunamente.


Martin Scorsese ha sido denunciado por una productora italiana por no rodar una película que tenían acordada. La película es una tal «Silencio» y el señor Scorsese lleva un par de décadas postergando el tema.

—Parece ser que en Thor 2 uno de los malosos al servicio del villano Eccleston será Adewale Akinnuoye-Agbaje, también conocido como Mr. Eko por los seguidores de LOST, que interpretará a un elfo negro mostrenco, Algrim.

—Warner Bros prepara una película sobre Poncio Pilatos que será fiel a los datos históricos.

—Parece ser que ya se ha revelado el argumento de Dos tontos muy tontos 2 y que Carrey, que dijo que abandonaba el proyecto porque New Line y Warner no se lo tomaban suficientemente en serio (me cuesta creer que dijese eso de verdad) vuelve a participar, pero que hay que ajustar tiempos que su compañero de reparto, Jeff Daniels, está muy ocupado con The Newsroom.

—La Warner Bros (las noticias de hoy casi parecen un monográfico sobre ellos) ha rechazado el proyecto de La Torre Oscura. Tan pronto se ha sabido esto, MRC ha entrado a la palestra a negociar una adaptación que se puede permitir incluso manteniendo a Crowe como Deschain. ¡Espero que esta vez tengas suerte, Ron!

¡Aún queda esperanza, pistoleros!

The Killing podría volver en NetFlix o en DirectTV, aunque la verdad es que con la mitad de las series que se cancelan se habla de NetFlix en un momento u otro, así que no sé yo qué pensar.

jueves, 23 de agosto de 2012

Mis 10 series

Podrían ser otras, es verdad, sobre todo algunos de los puestos, que tuve muchísimas dudas con otras que citaré, ya sin mayor ceremonia, al final de la entrada. Pero podríamos decir que las 10 series de las que voy a hablar son mis series favoritas y mis más sinceras y seguras recomendaciones. ¿No has visto alguna de ellas? Apuestas seguras, oigan.

Cabe decir que estoy circunscribiendo la lista a series en imagen real y más o menos contemporáneas.



Scrubs

Esta es mi serie de médicos. Ni Urgencias ni leches. Scrubs. Esta es una comedia con momentos dramáticos. Humor absurdo salpicado de tristeza ocasional. Y la fórmula es perfecta. No estoy considerando, en absoluto, el horrible spin off que hicieron tras su final, en el que se marchaba JD; pero lo que es el núcleo de la serie, aunque cayó un poco en sus últimas temporadas, fue una lección de cómo mantener una sitcom prácticamente impecable (año de la huelga de guionistas aparte) durante 8 gloriosas temporadas. Lo que hicieron con la novena era para empezar a cargarse ejecutivos.



Fringe

La procedimental friki de ciencia ficción. A mí me empezó gustando por la temática, lo admito (bueno, y por Anna Torv), aunque ayudó ese tándem Abrams y Giacchino. Muchos otros consideran que la serie empieza a ganar peso a partir del capítulo 6, más o menos. En cualquier caso, y pese a vivir casi todas sus temporadas bajo la sombra de la cancelación me ha mantenido completamente enganchado (salvo miniarcos muy concretos que me parecieron desaprovechados), el estreno de la temporada final se ha confirmado.



The good wife

Quizá esta serie tenga el formato más normal de las que cito en la lista. Es una serie procedimental de abogados. ¿Por qué está aquí? The good wife es la viva prueba de que un procedimental puede ser una gran serie. Reparto, vestuario, dirección y guión. The good wife ha sido y es una lección televisiva sobre cómo manejar una historia con cambios bastante controlados y plagada de miradas, sonrisas y gestos. The good wife es la serie de la insinuación, y lo hace como nadie. Aunque en su inicio parecía muy, muy modesta; el paso de los capítulos dejó claro que no era así.




Firefly

Otra serie increíble a la sombra de una cancelación demasiado prematura tras un trato repugnante por parte de la cadena que la emitía. Firefly es una de esas series que uno empieza a ver (ahora, me refiero) a sabiendas de su cancelación, pero que no puede evitar disfrutar a lo largo de cada uno de sus minutos, mientras se pregunta qué clase de inútil no consiguió sacar el oro de esta mina. Una serie imprescindible.




Studio 60

Con ella conocí al señor Sorkin y ya se hizo un hueco en mi corazón seriéfilo. Studio 60, que también vivió una pronta cancelación, nos presenta una sola temporada de humor y crítica a partes iguales con un gafe Matthew Perry (desde que salió de Friends es el aviso de cancelación hecho persona) alrededor de cómo se construye un late night. Lo importante de la serie no es el programa en sí, sino lo que lo rodea. Los problemas de derechos, las tensiones del personal, los guiones hechos contrarreloj. Si no la habéis visto, esta, que no es tan conocida como otras, anotadla. Dudo que os arrepintáis.




Spaced

La serie inglesa (nunca he visto el remake yanki) es la rara del grupo. Spaced es rareza en sí misma. Es una serie que presume de ello, de su humor absurdo constante, de sus referencias frikis y de un reparto perfecto en el que destacan los ases del humor que son Simon Pegg y Nick Frost. Obligada.



Roma

Tampoco podía faltar. Roma, con sus fantásticos personajes y su respeto por la historia, con esos actores magníficos a los que yo seguí la pista cinematográfica solo por el placer de volver a encontrármelos en pantalla; todas las intrigas, las traiciones y una de las fotografías que más partido ha sacado a la televisión. 3 productoras fueron necesarias para sacar adelante las dos temporadas en que se quedó la serie, de 5 que iban a ser, pero toda la duración de esas temporadas son un verdadero regalo para el espectador. Desde Roma con amor.



Dr. Horrible

Alguno podría responder algo molesto que Dr. Horrible no es una serie propiamente dicha, y que sus tres capítulos de 12 minutos estrenados en internet quizá no se ajusten a lo esperado en esta entrada. Para esas personas me limito a recordarles que CW estrenará esta increíble serie musical basada en un súper villano este mismo otoño. Sí, la serie dura poco más de media hora, ¡pero qué media hora! De lo más divertido y más fresco que os podáis echar a la cara. Whedon se lució y sin necesidad de guionistas.





Juego de Tronos

Desde el principio creí que HBO sería la única cadena capaz de hacer justicia a la obra de Martin, y por ahora el resultado es realmente envidiable. Aparte de que, en general, han escogido un casting del que pueden sentirse orgullosos, Juego de Tronos ha introducido unos cuantos cambios sobre Canción de Hielo y Fuego y, a decir verdad, no solo ha salido indemne, sino que la mayoría de fans de las novelas los han aceptado sin grandes problemas. Y esto se ha debido a la increíble factura de la serie, que ha buscado el espíritu dentro de las posibilidades del medio y que siempre ha mantenido incorruptible lo importante, perfilando solo puntos muy secundarios que, en mi opinión, la mayor parte de las veces han resultado más convincentes que en los propios libros. Una de las grandes, sin duda.




The Wire

Así, de cabeza. Para mí, The Wire es La Serie. Cada una de sus 60 épicas horas es una lección de desarrollo argumental y de personajes. Todo en esta serie irradia cuidado, mimo, premeditación y alevosía. Esta no es una serie de sentarse y devorar una temporada seguida porque los capítulos son, a menudo, muy densos, lentos y llenos de datos; pero la resolución del arco de cada temporada y el avance imparable hacia el final de la serie son, sencillamente, perfectos. Intachable. Must see.




Se quedaron en la estacada series como Sherlock, Deadwood, Black Mirror, Downton Abbey, Crimson Petal and the WhiteBreaking Bad, Battlestar Galactica, Carnivale y Big Love, con la que tuve muchas dudas con otras de las series de la lista. Otra de las opciones era Mad Men, pero, personalmente, creo que esta serie está muy lejos ya de sus mejores momentos.

miércoles, 22 de agosto de 2012

The Shield (4ª temporada) - FX

Seguimos con nuestro (a mi parecer) enfermizo visionado de The Shield (a lo que, probablemente ha contribuido esa media temporada vista en una sola tarde) satisfechos y temerosos de lo que nos hemos encontrado en esta cuarta temporada.

