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lunes, 10 de diciembre de 2012

¡Piratas! - Peter Lord, Jeff Newitt

¡Piratas! es una película de animación nominada al Annie a Mejor Película. El estudio al cargo es Aardman Animation, conocidos sobre todo por Chicken run: evasión en la granja. Estos, fieles a su peculiar estilo de stop-motion con plastimación, nos traen ahora una historia de piratas, de aventuras, saqueos y un montón de hipocresía.



Capitán Pirata es el capitán de un barco pirata bastante lamentable. Ellos se creen lo más, sí; pero son unos tristes. El mayor motivo para presumir de Capitán Pirata, aparte de la enorme fidelidad de su tripulación y del cariño familiar que se tienen entre ellos, es su barba y su loro de «huesos anchos». Ese año, como muchos otros antes, Capitán Pirata se presentará a Mejor Pirata del Año, un premio que se da al pirata que más botín consigue lo que provocará las risas de los temibles piratas malvados como Pata Palo Hastings, Sablazo Liz y Black Bellamy. Y así, voluntariosos y llenos de ganas, la tripulación de Capitán Pirata se lanza a un montón de abordajes infructuosos hasta que un día se topan con el barco en el que viaje Charles Darwin, quien les convence de que podrán conseguir una fortuna con el loro, que es un dodo, creído extinto desde hace más de un siglo. Ahora comienza la parte difícil, con unos piratas que se adentran en Londres, donde la sombra de una Reina Victoria obsesionada con matar a todos los piratas los acecha.

Un apartado visual increíblemente esmerado

Y es que la animación de esta película es sencillamente asombrosa. Las películas de plastimación siempre tienen un toque preciosista, pero la rapidez de la animación y el detalle de los gestos siempre parece algo limitado, incluso con un ligero apoyo de animación digital (que en esta película usan bastante, sobre todo para mantener el mar en movimiento, aunque sacando eso apenas se nota). Pero en ¡Piratas! la animación es excelente y el detalle gestual es apabullante. La expresividad de los personajes está muy conseguida, y los movimientos, incluso en las considerablemente veloces escenas de acción, resultan muy fluidos, ricos y satisfactorios.

¡¡Muere, pirata!!

La película empieza ya con unos curiosos créditos de apertura, muy vistosos y entretenidos, y el deleite visual no se detiene en ningún momento. Todo lo clásico del género de una película de piratas está ahí, pero hecho con plastilina; y además, claro, todo lo que añaden Lord y Newitt. Unos fondos llenos de colores y formas que no se contentan con lo fácil dan cabida a toda esta alocada «aventura con científicos».

La película se despide, finalmente, con una nueva pantalla de créditos del estilo de la de inicio, favoreciendo, si cabe, la buena sensación que ha ido dejado toda la película.

Fantásticos personajes y perfecto doblaje

Además de ese envidiable apartado visual, de esa animación magnífica y los excelentes decorados, ¡Piratas! ofrece unos personajes que parten de arquetipos. A lo que ayuda en gran medida que la mayoría de personajes no tengan nombre y apellidos, sino solo un apelativo descriptivo, como Pirata Albino, Pirata que Adora a los Gatitos, Pirata con Curvas Sorprendentes o Capitán Pirata. Dentro de esto, y de esa aparente pertenencia al género de animación infantil, uno podría esperar caracteres fuertemente tipados, aunque lo cierto es que el toque de parodia, los cambios de ambiente y lo bien que estos personajes se adaptan a dichos cambios permiten que estos resulten ricos y, dentro de su sencillez, interesantes.

De izq. a dcha: Pirata Albino, Pirata con Bufanda, Capitán Pirata, Pirata con Curvas Sorprendentes y Pirata con Gota. No es que sea especialmente difícil de deducir, la verdad.


Entre la tripulación protagonista cabe destacar, sobre todo, el impresionante trabajo de Hugh Grant, que dobla a Capitán Pirata y que se saca, sinceramente, una voz portentosa de la manga. Capitán Pirata es divertido, viril, teatral y directo. Una grandísima voz que nunca me hubiera esperado del señor Grant.

