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martes, 6 de marzo de 2012

El Principito - Antoine de Saint-Exupéry

Creo que esta es la cuarta vez que lo leo. La primera vez que lo leí (por recomendación de mis padres, cabe decir, que sostienen que es un "libro encantador para niños") lo aborrecí. Lo odié tan apasionadamente como después llegué a quererlo.


El Principito es como el reencuentro con un viejo amigo. Es tierno y triste y sorprendente y hermoso. Nunca he leído el original en francés, pero admito que la traducción al castellano, aunque tiene algunos detalles adorables, es muy rara. Quizá sea absolutamente normal en algún país de Sudamérica, no lo sé; pero hay ciertas cosas que, personalmente, me parecen chirriar hasta hacer sangre.

"Las personas grandes me aconsejaron que dejara a un lado los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas y que me interesara un poco más en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática."


El Principito cuenta la historia de un niño extraterrestre que se encuentra con un aviador en el desierto. Este aviador, cuya posible carrera como artista se ha visto truncada en su más prematura niñez, recibe con sorpresa y calidez al pequeño niño y con el paso de los días, mientras disminuyen las reservas de agua y la muerte comienza a rondarlos, el joven alienígena y el aviador terrícola mantienen una serie de conversaciones.

"-Las espinas no sirven para nada. Son pura maldad de las flores.
-¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas."


Puede que, así expuesto, y si alguien no conoce el libro, esta descripción resulte muy poco tentadora. En realidad, estrictamente hablando, el libro se reduce a eso. El resto, la magia del libro, radica en cómo nos cuenta la historia. El Principito es ese niño rubio y su forma de ver las cosas, es el misterio que lo envuelve todo, es la confusa duda en los ojos del aviador mientras le hace preguntas al chico y este nos cuenta la historia que lo ha llevado desde su pequeño asteroide hasta los desiertos africanos.

"Mi flor es efímera, se dijo el principito, ¡y solo tiene cuatro espinas para defenderse contra el mundo!"


Antoine de Saint-Exupéry no intenta ocultar su juego. El principito aparece ya al principio y apenas da descanso en las aproximadamente 100 páginas que tiene el relato. El principito cuenta y juzga como si no quisiese hacerlo: habla de la avaricia, de la amistad, del amor y de la verdad de las cosas; habla de la lógica de los adultos y de lo inútil que esta resulta a veces.

"No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo."

El Principito cuenta con ilustraciones del propio Exupéry, que si bien puede no tener un talento asombroso para esto del dibujo, lo cierto es que consigue unas ilustraciones con un estilo característico y adorable que sientan a la perfección a su relato. Como muestra:





Nota: 10. El Principito es todo lo que puede ser. La historia es muy sencilla y no pretende mentir al respecto. Exupéry resulta emotivo y es raro que haya un capítulo en el que el jovencito rubio no saque una sonrisa al lector. Es hermoso. Cautivador. Pero no para niños... Dioses, para niños es un peñazo, de verdad.


Entradas relacionadas:
-El principito, Joann Sfar (cómic).
Y añado que IMDB tiene una entrada para una película de El Principito, pero al estar catalogada como "en desarrollo", los datos son solo visibles para gente con cuenta Pro.