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domingo, 18 de abril de 2010

Supernatural, 3ª temporada

He devorado la tercera temporada, la he visto en tres días (aunque uno de ellos no hice nada, nadie se animó a salir y sólo vi Supernatural, fundamentalmente, así que no es tan-tan meritorio, supongo).

Bela / Ruby


Supernatural empezó, sinceramente, como una serie mediocre de aventuras pero fue mejorando a buen ritmo. La segunda temporada fue mucho mejor que la primera y, la verdad, es que la tercera es mucho mejor que la segunda. A esto, creo yo, ayuda el hecho de que tenga bastantes capítulos menos; ¿para qué usar 24 capítulos si te queda una historia cojonuda de 16, no?

Esta temporada trata de los intentos de los Winchester por deshacer el pacto que hizo Dean en el capítulo final de la anterior; ese es el eje principal y no sólo es interesante, sino que lo hacen muy interesante con cada capítulo. Las vueltas, los giros, los nuevos datos, todo contribuye a explocatar al máximo ese núcleo argumental y, ¡coño! El resultado es excelente.

De nuevo hay capítulos diez, pero atreviéndose a explorar otros estilos; como ejemplo sirve el hilarante Mal Día en la Roca Negra, un capítulo que trata sobre la buena y la mala suerte de un objeto maldito. El bonito, triste y extraño Cuentos para dormir o el onírico y misterioso Sueña Conmigo (dream a little dream of me). Además, por primera vez, los capítulos de cierre de temporada estuvieron a la altura con un más que respetable El Tiempo Está de mi Parte y un brillante —aunque de cutre título— No Habrá Descanso para los Malos.

Una temporada mucho más divertida que todo lo visto hasta el momento y con una calidad media muy alta en todos los capítulos, a excepción de Encarafantasma que a mí, al menos, me pareció —disculpad la expresión— aburrido de cojones.

Nota: 9. Pocas series han tenido rachas tan buenas como para mantenerme tanto tiempo pegado a la silla. Y como molan Ruby y Bela. Qué gran temporada.