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jueves, 31 de mayo de 2012

Un tranvía llamado Deseo - Tennessee Williams

Blanche, una mujer sureña que está dejando atrás sus mejores años, llega a Nueva Orleans para visitar a su hermana Stella, recién casada con Stanley, un hombre tan rudo como atractivo.


Adoro a Tennessee Williams. Su forma de reflejar sentimientos en los diálogos me parece magistral. Muy pocos escritores consiguen motivarme y emocionarme como él. Leería una y mil veces "Un tranvía llamado Deseo" o "La gata sobre el tejado de zinc caliente" y los disfrutaría cada una de ellos. Si estás buscando algo para leer, dale una oportunidad a este hombre.

Los personajes:
- Blanche: los defectos y virtudes de Blanche quedan al descubierto desde la primera página. Blanche es apasionada, valiente, mentirosa, clasista, adora a su hermana... es un personaje tan amplio, tan complejo y con tantos matices que capta toda tu atención cada vez que habla. Blanche, la perfecta dama sureña que recibía a soldados en su casa y que seducía a menores de edad. Blanche, la mujer madura que lleva los años con dignidad pero que intenta ocultar las arrugas bajo luces tenues y maquillaje. Blanche, que ama a su hermana .y que la odia por dejar la hacienda familiar.Blanche, una mujer llena de contradicciones y sobre todo, de locura.
- Stanley: es todo lo que no es Blanche, un hombre simple, un hombre que sólo quiere llegar de trabajar y que su mujer tenga la cena hecha. Así es Stanley. El Stanley miserable que registra el equipaje de Blanche en busca de unas riquezas que no existen, el Stanley que discute con Stella y que después se rasga la ropa suplicando a gritos que regresa a casa. Bruto, apasionado y sin ningún tipo de autocontrol.
Stella: la dulce hermana de Blanche es una mera espectadora ante los arranques de carácter entre Blanche y Stanley. Asiste al trato brutal que Stanley da a Blanche, en respuesta a las pullas que esta le dedica, con dolorosa perplejidad. Poco a poco se irá dando cuenta de la situación que la rodea, conociendo un poco más a sus seres queridos casi al mismo ritmo que lo hace el lector.

El guión:
- la obra se divide en 10 escenas que marcan la entrada y salida de Blanche en la vida de Stanley y Stella. Poco a poco nos desgranan el pasado de Blanche, que no es tan bonito ni brillante como nos quiere hacer creer.
En cada escena podemos ver reflejados muchísimas situaciones y sentimientos del ser humano:
- la inseguridad de Stanley ante la muy superior educación de Stella y Blanche.
- los celosa que está Blanche de Stella, ahora que su edad empieza a hacerse evidente.
- Mitch, un hombre pusilánime y solitario, que encuentra en Blanche todos los ideales que busca en una mujer.
- Blanche, mintiendo desesperada por encontrar un hogar y un hombre que la ame.
- Y como en todas las obras de Tennesse, la homosexualidad presente y el tratamiento que se le daba en la época a las personas de esa condición.
Y tantas y tantas emociones que me dejo atrás. Porque esto es "Un tranvía llamado Deseo", una obra de mentiras, medias verdades, distintas visiones de la misma historia, locura, brutalidad y suciedad. Una obra en la que lo más elevado y lo más bajo del ser humano se dan la mano.

La edición:
- he comprado la edición de bolsillo que os muestro en la fotografía. Como puedes ver, incluye dos obras: "El zoo de cristal" y "Un tranvía llamado Deseo". además de una pequeña autoentrevista de Tennessee Williams, la vida del autor resumida en dos páginas y una introducción de Arthur Miller para "Un tranvía llamado Deseo". A pesar de tener una buena edición y una gran traducción, ¿te recomiendo que te compres una copia? Pues no, porque cuesta 21€. Me parece carísimo para un libro en edición de bolsillo y en tapas blandas.

Nota: un 10. Sin duda, de mis imprescindibles. Maravillosa.


miércoles, 30 de mayo de 2012

Smash - NBC

Personalmente creo que Smash ha sido uno de los mejores productos televisivos de lo que llevamos de 2012. Dentro de lo que me he dignado a seguir viendo, esta serie ha destacado bastante. Me gustan mucho los musicales y me gusta mucho la música para musicales, y esta serie me dio todo lo que quería y más. Con muy poco que echarle en cara, por si fuera poco.


Smash nos presenta el intento de llevar un musical a Broadway. Julia y Tom son un tándem creativo (guionista y compositor, respectivamente) que lleva ya 10 años partiéndose la cara en eso de llevar obras a los teatros. En esta ocasión tienen un proyecto sobre la vida de Marilyn Monroe y, definitivamente, harán todo lo que esté en su mano para llevarlo a cabo. La búsqueda de todas las figuras que compondrán el equipo (producción, dirección, actores y bailarines) ocupa los primeros compases de la serie, avanzando luego hacia el desarrollo del musical en sí y a los problemas que se van encontrando. La creación de las canciones y del argumento, las tensiones entre los actores y las circunstancias personales de los distintos componentes. Y los problemas de pasta, evidentemente. Bienvenidos al mundo real, aspirantes a estrella.

"¡¡Ahora es mía!!"

Los personajes son bastante simples pero potentes. Prácticamente todos. La verdad es que tras conocerlos durante 10 minutos sabemos qué podemos esperar de cada uno. Son demasiado evidentes, demasiado sencillos; casi sin excepción. Que sí, que la serie va sobre la obra, pero admito que los personajes, en general, son uno de los puntos con menos lucidez de la serie. Por un lado tenemos a Karen Cartwright (Katharine McPhee), una nadie que nunca ha actuado pero que tiene una dulce voz y buena técnica, aunque le falta personalidad, le falta potencia. Por otro tenemos a Ivy Lynn (Megan Hilty), una rubia de brutales curvas que ya ha participado en unas cuantas obras, pero siempre como miembro del coro. Ivy tiene una increíble potencia de voz y unos modos muy de musical. Se parece a Marilyn y tiene la voz perfecta. Se lo merece, ¿quién se cree esa sosa chavalita de Iowa? Julia, la guionista (una ultralucida Debra Messing) es una mujer nerviosa con familia feliz; Tom (Christian Borle), el compositor, es un gay encantador, con pluma teatralmente exagerada sin resultar cargante y que tiene una muy tensa relación de enemistad con el director de la obra, Derek Wills (Jack Davenport), un británico egocéntrico, hostil y falto de tacto. Eileen Rand (Anjelica Houston, que en mi modesta opinión debe mucho a la existencia de Nina Sharp en Fringe, el de la señora madura, no guapa, carismática en un puesto de poder; con flequillo y todo) y Ellis Boyd (Jaime Cepero), un mulato trepa y miserable. No quiero caer en nada demasiado visceral y subjetivo, pero creo que esto es bastante neutro: «muérete, Ellis; das asco».


Lo malo de la serie:
Creo que la serie peca de tramas secundarias. Son demasiadas y, en general, están tratadas muy por encima. Es como si quisieran tratar un sinfín de temas, como si quisiesen llegar a todo el público posible. Y no se puede. El punto fuerte de la serie es el musical, son las canciones y los bailes, y la adopción del niño chino, sinceramente, no creo que le importe a nadie. ¿Los líos de faldas entre los personajes? Demasiado vistos. Siguiente, por favor. La serie habría ganado bastante reduciendo esa tasa de paja-para-todos y centrándose en lo que la hace grande.


Lo bueno de la serie:
La calidad de los números musicales es apabullante. Dudo que nunca antes en una serie de televisión se hayan pulido tanto estos detalles, pero también es verdad que el éxito de Glee ha abierto, supongo, la puerta a esta clase de proyectos. Smash derrocha calidad en sus voces y en sus coreografías y la serie se alimenta de ello. Hay algún que otro capítulo que pasa, casi, sin pena ni gloria, aparte de canciones que se cuelan momentáneamente y lo llenan todo.


