Google+

lunes, 21 de noviembre de 2011

Dolls - Takeshi Kitano

Dolls se compone de tres historias independientes que se entrelazan sutilmente a lo largo de la película:
Un  hombre joven rompe su compromiso para casarse con la hija de su jefe. El día de la boda, su antigua prometida intenta suicidarse y él lo deja todo para irse a su lado.
Una mujer acude todos los sábados al mismo banco del mismo parque esperando a que su novio se presente. Este, un jefe de la yakuza, hace años que no lo hace.
Una famosa cantante pop japonesa sufre un desdichado accidente de coche. Dos de sus más fieles fans pasarán día y noche pendientes de su evolución.




Dolls es una de mis películas favoritas. Supongo que os podría dar muchas razones para ello (dirección, vestuario, guión, paisajes, actores...) pero si hay algo que hace especial Dolls, es su final. Tanto por fondo como por forma. Es... hermoso, no hay una palabra que lo defina mejor.

En esta reseña no voy a hablar de los personajes. Prefiero que los descubras poco a poco, según sus historias avanzan o retroceden.

Los actores:
Esta película cuenta con buenos actores. Aún así, los que destacan son Miho Kanno y Hidetoshi Nishijima. En parte, porque tienen los personajes más lucidos, con las evoluciones más claras, y en parte porque hacen  creíble una historia complejísima.

El guión:
El guión de esta película tiene varios puntos que la hacen muy original. Primero, alterna escenas de una representación de teatro noh con escenas en exteriores. A mi, que no conocía nada de este estilo de teatro, me pareció originalísimo y muy interesante. También destaco cómo se entrelazan las historias y cómo se da paso de una a otra, con suavidad, casi sin querer. Las historias, tan trágicas como hermosas, evolucionan con constancia. Es cierto que la película puede resultar lenta, aún así te animo a verla, pocas películas pueden sorprender tanto como Dolls.
Os dejo el trailer:



El vestuario:
El vestuario es una mezcolanza de mucho estilo: ropajes tradicionales japoneses, ropa occidental... sobre todo me llamó la atención el vestuario de las marionetas de teatro noh, sobre todo porque eran todo una novedad para mi.

La dirección:
A pesar de lo duras que son las historias, la dirección consigue darle a todo un toque adorable. Aprovecha los paisajes, haciendo que hasta el más insignificante parque parezca un paisaje impresionante. Si prestas atención a las escenas en interiores, verás que, en las que suceden situaciones felices, los planos son mucho más cortos y la luz, más cálida. En las escenas con situaciones trágicas, los planos son más largos y la luz, blanca en la mayoría de los casos. Buen trabajo, Takeshi Kitano.

La música, por partes:
la música del teatro noh no es de mi agrado. Me temo que esto es cosa mía, no tengo el oído acostumbrado a los instrumentos y voces japonesas y he de admitir que no puedo valorarla en su justa medida.
La música ambiental tiene piezas interesantes pero tampoco me emociona.
Insisto en que esto es percepción subjetiva mía ya que la banda sonora tuvo al frente a Joe Hisaishi, uno de los más importante compositores japoneses.

Curiosidades:
— los mendigos atados fueron una pareja real que Takeshi Kitano conoció en su juventud.

Nota: un 9. Una de mis películas favoritas, no hay año que no le vea.