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jueves, 28 de marzo de 2013

Regreso al futuro III - Robert Zemeckis

Llegamos al final del viaje, al final de los viajes tras la odisea en aquel extraño Mundo de Tinieblas de 2015. Marty McFly está en 1955, todavía está en la calle, en mitad de ninguna parte y ha visto como un rayo alcanzaba a la máquina, en la que estaba Doc, y esta desaparecía. Instantes después, un mensajero le trae una carta de Doc a ese mismo lugar, a esa hora concreta. Doc está en el Salvaje Oeste en 1885 y no quiere ser rescatado; pero en cuanto descubren que morirá unos días después de enviar la carta deciden ir en su busca y con la ayuda del Emmet Brown de 1955 recuperan la máquina, que el de 1855 les dejó en una mina para que McFly pudiese volver a 1885 y se lanza al Oeste.


1885

Regreso al futuro III es la más sencilla de la trilogía. La historia es la que es y no se dedica a enmarañar y complicar las cosas como la segunda entrega, ni tiene una parte de aventura tan interesante como la primera. Es una parodia del cine de vaqueros con los habituales momentos recurrentes de la serie de Zemeckis. La película transmite la sensación de que hicieron lo que les apeteció, una película de vaqueros y, además, pusieron el cierre a su serie.

Creo que es innegable que esta es la menos imaginativa de las tres, la película busca su cierre y lo ha ce de forma bastante directa y sin grandes ramificaciones. Los cambios que produce McFly esta vez son poco llamativos durante y prácticamente imperceptibles acabada la película con contadas excepciones.

Se sacan una foto. Es lo más guay de ir muy al pasado, traerte fotos.

El saco de errores

Personalmente creo que la película se resiente de varias cosas. Es cierto que todo Regreso al futuro tiene un tufillo a moralina (la obsesión de Doc con destruir la máquina del tiempo porque causa problemas en el continuo espacio-tiempo, el contraste entre el padre de Marty que siempre se deja pisotear y el propio Marty, que activa un resorte de valor cuando le dicen «gallina», la crítica al capitalismo descontrolado...), pero siempre ha sido una consecuencia del guión y no nos lo habían escupido a la cara. Esta vez no. Doc aclara que el futuro no está escrito (por los siete dioses, habéis cambiado el futuro en cada ida y venida que habéis hecho... está claro que no está escrito y sentenciado), Doc le explica a Marty que el no aceptar un desafío no lo convierte en cobarde (menos mal... porque aunque gracioso, la peculiar obsesión de McFly por saltar en cuanto le llamaban «gallina» era realmente triste), etc. Esta vez, la moraleja está explicada verbalmente por Doc. Fallo 1.

También creo que es un error el enamoramiento de Doc. No el enamoramiento en sí mismo. Doc se aja un poco en cuanto aparece en pantalla Clara Clayton, pierde su rapidez de palabra, pierde sus ideas más descabelladas y pierde gran parte de la chispa. Lo mejor de Doc ha muerto ante la sonrisa de la maestra Clayton. Fallo 2.


Alguno de los momentos humorísticos están muy por debajo, creo yo, de lo que pudimos ver en las otras dos películas. El momento en que se hace el chiste con su traje de vaquero de Las Vegas, por ejemplo... no sé, sobra un poco. Algunos de momentos de aventura, en cambio, resultan un poco largos y cansinos de más, como la llegada al DeLorean desde el tren. Que sí, que está bien, que es más o menos tenso todo, pero... la verdad es que me resulta eterno.

Nota: 7. La película está bastante bien pese a todo, pero sus fallos impiden que vuelva a mostrar lo mejor de Regreso al futuro. En cualquier un caso, un placer de serie de principio a fin. El cine de los 80, cuando quiere, puede.

Otras películas de Robert Zemeckis:
Regreso al futuro.
Regreso al futuro II.
Forrest Gump.
—Lo que la verdad esconde.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Enlightened (2ª temporada) - HBO

Escribo esta reseña sabiendo que Enlightened ha sido cancelada y que se quedará con lo puesto, que solo lucirá esos brillantes 18 episodios que ha tenido hasta el momento y que nos han devuelto a la genial Laura Dern. Enlightened ya ha acabado y Mike White tendrá que dejar ir esos personajes a los que ha detallado a ritmo vertiginoso en cada capítulo. Y es que Enlightened puede ser muchas cosas, pero en esos capítulos dedicados a un personaje, como Higher power a Levi en su terapia hawaiana o el perfecto The ghost is seen centrado en la figura de Tyler, que empieza con ese «it's ok to be a ghost» sobre un apacible teclado. En esos momentos Mike White, guionista de toda la serie (e intérprete de Tyler), demostró que era capaz de decir más sobre uno de sus personajes en 30 minutos que otras series en temporadas completas. Imposible no rendirse a la redondez de sus guiones.

¡Congentiva, en formación!

La lucha de Amy Jellicoe

Enlightened sigue donde lo dejó al despedirse en la primera temporada, en mitad (o al principio, en realidad) de esa lucha entre Amy, la desquiciada y new age Amy, y Abaddonn, un titán empresarial con diversas ramificaciones para el que lleva trabajando desde hace 15 años. Una lucha llena de valores morales por encima de individuos y colectivos, la lucha de una persona que considera que no tiene nada en absoluto que perder. Es esa carencia de posibles pérdidas la que lleva a Amy a participar en la lucha hasta ese punto, hasta matar o morir.

Amy no es un personaje agradable, ni es bonito. Está hecho de forma que casi resulta imposible no odiarla. Su locura, cierto, es triste y uno siente, temporalmente al menos, compasión hacia ella... pero eso se pierde cuando uno asiste, entre sorprendido e incrédulo, a lo realmente insoportable que es. Amy, una mujer incapaz de aceptar que ya no es amiguita de Krista y que esta prefiere quemar puentes, una mujer incapaz de acabar de separarse del todo de Levi, que juguetea con Tyler para conseguir sus propósitos pero que critica esa forma de actuar en otras personas (sobre todo si lo hacen desde un ámbito empresarial)... Una mujer, en definitiva, que cree que su moral es la única que vale, una fundamentalista total, trastornada y decidida a todo.


Poco le importa lo que pase a su alrededor mientras se desata ese tornado, esa tormenta que parece ansiosa por llevárselo todo a su paso. Amy vive por y para la causa, y apenas importan su madre, Levi, Tyler, Dougie, Krista o quien sea. El mundo es un tablero y nuestra desquiciada rubita va a apostarlo todo.

Incluso a HBO le importan las audiencias

Esto último, para bien o para mal, es así. Las audiencias de esta serie eran lamentables y Enlightened ha muerto con las botas puestas. Podría haber seguido caminando perfectamente una temporada más, pero para qué, si aparentemente solo le interesa a cuatro gatos. Supongo que fuera del ámbito del cable no habría durado más de dos o tres episodios y solo la tendencia a mantener las series un par de temporadas (al menos) del canal que la emitió la mantuvo ahí. No es cuestión de ser buena o mala serie, es cuestión de ser capaz, o no, de hacer negocio y Enlightened no lo hacía.

Una lástima tener que despedirse antes de lo previsto de unos personajes detallados como pocos (esta temporada consiguió incluso que me reconciliase con Levi), de esa iluminación ligeramente sobreexpuesta y esos colores tan intensos, de esa música tan magistralmente integrada, tan hecha a medida que siempre ha tenido la serie y de esos pasajes de introducción y conclusión de capítulo que solían transcurrir mientras Amy reflexionaba sobre la situación, aunque en algún capítulo permitieron, finalmente, que presentasen «el momento» otros personajes.

Hay que ver el partido que sacan en esta serie al ascensor...

El lado bueno, es que aunque la rubia iluminada habría seguido caminando bien un año más, aunque seguro que Mike White tenía más que contar sobre esos fantásticos personajes y sobre cómo le iba a Abaddonn en los juzgados; la serie acabó en un momento muy adecuado. Puede que la serie no llegase a contar las consecuencias, pero contó la guerra propiamente dicha. El fin de la lucha es el final de la serie, un final en el que apenas hay margen para un brevísimo y fugaz epílogo, una insinuación de futuro antes de que caigan los últimos créditos.

Nota: 10. La despedida de esta serie ha sido intachable, y algunos capítulos han sido tan redondos, tan perfectos, que se incluyen entre lo mejor que he visto nunca en televisión.

martes, 26 de marzo de 2013

Matar a un ruiseñor - Robert Mulligan


Scout y su hermano Jem viven una vida tranquila en Mobile, un pequeño pueblo de Alabama. Sus plácidas vidas se ven alteradas cuando Atticus, su padre, es llamado a defender a un negro acusado de violación.



Tras lo mucho que me gustó el libro, estaba claro que iba a insistir, y mucho, en ver la película. Por suerte era una de las que teníamos en casa pendientes de ver. Y en una de nuestras quedadas cinéfilas, usé mi voto para verla. Aunque el DVD nos dio algún problemilla, ha sido una grata experiencia. ¡Dentro reseña!


