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martes, 16 de julio de 2013

Tomates verdes fritos - Jon Avnet

Evelyn es una ama de casa que está tremendamente aburrida. Una tarde, en una incómoda visita en un geriátrico, conoce a una anciana que empieza a contarle antiguas historias del pueblo.



Tenía un gran recuerdo de esta peli. Cuando era pequeña, mi familia la alquiló en un videoclub y recuerdo que nos reímos mucho con ella. Los años han pasado bien por ella, al menos por la mitad interesante de la misma. ¡Dentro reseña!



Los personajes:
- en "Tomates verdes fritos" tenemos dos historias diferenciadas. Por una parte, la historia de Idgie y Ruth, que se desarrolla entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Por otra, la de Evelyn, en los años 80.
- Idgie (Mary Stuart Masterson): traumatizada por la prematura muerte de su hermano, Idgie ha crecido completamente asalvajada, muy lejos de los estereotipos de una dama sureña de la época.
- Ruth (Mary-Louise Parker): amiga de la familia de Idgie, la llaman para pasar un verano con ellos e intentar civilizar un poco a Idgie. Ruth es una joven tranquila y cabal, más que dispuesta a adoptar el rol que la sociedad ha dispuesto para ella.
- Evelyn (Kathy Bates): aburrida de su vida y con un matrimonio inmerso en la rutina, Evelyn intenta cubrir su vacío interior con cursos y comida.


Los actores:
- Evelyn es un personaje insoportable y Kathy Bates le da vida de forma sobreactuada. Supongo que esto es una combinación entre la actriz y el personaje pero la mezcla hace que, cada vez que sale en pantalla, tengas ganas de matarla.
El resto de actores es una delicia. Mary-Louise Parker, a la que conocemos de Weeds, es la perfecta Ruth, alegre y dulce. Mary Stuart Masterson, desgarbada y vivaracha, de vida a Idgie, con una sonrisa encantadora e irresistible.



El guión:
- el gran problema del guión es que hay dos partes muy diferenciadas y un gran desnivel entre ellas. La historia de Idgie y Ruth es valiente, interesante y una oda a la liberación de la mujer. Un fiel retrato de la sociedad sureña de la época, con su clasismo, racismo y machismo dominantes. Y mujeres y hombres dispuestos a que esto cambie.
Y tras esta maravillosa historia, tenemos a una ama de casa de los 80 que no sabe que hacer con su vida y su matrimonio en crisis. A pesar de que a priori esta historia es mucho menos interesante, se le podría haber sacado algo de jugo. Mirándolo en frío, es una historia de cómo afrontar la madurez y dar un vuelco a una vida que no te satisface. Pero Evelyn es insoportable y su parte parece estar guionizada especialmente para que la odiemos.


La dirección:
- como todo en esta película, hay partes fantásticas y otras, terribles. No entiendo muy bien cómo se pueden hacer escenas tan lucidas y después, cambios de planos tan torpes. El director aprovecha muy bien los interiores y los paisajes pero se pierde a la hora de cambiar de plano y en las escenas en ciudad. 

Nota: un 5/8. Un cinco para la parte de Evelyn y un ocho para todo lo demás. Una pena.