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miércoles, 20 de febrero de 2013

La pesca del salmón en Yemen - Lasse Hallström

Fred Jones es un funcionario del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura. Presionado por la Secretaria de Prensa del Primer Ministro, la implacable Patricia Maxwell, acepta trabajar con la consultora Harriet Chetwode-Talbot en un descabellado plan: introducir la pesca del salmón en un país desértico como Yemen.



Lo primero que llamó la atención de la película fue, obviamente su título. Sin duda, lo que más me animó a verla, aunque la dejamos para un domingo por la tarde porque no prometía gran cosa. Sin embargo, 'La pesca del salmón en Yemen', con su tono ligero y sus grandes sonrisas, tiene mucho más mensaje y profundidad del que parece en un principio. Pero mejor te lo cuento poco a poco, para que no dejes de leer antes de tiempo. ¡Dentro reseña!

Los personajes:
— Fred Jones (Ewan McGregor): un hombre serio y correcto, dado a hacer lo que considera que está bien. Puede que sea de los personajes más planos de la película, efecto acuciado por la cantidad de genios carentes de empatía que vemos en pantalla ultimamente. Cosa de las modas.
— Harriet Chetwode-Talbot (Emily Blunt): asesora financiera joven y decidida que va a hacer todo lo posible para mostrar la viabilidad del proyecto. Armada con datos, estadísticas y una tonelada de dinero proveniente de un acaudalado jeque árabe, trabaja con ahínco para sacar adelante la pesca del salmón en Yemen.
— Sheikh Muhammad (Amr Waked): jeque empeñado en llevar la pesca del salmón a su país. Al principio no parece más que un capricho extravagante a los que ya nos tienen acostumbrados este tipo de dictadores pero poco a poco vemos su interés en aumentar el nivel de desarrollo del país.
— Patricia Maxwell (Kristin Scott Thomas): si fuese una persona real, sería la mejor Secretaria de Prensa del mundo. Fuerte, decidida, rápida y muy buena en lo suyo. ¿Hay atentados en Afganistan? Pues promovemos la pesca de salmón en Yemen para mejorar nuestra prensa sobre las relaciones con el mundo árabe. ¿El Primer Ministro sabe pescar? ¿No? No importa, finjamos que sí. Que alguien le enseñe.


Los actores:
— pues la verdad es que me quedo con Amr Waked y con Kristin Scott Thomas. Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que el resto del elenco lo hagan mal. Pero es que los personajes de Amr y Kristin, si ser los protagonistas, se comen la pantalla cada vez que salen. Esto es así y todos damos gracias de que formen parte de una película que sería un muermo sin ellos.


¡Presidente, presidente!

El guión:
— disfrazada de peli sencillita y romántica, esas que vemos los domingos por la tarde cuando no nos apetece complicarnos, tenemos un guión que toca varios temas importantes de forma cruda y realista. Pero está contado de forma tan encantadora que casi no te das cuenta de todo esto hasta que empiezas a reflexionar sobre lo que has visto.
Porque es duro ver cómo lo importante no son los muertos en una guerra, si no cómo hacer que el público lo olvide lo antes posible con una historia bonita. O cómo una mujer renuncia una y otra vez a la maternidad, postergándola hasta casi lo imposible para tener una carrera profesional. Ver cómo hay gente dispuesta a todo para que su país se mantenga en un eterno atraso sólo para mantener tradiciones que benefician a una parte mínima de la población... y podría seguir sumando ejemplos pero creo que os hacéis una idea.
Cuidado con «La pesca del salmón en Yemen» porque detrás de sus diálogos amables y divertidos se encuentra mucha más crudeza de la que verás en un primer instante.
Un gran guión.

¡Presidenta, presidenta!

La dirección:
— ya os he dicho muchas veces que estoy tremendamente aburrida de la dirección en serie que nos ofrecen la mayoría de películas. Cansada de los mismos planos pensados para no sorprender al espectador, cansada de pensar que el director o directora podrían ser el mismo pero con otro pseudónimo. Por suerte, «La pesca del salmón en Yemen» nos trae frescura y originalidad. Vas a ver dos planos que te van a llamar la atención especialmente: los primeros planos a Sheikh Muhammad y los mensajes de texto que envía Patricia Maxwell.
Los primeros planos a Sheikh Muhammad están llenos de luminosidad, mostrando un rostro sereno y  ligeramente sonriente, con ojos brillantes y llenos de sensatez. Vamos, que parece un profeta.
Los mensajes de texto que envía Patricia Maxwell no tienen desperdicio. Empezando por las fotos de perfil que tienen tanto ella como los destinatarios. Más quisieran las fotos tuenti llegar a ese nivel... y sin mostrar más de lo necesario. Y los textos... grandiosos. De lo mejor de la película.
Además, aprovecha especialmente los paisajes, ya sea el desértico Yemen o una verde Escocia.



Nota: un 8. De las mejores comedias del año, muy recomendable.