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jueves, 28 de julio de 2011

Big Love (4ª temporada) - HBO, Mark V.Olsen y Will Scheffer

Esta temporada lo cambia todo. Todo. Es la más corta, solo tiene 9 capítulos y pese a ello es la más lenta, además de parecer algo pillada por los pelos, algo menos fluida que las demás —aunque siga siendo un producto más que decente—. Supongo que influye el hecho de que la gran trama de esta temporada es la misma que la de la temporada siguiente, es decir, que influye que esta temporada no resuelva su eje central.



Para empezar, esta temporada llama la atención en su inicio más inicioso, ¡y es que Big Love cambia de intro! La nueva cortina es mucho menos... alegre, menos bonita, aunque sigue siendo muy elegante y efectiva. Sobre un fondo negro, sobre las tinieblas de las que ya han hablado otras veces, se  nos presenta a los personajes. En la segunda mitad de estos créditos, en cambio, se nos enseña cómo caen en esas tinieblas, más asustados o reacios unos, más acomodaticiamente otros. Todo ello acompañado de Home, de los Engineers, quienes, según dice wikipedia, hacen dream pop. En serio.

Esta es la nueva intro:


La segunda sorpresa es el cambio en el actor de doblaje de Bill, quien en mi opinión, sin hacerlo mal, carece del porte y la virilidad del anterior, aunque me parece más adecuado para la voz que tiene en la original. La tercera es que la forma de moverse y gesticular de Douglas Smith (Ben Henrickson en la serie) es absolutamente ridícula; tío, en serio, deja de hacer eso, das entre pena y asco... aunque no tiene una mala voz y la rasga de forma guay. La última sorpresa es ¡¡el cambio de actriz para Tancy Henrickson!! Bella Thorne  es más mona, aunque le falta carisma... ¡con lo que molaba Jolean Wejbe!


El casino, el nuevo culto iniciado por Bill a partir del libro de los mormones, los problemas con el FBI en la comunidad de Juniper Creek, las aventuras... románticas de Alby y su cada vez más acusada locura, la nueva aventura empresarial de Margene, el negocio de la venta de pájaros de Lois Henrickson y la entrada en política de Bill con su candidatura a Senador con el interés de confirmar la poligamia de su familia en un intento de normalizar esa elección, mostrando que no todos son unos pederastas mafiosos que venden niñas y fuerzan matrimonios en plan medieval y la aparición de un nuevo personaje terrible, Marilyn Densham (Sissy Spacek) son algunas de las novedades que ayudarán a mover esta, en principio, farragosa trama.

«¿Estás dispuesto a perder todo lo que posees incluida tu propia vida?»

Escenas:
—La pelea de viejos en  Por fin libres (4x01), increíble.
—Las increíbles apariciones —todas ellas— del Roman imaginado por Alby.
—La emboscada política que hace que Don Embry encaje el golpe. Toda esa escena es grandiosa. ¡Qué grande es ese personaje!
—La escena en que Joey echa la bronca a Bill por repetir los errores que los marcaron a ellos.
—El final de Los pecados del padre (4x05) cuando Bill explica La Foto consiguiendo que el viento le vuelva a soplar a favor. Grande, grande.
—El final de Bajo el mismo techo (4x06), las flores en el suelo, Alby destrozado... ¡qué gran actor es Matt Ross!
—El final de JJ, que tras su repugnante plan se merece eso mismo y algo peor si cabe, que es lo suficientemente atroz como para que uno asienta con tranquilidad.
—El final de la temporada, pese a que todos supiésemos cual iba a ser desde el principio, pues nos lo dijeron desde el primer capítulo. Ante las cámaras, ya como senador de Utah, los cuatro de la mano, en una escena grandiosa: «me llamo Bill Henrickson. Y creo en el principio del matrimonio plural; soy polígamo». Grandioso, sin giros ni nada. Con ese final con ligero fast motion.

Pero reconozco que no me gusta demasiado una escena cerca del final de Expiación por la sangre (4x07), que me parece una escena un poco forzada... y con poco hueso. Los que la hayáis visto entenderéis a qué me refiero, supongo. Ni el momento Prozac de Próxima salida (4x08).


Nota: 8. Esta temporada es, sin ninguna duda, la que menos me ha gustado (y a Laura también), por momentos se enfarraga un poco, JJ carece del carisma de los anteriores antagonistas de la serie y algunas situaciones se alargan excesivamente. Esta situación, no obstante, no se vuelve tan insostenible gracias al cada vez mejor papel de Alby y a lo ambicioso del tema central de la serie, que permite adivinar que la quinta será muy grande.


¡Sólo queda una temporada! ¿Alguno se ha animado a verla?


Otras temporadas:
Primera. Nota: 9.
Segunda. Nota: 9.
Tercera. Nota: 10.