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jueves, 18 de octubre de 2012

Estrenos 2012 que abandonamos (III)

Series que abandonamos, tercera entrega. Esta vez es un poco más caótica y las series no tienen ningún tema en común, en realidad.


Copper

Esta es una serie con capítulos que superan los 50 minutos de duración. El piloto, todo sea dicho, fue bastante normalito. El personaje es uno de esos tan de moda que son duros-durísimos pero tienen su corazoncito (en esta ocasión se demuestra haciendo que el aguerrido policía irlandés que mata gente como pela mandarinas sea un abnegado defensor de una pobre prostituta), la temática es policial típica y no parecía que la serie fuese a convertirse en una gran serie, pero... pero la ambientación, en una Nueva York decimonónica mola cantidad. Esto es así.


El resumen de la serie: serie de policías en el sucio ambiente de Gangs of New York. La misma luz, la misma mierda y la misma violencia... con menos presupuesto, peor reparto y, desde luego, peores (mucho) dirección y fotografía. Técnicamente, ya os digo, la serie es una preciosidad, pero los capítulos son lentos, el protagonista es un tópico con patas y el desarrollo es muy aburrido.

Nota: 5. No la abandonamos porque la serie sea mala, sino porque no consiguió engancharnos y porque los personajes son un poco cutres de más.

Major crimes

Es otra serie policial. En este caso era un spin-off de The Closer. Mary McDonell (Laura Roslin en Galactica) se pone al frente de un reparto cumplidor en un piloto que, directamente, no da la talla. El caso no intriga, los hechos no resultan atractivos y los personajes, aunque creíbles, tampoco aportan nada.


En su defensa hay que decir que la serie no parecía realmente mala y que quizá con unos cuantos capítulos más de rodaje ganase solidez e interés. Pero con tantas cosas que ver... no nos tentó en absoluto.

Nota: 4. La serie podría estar bien, pero el piloto no es un buen reclamo.

Revolution

Por una parte hay que admitir que la serie partía con una idea interesante entre manos, pero, sencillamente no supieron aprovecharla. Revolution fracasa en todo lo que intenta. La idea del fin de la electricidad, de la adaptación a una vida sin electricidad es bastante intrigante, sobre todo en el seno de una sociedad que depende para absolutamente todo de la energía eléctrica. Bien, aceptamos barco; pero una idea hay que saber llevarla a cabo. Y aquí es donde falla el señor Kripke.


Acepto que la iluminación y la paisajística de la serie son muy vistosas, pero probablemente esto sea la única que la aparta un poco del Saco de los Horrores Innombrables. La historia, una vez puestos en situación, una vez nos mandan a ese mundo postapagón, es ridícula, los personajes son insoportables, el reparto es mediocrillo (Giancarlo Esposito me parece que crea un malo súper plano, si alguien me va a salir con eso) y el episodio piloto es INSUFRIBLE.

Nota: 2. Fotografía y paisajes. El resto es basura.

Partners

Partners, de los creadores de Will y Grace, es una serie más para el olvido. Dos amigos, uno hetero y uno gay se han hecho adultos, tienen cada uno su pareja... Bueno, lo normal, y la serie parece centrarse (no le dimos demasiados minutos, si os digo la verdad, porque ya se veía que el estilo de humor nos iba a producir somnolencia) en las relaciones de ambos con sus respectivas parejas y de la larga amistad que une a los protas.


Nota: 1. Si queríais hacer una buena historia sobre la amistad masculinohumorística deberíais haber visto Scrubs y haber escrito un manual de cómo se hace. Porque así, no. No se va al Saco porque no se jacta de ser mala como las que viven allí. El lema que puede verse en la imagen, además, sugiere que la serie puede volverse más insoportablemente triangular.

Ben and Kate

Admito que ya el título no podía sonar menos apetecible, y la serie lo corresponde fielmente. Una serie familiar, semicostumbrista y aburrida que pretende resultar humorística con una protagonista cuyo mayor logro es llevar 5 años sin echar un polvo y ahora vive al borde de un ataque de nervios porque se ha echado un rollete. Pues vale.


Nota: 3. Lo cierto es que, contando lo flojo que es el tema, la serie consigue no resultar un peñazo absoluto... pero algo peñazo sí que es.

Vegas

«¡Vic!», gritó Laura cuando apareció Michael Chiklis en pantalla, haciendo de mafioso director de casino. Y ya está, eso es todo lo que dio de sí el piloto, un episodio con un protagonista metido a sheriff contra su voluntad, porque los aviones que pasan sobrevolando los desiertos de Nevada le espantan al ganado y ayudando a las fuerzas de la ley conseguirá que muevan hilos para que esto no sea así. El prota, el granjero, se cree Clint Eastwood, corola cada escena con una frase de machote y va descubriendo la trama.


Nota: 4. La serie tiene su punto, pero la fórmula de machote graciosete que tiene su corazoncito y está triste es un poco cansina de más. Lo mejor, en cualquier caso, el mafiosil Chiklis, por supuesto. Si esta serie acaba cosechando buena acogida, en cualquier caso, puede que le demos una oportunidad más. El guionista de Uno de los nuestros y Casino se merece el beneficio de la duda. Pero es que la sensación se queda en que se trata de una versión descafeinada de la historia que debería ser.

Beauty and the beast

La serie podría llamarse Corpúsculo y no engañaría a nadie. Hay una historia de amor entre una moza y un ¿licántropo? Y ya está. Es un remake de una serie de los 80, que no he visto, pero cualquier parecido con la historia de La bella y la bestia (tal como yo la conozco, al menos, que admito que es solo la película de Disney) es inexistente. La serie es aburrida, la parte procedimental es tedio absoluto y los personajes son unos sosos.


Nota: 3. Tiene cosillas cuidadas y los actores cumplen pero... es un aburrimiento insoportable.

Emily Owens MD

Este es un estreno recientísimo al que estuve a punto de no acercarme directamente, aunque me sabía un poco mal porque había dado una oportunidad a todos a los que pude (aunque fuese de breves minutos) y porque actuaba Mamie Gummer, que me cae especialmente desde que la vi en The good wife. La serie, en cualquier caso, resultó ser una pseudocomedia romántica (con pinceladillas de drama) sobre médicos que ni tenía gracia ni resultaba dramática. Un fail absoluto, vamos.


Nota: 3. El reparto es cumplidor, Mamie demuestra ser una muy buena actriz (otra vez), me gustó mucho la iluminación elegida para el capítulo y el hospital en sí. ¿El problema? Todo lo demás. Aburrida, artificial... mala.



En una próxima entrada: Animal practice, Brickleberry, Made in Jersey, Chicago fire, Hunted, y quien sabe si Elementary, a la que hemos decidido darle uno o dos capítulos de margen a ver si mejora.