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jueves, 20 de enero de 2011

Hora Cero - S.D. Perry

Empezaré diciendo que no me acabé el libro. Así de claro. Probablemente sea el peor que he intentado leer en mis casi 24 años de vida.






El equipo Bravo de los STARS (la brigada de tácticas especiales y de rescate) de Racoon City investiga unos extraños asesinatos en mitad de un bosque cuando su helicóptero falla y los deja a todos en tierra. Casualidades de la vida (o de la no-vida) los llevan a ir separándose, Rebecca Chambers —la aburrida y sosa protagonista—, se encuentra con Billy Coen, un condenado a muerte que, como es necesario en el momento, ayudará a la joven a avanzar y a enfrentarse a la marea de infectados del virus T hasta que...


hasta que nada. Es que ahí, más o menos, dejé el libro.


Me costaría decidir qué es lo peor de él. Sé que es literatura juvenil, pero hay una diferencia entre joven e imbécil. Los personajes son planos y predecibles hasta dar asco, así de simple. Rebecca es una joven genio, una bioquímica que está metida en el STARS por sus cualidades como científica; pero todos tienen que saber desenvolverse en campo abierto, así que está en prueba. El resto del equipo, pues varía en todo el abanico entre la nulidad y la mera aceptabilidad de capacidades pseudomilitares. Billy, que parece que le va a dar un poco más de vida al asunto, es un espejismo. Más de lo mismo, parecen todos gallinas descabezadas corriendo a tumbos contra los obstáculos que una pésima S.D.Perry tiene a bien colocar por las páginas.


Las circunstancias que viven, para más inri, son aburridas y terriblemente absurdas; incluyendo, por supuesto, la separación para investigar cualquier cosa. ¿Que hay unas criaturas terribles pululando por todas partes y que están hambrientos por nuestros sesos? No importa, separarse es la mejor opción, cuanto más lejos mejor. Uno una planta y otro otra, así seguro que nunca, bajo ningún concepto, podremos ayudarnos. ¡Bien! Normal que el STARS siempre ande metido en problemas, ¡menudo entrenamiento!


Tratando otros temas, he de decir que tanto la traducción como la edición son pésimas. A niveles que rara vez he visto. Tiene faltas de ortografía desde la primera página, una redacción horrible (que no sé si será problema de traducción o de S.D.Perry, o si ambas habrán colaborado en proporcionar el peor espectáculo posible). La ilustración de la portada parece un dibujo aficionado, sin ningún tipo de calidad. Todo negro y con Resident Evil: 0, o Resident Evil: La precuela; habría sido mucho más vistoso. El abusivo aprovechamiento de la página, violando casi por completo cualquier atisbo de margen, me parecía terriblemente incómodo y, unido al pequeño tamaño de la letra me levantaba cierto dolor de cabeza con facilidad.


Nota: 1. Una novela para olvidar, en la que falla absolutamente todo.