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martes, 4 de diciembre de 2012

Las uvas de la ira - John Ford

La familia Joad ha sido expulsada de las tierras que han trabajado tres generaciones por no poder hacer frente a los pagos. Deciden mudarse a California, donde les han dicho que hay mucho trabajo.



Tras leer el libro, le teníamos muchísimas ganas a la película. Como el padre de Carlos lo sabía, la vio en un rastro y se acordó de nosotros. Hemos tardado bastante en verla pero aprovechando la semana de vacaciones, le hemos hincado el diente y con ganas. No está a la altura del libro pero es una muy buena película.


Los personajes:
— Tom Joad (Henry Fonda): recién salido de la cárcel, Tom se encuentra con su familia desahuciada y a punto de partir hacia California.
— Casy (John Carradine): tras dejar el sacerdocio por falta de fe, Casy se une a los Joad en su viaje hacia tierras mejores.
— Madre (Jane Darwell): la matriarca Joad es la encargada de cuidar de todos los miembros de la familia y de mantenerlos unidos.


Los actores:
— aunque me gusta su trabajo, he de decir que Henry Fonda no es un buen Tom Joad, no parece un campesino. Y tiene un pase cuando se pone el mono de trabajo pero vestido de traje en las primeras escenas... parece un hombre que se dirige a su club de caballeros y no un sachador de patatas. Pero Jane Darwell es perfecta para el papel. Tan enternecedora, dura y luchadora como me la imaginaba.


El guión:
— es una película directa, dura y con mucha acción. Al tener que recoger un libro bastante amplio en hora y media, el ritmo es continuo. Además, aprovechan muy bien los alivios cómicos, personificados en los benjamines de la familia.
Perdona que no me extienda en la parte más profunda del guión, pero ya lo hice en la reseña del libro (que te animo a leer) y no quiero repetirme.
Como adaptación, tiene cosas buenas y cosas malas. Obviamente todos los capítulos que no recogen la historia de la familia Joad quedan excluidos de la película. Creo que a ninguno se nos ocurre cómo podrían rodar un capítulo en el que una tortuga recorre un campo aunque echo de menos capítulos como el del vendedor de coches que estafaba a los inmigrantes. Otras, como el desahucio de los Joad contado a través de un vecino, o la escena en la que una dependienta vende caramelos a la familia son perfectas. No podría haberlas imaginado mejor.
¿Lo que menos me ha gustado? Como han dulcificado a Rosasharn y su historia. Rosasharn no siente ni padece. Ni si le falta comida durante el embarazo, ni si Connie se marcha, ni si está enferma... De acuerdo, en el libro era un personaje que se hacía pesado, pero hay un término medio entre aligerar el peso narrativo que lleva y pasar del personaje completamente.


La dirección:
— bien pero no me ha impresionado. La verdad es que me esperaba más de John Ford pero este es uno de esos casos en los que la dirección no supera el guión y apenas le hace justicia.

                                     Quiero mi color.

Lo que sí he echado y mucho de menos en Las uvas de la ira es el color. No suele ser algo que considere necesario en una película pero después de una hora escuchando hablar de lo bonita que es California, verla en blanco y negro, me dejó cierta sensación de vacío.

Nota: un 8. No está a la altura del libro pero es una buena película. ¿Por qué deberías verla? Porque en el contexto actual, es imprescindible. Desahucios, bancos ejecutando hipotecas con cláusulas abusivas, gobiernos corruptos, gente que quiere trabajar y no puede, sueldos en caída libre, ataques sistemáticos a cualquier forma de protesta... tristemente, no hay película más actual que Las uvas de la ira.


Otras películas de John Ford:
¡Qué verde era mi valle!