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viernes, 17 de mayo de 2013

Sobre el número de capítulos por temporada de las series

Por supuesto había visto series de televisión antes, pero lo cierto es que empecé a sumergirme en el mar de las series extranjeras (a ritmo de emisión) con la segunda temporada de Perdidos. Vi la primera en TVE por insistencia de un amigo, y luego, reacio a esperar, vi la segunda en inglés. Está claro que el paso del tiempo nos cambia, y que en diferentes momentos nos fijamos en cosas distintas. En aquel momento lo que más me llamaba la atención era el hecho de estar viendo una serie en inglés, sin duda; y quizá el salto visual de las series que había visto hasta el momento a la, en mi opinión de entonces, apabullante vistosidad de Perdidos. No era cine, vale; pero tampoco era lo que esperaba de una serie de televisión.


Con el paso del tiempo volví a verla y la serie ya no me gustó tanto como en su momento, había visto muchas más series, había visto los mismos recursos usados de muchísimas formas y contextualicé Perdidos un poco mejor, lo que mató parte de esa magia. Lost me abrió una puerta, y aunque parecía de oro, resultó que gran parte era oropel. Eso no quita que la serie tenga grandes cosas y que me abriese la puerta a un mundo mucho más grande del que aspiraban a crear en «la isla». En Perdidos se consumieron con demasiadas temporadas y con demasiados capítulos por temporada.

En torno a 1000 minutos por temporada en las tres primeras, que se dice pronto. La mayoría de listas de mejores series tienen en sus mejores puestas series de la mitad de capítulos, o menos, por temporada. La razón, creo yo, es bastante evidente. Cuanto más tiempo hay que rellenar, cuanto más material hay que crear para hacerlo, mayor es la probabilidad de que uno tenga que recurrir a «contenido de segunda», a detalles que no están a la altura o como queráis llamarle. Las cadenas quieren tener series que duren muchísimas temporadas y que, además, puedan utilizarlas toda la temporada de estrenos con unas cuantas pausas, es decir, entre 22 y 25 episodios. Como si estirar series durante temporadas y temporadas fuese fácil en el mejor de los casos.

Está claro que si estrenamos una serie y triunfa, si cala entre el público, es relativamente fácil mantenerlos enganchados toda la temporada a poco que la serie mantenga un nivel decente. Como a una bola de nieve, lo que más le cuesta es coger velocidad. Hay espectadores que van a abandonar la serie, probablemente, pero es mucho más fácil para la cadena mantener un producto exitoso que seguir apostando por nuevas series que puedan ser un fracaso total. Luego, también, parece que hay quien se sorprende de que las series que mejores opiniones cosechan suelen tener entre 10 y 13 episodios como mucho.

Por supuesto, pueden hacerse series de 24 episodios que sean tan buenas como las mejores de las que solo tienen 10, solo es más material, más pruebas de guión para los creadores. Me sigo sorprendiendo, por ejemplo, cada vez que veo un nuevo capítulo de The good wife, que lleva ya 90 episodios a ritmo de 22-23 por temporada sin dejar caer el listón. La serie de los King es la prueba viviente de que es posible hacer buenas series de veintipico capítulos de 40 minutos por temporada; pero por lo que hemos visto hasta el momento, es una excepción a la regla, un outlier de tomo y lomo. Los King y su equipo de guionistas han hecho malabarismos para que la serie siga fresca, siga actual, creíble, cercana, profunda y atractiva; y siempre han salido adelante. La sorpresa no es tanto hacer más de 20 episodios al año y que todos (o casi) sean realmente excelentes, lo difícil es hacerlo cuatro años seguidos y renovar por una quinta temporada en un punto inmejorable. ¿Será la quinta temporada el momento idóneo para ponerle punto a The good wife o querrán los King, y la CBS, demostrar que tienen una serie entre manos que escapa a todos los mitos de la televisión moderna?

Esto nos devuelve a lo mismo que comentábamos sobre el número de temporadas idóneo de las series. Cada una tiene un tempo, un ritmo propio en el que puede brillar o hundirse en la miseria (y esto no tiene nada que ver con el número de espectadores que sigan el programa), y mantener una buena calidad 10 episodios es más asequible que hacerlo 20 o más. Quizá por eso Laura y yo nos hayamos aficionado a las ficciones inglesas, que suelen extenderse entre 6 y 8 capítulos, con casos de solo 3, como Sherlock (que demuestra además que se pueden hacer buenas series de más de una hora de duración por capítulo) o la impresionante Black mirror. A día de hoy, poniéndonos sinceros, a mí me cuesta ver una serie de 24 episodios por temporada salvo que sean comedias de 20 minutos el capítulo o sean series realmente extraordinarias como la ya citada The good wife, ,lo que juega en favor de las series del cable premium americano y de la ficción de otros países.

¿Y a vosotros? ¿Os tientan más series breves que podéis ver en una o dos tardes o preferís las temporadas que rondan los 1000 minutos y de las que os podéis tomar una semana para ver un par de horas cada día?