Los personajes:
— Atticus (Gregory Peck): viudo con dos hijos, intenta criarlos con libertad y valores para que se conviertan en adultos educados y justos.
— Jem (Phillip Alford): con doce años, Jem se debate contínuamente entre las travesuras propias de su edad y el camino a la madurez.
— Scout (Mary Badham): a sus seis años, Scout es una niña inteligente y despierta con una extraña habilidad para preguntar lo menos apropiado en cada momento.


Los actores:
— Gregory Peck está en uno de sus mejores papeles. Temía que me decepcionase pero es el perfecto Atticus. Y teniendo en cuanto lo que adoro a este personaje, es mucho decir. Mary Badham, con sus mohines cuando Jem le dice que "cada vez se parece más a una chica", la expresión confusa cuando le dicen que se calle y no entiende por qué, o la cara de frustración que pone con cada vestido que ha de llevar es fantástica. Pena que la actriz no tuviese una carrera más dilatada, porque prometía mucho.
Destaco también a James Anderson cono Bob Ewell, porque no podría ser más asqueroso y despreciable. Tal y como requiere el personaje.



El guión:
— la gran baza del guión es la cantidad de carcajadas que puede llegar a arrancar en medio del drama. Aprovechan muy bien todas las tramas de los niños, dejando que gran parte de la acción recaiga sobre ellos, pero sin hacerlo pesados. Porque son niños, no estúpidos, algo que el cine parece olvidar muchas veces.
La parte dramática, con la tensa escena que se desarrolla a lo largo del juicio por violación, es todo lo dura que debería ser. Deja con la cara al descubierto a todos los implicados en el caso y el discurso final de Atticus es brillante e interpretado de forma magistral por Gregory Peck.



La otra gran escena de la película, es en la puerta de los juzgados, con Atticus montando guardia para que nada le pase a Tom, su defendido. Las palabras de Scout frente a una turba dispuesta a linchar al acusado son perfectas. Un gran escena.

Es una buena película que no se hace larga a pesar de sus dos horas de duración. ¿El único problema que le veo? En ocasiones los cambios de escena se hacen mediante cortes bastante toscos.

                                             "Ser nube o árbol ya no parece tan malo"

La adaptación del libro:
— como ya he dicho, me han sorprendido mucho las carcajadas que arrancó la película. Era lo último que me esperaba. Es cierto que los niños alivian la carga dramática del libro pero no como para reirte. Sin embargo, le sienta muy bien a la película.
Más diferencias: Atticus tiene mucho más peso narrativo y sí hay ciertas escenas que se ven desde su punto de vista en vez de él de los niños. Tampoco perjudica a la historia y todos entendemos que no contratas a Gregory Peck para ser un secundario, por muy molón que sea Atticus.
Hay dos partes de la trama que sí considero que perdieron profundidad con los cortes necesarios para la adaptación: toda la trama de los Radley y la relación de los niños con Calpurnia. Y creo que son muy importantes. La primera, porque es pieza central para la resolución de la trama. La segunda, porque Calpurnia es muchas cosas: una negra educada en su época, una mujer que emplea diferentes acentos dependiendo de si está con negros y blancos, es la figura maternal de los niños... y todo esto se pierde.
Una pena pero son recortes necesarios. El libro no es largo pero sí denso.




Nota: un 8. No es tan buena como el libro pero es, sin duda, una buena película y una gran adaptación.



lunes, 25 de marzo de 2013

Los productores - Susan Stroman

Nunca he visto la original de Mel Brooks ni el musical de Broadway. Me habían recomendado la película pero no había tenido ocasión de verla, La oportunidad surgió en la primera de nuestras recién inauguradas sesiones de cine con amigos (entre todos tenemos una cantidad de película que seguro que rivaliza con la de un videoclub pequeño).


Aquella primera sesión constó de ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú y esta Los productores. El estilo de la primera encajaba más con mis gustos y, de hecho, con mi sentido del humor. La película de Susan Stroman tuvo momentos que me gustaron mucho pero tuvo otros que en realidad no acabaron de convencerme.

¿Ese es Nathan Lane?

Lo que es innegable es que el señor Lane (al que yo conocí como Clarke Hayden en The good wife) es un actor increíble. Lane es media película, Lane y su sorprendente histrionismo, su gesticulación exagerada, sus quiebros tonales y su destacada parte como cantante. La otra mitad supongo que tiene una gran parte de Will Ferrell y sus palomas nazis y de una cumplidora, y muy guapa, Uma Thurman; algo menos de un Matthew Broderick (protagonista también) y algo de unos secundarios divertidísimos como Gary Beach y el grupo de ancianas: Eileen Essell, Debra Monk y Andrea Martin.

En Los productores se cuenta como Max Bialystock (Nathan Lane) es un productor de musicales de Broadway que consigue los fondos seduciendo a ancianas ricas como Hold me-Touch me (Eileen Essel) y sus amigas: Lick me-Bite me y Kiss me-Feel me. Entonces se une a Leo Bloom (Matthew Broderick), un contable, para producir el peor espectáculo de la historia con el objetivo de quedarse la mayor parte del dinero posible.


Pero no es el qué lo que importa en esta película. Los productores es una película de cómo. Es una película bastante absurda, con números musicales muy variados con dúos, solos, coros, con coreografía y sin ella, con unos personajes y con otros, mientras se meten (de forma ligera y poco ensañada, tal vez demasiado poco ensañada) con el mundillo de Broadway, con el nazismo y con todo lo que aparezca en su camino.

Sin duda, mejor en lo musical

Stroman recurre a una forma de grabar la película que consigue resultar muy teatral y muy setentera a un tiempo aunque con algunos elementos muy propios del cine reciente, al fin y al cabo estamos ante una película de 2005. El caso es que es fácil, por momentos, olvidar lo reciente que es la película ante esos planos fijos que no acompañan a los actores en sus movimientos, sino que a menudo son estos quienes entran o salen de los encuadres o se quedan, al menos, en una parte muy marginal de la pantalla.


Tristemente, el estilo de humor de la pelicula, como dije al principio no acabó de gustarme. Por momentos me resultaba saturante. Admito que Ferrell realiza un trabajo estupendo, como siempre que lo he visto, pero esa forma de ser casi Jim Carrey de musical me agobió un poco. Algunos momentos, fundamentalmente no-musicales (respecto a la música no tengo ninguna queja importante) me parecieron demasiado estirados, sobre todo en el último tercio de la película, aunque lo compensan sobradamente cada vez que vuelve a lucirse el lado más musical de la película, que siempre es divertido y está bien llevado a cabo.


Nota: 6,5. A mí no me pareció una gran-gran película, pero si un musical digno y, sobre todo, divertido en el que Nathan Lane borda un personaje que creo que es imposible de olvidar.

viernes, 22 de marzo de 2013

Estrenos que abandonamos 2013, parte III

Derek

Esta serie nos presenta a Derek Noakes, un hombre con ligero retraso que trabaja en una residencia para ancianos. A través de este personaje, entregado y entrañable a su manera, se nos presenta la realidad en la que viven, los recortes y las pequeñas victorias.


La serie tiene sus puntos, Gervais crea una atmósfera mockumentary bastante conseguida por momentos, el tema está bien, Derek está bien y la mayoría de personajes están bien. Ciertos momentos en los que se reclama atención sobre algo concreto, como cuando Dougie le echa una desagradable bronca al hombre del ayuntamiento, al buitre de los recortes, están muy bien... pero hay otros que, personalmente, creo que no están a la altura, que resultan cutres y que parecen desesperados intentos de hacer reír sin éxito. Casi todos ellos protagonizados por Kev (David Earl). Una lástima. Eso sí, Gervais vuelve a demostrar su buen hacer interpretativo.

Nota: 6. Tras dos episodios no me parece mala serie en absoluto, pero las partes que no me gustan de la serie me parecen un bache insalvable. ¡Hasta otra, Gervais!

Nashville

Nota: Laura ha seguido con ella, así que puede que haya reseña de la serie completa.

Lo cierto es que no es un estreno del 2013 sino del otoño pasado, que iba siguiendo cada vez con menos interés aunque un poco arrastrado por el hecho de que a Laura sí parecía gustarle. Esta es una serie sobre la música country y sobre el mundillo de la música en la ciudad de Nashville. ¿Es así? Bueno, la crítica yanki parece que intentó que pensásemos eso, al menos; aunque lo cierto es que va del duelo de dos mujeres, la diva mayor y la diva joven, en un combate en el que se mezcla tensión, drama y romances (¡oh, sorpresa!).

Así que en Tronos tienen uno de espadas, pues aquí ¡¡vamos a hacer un originalísimo trono de guitarras!! Menudo maestro del Photoshop, vamos...

