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lunes, 11 de abril de 2011

Full Monty - Peter Catanneo

Full Monty es la ópera prima del director británico Peter Catanneo que hasta el momento se había dedicado sólo al mundo de la televisión de su país, al que ha vuelto en alguna ocasión.



En Full Monty se nos presenta a Guz (Robert Carlyle) y a su mejor amigo, Dave (Mark Addy). Ambos eran trabajadores del metal pero la empresa ha cerrado. Por el cadáver de la factoría sólo pulula la Banda de música, los tíos raros. Gaz y Dave, no obstante, están allí, con Nathan, el hijo de Gaz, robando vigas. Mientras, las mujeres de la historia asisten expectantes a un espectáculo de boys, esto da a Gaz la idea de su vida. Hacer un desnudo integral para que un montón de mujeres con ganas de ver penes les paguen una pasta; y les permitan salir del pozo inmundo en que los ha sumergido la pobreza.

Catanneo juega de forma magistral con el drama triste y un poco incómodo y la comedia más divertida que roza, por momentos, el humor absurdo. Los personajes tienen todos su punto, aunque reconozco que siento predilección por Dave y Gerald(Tom Wilkinson, el más serio de los participantes en el proyecto de desnudo) y todos los actores cumplen, aunque destaco a Addy, que es, desde que vi la película hace ya algo más de diez años, mi favorito indiscutible.


«Ese está muy gordo, ese está muy viejo y ese es un tirillas que no tiene ni huesos

Toda la película está magníficamente rodada. Es imposible dejar de destacar el toque bonito y normal que le dan a Sheffield —a la que describen como una ciudad enteramente industrial en el vídeo introductorio del principio— en los breves momentos en los que se graban escenas al aire libre; cómo, en esos momentos, fuera de los bajos comerciales sórdidos o de las fábricas abandonadas, Catanneo saca a relucir un gran aprovechamiento de la iluminación que contribuye a dibujar un fuerte contraste entre unos colores poderosos que llaman y fijan la atención del espectador. Además, quiero destacar también lo fluida que resulta la actuación y los movimientos de los actores a través de la pantalla, lo bien calculado al milímetro que queda todo.

Y, por supuesto, hay que hablar de la banda sonora, perfecta toda ella. Ese es un buen resumen. La música de esta película es su alma eterna e inmortal. La ambiental es muy envolvente, muy apropiada; guía bien a través del sentir de las escenas, pero es que la principal es sencillamente increíble. Lo bien que encaja en el contexto, la calidad de las canciones escogidas, el tiempo que suenan y cómo la imagen y ellas se entremezclan consiguiendo un resultado mucho mayor que el de sus sumas por separado. Magnífico.


Nota: 7,5. Full Monty es una buena película que cosechó diversos premios, sobre todo en cuanto a música y mejor comedia o musical. Tuvo que ser un año duro para competir con la Titanic de Di Caprio a vueltas, y la prácticamente perfecta La Vida es Bella de Benigni, pero, sin ninguna duda —y creo que lo que la gente recurrió a chistes de esta película en la vida cotidina lo avala—; Full Monty es una de las comedias que marcaron los 90.