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lunes, 13 de diciembre de 2010

Macbeth - William Shakespeare

Tenía notas tomadas respecto a lo que quería decir de Macbeth, pero quién sabe qué les ha pasado en este desordenado antro que tengo por dormitorio.

Me acerqué a Macbeth porque quería una lectura corta con la que intercalar de La Plaga a Historia del mundo (de Chris Brazier). Compré la obra de Shakespeare a un precio envidiable en una feria del libro. Este, Corazón de tinieblas y El extraño caso del Dr. Jekyll y mr. Hyde por 5 euros. Una ganga, sí; pero ya hacía cuatro años de aquella y aún no había leído ninguno, así que parecía una ocasión perfecta.



En tono shakespeareianamente trágico, Macbeth nos habla sobre intrigas, traiciones y ambición. Tres brujas, que hablan rimando lo que dicen, anuncian a Macbeth (general al servicio del rey Duncan) que un día será rey; luego a Banquo (otro general al servicio del rey y amigo de Macbeth), que va con él, le dicen que un día serán reyes sus hijos. A partir de este momento, claro, la tenemos montada.

En la historia se recurre a visiones extrañas varias veces y, además, se hace un hincapié casi obsesivo en los cambios. Se dedican varias líneas, siempre, a los amaneceres importantes, e incluso algunos de los versos más hermosos del libro, como:

"¿Triunfa la noche, se avergüenza el día,
que así la oscuridad sepulta al mundo,
en vez de que lo bese viva lumbre?"

"Ignóralo, paloma,
hasta aplaudirlo. Ven, noche que ciega,
cubre los ojos al clemente día
y tu mano sangrienta e invisible
cancele y rompa la hipoteca infausta
que me hace temblar".

La historia es, de todos modos, lo que se puede esperar de ella. Oscura, tétrica y centrada en la más obcecada ambición. Los fragmentos que leí en inglés son mucho más musicales que los castellanos con lo que es innegable que su lectura traducida, pierde. No obstante, también gana en accesibilidad para el gran público.

Nota: 8. Está deliciosamente escrito y algunos pasajes son realmente hermosos. Destaco, sobre todo el final de la Escena IV del Acto Tercero. Los comentarios de Macbeth son increíbles en todo punto.