Monica Rawling tiene los huevos que a Aceveda le faltaban.

Que The Shield es una buena serie creo que lo vamos a dejar fuera de la discusión. Desde la incorporación de las tramas de temporada la serie ha estado experimentando con su propia estructura y parece que esas pruebas han dado sus frutos en esta cuarta temporada. Cabe decir que la serie comete un pequeño pecado para los defensores más acérrimos de sus virtudes (bueno, o debería ser así, en realidad supongo que los defensores más acérrimos dirán que carece de cualquier tipo de error, fallo o simple mácula): el caso es que esta vez la serie empieza lenta. Hay que plantear el caso, porque esta vez se las trae. Hay que presentar unos cuantos personajes que ayudarán a mover esos nuevos hilos y dejar a la vista todos los cabos iniciales de los que se irá tirando para desvelar la trama. ¿El resultado? Envidiable.


Preparados...


—El grupo de asalto se ha roto. Los hechos de la tercera temporada lo aventuraban, es verdad; pero quizá fuese más previsible esperar que la pieza que se retirase del puzzle que conforman fuese la del rubito Lemanski y no la que finalmente se retira. Sorprende ver a Shane por libre. Lem, es verdad, también trabaja en otro sitio, pero sigue obedeciendo órdenes de Vic y ayudándolo en todo cuanto le es posible, pero Shane. ¡Oh, Shane! Qué bien le vino todo esto a la serie.
—Los detectives Wyms y Wagenbach están fuera de combate por la tirria que se les ha cogido en la fiscalía y Dutch empieza a mostrar cierto hastío con la situación. Se hace evidente muy pronto que uno tendrá que ceder o que la situación se volverá mucho peor.
—Nueva capitana. Monica Rawling llega bien dispuesta, con muchas ideas y valor. El personaje, sobre todo al principio peca de plano. Tiene unas ideas muy claras y las ejecuta con suma frialdad. Puede que no reciba el desarrollo que uno podría esperar con el paso de los capítulos; pero es cierto que es la ayuda perfecta para que sí lo hagan el resto de personaje, lo que es digno de merecido agradecimiento. Buen personaje, a pesar de su sencillez, y fantástica incorporación. Muchas de las tramas de la temporada giran alrededor de las ideas tan dispares y a veces drásticas con las que ha llegado, ideas buenas con muy mala publicidad y un temperamento muy fogoso que nunca se echa atrás.

La serie gana medio punto temporal cada vez que esta mujer sale en pantalla.


Listos...


Los ingredientes ya están en la cazuela. Ahora se pone el fuego al máximo (The Shield no se caracteriza por andarse con demasiadas milongas) y allá vamos.

Dutch y Wyms de vuelta al ruedo y con unos guiones que parecen haberse decidido finalmente a hacer de Dutch un gran interrogador (el tratamiento de este personaje, en mi opinión uno de los mejores —o con más potencial, al menos— de la serie con su ignorancia torpe sobre las normas sociales sin ser un Sheldon, es tan inconstante que nunca sé qué pensar). Esta temporada tiene varios casos de hombres que se derrumban ante la segunda pregunta y, con todo, incluso con ellos hay detalles de interrogatorio que son realmente memorables, como el interrogatorio de «Starbucks».

Pero el gran acierto de esta temporada es mostrar a un Shane desatado. A ver, siendo sinceros, admito que a mí Shane es un personaje que me da un poco de asco. Es un personaje tan claramente vil... Le falta el caché de ser un verdadero villano y le falta el carisma canallesco del bueno antiheroico; este solo es un hijoputa estándar. Era un sucio perro de Mackey trabajando para él, y desatado es solo un chacal furibundo intentando hacerse hueco en un terreno que se le viene grande. Intentando impresionar con amenazas y violencia, pero demasiado torpe y demasiado estúpido para poder regir el cotarro. Sencillamente genial. Y ver cómo se le dibuja cada vez más infame es una experiencia muy gratificante.


Das asco, Shane, hazte a ello. Sé que no es una sorpresa para ti.

¡Ya!


Esta temporada sí me ha parecido una mejora tangible respecto al punto inicial de la serie. Quizá sea el momento en que el equipo encontró el punto perfecto que debían darle o quizá se conjuntaron los astros, pero el caso es que esta temporada parece ir sobre ruedas.

Empecé con ciertas dudas al respecto, porque los dos primeros capítulos resultaron un tanto torpes, y se me hacía muy raro en esta serie. Pero era el precio, era el precio de contar una gran historia. Y esta temporada, con las nuevas ideas, con la política de las confiscaciones, con la increíble, perfecta, envidiable y contundentísima actuación de Glenn Close, que consigue que Monica Rawling se coma la pantalla cada vez que aparece en ella; la insinuación de las tramas maestras de la quinta temporada, con todas las tensiones de Aceveda (con Vic, con Monica y con una nueva amiga) y con una serie de finales que se encuentran entre las mejores escenas de toda la serie, destacando sobre todo la escena que concluye el séptimo capítulo de la temporada (Hurts) con unos planos mucho más largos y menos movidos de lo habitual en la que la dirección parece intentar reclamar su reconocimiento, a pesar de ser, tradicionalmente, uno de los puntos más sosos de la serie.

«Usted no es policía. Nunca lo fue.»


Nota: 9. Esta temporada carga con un inicio algo decepcionante y con un capítulo 9 bastante aburrido (sobre todo tras el increíble visionado de los episodios 7 y 8); pero el resto de la temporada, Soñadores, es de manual. ¡Una pasada!

Entradas relacionadas:
The Shield (1ª temporada).
The Shield (2ª temporada).

martes, 21 de agosto de 2012

Slumdog millionaire - Danny Boyle y Loveleen Tandan

Jamal es un joven hindú que está a punto de ser el primer ganador del programa "¿Quiere ser millonario?". Antes de la gran final del concurso, la policía lo detiene para intentar probar que ha hecho trampas. Nadie se explica cómo un chico pobre, semianalfabeto y que trabaja llevando té en una oficina puede haber llegado tan lejos.


Esta película es del 2008 y, a pesar de todos su premios, no la había visto hasta ahora. La verdad es que he leído y visto tantas y tan deprimentes obras sobre India, que no me apetecía nada sumar una más a la lista. Pero es una película con tantos premios que era casi obligatorio verla.


Personajes:
— Jamal (Dev Patel): tras la muerte de su madre, Jamal y su hermano tienen que buscarse la vida, convertidos en huérfanos y vagabundos. Dos niños a merced de mafias, extorsionistas y todo despojo de la humanidad dispuestos a explotarlos.
— Salim (Madhur Mittal): el hermano mayor de Jamal es un superviviente. Un niño dispuesto a todo para sacar adelante a su hermano sin importarle a quién se lleve por delante. El problema es que sus ansias de dinero y poder lo llevarán a enfrentarse con lo que más le importa.
— Latika (Freida Pinto): huérfana como los chicos, se une a ellos haciéndose llamar la tercera mosquetera.
— Prem (Anil Kapoor): el presentador de "¿Quiere ser millonario?" es un chico de origen humilde, como Jamal. Él es quien lo denuncia al pensar que hace trampas para ganar.


Los actores:
— me sorprendieron especialmente los niños, por su talento. Mucho mejor que Dev Patel al que no acabo de encontrarle la gracia. Tampoco me impresionó la actuación de Madhur Mittal aunque Freida Pinto y Anil Kapoor alegran un poco un plantel bastante normalito.


