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martes, 30 de agosto de 2011

El séquito (Entourage), 1ª temporada - HBO, Doug Ellin

El hecho de que se tratase de una serie de la HBO y de diversas recomendaciones de personas muy distintas, me animó a darle una oportunidad a Entourage en un momento en el que buscaba una serie ligera de capítulos cortos.



Cada capítulo de Entourage tiene una duración de unos 30 minutos, lo que la convierte en una serie muy versátil a la hora de cubrir huecos vitales. Tal vez uno no disponga habitual y consecutivamente de los 90 minutos que dura Sherlock, de los 80 que dura casi cualquier serie española o de los 60 que duran Roma o The Wire, pero 30 minutos parece una medida de tiempo suficientemente breve para acompañar una comida o incluso un tiempo de espera.

Pero es que al principio, ni eso. El principio de Entourage intenta combinar la comedia y el drama y, en mi opinión, falla estrepitosamente en ambos aspectos. La vida de Vincent Chase, una joven estrella de cine en Los Ángeles y su séquito de amigos es demasiado lejana, demasiado diferente, demasiado distante como para que se pueda empatizar de algún modo con él. Por si esto fuera poco, mi impresión sobre los dos primeros capítulos de la serie se redujo a: «la serie va de cómo unos chavales se follan —o lo intentan— jovencitas en piscinas», y, sinceramente, no me pareció que aportase nada más. Llegados a este punto, fue solo la insistencia de Juampa la que me hizo darle unos capítulos más de prueba. Graciosamente, el tercero fue considerablemente mejor que los dos primeros y a partir de ahí la serie se defendió; quizá no con brillo, pero sí con cierta aceptabilidad —menos mal—, hasta llegar a un correcto final de temporada.

En ningún momento me pareció que me encontrase ante una gran serie, ya os lo digo; pero del desastre inicial es cierto que consiguieron pasar a un plano de cierta competencia. Me gustó mucho el trabajo de Kevin Connolly en su papel de Eric Murphy, el representante de Vincent Chase; al que reencuentro tras su papel en Infelices para siempre (¡la serie de Mr. Floppy!). Adrian Greenier, que hace de Vincent Chase, también me gustó, y por supuesto, Kevin Dillon (Eric 'Drama') me parece que lo hace muy bien. Jerry Ferrara compagina el tener un papel que me da un poco de asco con el interpretarlo sin carisma. La verdad es que cada aportación de Tortuga me parecía un lastre para la serie, así que supongo que —por extrapolación de otras series— al resto de la humanidad le encantará el personaje.

De pie: Adrian Greenier y Jeremy Piven
Sentados: Kevin Connolly, Kevin Dillon y Jerry Ferrara.


Tiene algunos puntos positivos, todo sea dicho, como la representación de la volatilidad de estas personas, y de su concepción de la vida como una carrera de abrir piernas, por lo estúpidos que son a veces (que todas las escenas de golf sirvan de ejemplo, gracias) y por el despilfarro y vida absurda que llevan. Son temas que se empiezan manejando a pocos pero que, en cierto modo, son el centro de la serie. Es esto lo que le va dando cierto peso y convirtiéndola en algo más que... una serie para adolescentes hormonados.

«¿Quién está saliendo con Scarlett Johansson? Creo que estoy enamorado de ella.»

Y no voy a extenderme más, porque tampoco creo que sea necesario. Bueno, sí, una cosa más: la serie se inspira en la vida de Mark Wahlberg, que es su productor ejecutivo. Ahí lo dejo.


Nota: 4,5. La serie se deja ver, pero el principio es lamentable y gran parte de los culos y tetas que aparecen, que en otras series son parte del argumento, aquí me parecen relleno y reclamo nada más.