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miércoles, 12 de enero de 2011

Tres reyes - David O. Russell

En 1999 salía esta película con un George Clooney en boca de todo el mundo encabezando el cartel. La verdad es que la publicidad que se hizo de la película fue de peli de acción tirando a cutrosa y fue una de tantas que lancé al saco de los horrores sin molestarme en verla. Ahora, una década y poco después, llego a la conclusión de que me encontraba ante una mala venta del producto.
                                                           
                                                     

Tres reyes tiene acción y tiene escenas de acción, es cierto; pero no la describiría como película de acción; es una película de aventuras —incluso tiene el tema más tópico del género, la búsqueda de un gran tesoro— cargada de humor y de crítica hacia la Guerra del Golfo y, en general, hacia el estereotipo yankee. Tal vez la publicidad fuese de los mismos tipos que hicieron la de ¡Olvídate de mí!, intentando vendernos una amable comedia de ese pedazo dramón que era originalmente.

El argumento se sitúa al término de la guerra. Los protagonistas se hacen con un mapa que señala el lugar en que Saddam ha escondido el oro de Kuwait. Dispuestos a volver a sus casas con algo más que muertos y arena a sus espaldas, los protagonistas emprenden la búsqueda del tesoro. Todo esto, en cualquier caso, es la excusa... la circunstancia; con el grupo persiguiendo el ansiado tesoro, asistimos al cansancio de la guerra y a la dejadez del gobierno estadounidense con los iraquíes que se enfrentaron a Saddam. Con la guerra finalizada, ¿a quién le van a importar?

Una banda sonora aceptable —aunque por momentos parece... ligeramente pobre, sobre todo en lo que respecta a música de ambientación—, una estética agradable de color anaranjado —del Sol brillando sobre la superficie arenosa del desierto—, unas actuaciones cumplidoras —por internet he leído que Clooney lo hizo genial, aunque a mí me parece mucho exagerar; hace muchas muecas y demás, pero no me acabó de parecer especialmente creíble. Hay cientos de actores que son capaces de ser igual de graciosos y no por eso se les ensalza como a este señor—, un mensaje interesante durante gran parte de la película —exceptuando la escena de Archie (Clooney) salvador y el final mismo de la película. Parece que era mucho ataque ya para la concepción estadounidense del mundo— y diversión, entretenimiento, diálogos interesantes, salpimentados con algunas escenas de acción bastante rápidas.

Cabe destacar el uso de algunos flashbacks repentinos, fugaces y efectivos y algunas escenas con abundantes saltos de plano que, personalmente, me parecieron interesantes y bien hechos.

Nota: 6,5. Una película divertida y entretenida. No revolucionará ningún género ni marcará historia en el cine, pero supondrá, casi, un par de horas entretenidas de nuestro tiempo.