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jueves, 26 de mayo de 2011

Uno de los nuestros - Martin Scorsese

«Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise ser un gangster»

1955: Henry Hill  vive en un barrio italoamericano de Nueva York. Hijo de una italiana y un irlandés, sueña con ser un gangster. Es su barrio, ellos son los importantes, los que mandan. Año a año Henry empieza a escalar posiciones dentro de la organización.




 
Esta no es una película más de mafia. Es una de las mejores, una de las imprescindibles.

El guión está basado en el libro autobiográfico «Wise Guy» de Nicholas Pileggi.  Recorre la vida de Henry, desde su infancia hasta la madurez. 

Narran, con voz en off,  Henry y, posteriormente, Karen, su esposa.  Ofrecen dos puntos de vista muy diferentes: el de una persona que se ha criado entre la mafia, y el de una que los ve desde fuera, descubriendo ese mundo poco a poco.

La presentación de personajes es brillante. Para los secundarios, recurren a una escena en un bar. Henry se va encontrando con ellos según avanza hacia su mesa. Con voz en off, nos los presenta resumiendo su personalidad con un par de frases. Los propios personajes se definen a sí mismos con una frase característica. Queda genial.

El diseño de personajes y la evolución de todos es  fantástica. Os voy a hablar sólo de los principales porque son demasiados. Es lo que tienen las películas de mafia, que hay mucho muerto.
Henry (Ray Liotta): lo mejor de Henry es que, sin apenas evolucionar, sigue siendo un personaje fantástico. Sólo hay algo en lo que cambia: pasa de ser la voz de la cordura y la mesura a admitir la violencia como método de trabajo. Sobre todo a partir del momento en que se da cuenta de que nunca llegará a lo más alto por su ascendencia irlandesa. Pero Henry es un gangster y lo será siempre, es lo que le gusta. Aunque tenga que dejarlo, él sigue echando de menos esa vida.
Karen (Lorraine Bracco): Karen es, seguramente, el personaje que más evoluciona. De agradable chica de clase media pasa a ser la esposa de un mafioso. Pasa por fases de histeria y celos ante los desmanes de Henry, pero no parece estar dispuesta a dejarlo.
Jimmy (Robert de Niro): Jimmy es el típico mafioso. Mafioso del tipo encantador, pero mafioso. Usa a los chicos para sus propósitos y nunca duda a la hora de sacarse a alguien del medio. Pero como Jimmy, comete el error de sentirse intocable.
Tommy (Joe Pesci): Tommy está loco. Sus ganas de sangre y violencia no tienen fin. Para él la mafia es sólo una excusa para canalizar sus ansias.

El guión engancha. Está bien construido y aunque no sorprende especialmente, tiene partes geniales:
     La caída en la cocaína de Henry.

     La escena en la que Karen intenta matarlo.

     Los primeros minutos, en los que queda claro que Tommy es una extraña mezcla entre matón de colegio y psicópata.

     Las cenas en la cárcel.

     El diálogo con Jimmy cuando Henry ya sabe que lo va a matar.

     La muerte de Tommy y la reacción de Jimmy.

La dirección es mi parte favorita. Me encanta que detenga los planos mientras la voz en off sigue narrando. Usa muy bien los primeros planos. Un recurso que usa muchas veces es enfocar la escena desde el suelo. Sin duda, la dirección de esta película tuvo que resultar muy original en la época y ha creado escuela.Un atrevido Scorsese que se merecía más reconocimiento por esta obra.

La iluminación se luce en los lugares oscuros, en los bares, en los callejones… en exteriores y escenas luminosas da la talla pero no es destacable.

El maquillaje sólo es digno de mención en las heridas y lesiones. En el resto, cumple pero no brilla.

La música es preciosa y muy bien escogida. Consta de una selección de canciones de las diferentes décadas en las que se desenvuelve la película. Muy recomendable. Stardust empieza acunada por violines salpimentada de percusión suave y metálica, acascabelada. La voz sube poderosa precediendo al inicio de la parte más rítmica y clara, la más asequible, con una batería sencilla y un bajo claro pero elegante que sustenta las notas largas de los violines y la tranquila voz principal, que acaba en un agradable falsete (o falsette) entre unos coros similares a los de speedo.

Curiosidades:
— La palabra "fuck" es usada en la película en aproximadamente 300 ocasiones, siendo la novena película que más veces utiliza la palabra.
— Fue declarada de importancia cultural  y seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Premios:
— Oscar al mejor actor de reparto para Joe Pesci.
— Cinco premios Bafta:

Nota: un nueve. Dista mucho del tono de películas como El padrino, pero está a la altura.