La música:
Creo que es evidente que en una obra como Smash la música hay que tratarla en un epígrafe aparte. Empezaré diciendo que muchos capítulos se centran en una canción en concreto, una canción que suena dos o tres veces con el capítulo. Con una voz o con otra, con más carga o meno del coro, con versos alterados, entera o fragmentada, pero hay capítulos en que el musical de Marilyn gira solo alrededor de una única canción. Y eso es bueno. La canción, en ese capítulo, parece un protagonista más, que es lo que debería ser.

La música suena bien casi siempre, y las veces en que no lo hace suelen ser canciones de pop actual que las chicas cantan en garitos o en la intimidad de sus habitaciones. No, evidentemente no es que las canten mal, es que sencillamente no son parte del núcleo de Smash, generalmente no aportan nada y, para más inri, suelen ser de las escenas que menos cuidan de la serie. Un absoluto fail, la verdad.

Las piezas que conforman el musical, en cualquier caso, a pesar de sonar una y otra vez (cosa que puede echar para atrás a algunos espectadores), conforman un gran todo y resultan muy, muy disfrutables.

Épica On Lexington and 52nd street con un brillantísimo Michael Swift (Will Chase).


I never met a wolf who didn't love to howl es una de las canciones del musical propiamente dicho que menos me gustaron viendo la serie, pero es la única algo rápida que he encontrado cantada por Megan Hilty, parece que los internautas están OBSESIONADOS con la sosa McPhee. No te ofendas, querida, tienes una bonita voz, pero para el mundo de Broadway le falta algo de caña.


Por último os dejo Let me be your star en una versión con McPhee y Hilty. De todos modos, la mayoría de los vídeos relacionados que aparecen al final tienen una mayor presencia de McPhee, por si os quedáis con ganas.



La lucha:
La verdad es que el duelo por el puesto es el gran motivo de la serie. Se supone que uno debe preguntarse (o algo así) quién se quedará con el puesto finalmente en el musical. Y a decir verdad... eso hace aguas. No es especialmente negativo, pero sí que es uno de los puntos ligeramente negativos de la serie. Creo que uno sabe desde el primer momento quién se va a quedar finalmente con el puesto. Creo que también sabe que no lo va a conseguir al principio, y que ganará su protagonismo poco a poco y, finalmente, se hará con él. Y así pasa. ¿Es algo horrible? Pues no, pero la verdad es que resulta un poco frustrante tenerlo tan claro de base; sobre todo cuando la voz y cuerpo de Ivy son tanto más adecuados para el papel que los de Karen.

No obstante, me gusta especialmente todo lo que hay detrás de esa elección. Para empezar, el uso del sexo como arma y cómo acaba jugando en perjuicio de sus usuarios. Me gustó que Ivy se acostase con Derek para conseguir el papel y también me gustó que Derek perdiese un poco el interés por aquellas mujeres con las que se acuesta. Me pareció un doble juego bastante interesante ese que involucra a los dos personajes más interesantes y ruines de la serie: Ivy y Derek.



El final:
Aparte de lo dicho en los dos últimos párrafos, me parece un completo acierto el final de Ivy Lynn, que era la viva imagen de Marilyn. En el capítulo 3 o 4, de hecho, le comenté a Laura cómo acabaría yo la serie, y admito que me sorprendió un poco ver que se cumplía una gran parte de lo que le decía. La verdad es que el suicidio de Marilyn era algo con lo que había que jugar y creo que los guionistas de Smash lo aprovecharon a la perfección y sin necesidad de enseñarse: la mano llena de pastillas fue elegante, efectiva y hermosa. Irreprochable.


Nota: 8. Personalmente me parece no solo de lo mejor de lo que llevamos de 2012, sino que considero que congracia a Spielberg con el mundo de la televisión (tras esos bodriazos que fueron Falling Skies y Terra Nova) y os la recomiendo sin ninguna duda.


Y no, no me puedo resistir a dejaros el vídeo con la ensoñación pop-Bollywoodiense, aquí queda. Siento la calidad del vídeo, pero aquí importa más la imagen que el sonido.

martes, 29 de mayo de 2012

The River (1ª temporada) - ABC

El doctor Emmet Cole, conocido por sus famosos documentales en formato de reality show, ha desaparecido en lo más profundo del Amazonas. Su mujer y su hijo inician una nueva expedición para poder rescatarlo.


No tenía grandes esperanzas en esta serie, entre otras cosas, porque está producida por Steven Spielberg. Tras Falling Skies y Terranova, no me apetecía nada ver una nueva producción de este hombre. Por suerte, esta vez ha dado en el clavo. The River es una serie corta, entretenida y que mantiene la tensión de principio a fin. ¡Vamos a hablar de ella!


Los personajes:
- Tess Cole (Leslie Hope): la mujer del desaparecido Emmet no duda en partir hacia el Amazonas en cuanto encuentra la primera pista de que su marido puede estar vivo.
- Lincoln Cole (Joe Anderson): hijo rebelde de Emmet que, a pesar de todos los roces que tiene con él, se une a la expedición. Vamos, el típico chico que no ha superado la adolescencia.
- Clark (Paul Blackthorne): productor de los documentales, empieza a meter fichas a Tess cuando Emmet desaparece. El pobre es el tercero en discordia.
- Lena (Eloise Mumford): al igual que Lincoln, parte en busca de su padre, que estaba de expedición con Emmet.
- Kurt (Thomas Kretschmann): experto en seguridad contratado para mantener a salvo al equipo. Como buen ex-militar, tiene muchos secretos que guardar. Esto es una serie pagada por Spielber y por lo tanto este tipo de personaje no podía falta, it is known.
- A.J. (Shaun Parkes): cámara de la expedición. No te caerá bien, a nadie le cae bien.
- Emilio (Daniel Zacapa): mecánico del barco. Es sobreprotector con su hija Jahel.
- Jahel (Paulina Gaitan): hija de Emilio, además de ayudar a arreglar el barco, tiene cualidades especiales que la harán imprescindible en el grupo.


Los actores:
-  este es el punto más flojo de la serie. No creo que el cásting sea el apropiado. Joe Anderson, que tampoco tiene un papel muy complejo, es... lamentable. De hecho, pierde protagonismo capítulo a capítulo y todos lo agradecemos. Tampoco destaca Eloise Mumford, pero al menos cumple con el papel. Pero lo mejor de todo, y con diferencia, es la interpretación de Daniel Zapata, haciendo de salvadoreño sin saber hablar castellano. ¡Gran trabajo, director de cásting!
Como contrapunto, tenemos a Paulina Gaitan, Leslie Hope y Bruce Greenwood, el actor que interpreta a Emmet. Nos han dejado unas interpretaciones maravillosas.


El guión:
- sí y no. Mantienen bien la tensión, la trama avanza despejando incógnitas y hay varias vueltas de tuerca muy interesantes. No es una serie predecible ni aburrida, maneja muy bien el ritmo. El barco, con las omnipresentes cámaras grabando cada segundo de la vida de los viajeros, resulta inquietante y agobiante. Los personajes quedan muy bien definidos a partir de sus acciones y frases.
¿Su gran error? El capítulo final. La resurrección de Lincoln, su exorcismo, que el río les cierre el paso... Entiendo que todo esto se guionizó pensando en una segunda temporada que no va a existir porque la serie no ha sido renovada. Hay rumores de compra por otras cadenas pero no hay nada en firme. Me parece mucho arriesgar no haber preparado un final más justo para la serie.

                                                             "Hay magia ahí fuera"
La dirección:
- bastante bien excepto un capítulo en el que el director parecía empeñado en marear al espectador sí o sí. Al estar rodada imitando a un reality, es muy fácil que las escenas resulten confusas; al ir cámara en mano es, sencillamente, una pesadilla. Pero insisto, sólo fue un capítulo y el resto ha estado genial. ¿Mis tomas favoritas? Las de las cámaras fijas en el barco. Me encantan.