Nashville es un culebrón sin imaginación, una guerra viperina entre dos arpías que son iguales intentando por todos los medios distanciarse la una de la otra. Como colofón, los hombres de la serie son herramientas de esta guerra, salvo Avery, quizá, que aparentemente (hasta donde yo conseguí seguir con la serie) parecía ir por libre. ¿A qué me refiero? El marido de Rayna (la diva vieja) es un nexo con el padre de esta y, por tanto, con la política y los trapicheos de la ciudad. El examante de Rayna es el nexo con Juliette Barnes (la divajoven, aunque nosotros la llamábamos «barbie paleta rica») de la que esta se encapricha, creando un triángulo amoroso que de exagerado y absurdo resulta, casi, vomitivo. Del resto de personajes voy a destacar solo a Avery, del que ya hablé, un joven guitarrista con talento y que pisaría a su madre por llegar a la cima, aunque gracias a Dios le faltan luces y es demasiado impulsivo; y la novia (y pronto exnovia) de este, Barbie-paleta-pobre también conocida como sin-sangre, una buena chica que canta de forma súper sosa pero que parece que le encanta a la gente, algo así como la versión sosa de Conchita.

La música de la serie tiene momentos, casi, de genialidad, en los que se nota que hay alguien grande detrás, T-Bone Burnett para más señas, y otros en los que el country-pop de barbie-paleta (cualquiera de ellas) es de un aburrido que duerme a las moscas.

Nota: 4. La serie ha debido de «repartir jamones» a los críticos para conseguir esa visión tan optimista de ella, o eso o son unos forofos del country que en cuanto tuvieron delante la primera canción buena y original de la serie se rindieron y obviaron todo lo que impide que sea buena. De hecho, con ese cartel... la serie no podía ser buena. No, en serio, espero que alguien se haya ido a la calle por eso.

Banshee

El primer capítulo de la serie tuvo un arranque tan pasado de drogas, tan de «nos acabamos de emocionar con una peli de Michael Bay» y hemos decidido ponernos a grabar algo, lo que sea; que nos hizo gracia y seguimos con él a pesar de ese protagonista que actúa peor que cualquiera, creo, de los que se sientan con nosotros a jugar una partida de rol.

El cartel es, sin duda, lo mejor de la serie.

La serie pretende mostrar un sexo inquietante y desagradable que acaba siendo gratuito y aburrido casi siempre y escenas de acción bastante exageradas y constantes que, normalmente, resultan risibles. Para más inri, cuando quieren mostrar una escena violenta explícita... pierden la mano y también resultan algo risibles. El argumento es absurdo y resulta inaceptable, incluso cuando uno decide aceptar la premisa de la serie para intentar, por todos los medios, creerse lo que está pasando.

El tercer capítulo, además, es tan tan tan malo, tan tan tan estúpido que uno tiene que hacer un esfuerzo titánico por acabar con él. Ese fue el punto en el que decidí no seguir con la serie. La verdad es que visto en perspectiva, me sorprende haber llegado hasta allí, aunque ciertos toques eran tan absurdos que, personalmente, me hacían gracia: el villano amish, el hacker asiático-gay-peluquero con su dragcueva...

Nota: 4. La serie es un Frankenstein extraño de elementos que no pegan nada y a la que intentan animar a hostias y tetas. ¿Lo consiguen? No lo creo. Pero si os apetece ver algo en lo que podáis desconectar el cerebro y ver tetas, culos, sangre y explosiones sin ninguna lógica interna... no la descartéis, no creo que nadie ofrezca más por menos ahora mismo.

Cult

Los frikis de una serie han sido absorbidos mentalmente por esta y se han vuelto muy violentos y muy muy locos. A ver, vale, voy a admitir que es una chorrada, que es difícil de asumir... pero ¿os imagináis lo que habría podido ser esta serie en una cadena con pelotas? ¿Con un creador arriesgado y al que le permite hacer cosas?


Cult es una serie difícil y casi condenada al desastre por su propia historia, pero si en algún momento pudo funcionar... desde luego no fue en la CW. El toque de «queremos ser macabros y chungos» unido al de «queremos que sea un producto CW», un canal que salvo con Supernatural parece tener un enfoque muy marcadamente neutro a lo sumo, condenan la serie desde sus primeros momentos.

Nota: 2. No sé si en otro canal hubiera funcionado, pero puede ser. Quizá con un creador respetado al que muchos le acepten la premisa en primer término, o un creador arriesgado en un sitio al que le dejen explotar toda la malevolencia de esos psicóticos absorbidos por la serie... pero tal y como está es una serie mala-mala. Y con muy mal reparto, además.

Golden boy

La serie nos presenta a un policía que experimenta un ascenso vertiginoso y acaba como detective de homicidios junto a un veterano.


No sé si mejorará en algún momento, supongo que es posible; pero de entrada lució un piloto soso con personajes intragables (el protagonista es directamente odioso) e interés nulo. Adiós, adiós.

Nota: 4. No está mal hecha, no es especialmente horrible... pero está lejos de cualquier cosa que podamos considerar interesante o de merecer la pena.

jueves, 21 de marzo de 2013

Matar a un ruiseñor - Harper Lee

Scout, de seis años, vive con su hermano Jem y su padre, Atticus, en un pequeño pueblo de Alabama. Sus vidas transcurren plácidamante, ajenos a la Gran Depresión que asola al país, hasta que Atticus es llamado a defender a un negro acusado de violación.



Por alguna extraña razón, cuando empecé a leer este libro, pensaba que era sobre la mafia. Estas cosas pasan. Supongo que por eso me costó tanto engancharme, simplemente el libro no era lo que esperaba. Pero más que la historia, los personajes me conquistaron. Es imposible no adorar a Atticus, a Scout, a Jem o a Calpurnia. Imposible. Son personajes tan creíbles y con tan buen fondo, que les coges cariño de forma inevitable.

Los personajes:
— Scout: como su madre falleció cuando tenía dos años, Scout ha tenido más libertad que otras niñas de su edad. Viste con monos, juega con chicos y lee todas las noches con su padre. Desde luego, todo esto le reporta varios disgustos, tanto en la escuela como con Calpurnia y tía Alexandra.
— Jem: cuatro años mayor que Scout, cuida de su hermana lo mejor que puede, aunque le dice constantemente que "no se porte como una niña" o no podrá jugar con él. Obsesionado con la casa de sus vecinos, tiende a la aventura a pesar de haber heredado el espíritu tranquilo de su padre.
— Calpurnia: ama de llaves de Finch, se esfuerza en atender a los niños lo mejor que puede. Calpurnia es una mujer de color sensata y educada.
— Atticus: hombre sensible y tranquilo, intenta educar solo a los dos niños lo mejor que puede. En ocasiones, debido a las imprudencias de Jem y al carácter de Scout, siente que ha fracasado como padre. Por suerte, los niños siempre le dan razones para creer en su método educativo. Un hombre recto que intenta hacer lo que él cree que es correcto, no lo que los demás interpretan como tal.

Atticus: "Uno es valiente cuando, sabiendo que ha perdido ya antes de empezar, empieza a pesar de todo y sigue hasta el final pase lo que pase. Uno vence raras veces, pero alguna vez vence."

La historia:
— 'Matar a un ruiseñor' trata muchísimos temas interesantes. Uno de los que más me desagradó es la casi constante misoginia de la obra. Porque Jem no quiere que Scout se porte "como una chica" y por lo tanto ella infiere que ser una chica es peor. Reforzado además por imposiciones como vestidos incómodos o aburridos actos de sociedad para señoritas. No me gusta la imagen que se da de la mujer de la época o que Scout no aprecie la inteligencia de las mujeres que tiene a su alrededor, algo que sí hace Atticus.

Calpurnia: "No es necesario que una explique todo lo que sabe. No es femenino..."

La Gran Depresión, la crisis del 29, es un tema sobre el que se pasa de puntillas. Se nos dice que Mobile no se vio muy afectado por ella porque es un pueblo creado de forma artificial para servir como punto administrativo, la industria o la agricultura no son la fuente principal de riqueza.

Otro tema recurrente en toda la obra son los extremismos religiosos. Los vecinos de los Finch, claramente, pertenecen a este grupo. De ahí la fascinación de Jem. Esto, como bien reflexiona Atticus, no los convierte ni en mejores ni en peores personas.
Como característica de las poblaciones pequeñas de antaño, me encontré con algo que me hizo muchísima gracias: la manía de tía Alexandra de etiquetar a la gente según su familia de procedencia. Me recordó mucho al pueblo de mi familia con sus "los hombre Rozada siempre se casa muy mayores" o "los Reboredo tienden demasiado al vino". Me hizo muchísima gracias.

Scout: "La familia Levy llenaba todos los requisitos para ser una gente excelente: obraban lo mejor que podían según el criterio que poseían, y habían vivido en el mismo pedazo de terreno durante cinco generaciones."