El guión:
— Slumdog millionaire tiene una historia sencilla a la par que entretenida: chico pobre quiere dinero para salvar a la chica de sus sueños. Y ya está. Hay buenos, hay malos y todo está rodeado del olor a injusticia social que apesta todas las escenas de la película.
Pero la verdadera gracia es cómo está contada la película: Jamal, interrogado por la policía, nos va contando la historia de su ajetreada vida, explicando por qué se sabía las respuestas. Una forma muy inteligente de mantener en vilo al espectador.
Se ha criticado mucho el tratamiento que la película da a la miseria que sufren los niños en un país como India. Se la ha criticado por ser demasiado blanda y también por todo lo contrario. Sinceramente, me parece lo suficientemente dura. Deja clara la situación sin necesidad de mostrar tonelada de ketchup, que parece que es lo que algunos piden a gritos.


La música:
— una curiosa mezcla entre la India moderna y la clásica es acertada. Os dejo el número final de la película porque me parece muy lucido. ¡Cuidado con los spoilers!


La dirección:
— a cargo de Danny Boyle y Loveleen Tandan, está claramente marcada por el característico estilo de Boyle. Parta mi gusto, una dirección excelente.


Nota: un 7,5. Es una buena historia bien llevada. Dale una oportunidad.

Otras películas de Danny Boyle:
Slumdog millionaire.
127 horas.
Trance.

lunes, 20 de agosto de 2012

¡Qué verde era mi valle! - John Ford

Esta película llegó a mis manos de forma bastante peculiar, tras una partida de rol en vivo de la que me fui de forma algo abrupta. Resulta que terminada la partida votaron al personaje que más les había gustado, o al que creían mejor interpretado, y eligieron al mío; y el director del juego me hizo llegar la película la siguiente vez que lo vi: una edición doble que contiene Eva al desnudo y la peli que ocupa la reseña de hoy: ¡Qué verde era mi valle!


Corazón negro


La película nos envía a la Gales del siglo XIX, a un pequeño pueblo en el que viven los Morgan. Son una familia unida y dedicada al mismo negocio, a la mina de carbón que se ve como un titán negro en lo alto del pueblo, siempre vomitando humo y peligro. Pero llega a este vaso la gota que los hará vibrar a todos y romperá la aparentemente inquebrantable armonía familiar: la llegada de muchos nuevos trabajadores más necesitados, que permite al dueño de la mina empezar a bajar los jornales cada vez más.


Fue toda una sorpresa encontrarme de nuevo con ese tema de la bajada de salarios, con el hambre y la tristeza de los trabajadores, con un paisaje arrasado por la codicia y el mal hacer del capitalismo desmesurado. Fue toda una sorpresa, digo, encontrarme de nuevo con el meollo de Las uvas de la ira, sobre todo contando que hasta el último momento no tenía claro si veríamos ¡Qué verde era mi valle! o Las uvas, que también era de Ford y también le teníamos ganas.

Nos decidimos por esta que nos ocupa y nos encontramos con el mencionado panorama y, para qué negarlo, llevábamos diez o quince minutos de película y ya parecía evidente que no se trataría de una película más; esta es una de las grandes.

Los mineros, el pueblo y, allá arriba, la mina.

¡Qué verde era mi valle! es un film lleno de opuestos. Por un lado tenemos el pueblo, que es un lugar alegre, lleno de sonrisas y canciones; y por otro tenemos la mina: toda negra, sucia y mortal. Tenemos la familia unida como un clan a la que sobreviene el enfrentamiento de un padre opuesto al cambio y unos hijos que ven la inmutabilidad como una muerte cierta. El nuevo párroco enfrentado a la actitud más recta, pero también más prejuiciosa, del resto de religiosos y de muchos de los lugareños. Tenemos el cálido costumbrismo del pueblo galés y la actitud rompedora de la mujer que opta por divorciarse ante las atónicas y críticas miradas de los demás. El oscuro y terrible drama de la pobreza, la emigración y las tensiones familiares contra el alivio cómico que salpica todo, muchas veces rodeando a la figura del boxeador y de su amigo. El trabajador y el patrón. El pueblo y la mina. Opuestos, opuestos, opuestos...

«No bajaré porque soy un cobarde. Pero te guardaré la chaqueta.»

Alma infantil


La película es endulzada del amargor de todos los hechos acontecidos por la forma de ser de muchos de los personajes: son entregados, fieles, amables y llenos de cariño. Son ejemplares. La película rompe con el tono pesimista que adquiriría si se centrase en los hechos dando una gran importancia a la forma de los personajes en sí; en lo que quizá sea especialmente relevante que todo se cuente a través de los ojos (a través de los recuerdos) de Huw Morgan, el menor de los siete hermanos, que empieza teniendo 8 o 9 años en la película y acaba con 18 o 19 (impacta mucho ver que el niño es encarnado por el mismo actor pero la gente lo va tratando diferente, que empieza a tener responsabilidades e intereses adultos pero que sigue aparentando los 12 o 13 años que aparenta al principio del filme).

Un hombre pequeño puede proyectar una gran sombra.

Huw es un niño obediente y entregado a la familia y al deber. Es inteligente y consigue entrar en el colegio, aprende a defenderse y a valerse por sí mismo. Pero acaba protegiendo los intereses de la familia de la forma que tiene más a mano, como siempre han hecho en su familia: en la mina.


Colabora a este toque más amable, cálido e infantil, el tono casi de cuento, sencillo, directo y emotivo, que le da Ford a la película. Las canciones de los mineros (verdaderas canciones tradicionales galesas) cuando bajan alegres con el jornal y algunas de las piezas compuestas por Alfred Newman, aunque no fue un campo que me gustase especialmente de la película. Os dejo un enlace a la banda sonora para que le echéis un vistazo si os interesa.


Pinceladas rebeldes


No tanto en la forma de grabar la película (ese año la rebeldía direccional fue cosa de Orson Welles y su impresionante Ciudadano Kane que definió los recursos modernos del cine), pero lo cierto es que Ford, desde ese tono preciosista de cuento, se permite dar unos toquecitos algo agresivos.

Otro tipo de agresión, quizá; pero había que poner al boxeador en alguna parte.

Tenemos al párroco algo liberal y revolucionario, el romance idílico con la hija de los Morgan. Y por si fuera poco ¡un divorcio! La verdad es que viendo la película se me hizo raro imaginarme el efecto en 1941, pero supongo que estos fueron algunos de los puntos que llamaron la atención al jurado de la Academia para darle a ¡Qué verde era mi valle! los 5 Oscar que se llevó: Mejor película, Mejor dirección, Mejor guión adaptado, Mejor actor de reparto, Mejor dirección artística en b/n y Mejor fotografía b/n.

Mi modesta opinión es que varios de esos premios deberían haber ido, sin la menor duda ni vacilación posible, a Ciudadano Kane; aunque no pretendo desmerecer la película de Ford que, insisto, es muy, muy buena.



Curiosidades

—La película se iba a grabar en Gales en technicolor, pero fue impedido por la Segunda Guerra Mundial y los bombardeos nazis sobre las islas británicas. Finalmente se grabó en blanco y negro porque los colores de las flores de California no aparecían en los paisajes galeses y desentonaban mucho.
—El productor, Darryl F. Zanuck, quería que durase 4 horas y que fuese una especie de adversario de Lo que el viento se llevó. El papel del Huw adulto lo iba a interpretar Tyrone Power. Creo que el dejar la película en 2 horas fue un gran acierto, sinceramente.


Nota: 9. Una gran película en todos los aspectos. Emotiva, tierna, dura y bien equilibrada en sus contrastes. ¡Visionado obligatorio!


viernes, 17 de agosto de 2012

Noticias 17 de Agosto

—Fecha confirmada para el estreno en cines de Los Vengadores 2: 1 de Mayo de 2015.