Nota: un 6'5. La hemos visto en nada y nos ha enganchado. No es larga, no se hace pesada y soluciona con mucha rapidez los defectillos que le puedas encontrar. Os dejo el tráiler que, para variar, lo he encontrado en castellano.





lunes, 28 de mayo de 2012

La Ola - Dennis Gansel

Puede que La Ola no tenga la mejor técnica cinematográfica del mundo y puede que tenga un aire a tv-movie que espante ligeramente, pero la película de Dennis Gansel irrumpe con una gran historia y un pulso perfecto, que mantiene una tensión creciente hasta su desenlace.


Durante la semana de proyectos en un instituto alemán, los alumnos se dividen en clases que tratan distintas formas de gobierno. El profesor Rainier, contra su voluntad, se encarga de la autocracia. El planteamiento de su clase es el siguiente: ¿podría volver a implantarse un régimen totalitario sabiendo lo que sabemos? En los 5 días de la Ola, el director nos dará su respuesta.


La película plantea una respuesta drástica. Gansel grita «sí» a los cuatro vientos. Al principio los chavales asisten más bien con cierta ironía a las pequeñas concesiones al profesor Rainier: a levantarse para hablar, a vestir todos con una camisa blanca y a dar respuestas breves y concisas. Pequeños detalles que se apilan, que los modelan y los caracterizan como grupo. Un nombre, un símbolo. Unión. La Ola...

El enemigo es el otro.




Cuando vi El Experimento (película que me parece muy relacionada con esta), aunque la idea me había encantado, no había podido evitar aburrirme con su excesiva exageración, con los personajes tan ultras de los que partía. Sí, nuestros roles pueden pervertirnos, ahí coincidía con la película (el poder corrompe, dicho de otro modo), pero los personajes estaban tan tocados desde el principio que era imposible no pensar que en gran parte se debía a que habían elegido a un puñado de hooligans ultraviolentos. En La Ola este aspecto está mucho más cuidado. Hay algún chaval violento, es verdad, y hay marginados, y pijos, y una gótica y, en general, todos son normales; adolescentes, sí, pero normales. Están perdidos como muchos individuos de su edad, pero no parece que sean ovejas pasadas de speed.

La Ola es unión, cesión por el grupo. Ellos son anarquistas. Dispersos. Son el enemigo.

Hay que tener en cuenta que la película parece enfocada para un público joven, para un público de instituto que no tenga los ojos cerrados al mundo; en serio, para los que se pican con @masaenfurecida en twitter y se molestan en responderle no, pero para los demás tiene que resultar una obra poderosísima, que destaca como un aullido en mitad de ninguna parte. Y es que la historia de Gansel es trepidante y evocadora: cómo los niños se sumergen en su propia fantasía totalitaria y dejan que teja una trama entre ellos, cómo acatan la decisión de la Ola como algo superior a ellos de lo que se sienten parte, como una religión, como el Partido en 1984. Fantástico.

«O sea que vosotros sois los fachas de la Ola, ¿no?»

Tim (Frederick Lau), el chico marginado que con mayor furor acoge la Ola es uno de los puntos que más flaquean de la película. Considero que es asumible que alguien que tiene tan poco se integre con más fervor en un movimiento como ese, también considero que sea el más reacio a renunciar a él, pues volverá a no ser nada en absoluto. Con todo, su actuación es un pelín deficiente y exagerada, el personaje es demasiado insoportable y su final es excesivamente predecible.


La dirección es algo torpe y los medios técnicos parece algo insuficientes, sobre todo teniendo en cuenta a lo que nos acostumbran últimamente incluso en la televisión americana y británica; pero tampoco entorpecen el punto fuerte de la película, que es su guión. Su guión es su gran baza y es su bastión cuando todo lo demás falla. El reparto es meramente cumplidor, exceptuando quizá a Jürgen Vogel (el profesor Reinier) que ofrece la actuación con más matices de la película y la menos exagerada. La música es muy juvenil, rap y rock alemán (la mitad, al menos; el resto tiene un poco de todo, aunque siempre manteniendo ese toque juvenil) que me parece muy adecuada para los intereses de la película, aunque a mí no me gustase especialmente. Los alemanes solo deberían hacer power metal, que eso se les da de muerte.

Ella es un enemigo. Es el enemigo. Viste de rojo. La Ola viste de blanco.

La película se basa en un proyecto sobre el totalitarismo que se hizo en un instituto en Estados Unidos a finales de los 60. Igual que este, hubo que cancelarlo cuando solo llevaban 5 días. ¿Preocupante? Yo diría que, en el más optimista de los casos, un poco. Os dejo un enlace en inglés a una noticia sobre el caso. Tarda en cargar porque es un escaneo pesado y .pdf nunca ha sido la alegría de la huerta en cuanto a internet se refiere, pero si os interesa el tema, merece la pena echarle un vistazo. No es un texto difícil, de verdad, y siempre podéis usarlo para practicar un poco. O para desoxidar.


¡Gracias, Lu, por la peli y por el enlace!


Nota: 8. La ola es todo lo buena que puede ser una película en sus circunstancias. No tiene el mejor material humano y los medios que tiene a su disposición son los que son, pero Gansel se preocupa de contar una historia cercana, bruta y preocupante y dejar una pregunta en el aire, vistosa como una luz en la oscuridad: ¿puede volver a pasar?

viernes, 25 de mayo de 2012

Noticias 25 de Mayo

-Van a hacer un remake de Robocop. Y Gary Oldman se ha unido al proyecto. No tengo nada más que decir. Bueno, sí, señor Oldman, deje ya de hacer mierda.

-Nuestro adorado Aaron Sorkin, artífice de maravillas tales como Studio 60, El Ala Oeste, La Red Social y Moneyball, guionizará una de las películas sobre la vida de Steve Jobs. Quizá os suene una adaptación que protagonizará Ashton Kutcher, me congratula anunciar que no es el proyecto en el que participará Sorkin. (¡Gracias, Curro, por el chivatazo!)

-Parece ser que Thanos probablemente no a ser el villano de Thor 2, o eso dice el actor que interpreta a Thor. ¿Acaso se suponía que iba a ser así? Yo suponía que sería el malo-malísimo, jefe de final de fase, en Los Vengadores 2. El Hemsworth este debe de creerse lo más, o algo, si pensaba que le iban a dedicar a Thanos en solitario.

-Ahí os dejamos unos pósters de Batman, Bane y Catwoman de The Dark Knight Rises:





-Y Pan Am podría seguir en Amazon, tras su cancelación en ABC. Os dejo un enlace a la noticia de Europa Press. Espero que sí, me lo pasé muy bien con esa serie, con sus capítulos desordenados y todo.

Revenge (1º temporada) - ABC

Amanda Clarke ha regresado a los Hamptons, el lugar donde pasó su infancia. Sin embargo, no es una visita de placer, ha vuelto para vengar a su padre, David Clarke, acusado injustamente de colaboración con terroristas.


Revenge fue de mis estrenos de temporada favoritos, consiguió engancharme desde el primer capítulo. Ha tenido un par de pasos en falso y desde mi punto de vista, ha decaído ligeramente desde sus inicios. A pesar de todo, sigue pareciéndome de lo mejor que hemos visto. Te cuento sus múltiples virtudes.


