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lunes, 14 de enero de 2013

Argo - Ben Affleck

No había visto de Affleck como director y lo cierto es que debo decir que se le da bien. Desde luego se le da mejor que estar delante de la cámara, algo en lo que nunca destacó especialmente, siendo en ocasiones la sombra de su amigo Matt, y ya sin él un muñeco de paja famoso mecido por el viento en películas inmundas. No, al señor Affleck no se le da especialmente bien actuar, pero parece que la dirección sí. Y bastante.


Argo...

La trama de Argo es bastante retorcida, sobre todo para estar basada en un hecho real. Es un plan real de la CIA para rescatar a seis trabajadores de la embajada de los Estados Unidos en Irán durante la revuelta liderada por el ayatola Jomeini. Ya sabéis, ese rollo puramente americano de «no dejamos a nadie atrás». ¿Y cuál es el brillante plan? Enviar a Tony Mendez (Ben Affleck) y que él, con los seis a los que debe rescatar, finjan que son un equipo de grabación cinematográfico canadiense en busca de localizaciones para grabar una película en Teherán.

Esos son los seis que deben ser rescatados. ¿Saldrán todos con vida de la peripecia?

Admito que esa idea me hizo gracia y que estaba predispuesto a que la película me gustase. Pero la verdad es que la fuerza narrativa de la película está bastante dispersa y aunque por momentos muestra buenas ideas y que la película tiene un plantel de actores secundario soberbio (el protagonista es Affleck y... siendo bastante buenos podemos decir que cumple sin más, con gesto inexpresivo), una dirección y fotografía muy setentera que le da un toque atractivo al filme y una banda sonora a cargo de un siempre cumplidor Alexandre Desplat que esta vez, sin particular brillo, se dedica a introducir sonidos y estructuras que recuerdan, al menos a mis oídos occidentales, a los típicos sonidos árabes; a pesar de todo esto, decía, a pesar de todos esos elementos buenos individualmente, en mi opinión, no es capaz de ir a más. Se estanca.

Argo, nominada y ganadora al mejor drama en los Globos de Oro y a la mejor película en los Oscar me pareció una peliculilla, aceptable sin duda, pero no más. Su fama me parece inmerecida y sus alabanzas me parecen completamente inconcebibles.

derse

La idea de la película está bien, y si la idea está bien, la fotografía es buena, el reparto excelente y la dirección adecuada, ¿qué falla? Pues en realidad fallan cosillas, elementos que sumados siguen sin suponer gran importancia, pero que en cambio estropean la buena sensación que podría transmitir la película.

Esta humorística pareja sobresale sobre el resto.

El punto humorístico con la idea de la película no acaba de explotarse de forma divertida en ningún momento. La tensión con Jack O'Donnell (Bryan Cranston) estalla un par de veces pero en realidad no lleva a ninguna parte. El momento con la bandera de fondo que es casi de chiste (seguro que si veis la película sabréis a qué momento me refiero). El último tercio es atropellado, demasiado rápido y demasiado entregado a casualidades inverosímiles que lo vuelven un poco hastiante. 

La opinión general, no obstante, es que Argo es un verdadero peliculón, ejemplar y envidiable, que es muy tenso y que no da tregua, que los hechos resultan magnéticos y demás. A mí no me transmitió nada de eso, como película me pareció aburrida y mal cosida a pedazos incompatibles. El último tercio, si no fuese por el estilo de fotografía, que roza el documental y es muy peculiar y se ve que es la misma, podría ser de cualquier otra película. No puedo evitar la sensación de encontrarme ante un constructo lleno de buenas intenciones y de elementos de calidad pero que, como constructo, quedó torpe y caótico, salvado sobre todo por reparto y aspectos técnicos.

Nuestro protagonista y Walt... Bryan Cranston.

Lo de «Argo... derse» es una coña de la propia película, que lo usan en varias ocasiones. Para los curiosos, en inglés dicen «Argo fuck yourself». 


Nota: 5. Los aspectos técnicos de la película son todos muy destacables, la elección de los secundarios es muy acertada y la caracterización de algunos de los actores es realmente brillante; la fotografía, el montaje y la dirección se muestran sólidos... pero en cambio a veces se pierde la atención a la historia que se supone que están intentando contar. Mi experiencia con la película, insisto, fue bastante mediocre.