—Los extras de Prometheus en BR incluirán 35 minutos cortados del material original, 15 de los cuales son del último acto de la película. Algunas de las escenas tienen nombres tan explícitos como «Batalla final» (¿de verdad quitaron esa escena?) y «Paraíso». Admito que les tengo ganas.



En busca del arca perdida se estrenará en 3D IMAX, además de lanzar toda la serie en BR.

—La CNN busca una emisión algo más mayoritaria para intentar paliar sus peores cifras en 20 años. ¿A alguien le suena al episodio 8 de The Newsroom?

—Hell on wheels vuelve con peores cifras que con las que se marchó. 4,3M en su estreno en la primera temporada, 2,9 a su marcha y 2,5 a su regreso. ¿Seguirá su caída y la cadena la condenará a muerte?

—Parece que la NBC ha encargado un piloto para una nueva adaptación de Cleopatra escrito por Michael Seitzman. Es un personaje histórico que siempre me cayó en gracia, pero no sé yo. A ver qué sale de ahí.

Edición 19:50
—Parece ser que Juego de Tronos ya ha anunciado quién será su Mance Rayder, el Rey Más Allá del Muro, y será Ciarán Hinds, César en Roma. ¡¡Grande!!

jueves, 16 de agosto de 2012

En busca del Valle Encantado - Don Bluth

Las tierras en las que vive Piecito con su familia se han convertido en un territorio inestable, lleno de ríos de lava y ceniza. La familia parte en busca del Valle Encantado, un plácido lugar lleno árboles plagados de ricas hojas y ríos con agua fresca y limpia.


Quien diga que no ha visto esta película de peque, no ha tenido infancia, es un hecho. Ha marcado tanto que no tiene un secuela, no, tiene doce.
Con estos antecedentes, decidimos echarle un nuevo visionado, sobre todo tras la insistencia de mis primos pequeños. Y mis niños tenían razón, esta película es genial. Una película divertida, tierna y dura a su manera. No gustó tanto que la incluimos en nuestra lista de «Diez grandes películas infantiles».
Vamos a revivir un poco de esa infancia que cada vez queda más lejos.


Los personajes:
— Piecito: el pequeño apatosaurio ve muy pronto cómo su madre muere a fauces del terrible Diente Agudo, un enorme tiranosaurio rex. Inteligente y con una buena capacidad de planificación, tiene todo para liderar al grupo hasta el Valle Encantado. 
— Sera: una triceratops separada de su familia tras un terremoto. Unirse a Piecito para llegar juntos al Valle Encantado es su mejor opción de supervivencia. Es la más fuerte y obstinada de todos los pequeños dinosaurios.
— Patito: el miembro más adorable del grupo. Patito es una encantadora saurolophus que es todo optimismo. Es la pieza central que ayuda a mantener unido al grupo.
— Púas: estegosaurio que las otras crías se encuentran por el camino. Deciden adoptarlo y cuidarlo entre todos. Junto con Sera, es el más fuerte del grupo.
— Petrie: a pesar de ser el más miedoso de todos, la cría de pteranodón consigue volar y se convierte en el explorador que va atisbando los problemas del camino.

Si juegas a rol te habrás dado cuenta de que esto es un clásico grupo de D&D. Sin duda.


El guión:
— la verdad es que la película es realmente entretenida. No tiene grandes sorpresas pero es una delicia. La ternura de algunas escenas contrastando con lo duras que son otras hacen una gran mezcla. Creo que la gran ventaja es que los personajes son tan distintos entre sí que es muy difícil que no empatices al menos con uno de ellos. El viaje, largo, duro y lleno de peligros está muy bien pensado porque los peligros no siempre vienen de fuera del grupo. 
Otro punto positivo es el malo. El terrible Diente Agudo que mata a la madre de Piecito y que se interpone constantemente entre él y el Valle Encantado. Quién diga que no paso miedo con Diente Agudo, miente miserablemente.


El doblaje:
— mucho mejor en doblaje latino. Si, ya sé que normalmente no recomendamos el doblaje de más allá del charco pero esta vez toca. Las voces son adorables y no imagino cómo podrían ser mejor en castellano. Si puedes, en doblaje latino.

                                                   Patito dice: «si, si, siiiiiiiii»

El dibujo:
— el contraste entre el dibujo adorable e infantil para los dinosaurios más jóvenes y las líneas duras y realistas de los adultos es un acierto. Patito y compañía son adorables mientras Diente Agudo es claramente un monstruo terrible e infame.
El problema es que el dibujo ha perdido con los años, se nota falta de nitidez, faltan colores, falta darle un lavado de cara y reeditarlo.

Nota: un 9. Es una gran película con un buen guión. Exaltación de la amistad y de la supervivencia en grupo en estado puro. Como extra, vídeo de cómo se conocen Patito y Piecito:



miércoles, 15 de agosto de 2012

The Shield (3ª temporada) - FX

Cuando una serie elige tener una trama larga de fondo no suele volver a la estructura procedimental. The Shield tampoco. La estructura de la tercera es la misma que la de la segunda, un conjunto de tramas largas que hilan los capítulos entre sí y casos de un solo capítulo completando cada uno de ellos.


Los casos grandes


Para el equipo de asalto, esta temporada, fundamentalmente, gira en torno a la mafia armenia. Hay que tener en cuenta que en la segunda temporada, Mackey y su equipo de asalto robaron el tren del dinero —y ahora está metida Hacienda en el pastel— con el que la mafia armenia, la rusa y otros lavaban el dinero cada dos meses. La conclusión es obvia, los armenios están revolucionados y empiezan a aparecer cadáveres con los pies cortados. Y todo apunta a Margos, ¿lo recordáis? Aunque también tienen tiempo para ir calando la nueva relación de Shane, la guapa Mara. Shane nunca se caracterizó por lo inteligente que era, y una nueva distracción parece ser más de lo que es capaz de manejar.

Hay una última trama que une al equipo de asalto con la calle, y es la guerra de bandas entre los Byz-Lats y los One-Niners. A estos últimos ya los conocíamos, para los primeros la serie nos presenta a Diagur, que juraría que salvo en su primera aparición, que es en una sala de juegos, luego siempre que van a buscarlo aparece con la cabeza entre las piernas de alguna mujer.

Diagur.

Las tramas de los detectives (Dutch y Wyms) también tienen dos grandes ramificaciones: la primera de ellas atañe fundamentalmente a Wyms, quien se prepara para sustituir a Aceveda en cuanto este tome su nuevo cargo público dirigiendo primero a los equipos de asalto y de infilitración, dos equipos que trabajando juntos producirán chispas. Su otra trama larga —que regresa a esta temporada, de hecho— es la del violador de ancianas.

Aceveda tiene que prepararse para su nuevo puesto, labrar el terreno y no lo tendrá fácil. Tiene una segunda trama que sombrearé en gris porque empieza casi a mitad de temporada: Aceveda tendrá que lidiar con el hecho de haber sido forzado a chupársela a un matón. Esto cambiará mucho al personaje y dará lugar a varias de los momentos más duros de la temporada.


Más pasos, mismo camino


Esta vez la temporada tiene 15 capítulos de unos 42 minutos como es habitual. La estructura de los capítulos es muy parecida a los de la segunda temporada y muchos de los dramas internos de los personajes son los mismos que ya venían de atrás. La familia de Mackey, por ejemplo; el dilema de Julien, la tensa situación del equipo de asalto entre sus miembros, ampliada ahora al equipo de infiltración y a la jefa de ambos, los problemas de confianza de Dutch y demás.

Margos.

Se mantiene también la escalada de violencia (la escena de Aceveda es muy desagradable, pese a que técnicamente no se vea nada) y los rasgos de estilo de la serie con mucha música alternativa y a menudo cañera, con esos finales musicalizados en ocasiones y que hacen un repaso a los distintos grupos de actuación que hay en Farmington, disparos, sangre y muerte; todo ello intercalado con momentos que, de un modo u otro, resultan divertidos.