Los personajes:
— Amanda Clarke/Emily Thorne (Emily VanCamp): tras años entrenándose para ejecutar su venganza, Amanda cambia su nombre para aparecer en los Hamptons como una rica huérfana. Por si te lo preguntas, sí, Emily es casi como Batman. Casi.
— Nolan (Gabriel Mann): el padre de Amanda fue el único hombre que confió en Nolan y le dio el dinero necesario para montar su exitosa empresa. Tras la muerte de su mecenas, Nolan se propone ayudar a Amanda en todo lo que pueda, incluso en llevar a cabo su venganza.
— Victoria Grayson (Madeleine Stowe): amante del padre de Amanda en el momento de su detención, es una de las piezas centrales de la venganza de Emily, que considera a los Grayson responsables directos de la caída de su padre.
— Conrad Grayson (Henry Czerny): marido de Victoria. Según las notas que recibe de Emily, fue el cerebro de la trama que llevó a su padre a la cárcel.
— Daniel Grayson (Joshua Bowman): primogénito de Victoria y Conrad. Amanda comienza una relación con él para estar los más cerca posible de los Grayson. Aún así, deja claro desde el principio que no quiere involucrar a Daniel en su venganza.
— Charlotte Grayson (Christa B. Allen): hija menor de los Grayson . A sus diecisiete años tiene graves problemas para relacionarse con su madre, debido a sus caracteres opuestos.
— Jack (Nick Wechsler): amigo de la infancia de Amanda, no la reconoce cuando esta regresa a los Hamptons. Aunque nos quieran hacer creer otra cosa, este es el chico guapo de la serie.
— Ashley (Ashley Madekwe): asistente personal de Victoria y amiga de Amanda.


Ah, Revenge y sus personajes. Si la ves, serás seducido por Emily, adorarás a Nolan y querrás ver esa historia de amor imposible entre el impresionante Jack y Amanda Clarke. Odiarás la hipócrita sonrisa de Victoria, querrás cuidar de Charlotte y despreciarás a Conrad. Porque si algo tienen los personajes de Revenge es que no dejan indiferente a nadie.

Los actores:
— ¡sorpresa, sorpresa! Emily Van Camp es una señora actriz como pocas hemos visto esta temporada. No tenía demasiada fe en esta actriz porque en los papeles en los que la había visto hasta ahora, no me parecía nada del otro mundo. En Revenge nos muestra como puede ser de lo mejor que tenemos en televisión. La dulzura con la que trata a Jack, las miradas de odio que se intercambia con Victoria... increíble... Otra de las actrices a destacar es Madeleine Stowe. Como le pasó a la señora Lange en American Horror Story, es una de las actrices rescatadas para series de televisión. Demos una alegre bienvenida a las grandes actrices, tengan los años que tengan.
Por parte de los chicos, me quedo con Gabriel Mann. Es un personaje que evoluciona muchísimo y este actor lo hace genial. En segundo puesto, Henry Czerny, que no podría transmitir más insidia y desprecio con una sola mirada.


El guión:
— hemos visto algunos fallos en este apartado. Aunque la línea argumental de la venganza está muy bien hilada, hay pequeños despistes que desmerecen un guión que podría haber sido fantástico.
Errores:
el místico maestro japonés de la venganza o deus ex machina en toda regla. ¿En serio?
— La evolución de Ashley es un completo desastre. Perdida desde que se lió con Tyler, su comportamiento es cada vez más errático hasta hacer el personaje insoportable.
— Después de hacer una serie tan, tan larga, que el penúltimo capítulo sea de relleno burdo y descarado es tomarle el pelo al espectador.

La música:
 — aquí tenemos un poco de todo: música actual en el bar de Jack, ambiental en las escenas caseras, y clásica en la mayoría de las fiestas que dan los Greyson. Aún así el sonido que más vamos a escuchar a lo largo de esta serie es el de las olas rompiendo en la playa.

La intro:
— ya te habíamos hablado aquí de la cutrísima intro de esta serie. Para sorpresa de ambos, a mitad de temporada sacaron una nueva. Y sí, la nueva es tan mala como la anterior.



El vestuario:
— no soy muy amiga de hablar del vestuario en series ambientadas en la época actual, no suelo ver mérito a coger prendas que muchas veces las mismas marcas regalan a los estudios. Las cadenas suelen hacer un pobre esfuerzo en este sentido. Haré una excepción con Revenge porque me parece que la elección del vestuario es impecable. No sólo tienen un estilo claramente definido para cada actor sino que algunos personajes, como Emily, usan diferente ropa según la situación a la que se enfrenten. Como todos hacemos, cierto. Pero es algo en lo que pocas series se esmeran tanto. Punto además para el vestuario del elenco masculino, que suele ser el gran abandonado de este apartado y en Revenge destaca, y mucho.

Los efectos especiales:
— la playa, los muelles, la casa de Emily y la mansión de los Grayson... todo está generado por ordenador. He visto chistes sobre ellos en internet pero no me parecen malos ni mucho menos. Te dejo un vídeo para que compares:



Nota: un 7,5. Es una serie muy adictiva y con muchas cosas buenas, pero estaba pensada para una temporada y han forzado una segunda haciendo que el guión se resienta. Además, hay personajes metidos con calzador, cabos sueltos solucionados de forma bastante burda... Aún así es una serie que te recomiendo porque seguramente te enganchará y disfrutarás mucho con ella.

jueves, 24 de mayo de 2012

Once upon a time (1ª temporada) - ABC

Emma Swan recibe una inesperada vista, la de su hijo Henry al que dio en adopción nada más dar a luz. Decide devolver al niño con su madre adoptiva a Storybrooke, el pueblo en el que residen. Allí empieza a preocuparse por la salud mental de Henry, que cree firmemente que los habitantes del pueblo son personajes de cuento atrapados y Regina, su madre adoptiva, la malvada madrastra de Blancanieves.



Cogimos esta serie con muchas ganas porque nos parecía una temática que podía dar mucho de sí. Y lo cierto es que hemos acabado de verla a pesar de lo irregular que es. Ese es su gran problema, tiene capítulos maravillosos y otros que son un sopor. Con todas, ha sido renovada para una segunda temporada que seguramente veremos.




Los personajes:
- Regina/la Madrastra (Lana Parrilla): maldad en estado puro. Su gran objetivo en la vida es hacer a Blancanieves todo lo infeliz que pueda. Si para eso tiene que cambiarse de mundo mediante una terrible maldición, adelante. Curiosamente, creo que quiere a Henry, su hijo adoptivo. Entiendo que este es un punto ambiguo y que puede que tengas dudas respecto a ello, pero yo no albergo ninguna. Como diría Tyrion Lanister, es una de sus cualidades redentoras.
- Mary Margaret/Blancanieves (Ginnifer Goodwin): exiliada en nuestro mundo, ha olvidado quien era, al igual que todos los habitantes de Storybrook. Sueña con encontrar a su amor verdadero algún día. Es la maestra de Henry.
- Emma (Jennifer Morrison): tras pasar toda su infancia de un hogar de acogida a otro, Emma terminó en un correccional donde dio a luz a Henry. Ahora, ya siendo una mujer adulta, se dedica a trabajar como cazarecompensas.
Henry (Jared Gilmore): desde que Mary Margaret le regaló un libro de cuentos, está convencido de que los habitantes de Storybrook son personajes del mismo encerrados allí por la malvada Reina, su madre adoptiva. Con la creencia de que su madre biológica es la salvadora que romperá la maldición que los rodea, parte en su búsqueda.
- Mr. Gold/Rumpelstiltsken (Robert Carlyle): es el propietario de casi todo el pueblo, además de tener una tienda de antigüedades. Mr. Gold es un misterio en sí mismo que nos es desvelado capítulo a capítulo.

Y podría seguir hablando de muchos otros personajes porque Once upon a time... es, ante todo, una serie de personajes. En casi todos los capítulos nos detallan alguno: su vida, sus motivaciones, quiénes eran y en qué se han convertido.

