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martes, 16 de agosto de 2011

La llegada de los tres (La torre oscura, parte 2) - Stephen King

Tarde publico esta reseña, contando que el libro lo leí (creo) a finales de Mayo, aunque dejo la historia para cuando publique la reseña de la tercera parte (que a punto de hacerlo descubrí que ésta que vais a leer nunca había visto la luz, cuando la antecedía).



La llegada de los tres me convenció con un principio brutal, que parte de una idea muy sencilla. Roland de Gilead, el Pistolero, tiene que buscar a 3 compañeros por "ka" (ese término que en el mundo de la Torre implica destino, suerte y mucho más). Así, en algún lugar, hay tres puertas que llevan a sendos espaciostiempo en los que debe conseguir atraer a la persona indicada hacia Mundo Medio para que lo siga en su largo camino hacia la Torre.

La premisa como tal no me decía gran cosa, pues era demasiado abierta, y dependía en gran parte de los personajes que presentase King, quien tuvo el gran acierto de meter primero a Eddie Dean. La verdad es que necesitaba que algo me gustase mucho en la novela para leerla con ganas, y ese momento llegó con Eddie, el yonki metido a camello al que solo le importa una nueva dosis de heroína. Su presentación, su desarrollo, sus momentos y, en ocasiones, su sucio y desvalentonado realismo me encantaron. Eddie era, lo vi muy claro, el contrapunto que necesitaba la Torre. Roland era demasiado duro y correoso, Eddie, aunque corroído por las drogas, era humano.

La segunda puerta lleva a Odette Walker. Ella, en concreto, es la que menos me gustó, con su trastorno de personalidad. Admito que era una idea que me podía caer en gracia con cierta facilidad, pero es que la segunda personalidad es tan-tan-tan desagradable y cargante a la vez, que el aburrimiento era absoluto. Mientras era Odette, aunque carecía del carisma de Eddie, estaba bien, pero cuando cambiaba me parecía bastante hastiante.


La última puerta lleva a un hijoputa terrible. No esa clase de hijosputa graciosos y con encanto, no. Jack Mort es un sucio hijo de la gran puta que merece sufrir la enfermedad más terrible y morir entre estertores de agonía. El personaje me daba tanto asco que realmente me interesaba qué pasaría con él. Un personajazo, en serio; por simple y extremo que sea.


La novela se divide en tres partes argumentales, una por cada persona/puerta. La primera me pareció la mejor con diferencia. La parte de Eddie es un 10. El resto no es tan bueno, está bien, sí; ya no nos encontramos ante El pistolero, no. La llegada de los tres tiene unas 600 páginas (algo más, creo recordar) pero se lee con comodidad e interés, la historia tiene ritmo y, en general, resulta interesante.


Nota: 7,5. La serie necesitaba un empujón, un poco de viento para coger altura. Y ahora ya lo tiene. Ay, King, ¿por qué no empezaste por aquí y resumiste el primer libro en un flashback de Roland de 4 o 5 páginas? Ay, King. Pero, eso sí, recuperé toda la confianza perdida en el primer libro y me dejó con el suficiente interés como para leer el tercero un par de semanas después.


El final me parecía tener una laguna enorme como un mundo. Os aviso de que viene un spoiler grande, grande. La duda que me quedaba era ¿dónde está el Tercero?  Si había tres puertas, seguro que no era para curar a Odette, ¿dónde coño está el Tercero? Pero eso me quedó resuelto unos cuántos capítulos después, ya en Las tierras baldías.





Otras novelas de la serie:
El pistolero.