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viernes, 18 de mayo de 2012

In time - Andrew Niccol

En un futuro lejano, la humanidad ha conseguido la inmortalidad pero a un muy alto precio. En cuanto cumplen 25 años el reloj que llevan en el brazo comienza una terrible cuenta atrás, de sólo un año, hacia la hora de su muerte. La única forma de evitarlo es hacer lo que sea para conseguir más tiempo de vida.


In time ha pasado a nuestra lista de películas maltratadas sin ningún motivo aparente. La vimos esperando poder incluirla en el saco de las obras infames (Caperucita Roja, Los goonies, Mulholland Drive...) y nos llevamos una grata sorpresa. No es un peliculón ni está llamada a revolucionar el mundo del cine pero tampoco se merece las nefastas críticas que ha recibido.

Los personajes:
— Will Salas (Justin Timberlake): malvive día a día, trabajando todo lo que puede para conseguir tiempo para él y para su madre.
— Raymond Leon (Cillian Murphy): nacido en las zonas más pobres, consigue progresar haciéndose Guardián del Tiempo. Tiene una visión clara de cuál es el orden establecido y hará lo que sea por protegerlo.
— Sylvia Weis (Amanda Seyfried): hija de uno de los hombres más ricos del mundo, vive en una jaula de cristal cuidadosamente custodiada por varios guardaespaldas.
— Philippe Weis (Vincent Kartheiser): poderosísimo empresario, ganó su primer millón muy joven. Vive obsesionada con proteger a su familia y a su tiempo.

                                                  Justin con cara de chico duro

Los actores:
— Justin Timberlake, que en mi humilde opinión es un actor nefasto, se limita a cumplir eclipsado por el resto de actores del elenco. Amanda Seyfried nos ha gustado desde Big Love, es una de nuestras niñas mimandas, para qué negarlo. En esta película está impecable, tiene un buen personaje y lo lleva con soltura, un buen trabajo. Cillian Murphy resulta tan inquietante como siempre, haciendo un Guardián del Tiempo facilmente odiable.
Vincent Kartheiser me dejó una sensación un tanto extraña. No puedo evitar pensar que ha hecho el mismo papel que en Mad Men y poco más.

El guión:
— tiene partes muy buenas y partes muy, muy malas. 
Entre las partes buenas:
— la angustia de no saber si conseguirás tiempo para un día más está muy bien reflejada, es realmente incómodo de ver.
— Las desigualdades sociales son brutales y muy significativas.
— A base de pequeños hechos cotidianos nos introducen en el contexto con mucho acierto: la prisa de Will a la hora de comer, ir corriendo a todas partes para no perder ni un segundo... esos detalles que lo delatan como alguien pobre, alguien a quién se le puede acabar el tiempo. La confusión de Will cuando conoce a Sylvia, intentando saber si es esposa, madre, hija o nieta de Philippe; al no envejecer, todas estas posibilidades entran en juego.
— Me parece que plantean la inmortalidad de forma muy racional: todo el mundo la desea pero llegados a un punto, la gente desea morir.

                                                       Abuela, madre e hija.

Entre las partes malas:
— todas y cada una de las escenas de "vamos a molarnos". Por ejemplo: ¿cómo es posible que una persona que no ha cogido un coche en la vida realice una diestra maniobra marcha atrás? 
— ¿Ganas una millonada y lo mejor que se te ocurre hacer es comprarte un coche super molón sin saber conducir y jugártelo todo a una mano de poker? Disculpad que tenga algo más de fe en la humanidad. 
Como resumen, ha habido muchas quejas de cómo ha sido llevada la idea original. Es cierto que podría haber sido más épica pero que los protagonistas se conviertan en unos Robin Hood repartiendo tiempo a diestro y siniestro para sabotear el sistema, no me parece una mala elección. 

La dirección:
— me esperaba mucho más del director de El señor de la guerra pero me temo que la película está bien sin más. Una dirección de manual, de las que suele hacer casi cualquier director estadounidense. Y no es que esté mal, ni mucho menos, pero esperaba más. 

                            

El maquillaje:
— hay bastante que decir del maquillaje de esta película. Para empezar, el de Amanda Seyfried me parece inmejorable. Ese aspecto de muñeca de porcelana intocable es perfecto para el personaje y favorece muchísimo a la actriz. 


Otro de los actores premiados con un buen maquillaje es Cillian Murphy. Para variar, le han dado aspecto humano. ¡Alguien ha descubierto el uso del colorete!. 


El punto negativo: Vincent Kartheiser. Pensaba que la costumbre de pintarle los labios de rojo chillón a este chico no iba a salir de Mad Men pero parece que la idea ha gustado. Horrible, muy poco favorecedor.

Los decorados:
— otro acierto. Las enormes diferencia entre el agujero en el que vive la masa y las mansiones y tiendas de la clase pudiente es abismal. 

Nota: un 7. Como ya he dicho no es una obra maestra pero cumple perfectamente como entretenimiento.