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viernes, 3 de mayo de 2013

El mago de Oz - Victor Fleming

Tras discutir con sus tío, Dorothy ha huido de casa para salvar a su perro Totó. Con tan mala suerte que un terrible tornado la pilla al descubierto, transportándola al mágico país de Oz.



Clásico entre los clásicos, teníamos muchas ganas de ver esta película. Al menos en mi caso, no me esperaba demasiado pero una vez más, es un clásico con una justificada buena fama. Es una película que derrocha imaginación, divertida y rodeada de una inocencia que hoy en día es difícil de ver.



¿Por qué deberías ver el Mago de Oz?
— no todos los clásicos son iguales y está claro que mucho los vemos más por las referencias que se han hecho a ellos, o la fama que les preceden que por su calidad real. Por suerte, El mago de Oz no está en ese saco. Es un gran película con buenas canciones, una historia preciosa y grandes interpretaciones. Es una obra inteligente y original, que ha envejecido muy bien.



Los personajes:
— creo que todos hemos visto imágenes de los personajes de El mago de Oz. Dorothy, Totó, el Hombre de Hojalata, el León y el Espantapájaros. Y las brujas, Norte, Este y Oeste.
Lo que destaca de los personajes de El mago de Oz es lo polarizados que están al principio: los buenos son muy buenos y los malos, malísimos. No hay tonos grises ni términos medios. Sin embargo, a medida que avanza el viaje, empezamos a ver pequeños cambios y todo gana color e intensidad.
Sin duda, los personajes son de lo mejor de la obra.



El guión:
— ágil y divertido, es una buena historia.
La llegada de Dorothy al país de Oz, llena de fiesta, música y color, ya es un adelanto de lo que nos espera en la película. Los zapatos rojos, junto con el camino de baldosas amarillas, abren el camina hacia Ciudad Esmeralda, hogar del Mago de Oz. Y el viaje es largo y peligroso. La Bruja Mala del Oeste hará lo imposible para que Dorothy no llegue a su destino.
La Bruja Mala del Oeste te mantiene en vilo toda la película, esperando a ver qué nueva y maléfica idea se le ocurre para dificultar el viaje de Dorothy. Y sus munchkin son un horror que no ha perdido su efecto con los años.
La gran baza de la película es, sin duda, las pequeñas sorpresas que nos da: el aspecto del Mago de Oz, la resolución de la trama, las Brujas Malvadas y mil detalles más que hacen que la película sea una delicia.




La música:
— preciosa y perfecta en cada momento. Triste cuando debe serlo, alegre para animar al espectador... Merecidos Oscar para una banda sonora que lleva sonando setenta años y aguantando el tipo ante las miles de versiones que se han hecho de ella.

Los decorados y vestuario:
— llenos de color, imaginación y sin parecer ridículos a pesar del tiempo que ha pasado. Es genial ver la película y fijarte en los mil detalles en los que trabajaron los diseñadores. Uno de los grandes trabajos de todos los tiempo.
Mención especial para la sala del Mago de Oz, que me dejó con la boca abierta.

Nota: un 8. Me ha encantado.