Nota: 8. Las tramas largas funcionan mejor en esta temporada que en la anterior, o lo hacen antes. Si estás buscando una serie de policías y The Wire se te hace pesada, The Shield puede que sea la mejor de las opciones.


Entradas relacionadas:
The Shield (1ª temporada).
The Shield (2ª temporada).
The Shield (4ª temporada).
The Shield (5ª temporada).
The Shield (6ª temporada).

martes, 14 de agosto de 2012

Los Tudor (1º temporada) - Showtime

El Rey Enrique VIII está preocupado porque su esposa Catalina no ha podido darle un hijo varón. Así empieza a darle vueltas a un divorcio que cambiará para siempre la historia del mundo.


Hace ya unos años que vi esta serie y me gustó mucho. Como Albos no la había visto, me animé a darle un segundo visionado con él. Respiro tranquila diciendo que me ha parecido aún mejor que la primera vez. Es una serie entretenida, con un gran vestuario y con un buen reparto. Recomendada al 100%.


Los personajes:
— Enrique VIII (Jonathan Rhys Meyers): un hombre temperamental, voluble y muy creyente. Al ser el heredero un una dinastía muy joven, le preocupa especialmente no dejar a un varón en el trono.
— Reina Catalina (Maria Doyle Kennedy): digna hija de los Reyes Católicos, Catalina es todo lo que se le puede pedir a una Reina. Es piadosa, contenida, noble, creyente y el pueblo la adora. El único problema es que ninguno de sus hijos varones ha logrado vivir más allá de los tres meses.
— Thomas More/Tomás Moro (Jeremy Northam): antiguo tutor de Enrique VIII, es uno de sus más preciados consejeros a pesar de vivir fuera de la Corte. Su menta aguda es conocida y apreciada en toda Europa, así como sus fuertes convicciones morales.
— Cardenal Wolsey (Sam Neill): Lord Canciller del Reino, sus opiniones, no siempre desinteresadas, son decisivas. Guerras, bodas, acuerdos... casi todo lo que se aprueba pasa por Wosley, cuya mayor ambición es hacerse con el Papado.
— Thomas Boleyn/Tomás Bolena (Nick Dunning): embajador inglés conocido en todo el continente por su encanto e inteligencia. A parte de esas virtudes, es un hombre extremadamente ambicioso que no duda en poner a sus hijas en bandeja de plata frente al Rey.
— Anne Boleyn/Ana Bolena (Natalie Dormer): educada para ser una fría dama de Corte, Ana no duda en seguir el camino indicado por su familia y seducir al Rey. Eso sí, bajo sus propias condiciones. Después de todo, ¿quién lo arriesgaría todo por un hombre tan voluble como Enrique?

                                                  La noble y virtuosa Catalina.

Los actores:
— la verdad es que no tengo nada malo que decir del reparto de esta serie. Tenía muchas dudas con Jonathan Rhys Meyers, que quedaron despejadas en cuando vi el primer ataque de ira de su personaje.
También he de decir que el aspecto físico juega muy en favor de la interpretación de los personajes: Rhys Meyers tiene un aire inquietante que ayuda mucho a caracterizar al voluble Enrique VIII, Natalie Dormer no tiene aspecto de mujer de bien precisamente, Maria Doyle Kennedy tiene un porte digno de una hija de los Reyes Católicos y la sonrisa de Sam Neill no inspira confianza en ningún momento. Grandes actores para grandes y complejos personajes.
En cuando a la fidelidad histórica al aspecto de los personajes, algunos sí y otros ni de lejos. Catalina era rubia de ojos azules, Enrique VIII y Rhys Meyers se parecen como Beyonce y yo misma. Ana Bolena es descrita como una mujer de tez morena y ojos oscuros. Sí hay cierto parecido entre Jeremy Northam y Thomas More mientras que Sam Neill pesa la mitad que lo que pesaba el Cardenal Wolsey en sus mejores tiempos.
La gran pega del casting son los actores no españoles intentando hacer de españoles. Porque cada vez que mantienen conversaciones en castellano das gracias a que la serie esté subtitulada, son casi ininteligibles los pobres. Maria Doyle Kennedy va mejorando pero tampoco creo que hubiesen tenido problemas en encontrar actores españoles para los papeles.


El guión:
— el gran problema del guión son los primeros capítulos. Tienen fallos de ritmo, presentan demasiados personajes y abren muchísimas tramas a la vez. Sin embargo, poco a poco nos familiarizamos con los personajes y las tramas van quedando despejadas. Y a partir de ahí, la serie engancha y cada capítulo es una gran tentación para ver el siguiente.
La gran baza son los diálogos entre personajes. Porque si algo tiene Los Tudor son personajes inteligentísimos a los que sabe sacar provecho en cada capítulo: las manipulaciones de Tomás Bolena, las conversaciones entre Moro y Wolsey para planear cómo convencer al temperamental Enrique de hacer lo correcto, las razones de Ana Bolena para no dejarse llevar por la pasión, la fe de Carlos I... todos y cada uno de los personajes, con sus virtudes y defectos, quedan reflejados en las frases que les dedican.
Momentazos:
— Enrique enfurruñado porque siempre pierde a las cartas.
— Enrique enfurruñado porque el Rey de Francia le gana en una pelea absurda.
— «So you were a fucking virgin!! That's not the point!!» Enrique VIII gritándole a Catalina.
— La capacidad de Catalina de disculpar a su marido haga lo que haga. Las decisiones que la perjudican nunca son cosa de Enrique, son cosa de sus asesores. Claro que sí, querida.
— Ver cómo Ana Bolena se enreda en su propia telaraña.

                         Ana Bolena, esa mujer de tez morena y penetrantes ojos negros.

El maquillaje:
— un excelente trabajo. El maquillaje de Enrique VIII, con rostro y labios pálidos es el complemento perfecto a lo desequilibrado del personaje, un maquillaje ligero para Ana Bolena, suavizando los rasgos y uno mucho más duro para Catalina, aumentando la edad de la actriz.
Fíjate en los ojos de Ana Bolena y su padre, porque verás cierto parecido. Es efecto del maquillaje porque los ojos de los actores sólo se parecen en el color claro.


El vestuario:
— es tan bueno que hace tiempo lo incluí en la lista de los mejores vestuarios. Siempre está bien ver una serie con ropa de hace siglos que no parece comprada en el mercadillo de una compañía de teatro recién disuelta.
Destaco las grandes diferencias que hay entre los vestuarios de los personajes franceses, españoles e ingleses. Nada que ver la moda de cada país. ¿Los mejores? Para mi sorpresa, los ingleses. Los menos horteras de todos.

Los efectos especiales:
— uf, esos croma dignos de Revenge o Ringer... la verdad es que en este punto la cadena debería haberse esforzado más.
Otro punto en contra son las heridas. Me pregunté durante gran parte de la temporada por qué evitaban mostrarlas en primer plano. Cuando lo hicieron, me quedó clara la razón. Para hacer las cosas mal, mejor no hacerlas y ya.


Nota: un 7. Sí, esta es la serie en la que verás lo tremendamente imbécil que era Enrique VIII, el pobre. Disfrútala.


lunes, 13 de agosto de 2012

Brave (Indomable) - Mark Andrews, Brenda Chapman, Steve Purcell

Nota: en la reseña voy a referirme a la película como Brave solo porque aún no me hice al nombre en castellano y creo que la película es más conocido por su título original.


Brave es el último estreno de PIXAR, la división fringe de Disney, con películas tan raras y fantásticas como Wall-E y tan carismáticas y emotivas como Up y Toy Story. Con ese historial uno espera encontrarse ante algo grande con cada una de sus películas. Lo cierto es que PIXAR tiene varias películas ya mediocres de antes, pero como siguen haciendo las cosas bastante bien en general, los fracasos se olvidan o, al menos, se le perdonan un poco.