Relacionado con el punto anterior, está el caso de los Ewel, una familia en la que los niños están condenados a la miseria desde que nacen. El padre no trabaja, vive de la beneficencia y se gasta todo lo que llega a sus manos en alcohol. Nadie se preocupa de que los niños acudan a la escuela, nadie se ocupa de que coman o estén sanos. Niños desahuciados, empujados a una vida de misera desde que llegan a ella. Y a nadie parece importarle.
Todos estos puntos de la novela son interesantes pero creo que los temas más interesantes de los que trata son el conflicto racial y la pérdida de la inocencia, que en este caso van de la mano.
Jem y Scout descubren, gracias al juicio a Tom, que los hombres bueno pueden hacer cosas malas y que no siempre son justos. De la mano del siempre sabio Atticus, descubren muchos aspectos de la naturaleza humana, no los más hermosos, de forma prematura. Y esa es la verdadera gracia del libro.
En cuanto a los confictos sociales, el racismo impregna todo el libro. Porque los Ewell son basura, basura blanca. Y aún así su palabra tiene más valor para muchos habitantes de la ciudad que la palabra de un hombre bueno, responsable y trabajador, si este es negro. En cuanto a esto, lo que más me sorprendió fue el tratamiento al Ku Klux Klan, denostado y ridiculizado por casi todo los personajes de la obra. Muy diferente a la percepción que yo tenía.

Nota: un 10. Estoy enamorada de este libro y completamente segura de que lo leeré muchas más veces. Lectura tan recomendada como importante.

miércoles, 20 de marzo de 2013

De óxido y hueso - Jacques Audiard

De óxido y hueso no intenta que no se note que es una película francesa. Es francesa y está muy orgullosa de ello. El cine francés es muy reconocible por su tratamiento de la psicología de los personajes (el español y el alemán también, sin alejarnos mucho) y los personajes de esta película son claramente franceses. El tono desencantado, triste y reflexivo de la película es profundamente francés y el tono concreto de la película es, sin más, muy Audiard. ¿Os gusta Audiard? Seguramente os gustará esta película. Sin más.


Mi adorada Cotillard

Conocí a la señorita Cotillard en la serie de películas francesas Taxi y ya me quedé con su nombre. Me gustaba su sencillez y me parecía una mujer preciosa. Curiosamente se fue haciendo mayor y cada vez me parecía más atractiva, con una sobriedad poco habitual en el mundo del celuloide. Marion Cotillard me parece una mujer preciosa con sus rasgos marcados, sus bolsas ojerosas que le dan aspecto de estar siempre cansada y su lunar en la frente. Me gusta incluso a pesar de haber participado en el tercer Batman de Nolan con su absurdo personaje.

Audiard nos presenta a Alain (Matthias Schoenaerts), un hombre que se tiene que encargar de repente de su hijo pequeño y que se muda a casa de su hermana y su marido. Un día conoce a Stéphanie, una entrenadora de orcas en un parque acuático. Su relación gana cierta profundidad cuando Stéphanie pierde las piernas en un accidente con sus adorables mamíferos marinos, aunque la película evita caer en el romanticismo manteniendo un extraño, y algo frío, amor sin romance.

Audiard, Desplat y un excelente reparto

Y es que todos los aspectos audiovisuales están cuidados con esmero. La dirección es sólida, desprovista de grandes artificios, la fotografía es perfecta para la película, los planos están bien elegidos y se ha hecho un montaje eficaz. Los actores, todos, especialmente los protagonistas, Cotillard y Schoenaerts, están magníficos en sus papeles y Desplat, como siempre, cuando quiere y le dejan (si es que ya te vale Affleck...), crea una banda sonora que se ajusta como un guante a las secuencias con que nos deleita Audiard.


La película, eso sí, tiene una primera hora mucho mejor que la segunda. En la primera hora todo funciona a un ritmo que parece intachable, no es solo que pase así, es que parece que tiene que ser así. Todo. Minuto a minuto. Luego cae, quizá Audiard y Thomas Bidegain, los guionistas, no acaben de retratar con comodidad cómo se unen estos dos personajes tan individuales, cómo su arromantizado amor funciona de una forma extraña; pero evitan caer en un sentimentalismo barato mientras se reintroduce el mundo del boxeo callejero y el miedo a perder el último apoyo, mientras se lidia con los problemas de los minusválidos, con la ineptitud de algunos padres y los problemas de familia. Todo muy humano, muy de cine francés.


Nota: 7. No puedo evitar citar la traducción de Filmaffinity de la crítica de Kyle Smith para el New York Post: "Si contratases a Albert Camus para escribir 'Rocky' podría salir algo como 'De óxido y hueso', un esfuerzo quintaesencialmente francés para combinar pugilismo y sentimentalismo". Tiene toda la razón.

martes, 19 de marzo de 2013

Jane Eyre - Robert Young

Jane ha tenido una infancia desgraciada. Abandonada por su tía y entregada a una institución, ha crecido pasando hambre y a merced de maestras y directores sin ningún tipo de compasión. Una vez adulta, Jane toma las riendas de su destino buscando un puesto como institutriz.



Llevaba meses y meses incordiando a Albos para poder ver la versión de 2011 de Jane Eyre. Mi insistencia venía de que no tenía un buen recuerdo del libro y esperaba que la película me diese una visión diferente de una obra tan famosa. Al final, esta versión de 1997 fue uno de mis regalos de cumpleaños y nos pudimos meter en el ajo. ¡Dentro reseña!

Los personajes:
— Jane Eyre (Samantha Morton): inteligente y capaz, Jane quiere ver qué más le puede ofrecer la vida aparte de un puesto como profesora.
— Señora Fairfax (Gemma Jones): la competente ama de llaves de Thornfield, recibe con los brazos abiertos a la nueva institutriz. Mujer recta y tranquila, lleva la mansión con mano firme y capaz.
— Señor Rochester (Ciarán Hinds): el dueño de Thornfield y jefe de Jane pasa muy poco tiempo en la mansión. Es un hombre misterioso y culto, con una interesante conversación.


Los actores:
— me ha gustado muchísimo Gemma Jones que por lo que puedes ver en su ficha de Imdb, tiene una dilatada carrera como actriz. Es fantástica. Por supuesto, Ciarán Hinds, al que ya conocíamos de Roma, es de lo mejor de la película. Desde que vi Roma, este hombre ha pasado a la lista de mis actores favoritos.
En cuanto a Samantha Morton me parece una elección perfecta. La actriz es guapa sin resultar despampanante, tiene ese aire desvalido que tan bien sienta al papel y hace un buena interpretación.
Resumiendo: un buen plantel.



El guión:
— en esta versión del clásico, la historia comienza pasando muy de puntillas por la vida de Jane Eyre antes de llegar a Thornfield. Nos dan un breve resumen y nos meten ya en harina. Desde mi punto de vista, todo un acierto. Es necesario conocer el pasado de Jane para entender las motivaciones del personaje pero tampoco veo necesario dedicar escenas y escenas a la terrible comida de la institución o las deplorables condiciones sanitarias.
En cuanto a la historia, se desenvuelven muy bien a la hora de desvelar poco a poco los misterios de la película. ¿Por qué Rochester pasa tanto tiempo fuera de casa? ¿Quién hace ruidos todas las noches?
Un guión que consigue mantenerte atenta toda la película.
¿De mis escenas favoritas? Todas en las que Rochester intenta poner celosa a Jane. Los sentimientos de Jane están tan bien plasmados que es obvio y evidente todo lo que pasa. Genial.
¿Lo peor? La insoportable rigidez moral de Jane. Demasiado encorsetada para mi gusto.

El vestuario:
— tan bueno que me resulta difícil creer que esto sea una película para televisión. ¡Cuánto tenemos que aprender de las producciones inglesas!

Nota: un 7. Pena de los medios porque del resto, es una gran película.



lunes, 18 de marzo de 2013

Regreso al futuro II - Robert Zemeckis

Zemeckis y Gale vuelven a las andadas con el mismo reparto y nos devuelven a los divertidos Doc y McFly. El final de la primera película ya presentaba el principio de esta, cuando Doc viene a buscar a Marty porque necesitan ir al futuro por algo que atañe a los hijos que tendrá con su chica.


2015

Así como en la primera película los protagonistas se remontaron 30 años al pasado, esta vez viajan 30 años al futuro. Con los momentos recurrentes propios de la serie y los caracteres tan marcados de los personajes, formalmente nos encontramos con una película muy parecida a la anterior. Marty y el Doctor viajan a un momento temporal, se lía parda y tienen que deshacer el entuerto.

Regreso al futuro II oculta mucho más de lo que ocultaba la primera. Es una película más compleja y trata temas bastante más interesantes bajo la superficie. En mi opinión le cuesta demasiado arrancar, habrá quien considere que es necesario para presentar bien la trama, pero lo cierto es que a mí me resultó un poco cansina en su primera mitad. El primer 2015 es un mundo esencialmente cercano, con un par de inventos futuristas (los aeropatines y aeroautomóviles, por ejemplo), pero sigue generando la sensación de ser nuestro mundo. Luego el Villano descubre la existencia de la máquina del tiempo y del almanaque y vuelve al pasado y genera una nueva realidad, una nueva ramificación en la realidad.