 


El guión:
- como ya he dicho antes, irregular. Tiene grandes ideas, resuelve tramas sin enredarse demasiado en los cabos sueltos y consigue mantener el interés. Pero siendo sincera, podría no haber visto varios de los capítulos y no habría pasado nada.
Momentazos:
- la muerte del Cazador. Me encanta que los guionistas tengan narices de cargarse personajes importantes.
- La historia de Caperucita Roja. Sin duda, de mis capítulos favoritos.
- Regina destrozada por la muerte de Henry.
- aunque Encantador me aburre terriblemente, he de reconocer que su historia es de las mejores, con vueltas de tuerca y misterios. Pena que después sea tan sumamente soso.
- No te pierdas el capítulo 12, es maravilloso.
Capítulos prescindibles:
- 1X05: "Esa vocecilla silenciosa". O como dedicar un capítulo entero a que la trama principal no avance nada mientras nos cuentan la aburrida historia de un personaje que a penas tiene importancia.
- 1X09: "Perdidos". Aburrido y no cuenta nada. No afecta a la trama más que en pequeños detalles.
- 1X16: "Corazón en tinieblas". O como alargar la trama porque sí. Supongo que esto es efecto hacer al menos dos temporadas de una serie pensada para una sola.
Detalles que no me han gustado:
- ¿No hay magia en el mundo pero Emma puede ver todo lo sucedido para aceptar que la historia de Henry es cierta? ¿El libro es mágico y decide demostrarlo cuando Henry muere?
- ¿Por qué el Cazador cuando ya no tiene corazón sigue ayudando a Blancanieves? ¿No se supone que se lo quitan para eso mismo?
- Caperucita mola muchísimo. Me hubiese gustado que recibiese algo más de protagonismo.
- Aparece el motero misterioso y Henry pasa a un segundo plano. Lo siento, pero prefería mil veces al pequeño que a Pinocho. 

                              

Los actores:
- estoy gratamente sorprendida con Jared Gilmore, que no nos gustaba nada en Mad Men. En Once upon a time.. hace de Henry un niño adorable y inteligente,  está genial. Tanto, que lo incluimos en nuestra lista de niños a tener en cuenta.
Premios especiales para Ginnifer Goodwin, que ya conocíamos de Big Love, y para Robert Carlyle, conocido por protagonizar Full Monthy. Destaco sobre todo a Carlyle por ser tan buen actor como para hacer de chuloputas, de hombre malvado y de loco con total soltura. Un genio.
Lana Parrilla, con su perpetua cara de asco y Josh Dallas, el perfecto Sosoman, tienen un minipunto por mi parte.

                           

El maquillaje:
- tiene mérito lo de hacer que Jennifer Morrison parezca fea. Porque verla en la serie y verla en la alfombra roja te deja muy claro que la afean muchísimo. Otra mujer a la que hacen flaco favor es a Lana Parrilla a la que un maquillaje más ligero favorece muchísimo pero la haría parecer la mitad de mala.
Pero donde el maquillaje se luce de verdad es con Rumpelstiltsken, me parece un trabajo impresionante.

Los efectos especiales:
- ha habido miles de chistes en internet sobre el tema. La verdad es que son cutriños del todo. Los monstruos son de videojuego de la década pasada, muchas veces los personajes parecen copiados y pegados sobre el fondo... tampoco es que nos haga daño en los ojos o ridiculice el visionado pero se lo podrían haber currado un poco más.

Nota: un 6'5. A principio de temporada tenía bastante más pero me temo que los capítulos malos han sido muy malo. De todas formas te la recomiendo, es entretenido y espero que la segunda temporada mejore lo presente.




miércoles, 23 de mayo de 2012

Suburgatory (1º temporada) - ABC

George es un padre soltero con una hija de dieciséis años. El día que encuentra un preservativo en la mesilla de noche de Tessa, decide mudarse desde Nueva York a un bonito barrio en las afueras.


Para mi, la comedia del año junto con Hart of dixie. Suburgatory tiene unos personajes excelentes, un guión fantástico y unos siniestros decorados de cuento.

Los personajes:
— Tessa (Jane Levy): estamos acostumbrado a ver adolescentes insoportables. Por suerte Tessa es un pequeño destello de luz en el pozo oscuro y sin fondo que son los personajes de esta edad. Madura, estudiosa, responsable y muy enfadada con su padre por alejarla de la ciudad que nunca duerme.
— George (Jeremy Sisto): hasta ahora George había tenido una relación casi idílica con su única hija, a la que ha criado solo. Y entonces llegó la adolescencia, y los chicos y los condones. Y entonces George tuvo miedo y huyó a la aparente seguridad de los barrios residenciales.
— Noah (Alan Tudyk): este dentista adinerado es uno de los mejores amigos de George y la mano que lo guía por el misteriosos mundo de los barrios residenciales, con sus extrañas reglas y protocolos tan absurdos como importantes.
— Dallas (Cheryl Hines): madre de Dalia, compañera de clase de Tessa, en seguida se encariña con ella y con George. Es obvio, a partir del primer capítulo, que siente cierta atracción hacia George.
— Dalia (Carly Chaikin): si Tessa es la hija modelo para George, Dalia lo es para su madre. Poco estudiosa, maquillada con la escopeta de Homer Simpson  y con ropa digna de las mejores épocas de Britney Spear. Un angelito, vamos.

Los actores:
— aunque todos dan la talla, mi favorita es Carly Chaikin. No se puede tener esa cara de asco perpetua sin ser una gran actriz. Además, tiene la extraña habilidad de poder sonreír con kilos de maquillaje encima, ¡todo un logro! El resto del elenco está muy bien pero ella es mi favorita.


Si eres fan de Firefly, podrás disfrutar de nuestro piloto favorito. Por alguna extraña razón, aviso de que sale  muchas veces sin camiseta.


En cuanto a Jane Levy, hubo muchas quejas sobre la actriz: que si no daba la talla, que si parecía demasiado mayor... por mi parte, ninguna crítica, es perfecta.

El guión:
— muchos capítulos son una parodia de un género: acción, terror, romance, cine adolescente, películas cutres de navidad... Y, ¿sabes de qué me he dado cuenta? De que cualquier género, bien llevado y en capítulo de veinte minutos puede ser divertido e interesante. Para mi, el guión es la gran baza de esta serie. Alterna los problemas que puede tener cualquier adolescente con una ácida crítica social.

Momentazos:
— Driving Miss Dalia: ese capítulo en el que Tess pasa a ser la chófer de Dalia. Mi favorito.
— Dalia intentando guiñar el ojo.


— El robo de las muñecas, increíble.
— George secuestrado por su pérfida vecina.
— El discurso de venganza de Dalia.
— El canguro de Dalia.
— Todos los momentos adolescentoides de Tessa, que contrastan con su madurez habitual.
— Los comentarios acerca de las criadas latinas.
— Ryan, todo él es un momentazo en sí mismo.

El vestuario:
— de lo mejor en vestuario de series. El estilo descuidado de Tessa, lo horteras que son Dalia y su madre, el look «hombre duro a la par que sensible» de George., las ausentes camisetas de Noah... Un gran equipo de vestuario.

La música:
— la música se adapta a la temática de cada capítulo, por lo que siempre es acertada.

Nota: un 8. Divertidísima comedia que se sale de lo que estamos acostumbrados a ver. Mirad si es buena que es de la ABC y no la han cancelado :P. Te dejo el tráiler, disculpa que no esté en castellano ni subtitulado. Parece que este año las cadenas se han olvidado de cómo doblar o subtitular.



martes, 22 de mayo de 2012

Doctora en Alabama (Hart of Dixie) - CW

No suelo fiarme demasiado de las series de la CW. Me gustó Supernatural, aunque la dejé tras la quinta temporada, pero el resto de su producción me parece, en general, aburridamente adolescente. Y Doctora en Alabama podría haber estado mejor, es verdad, pero me parece, sin duda, una de las producciones más interesantes de la cadena de Supernatural, Smallville, The Vampire Diaries y Gossip Girl.


