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lunes, 26 de marzo de 2012

Venetica

Advertencia de lectura:
Un bug me destrozó la partida al impedirme continuar por la falta de un personaje clave en la historia. La mayoría de lo que se expone en al reseña obvia este hecho. Al final, no obstante, hablo del tema en un epígrafe aparte.



Venetica es un juego que no puede competir en igualdad de condiciones con los titanes que de vez en cuando se dejan caer por ahí. Es un proyecto algo más modesto, no opta a tener unos gráficos de aúpa ni tampoco a tener toda la soltura que mostrarían otros. A cambio, es cierto, Venetica ofrece una serie de virtudes que pueden resultar más o menos interesantes para determinados tipos de jugadores. ¿Mi caso en concreto? Un juego aceptable, con un manejo interesante de algunos de sus recursos pero muy abusivo de otros. Si buscáis un juego al que jugar, y solo queréis buscar un gran juego cualquiera... dejad de leer, Venetica no es ese gran juego.


Supongo que en mi caso, que llevaba años jugando solo bajo recomendación de gente con la que coincido mucho, Venetica es un trago de realidad. Es un juego normal. Me parece que está claro que el estudio intentó desarrollar un juego de aventuras cuidado con una historia que intentase atrapar al jugador y con varias docenas de habilidades y distintas armas cada una con su propia cadena de combos. Expuesto así, puede parecer algo bastante competente, pero la verdad es que termina flaqueando de mala manera.


Argumento.
La idea central es que nuestra joven protagonista es la elegida para detener un desequilbrio de poder que amenaza con llevárselo todo por delante. Encarnamos a la hija de Muerte y tenemos que acabar con 5 muertos vivientes perdidos por la codicia. Para ello tendremos que viajar desde nuestro pueblecito en las montañas hasta la corrupta, sucia y vil ciudad de Venecia, donde se desarrollará prácticamente toda la historia.

¿Tópico? Pues sí, un poco. Malos malosos y nosotros a toñarlos. No tiene más y no lo pretende. Hay muchas misiones secundarias (como en cualquier RPG que se precie) pero no aportan nada, hay una gran ciudad por explorar pero las tramas que en ella se nos enseñan no resultan ni interesantes ni evocadoras; el juego es un pasillo con muchas habitaciones que visitar (o no) en nuestra odisea de exterminio de malvados muertos vivientes.

¿Aburrido? Pues no, tampoco es eso. El juego es disfrutable en cierta medida, siempre que uno no espere grandes sorpresas, ni tramas complicadas, ni una ambientación rica. Es una historia sencilla, de amor y venganza y escalada de poder. Y con muertos vivientes. Y esto, en sí mismo, no es malo, pero produce algunos momentos que, personalmente, creo que son para olvidar. Destaco a este respecto el perpetuo reencuentro entre los amantes en el mundo crepuscular (el mundo de los muertos), que de alguna manera resultan algo risibles, y todas las escenas con el Dux.


Gráficos.
Como ya he dicho, los personajes tienen unos diseños cuidados. Las texturas no son precisamente de lo mejorcito que podamos encontrarnos, a veces miembros solapados desaparecen o se fusionan... o zonas enteras del suelo reflejan como si fuesen espejos; pero los diseños de las calles, de los personajes y de las vestimentas están claramente cuidados. Las expresiones de la protagonista y los movimientos están bastante conseguidos. Puede que la falta de un gran presupuesto mermase un poco este apartado, pero en cualquier caso se nota que lo han trabajado bastante.