Merida. Mejor no os pongáis en su camino...

PIXAR haciendo Disney


Brave es el intento más Disney de las películas de esta subsidiaria. Brave tiene el conflicto madre e hija como punto de partida (como en EnredadosMulán ... mucho más fácilmente ampliable si aceptamos madrastras), tiene un personaje rebotado con el papel que le ha tocado en el mundo (Jasmine, Bella, Mulán...), el alivio cómico (Mushu, Ding-Dong, Mudito... siempre hay alguno) y el humor familiar.

¿Y eso es malo? Pues no. El problema es que mucha gente lleva años diciendo que PIXAR se estaba comiendo a Disney, que los logros de la subsidiaria superaban ya con mucho a los de la otra y tal y cual. Y Brave, aunque es divertida y entretenida y bonita, podría haber salido de la mente menos rompedora de toda la compañía Disney. Brave es clásica y típica y su único gran cambio respecto a la mayoría de clásicos Disney (una tendencia que, es cierto, han venido rompiendo los últimos años; aunque eso hace que esta película no pueda destacar ni siquiera en eso) es que la princesita no quiere ser salvada, quiere salvarse ella. Es una mujer de armas tomar y no va a venir un mequetrefe con algo colgando entre las piernas para salvarla. Eso puede hacerlo ella, muchas gracias.

Brave nos presenta a Merida, hija de Fergus, líder del clan DunBroch, que le regala un arco por su cumpleaños. Ya en ese mismo principio se nos insinúa cómo va a ser Merida. Poco después, un oso enfurecido ataca a los DunBroch y Fergus pierde una pierna. Años después, Merida tiene hermanos trillizos, unos tipos muy revoltosos (alivio cómico con el sello Disney decorado con neones, aunque algo más graciosos y soportables de lo que es habitual) pero sus padres tienen un nuevo plan para ella. Bueno, en realidad es más cosa de su madre (esto también es parte del arquetipo Disney): es hora de buscar matrimonio. Pero Merida no quiere casarse (es también parte del concepto de princesa Disney actual de la compañía, que se ha adaptado un pelín a los tiempos; Blancanieves ya no era guay, para qué negarlo) y hará todo lo necesario por permanecer soltera. Y ahí radica el subtexto de la película: la liberación de la mujer y la lucha contra el yugo histórico del hombre sobre ella. Merida no acepta órdenes de nadie; es una amazona. Y corre libre. Invicta y orgullosa. Y así, tras humillar y dejar en la estacada a los Dingwall, los MacGuffin y los MacIntosh, la fiera princesa huye montada a caballo y llega, guiada por unos fuegos fatuos, a la cabaña de una bruja; donde adquiere todas las tallas en madera que tiene y un conjuro para cambiar a su madre. Y claro... todo se tuerce.

Merida no necesita nada de vosotros, ni siquiera del heaviarra y su hijo narigón.

Éxito en imagen y sonido


Brave tiene, eso sí, un apartado audiovisual impresionante, y no podía dejar de destacarlo en esta reseña. Para empezar, la forma de los personajes es muy extraña y poco habitual, y eso está bien. Conociendo además la influencia de PIXAR en la industria, probablemente anime a otros a arriesgar un poco más con sus diseños. ¿Y el pelo? Los largos, pelirrojos y rizados cabellos de Merida merecen una mención aparte: son increíbles. Pero increíbles de verdad, ¿eh?



El caso es que a lo peculiares y originales de estos diseños se une una animación tan fantástica como cabía esperar en un film de estas características. Las secuencias de Brave siempre son movidas, elegantes y muy, muy vistosas.

Y a esto hay que añadir una impresionante banda sonora a cargo de Patrick Doyle (Enrique V y Thor, entre otras), que siempre suena a salvajes pueblos británicos, a épica folclórica y que suena distinta a la corriente general de música épica actual. Patrick Doyle debe de ser uno de los pocos que no intenta sonar a John Williams. Y eso es bueno. Doyle tiene un, no tan numeroso, ciertamente; pero brillante legado propio.

No obstante, en torno a este respecto me gustaría puntualizar que las canciones propiamente dichas suenan un poco cutres-de-más en castellano. Desconozco por completo cómo suenan en inglés, pero doy fe de que en castellano suenan pobres, aburridas y decepcionantes. Por si fuera poco, hay una matización más que quiero hacer en cuanto al sonido. En los momentos voz en off de Brave, la voz de Merida sonaba algo distorsionada, baja y empobrecido; espero que fuera culpa del técnico de sonido que se hacía cargo de la peli, pero el efecto fue un poco chapucero.

Detalles y más detalles


PIXAR siempre acompaña sus películas de un corto que las precede, y estos cortos nunca son moco de pavo. En este caso el corto de marras se llama La Luna, que fue nominado a los Oscar 2011 como mejor corto animado. En mi opinión, de hecho, La Luna luce mucho mejor que la propia Brave. La Luna es un relato precioso y preciosista, siete minutos de magia hacia un final que, si bien es algo evidente, no deja de ser hermoso.

En la sala en la que vimos la película, en los Cines Yelmo de Vigo, antecediendo al corto mencionado emitieron otro titulado La Mano de Nefertiti, dirigido por Guillermo García Carsi (creador de Pocoyó). Este, más típico, toons de toda la vida, con sus golpes, sus exageraciones y su sencillo divertimento (delicia de los críos que se rieron más en estos 3 minutos de Nefertiti que en el corto y la peli que lo siguen) nos planta delante a dos personajes que entran en el museo Metropolitan y tocan la Mano de Nefertiti. Y pasan cosas. Muy desenfadado y divertido.



Destaco lo que fue en el Cine Yelmo porque me consta que en otros cines no la han emitido. Desconozco si hay alguno más que lo hace, pero si lo ponéis en comentarios lo añadiré sin problemas, que los Yelmo no me pagan por la publicidad.

Los trillizos hermanos de Merida.



Nota: 6,5. Brave es un espectáculo digno. Es una película divertida y bien hecha, sencilla pero no simplona, directa y entretenida. ¿Qué le falta? Le faltan muchas cosas, tal vez una historia menos previsible y menos Disney, tal vez un clímax más tenso, tal vez secundarios de más peso... pero sobrar no le sobra nada. Y la osa está muy bien, tanto en cuanto a diseño como en cuanto a desarrollo del personaje. La película no es mala, pero tampoco esperéis encontraros con nada especialmente rompedor.

Otras películas y cortos de de PIXAR:
Wall-E.
Buscando a Nemo.
Toy Story 3.
Presto.

Y como extra os dejo con una imagen preciosa:


viernes, 10 de agosto de 2012

Noticias 10 de Agosto

—Joss Whedon (Los Vengadores, Dr. Horrible, Firefly) ha sido confirmado como guionista y director para Los Vengadores 2 (normal, contando el éxito de la primera entrega), así como creador para una serie ambientada en el mismo universo para la ABC, de la que, ahí sí, tengo muchas dudas.

Recetas de arquetipos de películas. Grande. Y el de la invasión alien, con el guiño a los cliffhanger y a las secuelas es particularmente gracioso.

—Parece ser que el estreno de Total Recall (el remake de Desafío Total) ha tenido una taquilla de fin de semana decepcionante. No es que me sorprenda, pero la verdad es que esos 26 millones de dólares suenan a fracaso. A ver qué pasa cuando los JJOO y Batman le den tregua.

—Aquí quedan unas cuantas imágenes anticipando los personajes de la cuarta temporada de The Good Wife.

—Al tráiler de adelanto de la tercera temporada de Boardwalk Empire se unen una serie de fotografías. ¡Queda poco más de un mes, señores!

jueves, 9 de agosto de 2012

The Shield (2ª temporada) - FX

Si sois lectores habituales supongo que tenéis fresca la reseña de la primera temporada. Lo cierto es que acabamos esta segunda tres días después. Mucho vicio, horarios veraniegos y tal. Tras el aviso, casi obligatorio, de que habrá spoilers de la primera temporada, ¡allá vamos!