Doctora en Alabama juega unas bazas muy sencillas y, en general, ni siquiera lo hace con una gracia asombrosa. La serie cumple en todo momento, pero tampoco intenta ir mucho más allá. Con todo, el resultado es entretenido y, generalmente, divertidillo. Los personajes son bastante tópicos pero apoyan el alegre transcurso de los capítulos, que en realidad son poco más que una excusa para contarnos dos cosas: por un lado, el choque cultural de una prometedora cirujana de la gran ciudad, Zoe Hart, a la que le condicionan la beca a que mejore su trato con los pacientes ejerciendo de médico de cabecera en una pequeña población (la elegida será un pueblecito de Alabama llamado Blue Bell) y por otro lado, las tensiones amorosas entre tres hombres y dos mujeres que forman un misterioso dutriángulo amoroso al que a veces se añaden otros vértices claramente más pasajeros.

Los personajes:
—Zoe Hart (Rachel Bilson) es la protagonista, la cirujana que se va a Blue Bell. Allí tendrá que lidiar con... con el Sur. Con un médico que no la quiere en su consulta, con la celosa novia de George Tucker que ve en Zoe a un demonio encarnado y aun peor, neoyorquino, con el choque de culturas, con Burt Reynolds (la mascota del pueblo, que es un cocodrilo) y con la evidente tensión sexual con George Tucker y con Wade Kinsella. Vive en una casa alquilada por Lavon Hayes, alcalde de la ciudad y exjugador profesional de la liga de fútbol americano.
—George Tucker (Scott Porter) es abogado, y nos dejan claro que uno bastante bueno. Ha tenido la opción de quedarse en Nueva York, pero ha vuelto a Blue Bell por su novia Lemon Breeland. Hace del hombre bueno de la serie y, en fin, supongo que también hace de tío bueno. Laura, aquí a mi lado, confirma mis sospechas de que sí, lo hace, pero no está especialmente bueno.
—Wade Kinsella (Wilson Bethel) es el tirado del pueblo. Trabaja de camarero en el bar de Blue Bell, el Rammer Jammer y vive en una de las casas que alquila Lavon Hayes. Tiene una banda de música y parece ser algo reticente a dejar atrás su adolescencia. Es el típico personaje algo tontín pero claramente bien intencionado tras sus payasadas y su fachada de no-me-importa-nada.
—Lemon Breeland (Jaime King) es la novia de George e hija de Brick, el médico que queda en el pueblo cuando llega Zoe. Es hostil con ella desde el principio, lo que ayuda a generar la sensación de que es digna hija de su padre
—Lavon Hayes (Cress Wiliams) es el alcalde de la ciudad. Es un hombre enorme y respetado. En los primeros capítulos las mujeres más mayores del pueblo hacen algún comentario sobre el hecho de que sea negro (que es lo que cabe esperar en esa población) pero es un tema que se deja pronto a un lado. Es amigo de Wade y de George y, rápidamente, se hace amigo de Zoe.
—Brick Breeland (Tim Matheson) es el médico de Blue Bell y el mayor enemigo de Zoe cuando esta llega. Es un hombreserio y despiadado con aquellos que le caen mal y un buen apoyo para los que considera amigos.


Los triángulos:
Wade - Zoe - George: este es el más evidente y el más tópico. El buen tío (que tiene novia y tal) y el tío macarroide (que sigue anclado en unos eternos 17) se sienten interesados por la protagonista, que tiene más conversación que las lugareñas, que viene de Nueva York y que lleva una ropa siempre que deja ver bastante de lo que oculta debajo. No es que sea una ropa ultraputesca, pero bueno, si se compara con la ropa del resto de mujeres de Blue Bell, la verdad es que... ¡Uf!

George - Lemon - Lavon: mientras George se fue a la gran ciudad, Lemon tuvo una aventura con Lavon. Y ahora pasa lo que pasa, tensión estándar, conflicto de lealtades y esas cosas.


La serie es capaz de resultar entretenida a pesar de tirar constantemente de los mismos recursos. El plantel de actores se defiende (unos mejor, otros peor, todo sea dicho; aunque uno de los más sosos, Scott Porter, demuestra destacar algo más con personajes más movidos en los capítulos en los que se aleja de los hilos de Lemon Breeland), a excepción de Cress Williams, que, sintiéndolo mucho, y aunque el personaje me cae bien, me parece que tiene expresividad cero. No sé si es parte de la idea de que haya sido jugador de la NFL, pero en principio, lo admito, no me convence nada.


El uso de la música es, generalmente, magnífico. Las canciones no solo se ajustan bien, sino que el volumen se integra a la perfección y envuelve la escena sin devorarla, con cierto aire a sur. Se intercalan a la perfección con las voces y proporcionan una sensación muy grata. La verdad es que con el tratamiento de la música, sea esta mejor o peor, me siento muy satisfecho con muchas de las series que he visto últimamente. Y, además, desprovistas de imagen, de contexto, estas canciones parecen algo mutiladas, si queréis oír una pequeña muestra de las canciones os dejo el siguiente enlace a tunefind.


Y con todo, el gran protagonista de la serie es el pueblo; Blue Bell, con su cocodrilo, con sus jovencitas con vestidos de color pastel, acento sureño hasta la médula y toda una galería de miradas para expresar desagrado, hostilidad y rencor. Con sus fiestas tradicionales, su decoración, su música. La verdad es que la representación de lo sureño es, tal vez, lo más destacable de la serie. Junto al manejo de la música.

Lemon y Magnolia Breeland.


El final de temporada fue correcto. Tal vez seguir tan a rajatabla el desarrollo de una comedia romántica prototípica, contando que ellos mismos bromean a lo largo del capítulo con ello, jugó ligeramente en perjuicio del propio capítulo. La forzadísima temporización de acontecimientos, las tensiones triangulares... Bueno, es lo que es. El capítulo fue divertidillo de todos modos. Y la serie no intenta ofrecer más.

Curiosidades:
—Desde los años 50 el estado de Alabama obliga a que en todas las matrículas que emiten ponga "Hart of Dixie".
—El Rammer Jammer es el mismo lugar en el que se ruedan las escenas del Bar Merlotte de True Blood.


Nota: 6,5. La serie se deja ver. No es especialmente original y no tiene grandes bazas, pero es una serie agradecida, que no suele caer en capítulos excesivamente aburridos y que no admite grandes improvisaciones argumentales. Los ingredientes son típicos y lo mejor que aporta la serie es el acento sureño de Jaime King, que es épico todo él; pero los capítulos pasan, siempre, con algún que otro momento divertido y el resultado es, como mínimo, aceptable. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Estrenos 2012 que abandonamos (I)

Hay series, de verdad os lo digo, que jamás deberían salir de la mente enferma de sus creadores. Recuerdo cuando en el pasado otoño le dimos una oportunidad a los nuevos estrenos de la televisión estadounidense y me topé con dos aberraciones especialmente lamentables obra y gracia de la misma persona, una tal Whitney Cummings. Una de las series se llamaba Whitney y fue, creo, la peor experiencia televisiva (reality shows aparte) que he tenido nunca. La otra, algo mejor, pero con un tono de ¿humor? similar era 2 broke girls, que, de una forma que se me antoja increíble, triunfó.

Cabe decir que, si no recuerdo mal, han renovado ambas; pero Whitney ya no importa. ¿Por qué saco este detalle a colación? Pues parece que 2 broke girls no solo ha triunfado, sino que ha creado una nueva tendencia (o algo así) y la primera serie que abandonamos de los estrenos de 2012 es una pobre imitadora de aquella. O lo intenta.


Are you there, Chelsea?

Es la hermana lenta de 2 broke girls. Sin más. El humor es, o intenta ser, el mismo; pero sin chistes de mierda de caballo. La protagonista intenta ser la morena de 2 broke girls pero en rubia, pero no consigue imprimirle ningún tipo de atractivo. Chelsea Newman es horrible. Su vida es horrible, su mente es horrible y las situaciones en que las planta el guión de esta aspirante a seriucha de serie B es horrible. No hay química entre los personajes, no hay interés alguno en la trama que intentan contarnos (si es que intentan contarnos algo, que tengo mis dudas al respecto) y los chistes no tienen gracia.