«¡¡Corre, prota, corre!!», un clásico en las pelis de Zemeckis.


El sueño húmedo de Esperanza Aguirre

Y aquí empieza lo grande de la película. Porque quizá como comedia de aventuras no sea tan buena como la primera película (yo creo que no lo es, de hecho), porque quizá se riza demasiado el rizo con las idas y venidas en el tiempo pero... ¿qué importa cuando la idea que se quiere plasmar es tan grande? Bajo la juvenil apariencia del duelo de esta película entre Tannen y McFly (como siempre), se esconde una distopía ultracapitalista (o neoliberal, usando un término muy de moda) en la que el Villano (Espe... digo Tannen) aprovechándose de una fortuna adquirida en base a sus ventajas (presidenc... un almanaque deportivo con todos los resultados entre 1950 y el año 2000) ha ganado fama y poder y ha construido un inmenso casino en el que la ley puede dejarse cómodamente en la sombra (Eurovegas, aunque en la película le llaman Paraíso del Placer de Biff Tannen).

Eurovegas.

Ese mundo en que no hay más poder que el dinero, en que la ley y el orden son solo conceptos dejados en un rincón y en el que todo está en venta es un escenario realmente terrorífico que choca frontalmente con lo que cabía esperar de una aventura fundamentalmente optimista y jovial como era Regreso al futuro. Éxito, Zemeckis; éxito, Gale.



Nota: 7,5. La película se aleja de lo que la hace más grande, para mí al menos, pero encuentra otro punto donde anclarse, una crítica inesperada y un escenario casi apocalíptico en el que consigue, como el DeLorean, alzar el vuelo otra vez.


Otras películas de Robert Zemeckis:
Regreso al futuro.
Regreso al futuro III.
Forrest Gump.
—Lo que la verdad esconde.

viernes, 15 de marzo de 2013

La señora Dalloway - Virginia Woolf

Clarissa Dalloway es una dama de la alta sociedad londinense a la que le espera un atareado día en el que debe organizar una fiesta, rodeada de ambiente de posguerra.





Hacía tiempo que tenía ganas de leer este libro. Demasiado tiempo. Pero por una razón u otra lo fui dejando ir hasta un año y medio. Al final, tras un infructuoso día de compras muy pasado por agua, me refugié en una librería y lo encontré. Momento, lugar y estado anímico perfectos. Al contrario que "Buenos días, tristeza", he leído "La señora Dalloway" en el momento perfecto.


Personajes:
— aunque la protagonista y nexo entre todos los personajes es Clarissa, en "La señora Dalloway" narran diversos personajes.
— Clarissa Dalloway: perfecta dama de sociedad, Clarissa lleva una vida tranquila con una hija hermosa y educada y un marido con buena posición. Pero tras la apariencia de tranquilidad que parece emanar para todos, Clarissa posee una mente inquieta y una naturaleza apasionada que se han rendido ante las exigencias de su posición.
— Richard Dalloway: absorbido por su alto cargo en el gobierno inglés, Richard vive ajeno a los pequeños dramas domésticos de su hogar o a los dilemas de Clarissa.
— Peter Walsh: enamorado de Clarissa desde su juventud, Peter acaba de regresar desde la India para tratar un controvertido asunto personal.
— Lucrecia Warren Smith: italiana casada con un soldado británico, observa impotente como su marido cae en la más absoluta locura sin poder hacer nada. Septimus, destrozado por la guerra, ya no distingue entre realidad y fantasía.

El texto:
— me costó unas cuantas páginas hacerme con la historia. De hecho, dejé de lado el libro un par de días aunque pasado el bache lo leí en nada.
La gran gracia del libro es que está narrado desde el punto de vista de varios personajes, lo que da una visión global de la situación. Aunque la visión de Clarissa es la principal, narran personajes de todas las condiciones y clases sociales, lo que da una visión global de la sociedad inglesa de posguerra. Los pensamientos de los personajes, sus reflexiones más profundas, son constantes en las página.
Una de las partes que me pareció más interesante fue la reflexión de los personajes sobre lo que esperaban de sus vidas y lo que ha sido realmente de ellas. Curiosos los pocos de ellos que cumplieron sus sueños o llegaron a vivir acorde con lo que pensaban.
Sin embargo, el personaje que más interés me despertó fue Septimus. Un hombre completamente destrozado por la guerra, con médicos que son incapaces de tratarlo como necesita y una mujer que se siente encerrada con un demente.


Nota: un 9. Un comienzo algo torpe no desluce una gran obra que todo el mundo debería leer.

jueves, 14 de marzo de 2013

Metropolis - Fritz Lang, reeditada por Moroder

Metropolis es un clásico del cine alemán, una perla de finales de los años 20 a cargo de Fritz Lang, el prolífico director alemán. La había visto hace ya bastante tiempo y la recordaba como una grandísima película. Hace no mucho fui al Mediamarkt a comprar Windows 8 (sí, habéis leído bien) y allí tenían  Metropolis reeditada por Giorgio Moroder en Blu-Ray. Una caja muy chula, en edición de cartón, el robot en color dorado... ¿Qué podía salir mal? Admito que dentro del local no le di demasiadas vueltas. «¡¡Metropolis!!», dije, «¡A la saca!» y no valoré demasiado hasta qué punto podía cambiar o no la película. Fue ya en casa cuando empecé a jugar a «buscas las diferencias» y pensé con cierto temor: «¡Uf, lo que puede salir de aquí!»


La gran pirámide

En Metropolis tenemos dos estratos sociales claramente diferenciados. Por un lado tenemos a la masa, a los trabajadores, esclavos casi de las máquinas, que habitan en el subsuelo y realizan turnos prácticamente interminables. Son gente gris, sucia, cansada y triste. Sobre la superficie, en cambio, viven pocas personas, pero lo hacen con toda clase de lujos. Son los beneficiados del sistema, inmutables a todo desde sus palacios de cristal. Freder, un muchacho de la superficie se enamora de una subterránea Maria y el drama de clases y de amor imposible que tantas veces hemos visto se repite.


Vale, es verdad que el detonante de la historia no es precisamente la quintaesencia de la originalidad y que de Romeos y Julietas estamos un poco hasta la coronilla, pero lo importante, como siempre, dada que la variedad de fondos posibles es relativamente limitada, es la forma que se da a todo. Y la forma de Metropolis es muy impresionante.

El gran Lang

Lang recurre a un planteamiento sencillo pero se molesta en decorar un mundo futurista (futurista para los años 20, claro): muchas imágenes de máquinas (enormes), de engranajes y de ¡relojes en sistema decimal!, de tubos por las que sale vapor a chorros y de enormes edificios y sobrios túneles.


Por supuesto, la película es muy de cine mudo, con actores que gesticulan de forma algo exagerada (mucho menos que en las comedias también mudas) y repite muchos escenarios, aunque como algunos están diseñados y trabajados con tanto mimo no puedo evitar disculpar ese punto. Los escenarios resultan muy evocadores, ese opresivo túnel con dos pasillos separados y que termina en reja, los increíbles jardines en los que juega la nobleza superficial y en los que Fred conoce a la gris y a su manera hermosa Maria, la maquinaria que se transfigura en horrible monstruo devorando a los trabajadores, esa avenida futurista sobrevolada por aviones de la primera guerra mundial (en Fringe habrían puesto zepelines), el extraño reloj de trabajo o el robot, son elementos que configuran una puesta en escena que aún hoy es digna y que en 1927 tuvo que ser realmente apabullante (por mucho que la película pasase, como tantas otras cosas, desapercibida en su momento).

El loco (¿y gran?) Moroder

Metropolis es una película que conozco desde niño y que siempre me gustó mucho, pero nunca había visto la restauración de Moroder. Dice un texto del propio Moroder al principio de la película que intentó respetar al máximo la visión de Lang sobre la película, todas las escenas que consiguió recuperar y el tono que quiso darle a la obra, pero que por razones del momento en que se publicó la película no pudo hacerlo. No digo, por supuesto, que Lang quisiese hacerla exactamente como la hizo si le dejasen hacerla 20 años más tarde, pero me parece mucho asumir por parte de Giorgio Moroder pensar que, si pudiese, la haría con ese coloreamiento raro de las imágenes y esa banda sonora que si bien normalmente es ciertamente increíble y se ajusta muy bien, como en On your own o en Love kills otros momentos (los más instrumentales y atmosféricos, por otra parte) son algo machacones.


