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miércoles, 1 de febrero de 2012

The Killing

Sarah Linden es una detective de homicidios que está a punto de casarse, mudarse a Florida y comenzar una nueva vida alejada de los asesinatos.
Sin embargo, dos días antes de su traslado, encuentra el cuerpo de una joven, Rosie Larsen.


The killing parecía que iba a tener una sóla temporada. La duración perfecta porque el caso no necesitaba más. No lo necesitaba en su versión danesa y tampoco en la estadounidense. Pero con la AMC hemos topado. La AMC, especialista en alargar series incluso cuando su protagonista debería haber muerto de cáncer capítulos(temporadas) atrás. ¡Qué le vamos a hacer! The killing, que podría haber sido una de las series del año, se ha quedado en una decepción.
A este paso la AMC entrará en el mismo saco que la ABC. Una por cancelar series como si no hubiese un mañana y la otra, por alargarlas sin ningún tipo de sentido.

Personajes:
— Sarah Linden (Mireille Enos): Sarah tiene tendencia a obsesionarse por los casos de asesinatos. Ella lo sabe, su hijo lo sabe y su prometido también. Por eso sabe que debe dejar ir a Rosie Larsen y dejar el caso en manos de su compañero.
— Stephen Holder (Joel Kinnaman): recién llegado de narcóticos, Holder se encuentra con una compañera de homicidios poco dispuesta a colaborar. Sus modos macarras, apropiados para narcóticos pero no para homicidios, tampoco le ayudan a adaptarse.
— Stan Larsen (Brent Sexton): padre de la fallecida Rosie Larsen. Su pasado en las mafias polacas y la situación en la que se encuentra su negocio de mudanzas se mezclan con su reciente tragedia.
— Mitch Larsen (Michelle Forbes): la madre de Rosie es, y con diferencia, el miembro de la familia que peor lleva la muerte de su hija. Se hunde en una espiral de depresión.
— Darren Ritchmon (Billy Campbell): el concejal Ritchmon se postula para alcalde, intentando traer a Seattle un gobierno sobre el que no planee continuamente el fantasma de la corrupción.
— Gwen Eaton (Kristin Lehman): jefa de campaña de Ritchmon, intenta dar de él una imagen más fuerte. Es hija de uno de los congresistas más influyentes de los EEUU. Su gran problema: se acuesta en secreto con Ritchmon.

Los actores:
— Excepto Billy Campbell, todos me gustan mucho. El problema con este actor es que tiene un personaje con muchísimos matices y no sabe interpretarlos todos. Aparte del hombre atormentado, creo que no llegó a dar la talla en ningún otro momento.
Para los fans de Battlestar Gallactica, tenemos a la Comandante Helena Cain haciendo de ama de casa. Y bien que lo hace. Y para los fans de Big Love, Mireille Enos.

La dirección:
— de lo mejor de la serie. Hay varias escenas por capítulo que me han dejado con  la boca abierta. Como curiosidad, la mayoría de ellas están rodadas mientras llueve, que parece ser el fenómeno meteorológico más común en Seattle.

El guión:
— los primeros siete capítulos son magníficos. Sin tener un tema central especialmente original o elaborado, todo está tan bien hilado que hace que te enganches en seguida a la serie. Pero todo empieza a decaer en el momento en el que el primer sospechoso queda descartado. A partir de ahí todo es abrir una trama tras otra y dejar hilos sueltos que no llevan a ninguna parte. Ya sabes, la AMC se niega a dejar ir a un producto si le es rentable, aunque lo mate.

El vestuario:
— como bien dice Jack, el hijo de Linden: «mi madre compra la ropa en el mercadillo». No sólo es que cada personaje tenga un estilo muy particular, sino que otros personajes hacer continuos chistes sobre ellos. Por ejemplo, Linden echándole en cara a Holder que vista como Justin Bieber.


El maquillaje:
— sé que viendo la serie no lo parece, pero tanto Mireille Enos como Joel Kinnaman son físicamente muy atractivos. ¿Cómo tapan esto? Con maquillaje y vestuario. Añado también que la clase política va mucho más cuidada que los personajes de clases sociales más bajas.


La música:
— bastante anodina, la verdad. Se centra en música ambiental y poco más.

Nota: un 6. Y por mi parte, no va a haber reseña de la segunda temporada. Es una pena porque podría haber sido una de las grandes pero el afán recaudatorio de la AMC ha podido contra todo sentido común. La verdad, me siento estafada.