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martes, 15 de octubre de 2013

Batman: La máscara del fantasma (1993) - Eric Radomski, Bruce W. Timm y otros

Un nuevo villano aparece en Gotham: el Fantasma. Su táctica para vencer a Batman es manipular a las fuerzas del orden de la ciudad para que culpen al Cruzado Enmascarado de los asesinatos de los jefes de la mafia.



Vimos esta peli porque tiene muy buena nota en imdb y en muchas reseñas decía que era una de las mejores películas de Batman. Como es muy cortita, nos animamos enseguida a verla. He de decir que nuestras expectativas eran demasiado altas. Cosas que pasan. ¡Dentro reseña!



Los personajes:
- Arthur Reaves: concejal de la ciudad, es un firme detractor de Batman al que le vienen especialmente bien las acusaciones de asesinato sobre el Murciélago.
-Andrea Beaumont: Bruce la conoció en su transición hacia Batman. A pesar de haber estado comprometidos, el enlace finalmente no se celebró. Ahora, ella ha vuelto a Gotham.



El guión:
Batman: La máscara del fantasma es, ante todo, una película de mafias. Y me ha gustado aunque el final es previsible. 
Recupera el espíritu de investigación que muchas veces se pierde en las películas de Batman para dar más brillo a escenas de acción. Personalmente lo agradezco mucho, estoy cansada de eternas escenas de peleas y cero inteligencia. Buenas escenas de interrogatorios y visitas a escenas del crimen.



¿Lo peor? Las escenas de amor. Vale, a Bruce le gustaba mucho Andrea, y sí, Andrea era una mujer 10. Pero todo eso ya pasó. Seamos sinceros, os aparece un ex de hace diez años y dejáis todo para correr a su lado. Si tenéis dos dedos de frente, no.
¿Sale el Joker? Sí, amantes de la pintura en la cara, tendréis al Joker.


¿La mejor escena? Con mi adorado Alfred, por supuesto. La gran gracia de esta película es mostrarnos lo fácil que hubiese sido para Batman entregarse a la venganza, sin luchar consigo mismo una y otra vez para no ser un asesino más en una ciudad de asesinos. Y Alfred lo explica tan bien, con tanta paciencia y tanto amor que es imposible no adorarlo.



El dibujo:
- en mi mente, las línea del dibujo eran muy parecidas a las de Batman, la serie animada (1992-1995). Era mentira. El dibujo tiene unas líneas mucho más duras y cuadradas. No es un dibujo preciosista pero tampoco tiende al realismo. Se permite licencias en los paisajes pero poco más. Los colores son oscuros, incluso de día y todo tiene cierto aire deslucido muy apropiado para Gotham.

Nota: un 7. Me esperaba bastante más viendo las notas que tenía, la verdad; pero para pasar un rato entretenido está muy bien.