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miércoles, 12 de diciembre de 2012

Expediente X (3ª temporada) - FOX

El ritmo de visionado ya no fue tan asombroso, la verdad. Y es que era imposible.


La tercera temporada no fue tan entretenida como las anteriores y tuvo varios capítulos que, directamente, resultaban aburridos, cansinos y eternos. La unanimidad de nuestros conocidos comentando que la serie mejoraba en la siguiente temporada y que volvía a ser mucho más entretenida nos animó a seguir con los capítulos a pesar de que algunos hacían todo lo posible para que los saltásemos.

Expediente X, ahora con nazis

Todo el mundo sabe que meter nazis en una historia la hace mucho más guay. Me imagino las reuniones de guionistas: «¿Y cómo hacemos más molona y conspiranoica esta historia?». Y allí, tras largos debates, tras muchos minutos de silencio, a uno se le ilumina la bombillita mental y exclama muy teatralmente: «¡Lo tengo! Metamos nazis de por medio». Y todos sonríen y asienten satisfechos y... y bueno, sea; nazis.

Que conste que no me parece exactamente mal. Es decir, los nazis quedan bien en muchas historias y dadas sus investigaciones paranormales era más o menos fácil introducirlos en Expediente X, pero el resultado de su inclusión no resulta especialmente lucido. Estos capítulos no son los peores de la temporada (pero porque hay varios capítulos que son sosísimos), pero tampoco son tan buenos como los capítulos de mitología propia de las temporadas anteriores.

El arranque de la serie parte del punto en que nos dejó la temporada anterior en Anasazi. No me gusta mucho cómo empieza, en realidad, y no me queda especialmente claro tampoco por qué sobrevive Mulder, pero la crispación del Fumador es un punto. No voy a negar eso.

Bueno, vale, y que aparezca Jack Black en el episodio 3 también tiene su gracia. Pero el episodio es malo malo.

La mitología propia frente a los episodios cerrados

Así pues, esta vez la trama de fondo va sobre experimentos raros (experimentos fringe) de la Segunda Guerra Mundial llevados a cabo por científicos alemanes y japoneses. Desde que la temporada empieza, avanza a tumbos caóticos y con grandes altibajos hasta llegar al capítulo décimo, que es el primero que realmente me gustó. El capítulo se llama 731. Y es tenso como pocos, además la verdad parece encontrarse a tan solo una puerta de distancia y le da un toque de curiosidad malsana.

Unos capítulos después nos topamos con un bloque entero de capítulos seguidos que resultan interesantes y entretenidos. Son Piper Maru, Apocrypha y Pusher. Los dos primeros tratan sobre una misteriosa sustancia a la que se refieren como «cáncer negro» y que parece servir de transporte de una consciencia de un cuerpo a otro. Pusher (guionizado por Vince Gilligan, otra vez el creador de Breaking Bad) es, sencillamente, un capítulo entretenido, bien contado e incluso con una sorpresita para los fans, sobre un hombre que es capaz de inducir a los demás a hacer cosas.


Y llegando al final de la temporada destacan Quagmire y Calitha Tumi. El primero trata sobre una especie de monstruo del Lago Ness, pero en otro lago, y el segundo, con el que concluye la temporada, trata sobre un hombre con la habilidad de curar a los demás y de cómo puede poner en peligro a los alienígenas; así como del extraño vínculo entre la madre de Mulder y el Fumador.

Mención especial para Jose Chung's 'From Outer Space', un capítulo en el que Expediente X deja claro que cuando hace un capítulo divertido da lo mejor de sí y, además, sirve de base para las exitosas Men in Black cuya primera parte saldría muy poca después. Un capítulo divertidísimo.


En realidad, como podéis ver, la temporada tiene bastantes capítulos buenos, pero es que la mayoría de los capítulos individuales son malos... y algunos, como Teso dos bichos o Hell money, son realmente lamentables. Le cuesta encontrar un punto medio adecuado en el que sentirse cómoda y la temporada avanza movida únicamente por esos destellos ocasionales.


Nota: 6. La temporada es salvada por esos siete capítulos de los que os he hablado. Aunque, de forma más pesimista, la temporada es mediocrizada por completo por un grueso de episodios aburrido, soso y sin fuerza. Hay buenas ideas de fondo en ocasiones, pero muchas veces no parece que sepan cómo explotarlas o adónde dirigirlas.

Otras temporadas de Expediente X y películas:
Primera.
Segunda.
Cuarta.
Quinta.
Expediente X: enfréntate al futuro.