Se va al mismo saco que Whitney y que I hate my teenage daughter: el de los Horrores Innombrables.

Yo me creo que hacer reír sea más difícil que hacer llorar; sobre todo si intentan hacerme reír con este humor de colegio. En fin, por mi parte, serie a la basura.

La NBC, al menos, ha decidido cancelarla por su bajón de público (de seis millones y pico en el estreno a 3 en el capítulo final). Gracias, aunque me preocupa que hubiera tres millones de personas disfrutando de esta serie. Es triste. Snif.

Nota: 0.

¡Rob!

De verdad que la industria tiene un problema. Bueno, podríamos argumentar que ¡Rob! no es tan desagradablemente mala como la anterior (o como las otras del saco de los HHII), pero tampoco es que sea especialmente buena.


La serie es mala. Solo mala; no es horrible, ni candidata al saco de HHII ni nada. El humor es simplón, cutre, basado en desaguisados sexuales y comentarios directa o indirectamente basados en la situación de los mexicanos en EEUU. Ojo, no tengo nada contra ningún humor verbal... si consigue hacer gracia. La verdad es que le falta originalidad u osadía... o algo, y no termina de hacer gracia.

En cualquier caso, su estreno fue un éxito de público (13,5 millones de espectadores); aunque supongo que la clarísima orientación de la serie al público latino de Estados Unidos ha tenido mucho peso en estas cifras. Hay quien dice en internet que mejora con el paso de los capítulos, pero lo cierto es que con el piloto he tenido más que suficiente. Adiós, ¡Rob!.

Nota: 3.

The Finder

The Finder, del creador de Bones, no es una serie horrible. Quizá ni siquiera sea mala. A mí, de hecho, me pareció aceptabiloide. Sin más. El problema con el que me encontré con esta serie es la falta de razones que me motivaban a seguir con ella. Hay tantos, tantos, tantos procedimentales, que hacer uno mediocre es como no hacer nada. Se va al saco de Alcatraz y Unforgettable, el de series que sin ser malas, no creo que den razones suficientes para seguir viéndolas.


Parece que es más o menos sencillo hacer un procedimental correcto (viendo el número de ellos que salen a la palestra anualmente), pero lo cierto es que también parece más o menos sencillo que se vean perjudicados por la marea de producciones similares en la que flotan. Y The Finder, que al menos tenía el punto positivo de haber elegido una música muy molona para sus capítulos, se quedó en la estacada.

Nota: 6.


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viernes, 18 de mayo de 2012

In time - Andrew Niccol

En un futuro lejano, la humanidad ha conseguido la inmortalidad pero a un muy alto precio. En cuanto cumplen 25 años el reloj que llevan en el brazo comienza una terrible cuenta atrás, de sólo un año, hacia la hora de su muerte. La única forma de evitarlo es hacer lo que sea para conseguir más tiempo de vida.


In time ha pasado a nuestra lista de películas maltratadas sin ningún motivo aparente. La vimos esperando poder incluirla en el saco de las obras infames (Caperucita Roja, Los goonies, Mulholland Drive...) y nos llevamos una grata sorpresa. No es un peliculón ni está llamada a revolucionar el mundo del cine pero tampoco se merece las nefastas críticas que ha recibido.

Los personajes:
— Will Salas (Justin Timberlake): malvive día a día, trabajando todo lo que puede para conseguir tiempo para él y para su madre.
— Raymond Leon (Cillian Murphy): nacido en las zonas más pobres, consigue progresar haciéndose Guardián del Tiempo. Tiene una visión clara de cuál es el orden establecido y hará lo que sea por protegerlo.
— Sylvia Weis (Amanda Seyfried): hija de uno de los hombres más ricos del mundo, vive en una jaula de cristal cuidadosamente custodiada por varios guardaespaldas.
— Philippe Weis (Vincent Kartheiser): poderosísimo empresario, ganó su primer millón muy joven. Vive obsesionada con proteger a su familia y a su tiempo.

                                                  Justin con cara de chico duro

Los actores:
— Justin Timberlake, que en mi humilde opinión es un actor nefasto, se limita a cumplir eclipsado por el resto de actores del elenco. Amanda Seyfried nos ha gustado desde Big Love, es una de nuestras niñas mimandas, para qué negarlo. En esta película está impecable, tiene un buen personaje y lo lleva con soltura, un buen trabajo. Cillian Murphy resulta tan inquietante como siempre, haciendo un Guardián del Tiempo facilmente odiable.
Vincent Kartheiser me dejó una sensación un tanto extraña. No puedo evitar pensar que ha hecho el mismo papel que en Mad Men y poco más.

El guión:
— tiene partes muy buenas y partes muy, muy malas. 
Entre las partes buenas:
— la angustia de no saber si conseguirás tiempo para un día más está muy bien reflejada, es realmente incómodo de ver.
— Las desigualdades sociales son brutales y muy significativas.
— A base de pequeños hechos cotidianos nos introducen en el contexto con mucho acierto: la prisa de Will a la hora de comer, ir corriendo a todas partes para no perder ni un segundo... esos detalles que lo delatan como alguien pobre, alguien a quién se le puede acabar el tiempo. La confusión de Will cuando conoce a Sylvia, intentando saber si es esposa, madre, hija o nieta de Philippe; al no envejecer, todas estas posibilidades entran en juego.
— Me parece que plantean la inmortalidad de forma muy racional: todo el mundo la desea pero llegados a un punto, la gente desea morir.

                                                       Abuela, madre e hija.

Entre las partes malas:
— todas y cada una de las escenas de "vamos a molarnos". Por ejemplo: ¿cómo es posible que una persona que no ha cogido un coche en la vida realice una diestra maniobra marcha atrás? 
— ¿Ganas una millonada y lo mejor que se te ocurre hacer es comprarte un coche super molón sin saber conducir y jugártelo todo a una mano de poker? Disculpad que tenga algo más de fe en la humanidad. 
Como resumen, ha habido muchas quejas de cómo ha sido llevada la idea original. Es cierto que podría haber sido más épica pero que los protagonistas se conviertan en unos Robin Hood repartiendo tiempo a diestro y siniestro para sabotear el sistema, no me parece una mala elección. 

La dirección:
— me esperaba mucho más del director de El señor de la guerra pero me temo que la película está bien sin más. Una dirección de manual, de las que suele hacer casi cualquier director estadounidense. Y no es que esté mal, ni mucho menos, pero esperaba más. 

                            

El maquillaje:
— hay bastante que decir del maquillaje de esta película. Para empezar, el de Amanda Seyfried me parece inmejorable. Ese aspecto de muñeca de porcelana intocable es perfecto para el personaje y favorece muchísimo a la actriz. 


Otro de los actores premiados con un buen maquillaje es Cillian Murphy. Para variar, le han dado aspecto humano. ¡Alguien ha descubierto el uso del colorete!. 


El punto negativo: Vincent Kartheiser. Pensaba que la costumbre de pintarle los labios de rojo chillón a este chico no iba a salir de Mad Men pero parece que la idea ha gustado. Horrible, muy poco favorecedor.

Los decorados:
— otro acierto. Las enormes diferencia entre el agujero en el que vive la masa y las mansiones y tiendas de la clase pudiente es abismal. 

Nota: un 7. Como ya he dicho no es una obra maestra pero cumple perfectamente como entretenimiento.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Fringe (4ª temporada) - Fox

Fringe, la eterna duda en las renovaciones, siempre pendiendo de un hilo, siempre al borde de caer al abismo ha terminado su penúltima temporada y ha renovado para la que le faltaba; así que, en primer lugar, mi más sincera enhorabuena a equipo creativo y fans.


