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jueves, 2 de febrero de 2012

Drive - Nicolas Winding

Un hombre joven y solitario compagina sus trabajos como especialista de escenas de riesgo y mecánico, con grandes robos. Sus reglas son firmes: no dar nunca su nombre y no trabajar jamás más de una vez con la misma persona.
Pero un día rompe su coraza para ayudar a Irene, su vecina. Esta tiene un niño pequeño y un marido en la cárcel, y lucha día a día para sacar a su familia adelante.


Como este año está siendo muy decepcionante en cuanto a películas, vimos Drive con muchísimas ganas. Y cumplió nuestras expectativas aproximadamente durante veinte minutos. A partir de ahí nos quedó claro que no era más que una bonita estética y un gran estilo de rodaje con una mediocre historia de fondo.

Los personajes:
— El conductor (Ryan Gosling): a pesar de parecer un hombre serio y duro, todo es fruto de la coraza que ha tenido que ponerse para protegerse del entorno hostil que lo rodea. Vamos, el chico duro pero sensible que hemos visto mil veces.
— Irene (Carey Mulligan): trabaja como camarera mientras espera a que su marido salga de la cárcel. Lucha día a día para sacar a su hijo adelante. Si, esta es la damisela en apuros que necesita la ayuda del chico duro a la par que sensible.
— Shannon (Bryan Cranston): dueño del taller de coches donde trabaja el conductor, es un hombre atormentado por la mala suerte que ha tenido en la vida. Ve en su empleado una oportunidad de volver a poner sus coches en las carreras, con un buen conductor.

Los actores:
— el elenco de esta película es para quitarse el sombrero: Carey Mulligan, Christina Hendrick, Ryan Gosling, Bryan Cranston... por desgracia, en este caso, son los personajes los que no le hacen justicia a los actores. Pagar los sueldos de estos actores para no aprovecharlos es tirar dinero.

El guión:
— es lo más predecible que he visto en años. No te esperes sorpresas, ni vueltas de tuerca ni nada por el estilo. Todo lo que pienses que va a pasar desde el minuto veinte va a ser así. Es el peor punto de la película. El guión es simple, cutre y predecible. Además, para crear cierto dramatismo, se empeñan en enseñar vísceras hasta niveles desagradables.
El único punto interesante es que nunca dicen el nombre del conductor. Supongo que me ha gustado mucho porque lo he interpretado como un guiño a Rebecca, más que otra cosa.

Estética:
— sin duda, lo más comentado de la película. Su estética ha sido creada y diseñada por y para los fans nostálgicos de los años 80. Si los echas de menos, esta es tu peli.

El vestuario:
 — para que te hagas una idea de lo bueno que es, en las páginas de moda ha sido comentadísimo y estoy segura de que veremos nuevas colecciones para chico inspiradas en el estilo del protagonista. El problemas es que se centraron demasiado en el personaje de Ryan y dejaron de lado a todos los demás. Para el resto de personajes, simplemente cumple.


El maquillaje:
— buen maquillaje, sobre todo en cuanto a las escenas con heridas. Lucen muy bien a Gosling y hace de Carey Mulligan y Christina Hendrix chicas tirando a normalitas. Eso sí, Bryan Cranston está irreconocible.

La música:
— música electrónica en casi toda la película, bien adaptada a las escenas y bastante cañera. Más nostalgia ochentera. Os dejo el trailer para que la escuchéis un poquito.


Nota: un 6. Sí, sé que te han dicho que es la película del año pero mienten. No lo es. Es una película con un guión sencillito y una estética muy currada, nada más.

Como regalo de despedida: Christina Hendrix en su versión más choni. Disfrutad de sus mallas y sus aros dorados.


Otras películas de 2011:
— Caballo de batalla.
 La invención de Hugo.
— Los idus de Marzo 
— Criadas y señoras.