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viernes, 30 de diciembre de 2011

Enlightened, HBO

Había dos puntos principales por los que quería ver esta serie: HBO y Laura Dern, había un punto por el que me daba miedo, y era esta entrada de VayaTele. He de admitir que a mí, el piloto —que era lo único que había visto cuando leí esa reseña— me había encantado, pero confirmando los temores, resultó que el segundo capítulo me pareció bastante insulso. Y pensé, «pues a lo mejor sí que es mala...»


Alejándome de la opinión del señor Pastrana sobre la supremacía de la AMC (creo que todos sabéis que mi opinión sobre The Walking Dead es muy negativa así como considero que Mad Men hace tiempo que dejó de ser lo que era —y se convirtió en una serie de instituto bien grabada y con humo de tabaco y ambientación old style llena de ligoteos que ni me van ni me vienen— y que no fui capaz de seguir con la cuarta temporada de Breaking Bad porque me moría de aburrimiento) y similares, me centraré en el tema que me trae a esta reseña: Enlightened, creada por Laura Dern y Mike White para el canal de cable HBO.


Enlightened, que llegará a España bajo el título de Iluminata o de Iluminada —depende de si hacemos caso a El País o a IMDB— nos presenta a Amy Jellicoe y su vida esperpéntica. Amy es una mujer que se acostaba con su jefe y, de pronto, tras dejar de hacerlo, es cambiada de departamento, supone que para alejarla. Entonces, víctima de un ataque de ansiedad e ira, monta una escena algo tragicómica de gritos, lágrimas y rímel corrido, de uñas y dientes, de histeria y dolor y frustración y rencor. Van 3 minutos de serie y hemos tenido lo único —creo— que, a grandes rasgos y tónica general, uno puede tener el valor —o la desfachatez— de considerar comedia. Siendo, en cualquier caso, una escena de comicidad muy culpable, como los oscuros detalles risibles de la primera temporada de Breaking Bad, por poner otro ejemplo.


Enlightened es exagerada, sí, y dura 30 minutos, pero tiene muy poco de comedia (aparte de nominaciones a premios de esa categoría, vaya). Enlightened es una serie bastante crítica y ácida, pero es, ante todo, trágica. El tono a menudo reflexivo, con Laura Dern hablando de fondo con todo lo que «aprende» durante su terapia en Hawái tienen un toque de autoayuda, de autoconvencimiento, de new age y de ganas de cambio. De superación.

A su vuelta, Amy intenta recuperar su trabajo pero tiene que enfrentarse a todos los problemas derivados del espectáculo que lió, a la reticencia a volver a admitirla, así que tiene que recurrir a unas amenazas algo sutiles y muy en consonancia con lo que es —o eso cree— su arreglado carácter new age. Mientras su situación no mejora, de hecho, tendrá que vivir con su madre, Helen, que es una persona de, digamos, convivencia difícil.

Así, Amy empezará a trabajar en Congentiva, una rama de la empresa en la que están todos los raritos de la misma. Amy con sus libros de autoayuda, sus conchas de Hawái y sus recuerdos intentará arreglar, de algún modo su vida, mientras progresa e intenta no volver a hundirse. Su excesiva moralidad espiritual chocará de frente con el estilo empresarial y de ahí saldrán la mayoría de conflictos que guían el curso de la serie.


En cuanto a su forma, Enlightened retrata la locura. En el mundo del cine y la televisión hay cierta tendencia a unir los conceptos de locura y genialidad, como si una tuviera que aparecer para compensar la otra. Esta vez no, Amy Jellicoe es patética, penosa, ridícula. Es triste. Toda la serie es triste. Su vida es una mierda, ella flota a la deriva intentando convencerse de que es una persona nueva, de que ha superado todo lo que la desquiciaba. Cuán equivocada está. Amy es cargante, insoportable... y está loca.

Por esto, entre otras cosas, Enlightened no es una serie especialmente agradable. Los capítulos son una penuria, son absolutamente deprimentes, es verdad. Pero creo que la serie merece mucho la pena.


La actuación de Laura Dern es... épica. Es cierto. Se merece la nominación a mejor actriz que tiene para los Globos de Oro. El personaje es exagerado, sufrido y desquiciado, pero creo que Dern le da el punto necesario para hacerlo cercano y sincero y realista. Personalmente, he quedado gratamente sorprendido. Y me alegro por ella. ¡Suerte en los Globos, Laura! Me ha gustado mucho también, con su papel de friki asocial que interpreta Mike White (Tyler), el otro creador de la serie. Los otros personajes no me parecen tan memorables, Sarah Burns (Krista) cumple, por ejemplo; pero la verdad es que Luke Wilson (Levi) me parece absurdamente monótono. No lo aguanto, ni al personaje ni al actor.

Laura Dern y Mike White en una de las escenas de la serie.

Una gran dirección, que incluye dos capítulos dirigidos por el oscarizado Jonathan Demme, aunque no se queda atrás en los demás. Un gran manejo de la luz, del sonido y de la voz en off —aunque mucha gente, como casi todo lo relacionado con esta serie, la odia— configura una serie que, depresión aparte, me parece un gustazo absoluto.


Enlightened es, también, una de las series que mejor juega con la música propia, con las canciones hechas para ella. Genralmente piezas solo para piano (que a veces, y como máxima ornamentación, utilizan una voz ligeramente coral de fondo o un poco de cuerda fretada) que resultan fluidas, elegantes y que dan mucho juego. Además, las canciones no-originales, que suelen adornar los últimos segundos antes de la cortinilla de créditos finales suelen mezclarse a la perfección con el entorno. El apartado musical de esta serie es, sencillamente, una delicia.


Os dejo el tráiler, donde ya queda patente la histeria, la interpretación, la música y el juego que da la dirección. Me sorprende mucho la mala acogida de esta serie. De verdad:



Curiosidades:
—Helen Jellicoe, la madre de Amy, está interpretada por Diane Ladd, que es la verdadera madre de Laura Dern.


Premios:
—En espera de que se celebre la gala, está nominada al globo de oro a Mejor Comedia y al de mejor actriz de comedia. De comedia, sí.


Nota: 8. A mí es uno de los estrenos que más me ha gustado del año —menos que Juego de Tronos, todo sea dicho—, y junto a Homeland el que más me ha gustado del otoño estadounidense. No creo que sea una serie para todos los públicos, de hecho hay gente que la odia horriblemente, pero creo que, en conjunto es una serie muy sólida, siempre que no la idea no sea estirarla demasiado.


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