Aunque voy a aprovechar para destacar al villano. O a uno de los villanos. En toda película de aventuras hay villanos. Uno podría pensar que en esta película serán Sablazo Liz o Black Bellamy, pero la verdad es que estos apenas repercuten en los hechos. Sabiendo esto... uno podría decir, con bastante más acierto, que el gran villano de la historia es la Reina Victoria, esa mujer culona obsesionada hasta las trancas con matar a todos los piratas. Pero no, y es que el villano, en realidad, es alguien mucho más retorcido y anodino. El villano es Charles Darwin.

Os presento a Charles Darwin.

Charles Darwin, doblado por un David Tennant que consigue reflejar todo el asco que da el personaje (de verdad, que me enteré de que era Tennant una vez acabada la película, mi odio visceral por el actor no tiene nada que ver aquí), es un villano mezquino e inteligente. Sus experimentos, de los que no voy a dar detalles, son terribles y de ciencia ficción y su obsesión por el reconocimiento es verdaderamente enfermiza.

Doble lectura y guiños mil

Como casi todas las películas de dibujos actualmente, ¡Piratas! intenta llegar por vías distintas a los diferentes tipos de público. A los niños les mete por los ojos la historia de aventura y gracias directas que pueblan la película, para los mayores (casi una obligación, a día de hoy) tiene guiños a muchas películas (el de Titanic es especialmente grandioso y largo, aunque el de El Hombre Elefante fue todo un detalle), un montón de anacronismos (como ese gesto de «llámame un día» de Capitán Pirata a un viejo conocido, simulando con su mano un teléfono) y un montón de dobles sentidos y de crítica al mundo, supongo, del cine, aunque podría extenderse a cualquier otro. Personalmente no era capaz de dejar de ver una pequeña pulla a los Oscar con cada comentario sobre lo comerciales que son los premios al Mejor Pirata.

¡Soy un ser humano!

Además, ¡Piratas! se mete mucho con la hipocresía de la gente, en especial con la de la Royal Society y la Reina de Inglaterra. En ese aspecto concreto, la película muestra un humor bastante ácido.

Notas a la versión española

Sobre la versión española, de la que no he visto más que el tráiler, tengo algo que decir. Sé que habiendo visto únicamente el tráiler puede parecer algo precipitado, pero creo que lo que voy a decir es justo, sobre todo al establecer la inevitable comparación con la versión original. Sí, sé que muchos estaréis pensando que voy a hablar de Iniesta, que dobla a Pirata Albino, y no os voy a quitar la razón: lo de Iniesta tiene pelotas (jaja); pero hay algo peor, y es José Coronado poniéndole voz a Capitán Pirata. Tuve que ver el tráiler varias veces hasta que me convencí de que, efectivamente, el Capitán, con una voz tan sosa, perdía prácticamente todo su potencial. Capitán Pirata depende de sus cambios en la voz, de su entonación y su teatralidad para tener fuerza. Y, sintiéndolo mucho, Coronado no es capaz de hacer de Capitán un personaje digno ni, por supuesto, divertido. Culpable, sí, prefiero, sin que me guste, el Pirata Albino de Iniesta. Coronado le da un vozarrón de machote que el de Grant no tiene, pero en el proceso le quita toda la gracia al personaje. ¡Qué gran trabajo, José! Para que comparéis, os dejo enlaces al tráiler original y al tráiler en castellano. El resto de personajes, que conste, no me parecen tan desastrosos, pero que el protagonista esté mal... lo estropea todo.



Nota: 7,5. ¡Guiños cinéfilos, ciencia y aventuras! Y una puesta en escena para quedarse temblando. ¿Qué juega en su contra? La historia peca de excesivamente sencilla por momentos y de predecible. No es un gran problema, la verdad; pero sí juega un poco en contra de su nota. En cualquier caso, una película muy recomendable.


Otras candidatas a los premios Annie:
Brave.