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jueves, 8 de noviembre de 2012

Doctor en Alaska (1ª temporada) - CBS

Doctor en Alaska es una serie nacida en los 90, en «el 90» de hecho, cuya gran baza fue su propia forma, centrada absolutamente en sus personajes y en el entorno. La serie de Joshua Brand y John Falsey (que tenían una gran densidad de capítulos de series escritos, pero tras Doctor en Alaska no volvieron a embarcarse en casi nada) no tiene un argumento propio más allá del hecho de que el doctor Fleischman está perdido en un pueblo de Alaska debido a una cláusula en su beca de estudios. Una vez en Cicely, que así se llama el (ficticio) pueblo, la serie presenta a una retahíla de personajes y pasan cosas entre ellos. Y ya está. A veces aparece un oso, a veces el ex de uno de ellos, a veces uno nos cuenta su pasado... pero no hay una «trama de Cicely», ni siquiera una «trama de Fleischman» propiamente dicha. Sabemos que tiene novia, nos la presentan en un capítulo; sabemos que es judío, médico y neoyorquino y que tiene tensión sexual (evidente) con su casera Maggie O'Connell. Y ya está.

Reconozco que me gustó más esta que la portada de la temporada. El toque del plumífero y la cremallera alce... ¡genial!

También es cierto que parte de la fama de la serie se debe al contexto temporal en el que se creó y emitió. En aquella época una serie con un guión tan cuidado como para poder permitirse no ir de nada, ¡y que realmente no fuera de nada!... era muy extraña. Si bien es cierto que las series que no van de nada en particular siguen siendo extrañas (aunque alguna hay, y siguen a pies juntillas los recursos de Doctor en Alaska —secundarios retorcidos y divertidos, humor ligero con diálogos cuidados, mucho color y escenarios muy marcados— como Hart of Dixie —que llegó a España directamente como Doctora en Alabama, por si el parecido del material en sí fuese escaso— o Las chicas Gilmore), el cuidado con el que se tratan los guiones de un número importante de series actuales hace que Doctor en Alaska ya no brille con ese halo dorado con el que brilló en su momento. Doctor en Alaska sigue siendo una buena serie, sin duda, y el valor de sacar algo así en el año 90, sin duda, es un indicio de valentía, de ganas de cambio y de dotar de impulso a la televisión alasqueña.

De izquierda a derecha, fila superior: Ed (Darren E. Burrows), Chris (John Corbett), Maurice (Barry Corbin), Holling (John Cullum), Shelly (Cynthia Geary). Fila inferior: Ruth (Peg Phillips), Maggie (Janine Turner), Joel (Rob Morrow) y Marilyn (Elaine Miles).



Como decía, los capítulos, 8 en total, guardan poca relación entre sí; aparte de los personajes que pululan por Cicely, la normalmente buena calidad de la música y los créditos iniciales que son ya, casi, una leyenda:

Northern Exposure intro por pezhammer
Siento que sea de Dailymotion, que ahora tienen más publicidad que vídeos, pero es la única versión que encontré. A la CBS no le debía de parecer bien que la gente viese la intro en internet.

Esa sencillez es lo mejor y lo peor de la serie, que permite seguir viendo capítulos ocasionalmente con un perfecto disfrute pero también la hace una serie poco divertida de ver de continuo.


Nota: 7. La primera temporada de Doctor en Alaska ha envejecido bien, aunque ya no cuenta con el factor rompedor con el que contó en su momento, y sirve como punto de partida, como enganche, para el resto de sus temporadas. Actores (quizá salvando a Janine Turner, que si bien preciosa es una de las que menos convincentes me parecen), paisajes y su fino y, en general, elegante sentido del humor son bazas más que suficientes para, si no habéis visto la serie (sea por la razón que sea), le deis una oportunidad a la serie. ¡Bienvenidos a Cicely!