Google+

miércoles, 27 de octubre de 2010

Into the wild - Sean Penn

El sábado quedé con unos amigos y vimos esta película. No la conocía de nada y ni siquiera parecía demasiado infame. Veo en internet que tiene muchos premios y mucha gente encantada con sus virtudes... pero, chicos, es todo mentira. La película es mala... bastante mala. Aburrida, sobre todo, aburrida hasta decir basta.



La película está protagonizada por un joven acomodado que quiere ir a vivir a la verdadera naturaleza, a algún paraje perdido de Alaska, así que lo deja todo atrás y empieza a deambular por los Estados Unidos, conociendo gente y aprendiendo cosas hasta que, finalmente, se va a Alaska. La estructura es mediante flashbacks, así que todos estos hechos pasados se narran a lo largo de la película, cuando en «momento presente» él ya se encuentra en el perdido paraje de Alaska.

Su pasado es interesante, lo deja todo por un sueño, por una meta y blablablá (todas esas payasadas sobre entregarnos a una pasión y esas mierdas), pero es que el desarrollo no puede ser más aburrido. Los personajes me parecen completamente forzados, la actuación de muchos de ellos se hace un poco ridícula —yo habría apostado que el viejo con el confraterniza es en realidad un homosexual al que le gustan los jovencitos... con esa luz, esas miradas, ese tono en la voz. Contando que uno de los que veían la película hizo chistes al respecto, parece que no fui el único que lo pensó)—, el argumento, aunque parte de una premisa que podría resultar bonita o interesante, no la aprovecha en absoluto. El principio es soso pero permite tener esperanzas en el desarrollo, el nudo (en flashbacks, está bastante disperso y, en general, me decía bastante poco), el desenlace... bueno, da por terminada la historia. Es extraño, porque aunque se trata de «mi tipo de final», me dejó bastante frío.

Sobre iluminación y otros aspectos técnicos no me meto porque me aburrió bastante y mi mayor esfuerzo consciente fue el de permanecer despierto. Destaco, no obstante, la aparición de la tipa de Crepúsculo, Kristin nosequé, que, lo juro, es tan sosainas como en dicha película. No era cosa del personaje. Aquí... incluso tiene un poco de personalidad y todo... pero nada, tiene su cara de extraña zombi deprimida.

Nota: 4. No me gustó la película, aunque creo que tiene una buena idea, unos escenarios naturales preciosos y algún puntillo divertido/interesante como la pareja de hippies o los daneses drogados.

Al menos, la compañía fue muy grata.