Una temporada de reenfoque


En esta segunda temporada el equipo de The Shield parece tener claro que quiere una trama de fondo real, más allá de la presentación de personajes y de lo capullos que pueden ser los del equipo de asalto. Y meten cinco, por un lado tenemos las tramas con apariencia de main quest: Asalto al Tren del Dinero y la misión de caza Armadillo Quintero, Culpable o Muerto. Ya, casi como side quests, tenemos: Asuntos Internos, Carrera por la Concejalía y La Familia Desaparecida.

Cabe decir que esas tramas no aparecen en ese orden, creo, pero el caso es:
—Asalto al tren del dinero: el equipo de asalto se entera de que la mafia armenia tiene un sistema de lavado dinero en el que reúnen el dinero que hay que blanquear cada dos meses y lo envían. Y planean asaltarlo. Esa será una buena jubilación.
—Armadillo Quintero, Culpable o Muerto: este señor es un hijo de la gran puta. El primer capítulo de la temporada, para no dar lugar a dudas, empieza con él quemando vivos a dos tipos. Luego nos enteramos de que violó a una rubita y le tatuó una paloma blanca en la mejilla para que no se olvidase del rato compartido. El capítulo acaba con una niñita con la misma paloma tatuada. ¡Todo en el mismo capitulo! El problema es que el tal Armadillo no es el típico villano estúpido de The Shield, que parecían tener todos un estilo de patada-en-la-puerta de espanto; este es un hombre frío, despiadado, inteligente y conocedor de las leyes estadounidenses y siempre busca la forma de que estas lo protejan. Un hueso, vaya, y de los duros.

Armadillo Quintero.

—Asuntos Internos referencia a la investigación que se hace sobre la comisaría de Farmington y sus quejas desproporcionadas sobre brutalidad policial. Con todo lo que ocultan estos tíos...
—Carrera por la Concejalía nos presenta la trama personal de Aceveda y su intento de dar un paso más subiendo la escalera. ¿Le va a resultar fácil? Nunca.
—La Familia Desaparecida: que conecta directamente con el final de la primera temporada, en la que la familia de Vic huye por el miedo, la tensión y la frustración. ¿Qué no hará Vic por encontrarlos?


La idea de una mayor relevancia de las tramas largas (aunque a veces alguna desaparece durante unos cuantos capítulos) es, a priori, buena. Pero en algunos capítulos, escasos, no obstante, el ritmo (pilar central, perfecto y apabullante en la primera temporada) se resiente. No es especialmente lesivo, pero me pareció destacable por contraste.


Más dura, más cruda, pero...


En The Shield tenían clara la línea progresiva de violencia y brutalidad que iba a seguir la serie. En la primera hay alguna paliza y algún disparo ocasional, es verdad; pero esta segunda es un tanto ensañada; y la tercera temporada (de la que ya hemos visto gran parte, ha seguido con la escalada esta, siendo muy muy bruta por momentos).

«Ambos sabemos que lo que le pasó a Ronnie fue culpa tuya. Todo... es culpa tuya.»

Lo que me inquieta, no obstante, es que hay más acción, más ensañamiento, más de todo... pero aquí, de entre los polis, no muere ni el tato. Son McLane, todos ellos. No importa qué pase, hay un ángel de la guarda, tienen siete vidas o qué se yo; pero con el estilo tan... combativo que tiene la serie me inquieta muchísimo lo pasota que es la muerte con esta gente. Es un punto que no me acaba de gustar de la serie.



Estilo muy rápido, pero cada vez un poco más cuidado


Que sí, que The Shield sigue ahí, al pie del cañón, con la cámara al hombro y corriendo a todas partes en persecuciones, tiroteos, asaltos y demás, pero esta vez la dirección es un apartado con apariencia algo menos casera. Sigue siendo el mismo estilo, pero hay escenas que han quedado especialmente cuidadas como la secuencia de final de temporada, perfectamente integrada en la música, el final de Scar Tissue (también integrado que da gusto con la increíble If I ever leave this world de Floggin Molly) y la pacífica entrega de Armadillo para jugar su última mano de cartas. Escenaza.

Claudette , Julien , Shane , Danny, Dutch, Lem y Aceveda. ¡Grandes!

A pesar de que la imagen se cuida cada vez más, no me gustó demasiado lo que pasaba con Dutch en algunos capítulos. No sé si le representan algún tipo de trastorno bipolar, pero los capítulos en los que está insoportable (insoportable de verdad, me refiero, no con esa ligera superioridad asocial que tiene habitualmenhte) es realmente desagradable, pesado y ridículo. Quizá sean los cambios de guionista (Shawn Ryan siempre está presente, pero a veces como guionista y otras solo como creador), pero ese personaje me parece que tiene un desarrollo algo errático, aunque otros, como Vic, Julien, Aceveda y Armadillo me parece que se lucen mucho.



Nota: 8. La temporada tiene algunos momentos algo más bajos de lo normal, aunque también tiene unos capítulos más intensos que los de la primera. En cualquier caso, admito que disfruté más con la primera temporada, sus casos casi completamente sueltos y su ritmo endiablado. De todos modos, sigue siendo una de las series de policías más recomendables que hay. Un producto interesante y entretenido hasta la médula.

Entradas relacionadas
The Shield (1ª temporada).
The Shield (3ª temporada).
The Shield (4ª temporada).
The Shield (5ª temporada).
The Shield (6ª temporada).

miércoles, 8 de agosto de 2012

The Witcher 2 - CD Projekt

La desarrolladora polaca continúa las aventuras del brujo Geralt de Rivia en un juego más típico que su predecesor, el casi perfecto The Witcher. Supongo que mucha gente preferirá esta segunda entrega, que luce mejores gráficos, mejores animaciones, unas realmente buenas cinemáticas, un aspecto más tridimensional, una cámara móvil cómoda muy de los juegos de esta generación y un sistema de combate más variado y habitual que el de los combos clickantes del primero. Yo no. Y no solo por los problemas de un combate un tanto caótico al principio. Me permito un aviso de que la reseña va a contener spoilers del primer juego y de las novelas, y no voy a marcarlos en gris porque serían demasiados. Dicho esto... vamos a meternos en harina.

Esta es la versión que probé del juego, ¡gracias Ryudo!

Se llamaba Geralt de Rivia


The Witcher 2 sigue la historia del brujo albino vuelto de entre los muertos. El brujo está preso y sus carceleros lo desprecian. ¿Qué ha pasado? Pronto un personaje, Vernon Roche, bajará para hablar con nosotros. Y de un modo u otro el brujo contará qué pasó desde la última vez que él y el señor Roche se vieron. En realidad... han pasado muchas cosas.

Geralt ha rehecho su vida y mantiene una relación estable —todo lo estable que puede ser una relación de Geralt y una hechicera— con Triss Merigold, mientras protege al rey Foltest, para el que también trabaja Roche, porque alguien se está cargando a los reyes. Un asesino de reyes anda suelto. ¿Quién no querría tener un espadachín como el rivio velando por su vida? Pero el brujo falla. Foltest muere y el brujo paga el pato. Deberá ahora limpiar su nombre y encontrar al culpable mientras lucha por recobrar la memoria que perdió en el primer juego.


Geralt es uno de esos personajes que enamoran. Geralt es un brujo, un cazador de monstruos, combatiente de estriges, arpías, ahogados, dracos —que no dragones—, demonios, espectros y, en general, cualquier bestia no inteligente. ¿Y qué tiene Geralt? Una espada de acero para los humanos, una espada de plata para los monstruos, unas cuantas pociones, unos cuantos hechizos y unas pelotas cuadradas de acero templado. Geralt tiene su gesto de superioridad, su voz rota, sus ojos de un dorado reluciente y su cuerpo plagado de cicatrices y quemaduras y su código de brujo. Geralt es duro y carismático, un profesional concienzudo y eficaz, un mujeriego, respondón y con facilidad para meterse en problemas. Y ahí está, en problemas por enésima vez.