Por esa razón, precisamente, la película se hace un poco extraña. El coloreado resulta inquietante, no es que quede mal, pero no creo que gane nada renunciando al blanco y negro, sinceramente. Los efectos especiales, que la original ya tenía algunos (muy impresionante para 1927) no aportan nada y tienen un aire cutremente ochentero que me resulta ligeramente desagrable. La música, sobre todo las canciones propiamente dichas, son muy buenas y se ajustan mucho a los momentos del filme (parece que Moroder era productor musical por algo). ¿La versión en conjunto? Me parece que es difícil coger Metropolis y hacer algo malo, pero dentro de lo arriesgado de la propuesta de don Giorgio, lo cierto es que el resultado es bastante bueno. Si no conoces Metropolis es una forma digna de acercarse a ella, si ya la conoces... es una interesante revisión.

Nota: 8,5. En mi mente es mejor la Metropolis original (¡¡de 10!!), pero lo cierto es que la tengo ya bastante difusa en un recuerdo lejano. No obstante, esta versión sigue siendo emocionante, hermosa y en ella se sigue viendo toda una lección cinematográfica.

Otras películas de Fritz Lang:
M, el vampiro de Dusseldorf.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Hora de aventuras - Temporada 1 - Cartoon Network



Jake, un perro y Finn, un humano, son afamados aventureros residentes en el país de Ooo.


Hace mil que escuché hablar de esta serie, de boca de un compañero de trabajo que tieneun peque. Nos encontramos un par de veces con capítulos en Boing pero aún así, a Carlos no acababa de chistarle. Por fin, tras mucho insistir, lo convencí para ver una temporada entera. ¡Misión cumplida! Se ha convertido en un gran fan de esta fantástica serie.


Los personajes:
— Finn: humano adoptado por los padres de Jake, ha jurado proteger siempre al inocente y ayudar a todo el que lo necesite.
— Jake: hermano adoptivo de Finn, lo acompaña en todas sus aventuras. Además, tiene el poder de deformar su cuerpo a voluntad.
— Princesa Chicle: princesa del Reino de Chuchelandia, es la chica más lista de todo el país de Ooo. Sus experimentos, en ocasiones, causan tantos problemas como soluciones. Finn está enamorado de ella.
— Marceline: princesa de los vampiros, Marceline tiene miles de años, es una experta en tocar el bajo y tiene cierto aire EMO.
— Rey Hielo: desde las heladas montañas en las que habita, el Rey Hielo siempre está planeando secuestrar a una princesa para obligarla a casarse con él.



Hay muchísimos personajes recurrentes en Hora de Aventuras: Trompi, Lady Arcoíris, Princesa Bultos, Gunter, BMO, Mayordomo Menta.... y todos son geniales. Es una de las grandes virtudes de la serie, la cantidad de personajes y lo variados que son.



¿Qué esperar de Hora de Aventuras?
— diversión, surrealismo y toneladas de originalidad. Todo lo que pasa en el Mundo de Ooo es diferente.
Hombres de negocios congelados en un iceberg, princesas del espacio, robots que se creen hijos de reyes... y mil situaciones imposibles mezcladas con sucesos completamente normales. Porque en el fondo, esta es una serie de amistad, situada en la transición entre la adolescencia y la madurez.
También toca otros temas interesantes como pueden ser: la diferencia de edad entre dos personas que se gustan, el equilibro ecológico, la esclavitud, los peligros de hacer experimentos sin pensar en las posibles consecuencias...
Además, hay mil referencias que todo buen friki puede encontrar. ¿La más obvia? Las referencias a Dragones y Mazmorras. Si se te ocurre alguna más, bienvenida será en nuestros comentarios.
¿Más puntos a favor de la serie? Lo buena que es la música y lo bien traducida que está. Lo que nos hemos reído con algunas canciones no tiene nombre.


El dibujo:
— el diseño de personajes puede parecer simple y tosco en un primer momento pero no os engañéis, Hora de aventuras tiene un trabajazo detrás. A parte de la originalidad en el diseño, las ciudades que Finn y Jake visitan con asiduidad están detalladas al milímetro, Marceline o la Princesa Chicle tienen un amplio vestuario y las casas de los personajes cuadran muchísimo con  la personalidad de cada uno.

Nota: un 7,5. La primera temporada tiene episodios muy buenos y alguno muy malo. Esto es así.

PD: mi personaje favorito es Gunter. Confesad Soñadores, ¿cuál es el vuestro?

martes, 12 de marzo de 2013

Regreso al futuro - Robert Zemeckis

¡Qué bien ha envejecido Regreso al futuro! Qué bien se ve al joven Michael J. Fox, reconsolidado como actor de televisión a pesar del Parkinson, qué bien se ve al viejo y divertido Christopher Lloyd, qué firme y precisa se ve la dirección de Zemeckis, que ya llevaba unas cuantas películas a sus espaldas, y qué bien suenan, como siempre, las ostentosas composiciones de Alan Silvestri...


¿Has construido una máquina del tiempo con un Delorean?

Eran los locos años 80 y las películas de aventuras eran lo más, y Regreso al futuro lo agitó todo bien y —¡BOOOM!— aparecieron Marty McFly y el doctor Emmet Brown (Doc), interpretados por ese fantástico dúo que constituyen J. Fox y Lloyd, el primero siempre con cara de sorpresa y confusión, el segundo un paso más allá de la película, entre la brillantez absoluta y la simple locura.


La mezcla, en mi opinión, resulta especialmente genial en Regreso al futuro, los protagonistas interesantes y divertidos, la historia trepidante y fantasiosa, el irrenunciable villano y el tesoro «de final de fase», que en estas películas se puede ir vislumbrando siempre con cierta anticipación, pues son los cambios en un tiempo los que afectan a dicho tesoro.

Cómo Zemeckis y Bob Gale, que guionizaron la trilogía entera, jugaron con sus personajes, con McFly y sus versiones, sus antecesores y sus versiones, con Brown, y con Biff Tannen, sus versiones y sus antecesores es un pequeño regalo para el espectador. Regreso al futuro se construye muy redondamente en base a unos cuantos guiños internos (McFly siempre se despierta en una cama junto a su madre o la versión más equivalente posible, siempre estalla el momento de acción cuando le llaman gallina y además el detonante suele ser Biff Tannen, Doc siempre dice que hay que destruir la máquina, etc.) y todas se entrelazan muy bien entre sí. Claro, el hecho de que se pueda alterar el tiempo proporciona una gran ventaja a este respecto, pero las películas conforman un todo sólido muy disfrutable.

1955

Regreso al futuro, la primera película, me refiero, da un salto atrás de 30 años. Al igual que en las siguientes entregas, los elementos base y los guiños internos (es decir, las cosas que siempre pasan igual o con pequeñísimas variaciones) están ahí.

Ups, creo que me he flipado de más...

El joven McFly viaja al pasado tras que Doc sea asesinado por terroristas libios por haberlos timado al venderles un artefacto nuclear sin reactivos. Marty se despierta tras ser atropellado por su abuelo, en lugar del voyeur que debía ser atropellado si no hubieran viajado al pasado... es decir, el padre de Marty. Así pues, Marty (o Levi Strauss, al gusto) se despertará vigilado por su madre, que aún es una jovencita, claro, y que tonteará con él ante el espanto del pobre chaval. A partir de aquí, una historia de cómo pueden desenredar esos espantosos cambios que la presencia de un McFly aún no nacido ha provocado en 1955 y devolver al joven a 1985. Claro está... es difícil arreglar las cosas sin ejercer unos cuantos cambios proyectados en el futuro, ¿no?

El arte de elegir la película adecuada...

Al parecer, Zemeckis y Gale se las vieron y se las desearon para sacar adelante Regreso al futuro. No querían la ayuda de Spielberg, porque este ya les había ayudado las dos veces anteriores y se encontraron con una serie de rechazos y malas palabras en diversos estudios. Algunos más lógicos y otros menos, Disney, al parecer, les comentó que lo de la «madre seduciendo al hijo» no entraba en su línea de producción.

Finalmente la produciría Universal, a pesar de que les hicieron cambiar unas cuantas cosas y sugirieron otras... aunque el apadrinamiento de Spielberg (que acabó otra vez respaldando la película, pese a las reticencias iniciales de los creadores) ayudó a dejar algunas cosas como estaban.

—Si vas a construir una máquina del tiempo en un coche, ¿por qué no hacerlo con clase?

El estreno de la película fue bastante exitoso (a pesar de que Michael J. Fox no había podido promocionarla y de que Universal la anunció con el lema: «¿Me estás diciendo que mi madre se ha enamorado de mí?»... que supongo que es lo que pasa cuando pagas poco a los de marketing) y con el tiempo, la película, el DeLorean y la figura de McFly se convirtieron en objetos de culto. Y me alegra decir que, casi 30 años después, la película no ha perdido nada. Sigue siendo divertida, trepidante y aún muestra el increíble talento que luce Zemeckis cuando quiere.

