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miércoles, 6 de febrero de 2013

Estrenos que abandonamos 2013, parte I

Se acabó el primer mes del año y ya tenemos unas cuantas series que hemos abandonado, de nuevo con calidades diversas. Algunas puede que las hubiésemos visto en otras circunstancias, pero al sinfín de series que ya vemos Laura y yo se añadieron las nominadas a los Oscar y a otros premios y fuimos algo más exigentes a la hora de seguir con estrenos.

Ripper street

Esta serie me recordó mucho a Copper. Tiene el mismo ambiente sucio y de época, los policías duros y algo pasados y las prostitutas traumatizadas. Y bueno, por qué no decirlo, tiene a Jerome Flynn (Bronn en Juego de tronos), cuya presencia nos animó probablemente a dar una oportunidad al segundo capítulo. Tras él, en cualquier caso, nos convencimos de que nos encontrábamos ante otro procedimental serio de 60 minutos que no tenía nada nuevo que contar y lo abandonamos

Bronn, molas demasiado para esta gente.

¿La serie es mala? En absoluto. ¿El visionado compensa? No lo creo.

Nota: 5,5.

Deception

Esta es mala, sin mucho buscarle tres pies al gato. Una joven dada a la fiesta y al desenfreno, heredera de una familia acaudalada del mundo de las farmacéuticas, muere, y un inspector de policía está convencido de que se trata de un asesinato. Como en su equipo tiene a la hija de la antigua asistenta de la casa, y ex amante de uno de los hijos de la familia en cuestión, la introduce para averiguar qué ha pasado. Y ahí está el meollo de la serie, en las intrigas familiares y amores olvidados y demás.

¿Hola? Busco al señor Carisma. ¿Hola?

Nota: 3. Mala y sin matices. Nos quedamos a punto de terminar el piloto.

1600 Penn

Esta es una serie muy mala. Tiene elementos que podrían salvarla de la quema, pero no pasa. ¿Por qué no? Porque su protagonista es asqueroso. ¿Sabéis esas series yankis protagonizadas por un personaje repulsivo que encarna todo lo malo y pretende hacer gracia? Pues 1600 Penn explota esa fórmula. ¿Cuál es la gracia? En esta serie, el mal encarnado es el hijo del presidente de los Estados Unidos, un miembro más de su familia perfecta. Todos los secundarios podrían dar de sí, todos podrían sacar adelante la serie menos su insoportable protagonista, que ocupa el 75% del tiempo en pantalla. Su parte es sencillamente insoportable. Pura basura.

Sigo pensando que si alguien despelleja, destripa y descuartiza al gordo ante la cámara, en vivo y en directo, la serie gana muchos puntos.

Nota: 2. Hicieron unos secundarios que podrían haber dado más de sí, pero no en esta birria de serie. Vimos el piloto y un capítulo más, por si ponían remedio al desastroso protagonista. No fue así. Bye, bye.

Legit

Como humor polémico es infantil y poco trabajado, como serie es una mala comedia.

Meh.

Nota: 2. Quizá con más tiempo de rodaje, las comedias necesitan que conozcamos más su universo para calar de verdad, logre despegar algo, pero por ahora es mala. Con ganas.

Cracked

Esta serie canadiense podría, quizá, llegar a estar bien, pero su episodio piloto es muy soso. Aidan Black era un SWAT y ahora está bajo supervisión tras una crisis nerviosa. Desde el principio queda claro que no está del todo bien y que el tenerlo bajo control es necesario. El juego con su psicóloga es la principal baza de la serie, pero lo cierto es que el piloto no explota ningún punto en concreto, mostrando tan solo un procedimental bastante típico y sin ningún tipo de interés

Que estoy mu' loco, oigan.

Nota: 4. ¿Es mala? No especialmente, pero tampoco aporta nada al mar de procedimentales que ya hay en la televisión. Si nos asegurasen que mejora con los capítulos, quizá le diéramos una oportunidad; pero por ahora... ¡adiós!

Bunheads

Amy Sherman-Palladino ha repetido serie, así de claro. Quizá no le gustase demasiado terminar con Las chicas Gilmore porque su nueva serie, Bunheads, podría ser una continuación. Cambia un poco, sí, vale; los personajes no son los mismos aunque de nuevo mantiene a una protagonista fuerte, histriónica, habladora, rebelde... y que además mantiene un inquietante parecido físico-facial con Lorelai Gilmore. ¿Y la madre de Lorelai? Aquí es su suegra, pero tiene un rol psicológico muy parecido y está interpretado por la misma actriz. La equivalente de Rory, al menos la físicamente más parecida, que también hay que decir que se parece bastante, aquí es una bailarina no especialmente culta, siendo el personaje, de los principales, que más ha cambiado.

Maldita sea, Rory... bueno, como sea que te llames ahora.

Nota: 4,5. Echas de menos Las chicas Gilmore, pues échale un vistazo. En esencia nos encontramos ante la misma serie, solo que dirigida directamente por Sherman-Palladino, por lo que ya no tiene que rendir cuentas a nadie. Ella se lo guisa, ella se lo come. No te gustaba su anterior serie, huye de esta; tedio asegurado.

Mr. Selfridge

Una serie inglesa que llega en muy mal momento. Hace solo unos meses que se estrenó The Paradise, de la que os hablamos en su momento. Mr. Selfridge cuenta una historia demasiado parecida, y que se insinúa que podría parecerse más pasados unos cuantos capítulos; pero es una hermana coja. Los capítulos se hacen demasiado largos, los personajes no acaban de resultan interesantes y el actor protagonista, Jeremy Piven, cuyo personaje de Entourage parecía sentarle como un guante, no acaba de resulta creíble ni de verse cómodo. Una lástima.

No le hagáis caso, que molo mil. *Guiño*

Nota: 5. La serie no es mala, pero le falta chispa. Una lástima.



¡Seguiremos informando, soñadores!