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martes, 11 de mayo de 2010

El Principito - Joann Sfar

Joann Sfar es un autor francés (nació en Niza en 1971) conocido, sobre todo, por su coautoría de La Mazmorra, una serie de cómic muy famosa.



El caso es que recientemente fue mi cumpleaños y cayó en mis manos la adaptación en cómic del relato de Antoine de Saint-Exupéry, que resulta que es uno de mis cuentos favoritos, y rápidamente le hinqué el diente.

No tiene gran sentido pararme a hablar mucho del argumento, así que haré un resumen muy breve: un piloto de avión se ve obligado a aterrizar en mitad del desierto por un problema mecánico y allí se encuentra a un niño rubio, de ojos azules y adorable con el que entabla una charla preciosa. Realmente preciosa, recalco, por si alguien no ha leído el cuento.

El mayor problema —diría yo— que encara el cómic, es el hecho de tener que adaptar una obra de tanta calidad, pero lo cierto es que, a grandes rasgos, la nueva versión sale bien parada. Es hermoso y cautivador, aunque tal vez le falte la facilidad para emocionar con la que cuenta el original.

Tiene ciertas frases redactadas de forma un poco extraña, como "¿Adónde te lo vas a llevar, mi cordero?" que me chirriaron bastante, pero, como en el relato, la lectura es, en general, una absoluta delicia. Ciertos personajes, con el apoyo de dibujo constante, se ven realzados. Concretamente, la flor presumida me pareció increíble en este cómic, y le dio un toque más notable si cabe. Y es que el dibujo, de hecho, que muestra un estilo muy europeo, con colores fuertes, personajes muy 'de dibujos', de trazos simples y poco realistas que descuida, por ejemplo, la proyección de las sombras en el suelo, pero que miman los pliegues mayores de la ropa y la sombra de estilo rayado en el cuerpo de los personajes, en un contraste que considero llamativo.



En resumen, una obra hermosa y cautivadora.

Como curiosidad: quiero resaltar que hay en una viñeta en la que El Principito se ríe, teóricamente, de forma adorable, y Sfar dibujó a un niño con cara de diablo riéndose como si fuese a viviseccionar a sus padres en un castillo abandonado. Me impactó mucho ese... efecto. Pondría una imagen, pero no encontré ninguna en internet, y no tengo escáner. Lo lamento.



Nota: 9, es un gran, gran trabajo; pero prefiero el original, tal vez por haberme marcado hace ya bastantes años.