Sonido.
Desconozco cómo suena el original inglés. Los efectos de sonido, en cualquier caso, son bastante aceptables. La música tiene poco protagonismo, acompaña sin más. No es mala, pero tampoco logra abrirse hueco hasta el espectador; en mi mente es casi ruido blanco. El doblaje, esto sí que merece una pequeña mención. ¡Es horrible! El malo malísimo tiene un pase (para los que lo conozcáis, tiene la voz de Lord Lucien de Fable II, lo que siempre es un punto a favor) pero es que el resto de personajes, ya lejos de juzgar la calidad de sus voces, resultan, a menudo, tremendamente inapropiados. El «quiero viajar» hipersusurrante de nuestra querida protagonista cada vez que habla con un gondolero ha dado para su propio chiste en mis conversaciones con Laura. Algo falla. A veces los personajes están expresando una emoción en un diálogo y de repente cambian, como si los dobladores hubieran tenido que leer todo eso sin ningún contexto y se la jugasen a todo o nada constantemente. Nada, nada; muy mal, de verdad.


Habilidades.
En todo juego de rol que se precie uno de los subsistemas más importantes es el de habilidades. En Venetica disponemos de medio centenar de habilidades, ordenadas por categorías... pero la verdad es que resultan poca cosa. Se dividen en dos clases: habilidades físicas y habilidades mentales.
-Habilidades físicas: enfocadas a las armas y al daño que se hace con ellas. Golpes añadidos a los combos con las distintas ramas de armas, daño sostenido, daños especiales, etc.
-Habilidades mentales: reflejan nuestro dominio de la Nigromancia. Ver a través de los ojos de los cuervos o que estos hagan daño por nosotros, robar vida de los enemigos...
El caso es que solo podemos tener activas 5 de estas habilidades a la vez. 4 de la cruceta direccional y uno del botón B. Creo que el juego habría ganado mucho aprovechando combinaciones con los gatillos o los frontales para ampliar la variedad. Se puede hacer que las habilidades varíen con el arma equipada, pero a ese sistema no acabé de sacarle el partido previsto. Así que al final tenía 5 habilidades (una para curarme, una para hacer daño a espuertas y 3 de trama para no rallarme a volver a elegirlas cuando me aparecían las opciones pertinentes en el juego). ¿El resto? Me las compraba por gastar los puntos y conseguir logros, que si no, ni eso.


Combate.
Este es el otro pilar, en mi opinión, de un juego de rol actual (bueno, aparte del argumento, donde Venetica no destaca demasiado). Aquí, Venetica se defiende con cierta soltura. No es que tenga un sistema magnífico, pero al menos deja una sensación mejor que el resto de mecánicas del juego. Concatenaciones de golpes que varían con las armas (aunque concatenarlos es demasiado fácil y le quita gracia al sistema. A mí me dio la impresión de que era imposible fallar la cadena... pero hice una prueba súper exagerada y era verdad, ¡se puede!), esquivas y bloqueos. No está mal, es un sistema sólido, aunque le falta gracia. Tristemente, lo que afea este sistema es la programación de los enemigos. Al final, prácticamente, todos los combates se resuelven igual: desenvainas, atacas, mantienes combo hasta que te bloquean, ruedas a un lado porque sabes que te van a contraatacar; ahora que estás en el flanco vuelves a empezar a atacar y a hacer combo hasta que te bloqueen, entonces... En cambio, si es un animal, en cambio, ruedas hasta que no estés de frente, pegas, ruedas, pegas-pegas, ruedas, pegas,pegas, etc. Así que al final... sí, es un peñazo. Quizá controlando más el sistema de habilidades gane de alguna forma el apartado de combate...

Esta imagen está sacada de Juegos de PS3 y se ve un poco rara, la verdad. Lo que comento sobre los gráficos, ceñidlo al juego para 360.

