Google+

domingo, 11 de abril de 2010

Ergo Proxy - Shuko Murase

Ergo Proxy es un anime de ciencia ficción ambientado en un mundo devastado y asolado por algún tipo de virus en el que la vida se mantiene en unas ciudades cúpula. En una de ellas, en Romdo, se presenta a los protagonistas, un inmigrante venido de Mosko (otra ciudad cúpula que nada tiene que ver con Moscú) llamado Vincent Law; una chica de buena familia —nieta del Regente de la ciudad— llamada Re-L que trabaja en Inteligencia Ciudadana, investigando los asesinatos de los androides con Cogito; y una autorave (un androide) que simular ser una niña, llamada Pino.



En Romdo conviven en paz humanos y androides hasta que unos cuantos de estos asesinan a unos cuantos de aquellos. Se afirma que esos autoraves asesinos están infectados por el virus Cogito. Y mientras, el gobierno experimenta —o eso parece— con un humanoide extraño al que llaman Proxy.


La historia es una de esas tramas enrevesadas hasta casi el absurdo de la que hacen gala, de vez en cuando, los japoneses (como Evangelion y Lain, por ejemplo). Capítulo tras capítulos nos irán presentando más detalles del Proxy, del Cogito y de la historia y geografía del mundo; que resulta atractivo e interesante en todo momento.

La estética es oscura, sobria y elegante. Los personajes son bastante realistas, sobre todo para ser anime y la ambientación es cruda y sin sobreornamentación. La animación cumple aunque no tiene grandes cualidades (de hecho, falla bastante en los movimientos más rápidos).

Como muestra, la hermosa Re-L

Y, por si no fuera suficiente, tenemos una preciosa canción de entrada; es de las pocas veces que dejé la intro de una serie más de un par de ocasiones:



Nota: 8. Una serie entretenida, vistosa, con una historia interesante y unos personajes atractivos. En contra tiene que resulta excesivamente liosa y que muchas cosas, en el momento, parecen no tener mucho sentido.

Dicen que tiene muchísimas referencias ocultas y que hay que verla con una guía para entenderla toda, pero... evidentemente, creo que eso rompe contra el concepto de "ver una serie" y, desde luego, yo no he hecho tal cosa.