Nota: 8,5. En su estilo es difícilmente mejorable. Quizá  por momentos resulte un poco simplona y algunos personajes resulten algo exagerados de más (el señor McFly antes del viaje y Biff después, por ejemplo), pero no es que importe demasiado ante una película tan divertida y bien llevada a cabo.


¡Y por si fuera poco la compramos en una edición preciosa! Cargadita de extras, caja bonita y un libreto. Ahora la han subido de precio, pero si le seguís la pista la bajan de vez en cuando. Nosotros la compramos por 12,63. Ahí queda eso, soñadores.


Otras películas de Robert Zemeckis:
Regreso al futuro II.
Regreso al futuro III.
Forrest Gump.
—Lo que la verdad esconde.

lunes, 11 de marzo de 2013

Buenos dias, tristeza - Francoise Sagan

Cécile, su padre y Elsa, la nueva amante de este, se retiran a pasar un relajado verano en la costa. Pero en mitad de las vacaciones, la sofisticada Anne, amiga de la familia, llega de visita.




Leí este libro porque se repetía en varias listas de imprecindibles. Además, está tremendamente reconocido. No me ha gustado especialmente aunque sé que lo hubiese adorado en mi adolescencia. Por desgracia, lo he leído a destiempo.

Personajes:
— Cécile: criada a medias entre colegios de alta sociedad y Anne, Cécile lleva ahora una relajada vida junto a su padre, un tipo de vida laxo moralmente, sin reproches, del que la adolescente disfruta.
— Raymond: tras la muerte de su esposa, Raymond se ha dedicado a una vida centrada en el trabajo y en las diversiones, una vida rodeada de amantes jóvenes, casinos y lujo. Un ambiente del que empieza a disfrutar su joven hija.
— Anne: educada, sofisticada y muy inteligente, el tipo de vida que lleva no tiene nada que ver con el de Raymond. Tal vez por ello se hizo cargo de Cécile hasta que esta llegó a una edad más madura.

La gracia de los personajes son sus múltiples defectos, más acuciados en la inmadura Cécile pero perfectamente visibles en los adultos. La indulgencia consigo mismo, la necesidad de control de Anne, la pasión... los defectos forman parte de un todo que hace a los personajes creíbles.

La historia:
— "Buenos dias, tristeza" es una historia de desencuentros, choques culturales y generacionales. La nota discordante en todo es Anne, que irrumpe en las tranquilas vacaciones de la familia para traer de nuevo las convenciones sociales en las que se siente cómoda. Cécile, que adora a su padre e idolatra a Anne, se siente dividida. Por una parte, Anne la obliga a estudiar y a comportase como una mujer de sociedad. Mientras tanto, su padre asegura que los libros son un esfuerzo innecesario y sigue prefiriendo una vida entregada a la diversión.
Con Anne en sus vidas, tanto Raymond como Cécile empiezan a cambiar. Raymond, a pesar de sus inseguridades y su miedo a envejecer, lo acepta de buen grado. Pero Cécile es una adolescente y tiene demasiados sentimientos encontrados: ¿vivir como su padre o escuchar a Anne? ¿Dejarse llevar por sus sentimientos o controlarlos? ¿Estudiar o conformarse con ser mantenida por hombre?
Al final, tanta indecisión, tanta incertidumbre y sentimientos encontrados, saca lo peor de Cécile y surgen los conflictos.
En cuanto al final de la obra...  la autora buscaba sorprender con un final inesperado que deja muchas dudas. ¿Anne se ha suicidado o ha sido un accidente? ¿Cómo van a vivir a partir de ahora Raymond y Cécile? Puede que el final de la obra sea lo mejor de la misma.

Nota: un 6,5. No me ha gustado especialmente pero está claro que es una obra bien escrita y muy bien pensada.


viernes, 8 de marzo de 2013

El juicio de Dios - Ríos Ferrer

Me hice con este libro como parte de la promoción Kindle Flash (una oferta que se renueva cada día con un libro electrónico a precio de risa, a veces, como esta, gratis). Me fijé en que el libro tenía unas reseñas muy favorables en Amazon y, dado que era gratis y no tenía nada en mente para leer de forma inmediata, me decidí por él. Craso error. El libro, y siento decirlo tan rotundamente, es horrible.


Constantino y el tsunami

Ríos Ferrer combina diversas historias en torno al juicio de Dios. Por un lado tenemos al emperador romano Constantino, que se convierte al cristianismo tras una visión sobre cómo iba a vencer en una batalla y cómo, finalmente, vence en dicha batalla. Su creciente apoyo a los cristianos desemboca en el Primer Concilio de Nicea, donde se discute sobre la figura del Dios cristiano y sobre la unidad del imperio. Y muy resumidamente se sienta precedente sobre un juicio a Dios, o a sus representantes, si hilamos más fino. El resto de esta historia va remontando siglos siguiendo el paradero de los documentos que atestiguan este juicio.

De vuelta a tiempo casi-presente, el tsunami del sudeste asiático del 2004 arrasa todo y deja a una jovencita sin padres. Así, maltrecha y dolorida decide plantar cara y encausar a Dios. La lucha entre un prestigioso bufete de abogados estadounidense y la Iglesia Vaticana acaba de empezar, en un duelo que mezclará intrigas, misticismo y momentos danbrownicos casi a partes iguales.

Cuando los personajes fallan...

En una historia con tantos personajes a los que muchos se sobrevuela de forma bastante tosca, es casi necesario que estos tengan un cierto magnetismo propio. Quizá unas líneas de diálogo especialmente buenas, quizá una actitud elegante en su sencillez o un rasgo que enganche al lector. Estos personajes no los tienen. Son todos fríos e inhumanos. H. T. el dueño del bufete será un gran abogado y será muy bueno en lo que hace, pero lo cierto es que resulta difícil de creer. El resto de sus abogados son pantomimas de personajes, sobre todo Aramis, que es el tipo guay que todo bestseller necesita pero, encima, tiene el carisma un poco mermado porque las circunstancias, una vez más, se desarrollan de forma tangencial la mayor parte de las veces.

¿Y la protagonista? Es difícil hacer un buen protagonista. En cualquier forma de narración, el protagonista (o los protagonistas) pueden verse abocados al desastre con suma facilidad. Pasan demasiado tiempo ante el lector (o espectador) y puede que tengan cosas buenas, pero casi todos tienen cosas malas... y cuando uno ve demasiadas veces determinadas cosas malas ignora las buenas. La protagonista de El juicio de Dios es, sencillamente, intragable. Es un personaje antipático. Por un lado aparece toda brava ella tras perder a su familia, decidiéndose a demandar a Dios (al fin y al cabo es la premisa del libro, bueno... pues la aceptamos, porque somos así de generosos), pero luego es insoportable ver cómo se desinfla. Que sí, que es duro denunciar a Dios cuando su representante en la Tierra es un tío con apariencia de vejete adorable como Carol Wojtyla, que seguro que si al otro lado del estrado se sentara Ratzinger el personaje no tendría ninguna piedad... pero, ¿en serio? La gran baza argumental para no acabar en una guerra abierta contra la Iglesia es que Wojtyla es guay, y entregado y parece dedicado a su causa... Pues vale. Prota, muérete.

Nos queda el argumento. Cuando este falla...

Pero es que el argumento es ese que os comenté al principio. El autor no ofrece más, la novela no ofrece más. Comprendo que no busque la reflexión, y lo apruebo, me parece que el arte-pasatiempo es digno, pero El juicio de Dios me parece mortalmente aburrida. La acabé de leer, quizá, en un ejercicio de masoquismo. Tal vez el hecho de que era mi primer libro digital «original» me animaba o tal vez el hecho de que al tenerlo en el Kindle me resultaba terriblemente cómodo para mis trayectos en bus ayudase, pero el caso es que acabé leyendo el libro y aunque la premisa me hizo cierta gracia, los giros y más giros y más giros postergando el momento final me resultaron aborrecibles.

Más de la mitad de las partes ambientadas en viejos siglos son fundamentalmente iguales, moviéndose a través del mapa y con personajes contextualizando una nueva posición del manuscrito de marras. Y la parte que se desarrolla en el siglo XXI tiene sus momentos, como la espía que se la juega a Aramis, que se cree más listo que nadie y la primera zagala que menea el culo ante sus ojos se la mete doblada (¡zas!) o un par de conversaciones entre H. T. y el cardenal Noldo, que dicen más en un pequeño puñado de páginas que el resto del libro en su totalidad, y sin necesidad de profundizar especialmente. Son, seguramente, los momentos que más y mejor describen a sus participantes. El resto de los diálogos, aunque estoy generalizando, producen una sensación de completo vacío.

Al menos quedará una buena edición. ¿O no?

