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jueves, 27 de enero de 2011

Mucho ruido y pocas nueces - Kenneth Branagh

Un fantástico Kenneth Branagh se adentra en una de las comedias de Shakespeare con su, al parecer, peculiar estilo para ello.



Ésta es, que yo sepa, la primera película que veo de Branagh, quien me habían recomendado una y mil veces. Mucho ruido vino en un fantástico lote de películas —enorme, oigan— que me dejaron, y fue de las primeras que vi. Tal vez fue la magnífica sensación que me quedó al acabarla, pero devoré sin compasión una película tras otra (una docena, tal vez) en un par de semanas.

En Mucho ruido se nos presentan unos cuantos personajes: Don Pedro de Aragón (Denzel Washington), Don Juan (Cara Palo, también conocido como Keanu Reeves), Benedicto (Kenneth Branagh), Claudio (Robert Sean Leonard), a Hero (Kate Beckinsale) y a Beatrice (Emma Thompson). Don Pedro y Don Juan (negro y blanco) son hermanos, supongo que con una intención o humorística o provocadora o ambas, pero, la verdad, fue un detalle que no acabó de gustarme y con el que hicimos unas cuantas gracias a lo largo del visionado.

Claudio y Hero se van a casar. Benedicto es un tipejo carismático y arrogante que comete el terrible error de prometer que nunca caerá bajo el yugo del amor; lo que conlleva a que sus allegados le arrastren a los brazos de Beatrice, mientras arrastran a ésta, que es como Benedicto pero con cromosoma sexual XX a los brazos de Benedicto, recurriendo a mentiras, dobles juegos y espionajes diversos.

A través de una hora y tres cuartos, Branagh nos lleva por unos escenarios encantadores, en los que destacan los preciosos jardines; con un vestuario magnífico resaltada por la iluminación fuerte y contrastada, que resalta muchísimo las sombras; inmersos en una música fantástica, muy ornamentada y con unas grandísimas actuaciones, a destacar la increíblemente exagerada y teatral de Branagh en la piel de Benedicto, que es absolutamente hilarante, tanto más en sus diálogos a grito pelado, humorísticos casi todos ellos. Además, en mi opinión, las voces del doblaje español son muy buenas y apoyan a la perfección a los personajes.

Keanu Reeves, al que nunca he soportado, cumple. Quizá sea el actor que menos destaque de la película —en mi opinión, al menos—, pero lo cierto es que, cumple sobradamente encarnando a ese incordio malvado que es Don Juan. Es... algo menos carapalo que de costumbre.

El final es alegre y feliz sin que Benedicto y Beatrice pierdan sus voces sarcásticas y sus ganas de gresca, lo que habría atentado absolutamente contra el espíritu de los personajes.

Nota: 9. Unas grandes voces, una gran dirección y reparto; unos diálogos fantásticos y una música, vestuario y escenario magníficos. Si no la habéis visto, tardáis.

Otras películas de Kenneth Branagh:
Frankenstein de Mary Shelley.
Enrique V.
Thor.
Hamlet.