Paso, estocada, estocada, paso atrás, parada, señal, estocada


Geralt no lucha. Geralt baila. O al menos así es en los libros. Los brujos son mutantes súper entrenados que han ensayado los mismos movimientos, los mismos pasos y los mismos golpes durante años. La lucha es repetición, es mecánica, es una ejecución fría y desapasionada, una sucesión de movimientos perfectamente estudiados y calculados... hasta que deja de serlo, vaya. Un brujo improvisa solo si la situación lo obliga. En el The Witcher estaba muy bien reflejado con el tempo de concatenación de golpes y los estilos de lucha bruto, rápido y grupal. En el The Witcher 2 el sistema de combate se ha cambiado por completo y, sobre todo al principio, el reflejo es mucho menos fiel.

El combate, al principio, es un poco infernal. Cada nivel que sube el personaje nos permite adquirir un punto de habilidad. Los primeros tienen que repartirse obligatoriamente a la rama de entrenamiento (creo que eran 6 puntos), luego podemos repartir puntos en las ramas de Señales, Esgrima y Alquimia. En cuanto tenemos unos niveles aceptables de estas ramas, el combate recupera su estructura ordenada de la que nos alejamos en momentos puntuales bien porque un monstruo en concreto es más rápido que nosotros, bien porque 15 espadachines juntos nos superan.

Entrenamiento arriba, señales izquierda, esgrima derecha, alquimia debajo.


Esta vez dispondremos de ataque rápido y de ataque fuerte únicamente. El ataque grupal se desbloquea en la rama de esgrima y, cuando uno de nuestros ataques —cualquiera— da a más enemigos que al que tenemos seleccionado, pasa a tenerse en cuenta el daño. Las señales son las mismas que en el primero, aunque Quen e Yrdi han cambiado su funcionamiento. Ahora Quen es un escudo de fuerza que se va mermando con el daño pero que no nos impide pegar a nosotros e Yrdi es una trampa inmovilizadora. Lo cierto es que solo usé estas señales en el entrenamiento y Axia —la de manipulación mental— en las conversaciones. Aard e Igni, como en el primero. A muerte. Aard espadazo espadazo es la danza de este brujo.

En internet, no obstante, se recomienda mucho usar señales como Quen e Yrdi, así que supongo que el juego admite, realmente, diversos estilos de lucha; lo que siempre es de agradecer. La esgrima y las señales, en cualquier caso, me dejaron muy satisfecho. Pero esta vez no puedo decir lo mismo de la alquimia. En el primer juego la alquimia era importante y marcaba la diferencia constantemente; en el segundo juego marca la diferencia algunas veces, pero normalmente puedes avanzar por el juego sin ingerir apenas pociones. Trampas y bombas usé muy pocas, la verdad; pero habría usado muchas más pociones porque me gusta mucho la idea que hay de fondo. El caso es que el sistema ahora es el siguiente: ahora hay que tomar las pociones antes de que empiece el combate. Esto hace que no sepamos contra qué nos vamos a enfrentar exactamente. El resultado es que, en general, se guarda partida, se lanza uno contra el monstruo; si lo mata sigue, si no lo mata... se carga partida, se toman pociones y se sigue. Personalmente creo que eso fue un error; además de que han quitado toda la gracia a pociones como la de curación (la de curación instantánea, digo; la de regeneración —Golondrina— sigue siendo muy útil).

Los jefes rompen un poco los sistemas de lucha y, normalmente, obligan a cambiar la mecánica normal; aunque salvo obligación del juego, doy fe de que Aard espadazo espadazo suele funcionar.

El mimo se nota


Se nota para bien y para mal. El juego tiene unos cuantos bugs que no son de recibo. Son tonterías, es cierto; pero empañan el resultado de un producto notable. Que la opción de continuar partida no cargue realmente la última partida guardada (en 360, al menos) es un engorro; y alguna pantalla de carga en la que el juego se queda colgado y hay que reiniciar es un verdadero suplicio.

Pero cuando algo se trabaja con esmero, el resultado salta a la vista. Los diálogos del The Witcher 2 mantienen todos los ingredientes de las novelas. Respetan mucho a los personajes —hasta el punto de que las decisiones ofrecidas siempre son justificables desde el punto de vista del Lobo Blanco—, las historias pasadas y las actitudes mostradas hasta la fecha. Y eso se agradece. Las pequeñas pullas contra otras obras de fantasía, la crudeza con la que se trata la muerte, la sociedad y el sexo... Todo está ahí. CD Projekt hizo un gran trabajo adaptado la serie de Geralt de Rivia a videojuego en la primera entrega y parece que tenían claro que querían repetir ese éxito. Los diálogos son, si cabe, mejores. El doblaje inglés, la verdad, es infinitamente mejor que el que podéis recordar del primero en castellano, aunque, personalmente, la comodidad de jugar sin subtítulos me parece que podía compensarlo de algún modo contando que algunos personajes te hablan durante los combates y que otros hablan durante minutos y minutos.

Va fail, Iorveth.

Y a unos fantásticos diálogos hay que añadir una buena historia, quizá algo demasiado exagerada por momentos (desconozco si esto es lo que Sapkowski tenía pensado en realidad, pero ciertos puntos me parecieron demasiado brutos), que mantiene el interés mientras nos hace pasear por bosques llenos de trampas, minas, cuevas y ruinas en busca de dinero, de Triss y de nuestra memoria.

Y poniendo la guinda a todo esto nos encontramos con un aspecto gráfico casi intachable. Y no hablo solo de unas texturas llenas de matices y unas buenas animaciones (el salto desde el The Witcher original es muy largo), hablo del aspecto que se le ha dado a las cosas. El toque realista de los petos de cuero con que nos engalanamos, las épicas espadas que como máxima concesión ornamental tienen un engarce en el pomo y una guarda con filigrana. The Witcher, estéticamente, mantiene su realismo; sin lucecitas absurdas, ni armaduras que duplican nuestro tamaño. ¿Y sabéis qué? Mola. Que cada objeto tenga una apariencia y que todos parezcan de verdad es una delicia.

Las cinemáticas están muy bien, no son abusivas, cuentan mucho en poco tiempo y tienen una animación más que correcta. ¿Y los pasajes narrativos? Las secuencias sobre dibujo semianimado en las que Geralt o Jaskier (Dundelion para quienes solo lo conozcan por el doblaje de este The Witcher 2) nos presentan un hecho o la continuación de la historia. Un dibujo súper expresivo, retorcido y trastornado; ajustado a la perfección a la locura macabra de historia que siempre rodea al albino... Perfecto.




Nota: 8. El juego tiene sus defectos y, sobre todo al principio, estos parecen más grandes de lo que en realidad son. Un combate algo desafiante de más al principio y algo mecánico en los últimos niveles (jefes aparte), el problema con Continuar partida (este sí, imperdonable) y la obligatoriedad de tomar las pociones antes de los combates (prefería que llevasen un segundo y que tuvieses que apartarte del enemigo, hacer Quen o echarlos a todos al suelo con un Aard, pero que pudieses tomarlas durante el mismo combate); pero está ampliamente compensado por su historia, sus diálogos, el combate entre lo, y lo fielmente que retrata muchos de los temas que pueblan las páginas de Sapkowski. Si os gustó el primero os gustará. Si os gustaron los libros, probablemente, os gustarán ambos juegos. La esencia... está ahí.


Y queda, para concluir esta reseña, la intro que se hizo para la versión en 360, que según me dijeron en la de pc no está:

Os aviso que verlo en calidad 720, con volumen alto es una pasada. Pobres animadores, partícula por partícula...



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The Witcher.