Pues no. La edición no es buena. Y mediocre tampoco. Tiene menos caracteres alterados que cuando se pasa de un pdf a un formato apto con el Calibre, acepto eso, pero el libro tiene faltas de ortografía a cascoporro, algunas construcciones que chirrían como la puerta del castillo de Drácula («¿El inspector Faled? Yo soy.»), comas mal puestas («¿Consideras una amenaza, que mi Dios, me pida que te ame?») y párrafos que, sencillamente, rompen con el tono que, supongo, pretendía buscar el autor («El maravilloso Océano Indico. Sueño como destino de muchas personas que anhelaban pisar sus idílicas y paradisíacas playas, se había convertido en un asesino sin piedad, sin escrúpulos y cruel, con los que habían demostrado ser más débiles que él. O sea, miles y miles de personas.» O sea, sí), saltos de línea con nueva raya de diálogo cuando sigue hablando el mismo personaje, confusión con palabras como «cómo» y «quién» («Henry Thompson se movía cómo pez en el agua»), frases cortadas aparentemente a hachazos («Quizás el profesor tuviera razón. Habría que mover con cuidado el árbol. Se durmió enseguida.», no sé a vosotros, pero a mí me parece casi un telegrama), vulgarismos («Ves con mucho cuidado. Aunque no lo parezca, puede ser peligroso.»), etc. cuando los personajes se expresan con corrección...

Por lo que he buscado en internet se trata de un libro autoeditado, y comprendo perfectamente que no se puedan cuidar tanto como en un mercado más profesional determinados aspectos, pero creo, sinceramente, que descuidar ciertas cosas en un producto por el que se quiere cobrar, es un error. Mis sensaciones con el libro seguramente se han visto empañadas por la redacción y por la evidente falta de trabajo corrector. Una lástima.


Nota: 1. Malos personajes, argumento mal guiado y mala edición. No lo aconsejo en absoluto. La autoedición me parece, por si alguien lo duda, una opción muy digna y una puerta abierta para muchos escritores talentosos que no han tenido la fortuna de ser cobijados bajo el ala de una editorial o que solo han recibido ofertas, casi, de esclavitud; pero no me parece una excusa para sacar un producto en este estado. El autor destaca que se documentó durante dos años para hacer la novela y ahí no me meto, desconozco el rigor histórico con el que está tratada, pero en un terreno puramente literario... ¡Uf!

Por si alguien tiene curiosidad por contrastar lo dicho, os dejo el enlace al libro.

jueves, 7 de marzo de 2013

Insomnia - Stephen King

Carolyn Roberts ha muerto tras una dura batalla contra el cáncer, dejando a su marido Ralph desolado. A pesar de contar con el apoyo de sus mejores amigos, Lois y McGovern, Ralph cada vez duerme menos. Como consecuencia de su insomnio, empieza a tener visiones de las auras de la gente, detectando líneas vitales y estados de ánimo. Todo empeora cuando creer ver a unos seres de baja estatura que identifica como parcas.



¿Por qué leí el libro? Porque sé que está relacionado con la saga de La Torre Oscura. Y juro que si no fuese por eso, lo hubiese dejado en la página número 300, a eso de la mitad. 
Si hay un libro malo de Stephen King, es este.

Los personajes:
— Ralph: en resumen, Ralph es un buen hombre. Ha tenido una larga y hermosa relación con su esposa hasta el día en que esta murió, se preocupa por sus vecinos y nunca ha roto las reglas. Pero todo empieza a complicarse: su vecino Ed se vuelve peligroso de repente, su insomnio no cesa y empieza a tener visiones de auras y de unos extraños hombrecillos con batas...
— Lois: amiga de Ralph desde la escuela, ha sido uno de sus grandes apoyos tras la muerte de Carolyn. Viuda como Ralph, se apoya en su círculo de amigos para sobrellevar la soledad.

El guión:
— el gran problema de este libro es que tarda 300 páginas en arrancar. 300 páginas en las que muere Carolyn, Ralph comienza con el insomnio... y poco más. Y son muchas páginas, demasiadas.
Si Insomnia durase la mitad, sería un libro aceptable pero así, no. Y tiene cosas buenas, conste. Por ejemplo, se desarrolla en Derry, la casa de It. Y se hace referencia a algunos de los personajes, como Michael, y a que en Derry, las cosas tienden a ponerse feas.
También hay capítulos que desbordan imaginación, como la visita a la casa de Atropos. 
Además, me gusta el tratamiento que da a los movimientos antiabortistas. Muy interesante.
En cuanto al final, me quedé desolada. Pensar en el destino de Patrick, salvado para salvar, condenándolo a años de sufrimiento me parece terriblemente triste. Pero con Stephen King todo es por y para la Torre, sin importar los sacrificios que se hagan en el camino.




Perdona que la reseña sea tan corta pero me temo que no hay mucho más que decir. ¿Mi consejo? Lee un resumen en internet. Hay muchos y te ahorrarán horas de tedio insoportable.

Nota: un 4. ¿Por qué Stephen? ¿Por qué? 

martes, 5 de marzo de 2013

Black Mirror (2ª temporada) - Channel 4

Tras la increíble primera temporada de Black Mirror admito que esperaba esta con muchas ganas. El hecho de que un par de semanas antes, si no recuerdo mal, la misma cadena empezase a emitir Utopia avivó mis ganas de que volviesen a retorcer el mundo de la tecnología. Y el día, finalmente, llegó.

Be right back

El primer episodio de la segunda temporada anticipó un cambio de estilo. Esta temporada de la serie ha sido algo menos... visceral que la primera. Mantiene la crítica a un uso alocado de la tecnología, mantiene las ideas de fondo, pero Charlie Brooker se ha moderado en sus formas.

Cada vez los chats y los mensajes de móvil son un recurso más habitual en las series.

Be right back es un capítulo intenso y muy bien construido sobre una joven pareja. Ash es un adicto a las redes sociales y muere repentinamente, desbaratando la vida de su novia, Martha. Pero esto es Black Mirror y la tecnología siempre abre puertas doradas... que nunca son lo que parecen.

Esta historia se articula en cuatro partes: vida de la pareja, duelo e IA, felicidad junto al tecnoclón y distinción del original en los detalles. Puede que a Be right back le falte el desagrado más vistoso de la primera temporada, pero a cambio todo parece mejor orquestado. La evolución psicológica de Martha, su cambio de perspectiva según se aleja del momento 0, según se aleja de los detalles y empieza a ver el todo. Genial. El regreso esperado.


White bear

Mi capítulo favorito de la temporada (en esta serie estoy afiliado al capítulo 2). Vistoso, un poco bruto y algo cruel. Quizá sin llegar a los límites de la primera, pero el más cercano. Quizá no tenga un desarrollo emocional tan meditado como el capítulo anterior, pero creo que encaja mejor en la tónica esperada de la serie.

Cuando te persigue alguien con un disfraz tan cutre... es mejor que corras. Las armas son secundarias.

Una mujer se despierta y no recuerda nada. El mundo tras la ventana está vacío, no hay nadie. Las pocas personas que hay están locas, van disfrazadas y se matan unos a otros, mientras unos terceros lo graban todo con el móvil sin acercarse demasiado a donde está la acción. Ahora ella es la presa, una presa temerosa y frágil.

Este capítulo combina por un lado ser el más directo de la serie, la trama es muy sencilla, aunque con un gancho final muy contundente, la fotografía es sencilla, como poco trabajada, manteniendo la idea de que se está viendo en directo, sin grandes filtros ni la búsqueda de la luz o el encuadre perfecto, la dirección es sobria, austera incluso... y le sienta de perlas al capítulo.

El gancho final, un momentazo excelente de esos «tan de Brooker».


The Waldo moment

El peor capítulo, de largo, de toda la serie. A pesar de la idea interesante y de momentos puntuales salvables, el capítulo es de una pesadez difícil de digerir. El personaje es cargante, los diálogos del personaje son dignos de los muñecos de El hormiguero y el final es de un predecible que espanta.

Humorista fracasado... y con razón. ¡¡Tedio de tío!!

Waldo es un osito azul que se dedica a fustigar a la casta política con humor basado en chistes de caca y pollas y ahora se ha presentado a las elecciones. Tras los bits de este oso azul se oculta un cómic fracasado jugando una liga que se le escapa, ¿o no?

Lo poco salvable del capítulo es la presencia de Tobias Menzies (Bruto, el infausto Bruto, en Roma) y la idea tras el capítulo. El desarrollo no está a la altura. Las formas no resultan creíbles ni siquiera en su contexto, y aunque los minutos de epílogo, mientras caen los créditos intercalándose con las imágenes, están muy bien y son bastante evocadores... la mayor parte del capítulo parece, casi, interminable.


Nota: 7. Los dos primeros capítulos me parecen muy buenos, aunque me gustó mucho el gancho final del segundo y su apariencia triste y poco maquillada. El tercero, sin ser horrible, es un lastre para la serie. Un capítulo que pierde el hilo y empaña un poco una temporada que, hasta el momento, y aun con el cambio de registro, había mantenido el tipo ante una primera temporada que fue, sin duda, de lo mejor del año pasado.

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Primera.

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Utopia.