Otros subsistemas:
-Entrar al mundo crepuscular: esta habilidad, en principio, nos permite acceder al mundo crepuscular, donde hay ciertos elementos que no podremos encontrar en el mundo terrenal. Conforme avance el juego, en cambio, empieza a dársele el uso de "evitar combates porque tengo prisa" o "porque este enemigo me da demasiado la lata". Tiene mi aprobado. Todo lo que ayude a reducir el tedio es bueno.
-Forzar cerraduras: con nuestro segundo árbol de Habilidades mentales podemos ver a los muertos, y como ciertos conocidos eran unos expertos revientapuertas, ahí tenemos nuestra puerta (nunca mejor dicho) al interior de casas y cofres. El sistema está bien, es verdad; pero con todo lo que hay que usarlo resulta demasiado lento. Se parece mucho (¡muchísimo!) al sistema de derivación de ME, pero la secuencia a introducir se ve seguida, del tirón, y no tenemos tiempo para hacerla. Y si fallamos podemos volver a intentarla. No, no es que supongo una gran dificultad... solo es aburrido. Malo. Bicho. ¡Buh, buh! Para compensar nuestra paciencia, eso sí, hay un logro por obtener 1200 px abriendo cerraduras.

-El menú conversacional es como una versión medieval del menú de Mass Effect, pero a los diálogos les falta interés y profundidad. Además, las opciones para elegir muchas veces son horribles, o exactamente las mismas que antes, para indicar que se sigue con el tema. No es que esté mal... es solo que queda feo. Aunque hay que destacar que con esto de poder volver de entre los muertos teniendo suficientes almas guardadas permite a uno ser realmente muy sobrado. "¿Que me vais a cortar el cuello? ¿A mí, pringa'illo? Po's ya ves, oiga." y entonces te dejas matar y repartes como un cerdo volviendo misteriosamente del infierno de los degollados. Precioso, ¿verdad?



Mi problema personal con Venetica:
Por si fuera poco, a todo esto que comento hay que añadir una cosilla. Un bug que me echó abajo la partida. Resulta que en la misión Una carta para una dama, en el capítulo III, tenemos que contactar con una tal Loira, una señorita que nos deberíamos encontrar en la Taberna Aplastacráneos. Algo me olió a chamusquina cuando llegué allí y me encontré con dos mujeres y ninguna de ellas era Loira. Algo empezó realmente a apestar cuando hablé con el posadero y me dijo «Es la de esa mesa» y la cámara se dirigió rauda y complaciente y me mostró una mesa vacía. ¡Ay, si hubiera parado ahí! Primero me acerqué a la mesa y pulsé el botón de interacción por todas partes, a lo mejor no aparecía la textura pero el personaje estaba ahí, ¿la fe es lo último que se pierde, no? Como esto no funcionaba hice las quest que tenía de los capítulos I y II sin hacer, porque a lo mejor necesitaba tener algo hecho para que apareciese, y aunque bug, era solventable... tres horas después, con varias misiones nuevas hechas, volví a la taberna de marras. La mujercita no estaba. Aún tuve las ganas, la paciencia y la voluntad(fe) nevcesarias para acercarme al maldito tabernero y preguntarle por la mujerzuela. «Es la de esa mesa», me dijo. La cámara, servil, me mostró la mesa vacía. Me acerqué e intenté interactuar. Guardé la partida (¿por qué no?) y quité el juego. «Adiós, Venetica». Y puse Hunted.


Si eres de los que piensan que los RPG llevan diez años ofreciendo lo mismo, ni te molestes en jugarlo: Venetica no tiene personalidad, es el reflejo de otros juegos, mezclado con agua y cubitos de medievo. Es un Fable Effect de bajo presupuesto, entretenido y efímero como las rosas de El Principito.


Nota: 4. Venetica no es juego horrible, sencillamente... tampoco es un buen juego. Se deja jugar, entretetiene... pero es un pasatiempo completamente vacío y, en muchos momentos, algo tedioso. Esta nota, por si alguien se lo pregunta, es la que tenía antes del bug; es su nota como juego. Viendo en internet que otras personas han tenido problemas muy parecidos con otros personajes y objetos de trama... no aconsejo, ni de coña, su compra. Ni por 5€. Las cosas son así. Nota como producto: 1,5.


Página de El Otro Lado hablando sobre errores parecidos. Una lástima.


Juegos del estilo que pueden interesarte:
Fable II.
Fable III.