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jueves, 9 de febrero de 2012

Moneyball - Bennett Miller

Billy Beane es el gerente de un equipo de baseball, los Oakland Athletics, que acaban de perder a sus mejores jugadores tras una desastrosa temporada más. Buscando nuevos jugadores en otros equipos conoce a Peter Brand, un inteligente economista sin mucha idea de baseball pero con gran fe en la estadística. Juntos, empiezan a aplicar un nuevo método basado sólo en los datos para componer el nuevo equipo de los Oakland Athletics.


Aunque solemos informarnos antes de ver una película, admito que esta me pilló completamente desprevenida. Cuando Albos me propuso verla, ni me sonaba. Sin embargo, me enganchó en seguida a pesar de ir de un deporte que en España es minoritario, el baseball.

Los personajes:
— Billy Beane (Brad Pitt): antiguo jugador de baseball, se pasó a la gerencia cuando se dio cuenta de que su carrera estaba estancada.
— Casey Beane (Kerris Dorsey): hija de Billy. A pesar de su corta edad, es un gran apoyo para su padre.
— Peter Brans (Jonah Hill): graduado en Económicas por la Universidad de Harvard, Peter tiene gran confianza en los números y estadísticas de los jugadores, lo que choca frontalmente con la percepción que se tenía del baseball hasta ese momento.
— Art Howe (Philip Seymour Hoffman): entrenador del equipo, lucha todo lo que puede contra el nuevo sistema de fichajes y juego.

Los actores:
— la verdad, tengo fe completa y absoluta en Brad Pitt, la tengo porque nunca me falla, siempre está fantástico. Tampoco creo que esta sea una sus actuaciones más lucidas pero está genial, como siempre. Jonah Hill, al que estamos acostumbrados a ver en papeles mucho más adolescentes, recrea un creíble Peter, con ese aire inteligente y dulce. Destaco también a Kerris Dorsey; aparece poquito pero quería hablar de ella porque lo hace genial. Espero que podamos verla en muchas más películas.

La dirección:
— la dirección de esta película tiene cierto aire a bajo presupuesto. Falso bajo presupuesto, claro. Todo parece gris, anodino y cutre. No es una dirección especialmente llamativa pero tiene un toque de originalidad que me ha encantado.

El guión:
— la primera hora es lenta, lentísima. Entre que el baseball nos es bastante ajeno y que la trama avanza despacito, cuesta un poco no aburrirse. Sin embargo, la segunda hora es trepidante. Me ha gustado especialmente que la película huya de las largas escenas en el campo de juego. De hecho, estas están casi ausentes. No importa lo que suceda en el campo de juego, ni los jugadores, ni el entrenador, lo importante es el sistema.

Momentazos:
Billy echando a un jugador tras otro hasta que el entrenador claudica.
La escena en la que Billy y Peter negocian para conseguir los jugadores que ellos quieren. 
Tras veinte victorias seguidas, el negacionismo de los locutores de radio ante la eficacia del sistema.

El maquillaje:
— tiende completamente al realismo. En ningún momento intenta mejorar el aspecto físico de los personajes, consiguiendo que parezcan personas de verdad en vez de actores de Hollywod. Ahora sí, podemos a ver a un Brad Pitt con ojeras, bolsas y arruguitas varias. Como en la vida real, o al menos, parecido.


Curiosidades:
— los Red Socks ganaron la liga, por primera vez en toda su historia, siguiendo este método. Hay múltiples referencias a este hecho en obras contemporáneas, como por ejemplo, en Lost.
— a diferencia de la película, Beane está casado en segundas nupcias.


Nota: un 8. Es una gran película, a pesar de la lentitud de su primera hora.



Otras películas de 2011:
— Caballo de batalla.
 La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo
— Drive
— Criadas y señoras.