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viernes, 4 de junio de 2010

La dama del lago, volumen II - Andrzej Sapkowski

De las llamitas, algunas altas y poderosas eran, vivamente brillaban y con claridad, otras por su parte eran pequeñas, vacilantes y temblorosas, y oscurecíase su luz y amortiguábase a trechos. En el mismo final había una llamita pequeña y tan débil que apenas ardía, apenas se removía, ora brillando con gran esfuerzo, ora cas, casi apagándose del todo.
- De quién es ese fueguecillo moribundo? —preguntó el brujo.
- Tuyo —respondió la Muerte.

Flourens Delannoy, Cuentos y leyendas

Ese es el texto que figura en la contraportada del libro, sobre el fondo rojo pastel de la edición de Alamut.



Es difícil terminar una obra. Hacerlo y que el público quede satisfecho, al menos en mi mente, tiene que ser la leche en verso. Y Sapkowski lo consigue. El final de La Dama del Lago, que llegó a España en dos partes (en una actitud que vendieron como benévola, para que los fans no tuvieran que seguir esperando, y que en mi mente —desconfiada ella— fue, claramente, para cobrar a 36 euros un producto que malamente llegaría a los 24), me parece, sencillamente, idóneo. Ata todos los cabos, finaliza con todos los personajes (incluso con los que ya no recuerdo —es lo que tiene no leer las cosas seguidas) y lo hace de una forma suelta, entretenida y resolutiva. ¡Qué gran final!

No quiero destripar la historia ya que el libro acaba de salir y es la segunda mitad de la obra original, es decir, todas las págias son 'final del libro'. Pero quería dejar constancia de la buena impresión que me ha causado. La narración tiene la soltura de las demás entregas, esa variedad de registros según quien hable, la fría sobriedad de Geralt, el humor cargante de Jaskier, la épica hechiceril y todo eso. Y aparte el final, que mantiene todo ese toque trágico-alegre del resto de la serie hasta la última página. ¡Brillante!

Un grandísimo libro que sirve para dar más brillo si cabe a esta fantástica serie. El broche perfecto para la, en mi opinión, mejor serie de fantasía que he leído nunca. Lo siento, Tronos.

Nota: 10. Emocionado, sin más. Nunca esperé que el final me gustase tanto.

Nota de la serie: 10. Tenía un 9 hasta ahora, debido a cierta caída de ritmo en los tomos tercero y cuarto —los primeros novelizados—, aunque ahora mismo ya no sé si fue por el cambio en el momento o porque efectivamente está presente, pero el 5, el 6 y las dos partes del 7, me han parecido que trazaban una brutal mejoría y he acabado encantado. Es lo que hay.

Adiós, Geralt, y gracias, Sapkowski, por los buenos ratos. Snif, snif.