Fringe tuvo, desde le principio muchas cosas a favor para cierto grupo de personas, en el cual me incluyo. Con su rollito cifi en serio, con Olivia y su voz grave, profunda, perfecta, con Walter Bishop que es todo carisma (aunque sea un caso de excusa-para-todo) con Broyles, interpretado por el siempre magnífico, sereno y marcial Lance Reddick, con el gusto por lo retorcido, lo enfermizo y lo repugnante. Sí, Fringe nació como la evolución natural de Expediente X para un público que ya ha visto todas las insinuaciones, era el momento de verlo todo. Y ahí llegó Fringe.


Creado por J.J. Abrams, Alex Kurtzman y Robert Orci, que actualmente andan metidos en prácticamente todo lo que suene un poquito a friki, Fringe fue una serie que evolucionó mucho y, por rachas, bastante rápido, aunque, en mi opinión, algo a tumbos por momentos.


La cuarta temporada partió de la no-existencia de Peter Bishop en cierto plano de realidad. Fue una buena apuesta, y fue interesante. A mí Peter no me gustaba y creí que podía ser una buena manera de introducir sangre nueva en la serie. De hecho apareció Lincoln Lee (el de nuestro lado, el del otro nunca me cayó especialmente bien) y me pareció un sustittuo más que adecuado para el joven Bishop. El caso es que ese valiente arranque duró dos telediarios y ya empezaron los retazos de existencia y me temí lo peor. Y vino lo peor, claro. Peter volvió rápido, rápido; supongo que debido a la prisión de sus inexplicables fans (los que consiguen obviar su entrecejo, lo soso que es y que apenas ha cambiado nada desde Dawson Crece).

Y eso no me gustó. A esa serie de cambios tan-demasiado-rápidos-para-mi-gusto, encima, y como colofón, se añadieron una serie de capítulos bastante tediosos uno tras otro. Hasta tal punto fue así que cuando se hizo el parón de mitad de temporada, dejé la serie medio abandonada, retomándola tan solo a una semana y media de terminar la temporada. Mis amigos estaban, de repente, emocionados con ella, leía comentarios en twitter y me parecía estar leyendo sobre una de las grandes otra vez. Y así fue. Los últimos capítulos, no recuerdo desde cuál exactamente, pero unos cuantos, todos seguidos y como colofón (igual que antes fueron horribles), fueron trepidantes, interesantes y retomaron hilos del pasado. Me gustaron tanto, tanto que casi me dio igual la recuperación de la ñoñhistoria y la casi pérdida de Lincoln Lee, que después de Walter Bishop ya era mi personaje masculino favorito.

Pero qué majo es, con su cara de pobriño y todo.

Y en esas estamos ahora. A unos cuantos meses de que empiece la que será la última temporada de uno de los productos de ciencia ficción más recomendables de los últimos años. Fringe tiene sus baches, pero es una serie agradecida de ver, y cuando los guionistas están inspirados los capítulos se convierten en una sucesión de momentos perfectos.

Los Bishop y Dunham. Próximamente, los Bishop a secas. Al tiempo.

El final de la temporada, a decir verdad, me ha parecido bastante bueno; aunque creo que el momento de máxima tensión climática se alcanza 3 capítulos antes, en Letters of Transit. Jugando un poco más con las historias, con múltiples temporalidades simultáneas y demás, un final de temporada centrado en Letters of Transit (un capítulo al que tengo muy poco que echar en cara, aparte de la actitud de chuloputas de discoteca de los Observadores, que me pareció cutrísima, de verdad) habría sido la guinda perfecta.

William Bell. Épico. Siempre.

Un momento en concreto: me gustó mucho la conversación de "cómo podemos diferenciarnos tanto si somos la misma persona" con la búsqueda del momento de divergencia y la reconstrucción dicotómica. Se deja en el aire, pero era casi como reconstruir una filogenia. Fue muy divertido.


Nota: 7,5. Esta cuarta temporada ha tenido momentos que han lastrado el conjunto, pero han sabido abrirse camino otra vez (como los dinosaurios en Parque Jurásico) y las razones para creer que la temporada final puede ser realmente épica están más vigentes que nunca.

Otras temporadas de Fringe:
- primera temporada.
- Segunda temporada.

lunes, 14 de mayo de 2012

Lo que la verdad esconde - Robert Zemeckis

Claire y su marido Norman acaban de despedir a su única hija, que se ha ido a la Universidad. Norman está muy centrado en una próxima ponencia y Claire se siente sola y aislada en su nueva mansión. Poco a poco empiezan a darse lugar extraños sucesos en la casa: visiones, sombras, palabras escritas en el vaho del baño...


No recuerdo exactamente cómo llegó a mis manos esta película pero sí recuerdo que no me sonaba de nada, una de las muchas que pasan por las taquillas sin pena ni gloria. Sin embargo contaba con el combo perfecto para ganarme: thriller psicológico, una gran dirección y Michelle Pfeiffer, una de mis actrices favoritas.


Los personajes:
- Claire (Michelle Pfeifer): tras que su única hija se mude a la universidad, Claire tiene problemas para encontrar en qué ocupar su tiempo. Tiene una casa nueva, el jardín... pero le cuesta adaptarse y que Norman pase tantas horas en el trabajo no la ayuda. Cada vez se siente más sola y asustada y aparentemente, empieza a confundir realidad y fantasía.
- Norman (Harrison Ford): a pesar de ser un afamado científico, parece incapaz de salir de la alargada sombra de su difunto padre. Espera que la próxima ponencia lo eleve por encima de su progenitor pero el estado de Claire empieza a distraerlo cada vez más.


Los actores:
- Michele está brillante, como siempre. Ford no lo hace mal en absoluto pero se ve eclipsado en todo momento por su compañera de reparto. Si ya esta mujer suele ser sobresaliente, borda un papel con varios registros.


El guión:
- me gusta mucho cómo el guión juega con el espectador, cómo te lleva de un lado a otro produciendo cierta sensación de desorientación para finalmente, hacer que todas las piezas encajen perfectamente dentro de un complejo puzzle. Porque si algo bueno tiene esta película es que ninguna escena está escogida al azar.
¿Su pequeño pecado? Aunque para mi gusto es perfecto, entiendo que el ritmo pueda resultar demasiado lento. A mi me gusta así pero es cuestión personal.

La dirección:
- me encanta. La verdad es que el estilo es impecable. Su gran baza es cómo juega con los espejos y elementos decorativos en general. Todo está en su lugar, todo es aprovechable y todo tiene sentido. Los cambios de planos, de escena... resultan ágiles, originales y muy bien realizados. Estoy encantada con la dirección de esta película. ¡Buen trabajo, Robert Zemeckis!



Los escenarios:
- otro punto importante. La casa es donde se concentra la mayor parte de la acción, una casa recién reformada, en otoño, con lluvia y niebla... Todo el entorno contribuye a hacer la película mucho más inquietante de lo que ya es.

La música:
- lo mejor de la música es su casi ausencia. Aparece para romper o iniciar los momentos más tensos pero su ausencia nos introduce en la soledad de Claire. Curioso teniendo en cuenta que era música antes de casarse con Norman.

Vestuario y maquillaje:
- ambos son correctos. Destaca el maquillaje cuando vemos heridas pero cumple sin más.

Curiosidades:
- Michelle Pfeiffer y Harrison Ford fueron las primeras y únicas elecciones del director para los papeles protagonistas.
- El barco de los Spencer se llama "Good genes".
- El director grabó la película intentando seguir las técnicas de Hitchokock, adaptándolas a las nuevas tecnologías. Por eso también, la protagonista es rubia.

Nota: un 7,5. A pesar de que el ritmo se puede hacer un poco lento y de que el final es un tanto predecible, es una buena película que consigue mantenerte en tensión la mayor parte de su dos horas de duración. Te dejo el tráiler para que te animes a darle una oportunidad, lamento que no esté en castellano pero no lo he encontrado.






Otras películas de Robert Zemeckis:
Regreso al futuro.
Regreso al futuro II.
Regreso al futuro III.
Forrest Gump.