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jueves, 3 de febrero de 2011

El sargento de hierro - Clint Eastwood

El sargento de hierro es una película de 1986 dirigida por Clint Eastwood —en la que también interpreta a su protagonista— conocida, fundamentalmente, por las frases sobradas, de machote militaroide borracho de taberna cutre y sucia, de las que hace gala el sargento de artillería Highway.



La verdad es que, si vais a ese link de Wikiquote casi os enteráis de toda la película. Porque va de eso. En esencia se puede resumir así:

El sargento de artillería Highway es un problema. Un viejo duro y rosmón que le ha tocado los cojones a quien no debía y que se ha metido en problemas con la policía en unas cuantas ocasiones. Así, por culpa de todo esto, pero gracias a los honores con los que en el pasado se le distinguió, acaba como instructor del grupo de reclutas más inútiles —y estúpidos— de todo Estados Unidos —y probablemente de gran parte del globo.

Highway es duro. Muy duro. Tanto que parece una burla de Clint Eastwood parodiando al típico personaje al que interpretaría normalmente. Súper duro, es Terminator en el ejército estadounidense. Así de claro.

La película parece no tener gran cosa aparte de esto. Avanza con cierta lentitud mientras nos salpica de algún detalle ligeramente gracioso, como las pintas de locazas que tienen algunos de sus reclutas, su rebeldía estúpida y cómo choca ésta contra el impenetrable muro de hombría que es Highway. Uno piensa que, en algún momento, las cosas cambiarán y la película mejorará. Pero el momento no llega: Highway se dedica a rebelarse contra sus superiores, a rebelarse contra sus subordinados y a mediovencer siempre, pequeñas victorias que engrosar a la lista de logros y frases carismáticos que seguro que añade en una libreta antes de acostarse por las noches.

Cuando termina la primera mitad y parece que la película va a empezar a mejorar... uno termina sintiéndose estafado. No mejora. En absoluto. De hecho, lo poco que hasta ese momento molaba, desaparece.

Supongo que en este momento, Clint aún no tenía mucha maña detrás de la cámara, pero ese rockero cantando sin micro y sonando a través de los altavoces, y ese tanque cerca del final de la película, que un helicóptero destruye, sólo para verlo reaparecer un plano después... son bastante llamativos. IMDB recopila, además, una ingente lista de gazapos

Nota: 4. Una cantidad ingente de frases de machote ameniza un visionado que, por lo demás, me pareció aburridillo. Clint, como actor, está muy bien.


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